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Para qué sirven las AFP; Pinochet; y Ernesto Silva

afp-ladrones-2Qué son. Las administradoras de fondos de pensiones, AFP (logo), son empresas privadas cuyo único objetivo es el lucro de sus propietarios. Ahí no hay una consideración social, excepto la de captar los ahorros de los trabajadores. Una vez con el dinero en sus manos, se dedican a hacer negocios con esa plata, para obtener unas utilidades que los ahorradores jamás verán. ¡Los empresarios no ponen un solo peso! Y el dinero ganado en las AFP se va en alquilar o construir edificios para sus oficinas, pagar millonarios sueldos y bonificaciones a los ‘directores’, y tomar las utilidades. Los ahorradores no representan nada en este negocio; solo sirven para que los dueños y ‘directores’ de las AFP se hagan ricos, o más ricos de lo que ya son. Es un sistema fraudulento para con el ahorrador.

No más. El señor Andras Uthoff (foto) fue miembro de la Comisión Bravo, a la que el Andras Uthoffgobierno le encargó revisar el sistema previsional y pensional de Chile. Uthoff denunció que el gobierno no le dio a la Comisión el presupuesto suficiente para actuar, y, además, el director de la Comisión, David Bravo, sesgó el resultado del análisis que se produjo en ella. David Bravo hizo creer que, con un simple retoque a las actuales AFP fraudulentas, todo se solucionará. Pero no es así. Para Uthoff, “el sistema actual fracasó. Seguir con más de lo mismo es una apuesta muy arriesgada”. E insistió en que “si no haces una reforma estructural, las propuestas pierden sentido”.

Anécdota. Se cuenta que cuando el señor José Piñera (foto) expuso la ‘redención’ que tenía josé piñeraen carpeta para los trabajadores de Chile, de poner sus ahorros en manos de la empresa privada, a través de administradoras de fondos de pensiones, AFP, el dictador Augusto Pinochet preguntó una y otra vez: “¿Quién administrará la plata?” ¡No confiaba en la empresa privada! Algo le olía mal. “Eso me produce alergia, porque también sé que hay varios señores que se están haciendo millonarios en este país”, fue el argumento del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, ante el adefesio que vendió, como pomada sanadora, el señor José Piñera.

Mentiroso. Vi en días pasados al expresidente de la Unión Demócrata Independiente, Udi, ernesto silvaErnesto Silva (foto), con su cara de idiota (*) en la televisión, mentir sin el menor empacho, al decir que la crisis económica de Grecia se debía a que habían eliminado el sistema de las AFP. ¿Que qué? Pero, por supuesto, hay gente, más idiota que Silva, que cree esas sandeces.

(*) adj. y com. Tonto, poco inteligente. Que padece idiotez.

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Breve opinión sobre la educación en Chile

educaciónAl gobierno le ha faltado decir las cosas sin titubear en materia educativa. O decirlas completas. Porque algunos han insistido en que el gobierno “quiere cerrar colegios”. Es una afirmación irresponsable y mentirosa. Eso no es verdad.
Al gobierno le ha faltado decir que el dinero destinado a la educación de los chilenos de menos recursos, o los más pobres, lo ha estado usando en sostener colegios privados. Y con esto es con lo que se quiere terminar.
Al gobierno le ha faltado decir que los propietarios o administradores de los colegios privados reciben una subvención, o son ayudados con copagos, y mediante este mecanismo se han enriquecido casi todos.
Al gobierno le ha faltado decir que su propósito no es “cerrar colegios”, como desde el primer día han estado diciendo algunos irresponsables, sino que el dinero del erario (que es dinero de todos los chilenos) vaya a la educación de los más pobres, los menos favorecidos económicamente, para nivelar, un poco, el terreno nacional.
Obviamente, los colegios privados seguirán funcionando, y las universidades privadas seguirán funcionando. Obviamente. Pero no con el dinero que tiene que ir a los más pobres.
Éstos, los menos favorecidos económicamente, recibirán una educación en mejores condiciones que antes.
Y otro aspecto que algunos han querido hacer creer (justamente los que son dueños o amigos de los dueños de los medios de comunicación) es que “la calidad” de la educación se va a acabar. Y tampoco es verdad.
La calidad de la educación se mejorará cada día más, hasta el momento en que el país se pregunte qué clase de estudiantes quiere. Es decir, qué clase de técnicos y profesionales requiere para su desarrollo económico (que es lo único que le interesa a algunos, es especial a todos aquellos que se han ido desde el primer día de este gobierno, lanza en ristre) y, en especial, qué se requiere para el desarrollo social y bienestar de Chile.
Y el argumento menos inteligente de los críticos de la reforma a la educación, afirma que no se puede darles educación gratis a los más ricos. Lo dicen, justamente, los ricos que critican la reforma. Tratándose de que los ricos son unos pocos en Chile, pues resulta que es preferible darle educación gratis a esos 300 estudiantes (por poner una cifra, que no creo esté muy distante de la realidad), que dejar sin posibilidades de educación a 8 millones de jóvenes.
Desde luego, en su megalomanía y arrogancia, los 300 ricos creen que son más importantes que los 8 millones de chilenos.

Los sofismas de Gonzalo Rojas (no el poeta)

gonzalo rojas sánchezCon sus mismas palabras, párrafo por párrafo, me permito usar “el discurso” del señor Gonzalo Rojas (foto, que no el poeta de Lebu, Rojas Pizarro, sino un homónimo, Rojas Sánchez, de menos casta) para decir exactamente lo opuesto de su destemplado intento (es un obsesivo en su temática, es monotemático, cuatro veces más recalcitrante que Hermógenes Pérez de Arce), intento de menoscabar y sabotear los avances hacia un Chile inclusivo, con mayor bienestar social, donde todos tengamos las mismas oportunidades que hoy solo tiene la casta que él defiende: la de los habitantes de los barrios altos del oriente de Santiago.
Al título que él usó, socarrona, bobaliconamente, de “Por fin, ¡el socialismo!”, sugiero su lectura, develando lo velado, con el título “Por fin un gobierno intenta sacar al país del atraso”:
Con apenas seis meses de gestión, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha mostrado cuán atrasados están los compromisos del Estado con los gobernados.
Desde el primer minuto, desde el Gobierno y desde el Congreso se ha mostrado el afán por superar este retraso social, causado por la casta nacida del festín de la dictadura.
La marea de conciencia sobre la urgencia de superar el atraso social inunda ya todas las dimensiones de la vida nacional: la enseñanza, la salud, la diversión, las relaciones laborales, el deporte, la judicatura, el orden público, la familia, los tributos.
Afortunadamente, está ocurriendo.
La cadena lógica es obvia: si la educación y la salud es para que ese grupo de empresarios nacidos del festín de la dictadura lucren, si la propiedad es excluyente, si el emprendimiento no puede ser sino de algunos emparentados con esa casta, si la familia es un pretexto para cohonestar delitos y fraudes, si la vida y la personalidad de los ciudadanos son desechables porque así lo determinaron los señores de La Dehesa, Las Condes y Los Trapenses, no es posible que eso siga en pie.
Hay que salir de semejante atraso.
Los áulicos del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet muestran su peor cara cuando son confrontados con la muralla de privilegios excluyentes, nacidos de ese festín, sin Dios ni ley, que significó para sus bolsillos esa dictadura.
La derecha, sus áulicos, deberían ganarse la plata limpiamente, y no haciéndole trampa al erario del pueblo, a la dignidad de los negocios y hacer gala de la buena cuna que dicen ostentar.
Que trabajen igual que el resto, en vez de creerse los ungidos para mandar.
Afortunadamente quedan todavía más de tres años de gobernar con otra perspectiva, distinta de la casta nacida de la vergonzosa dictadura que vivió Chile. Lo único que puede hacerse es mostrar todos y cada uno de los perjuicios que esa casta les causa a los chilenos.
Los ideales, si existen, de esa clase rancia y retardataria, son pura ficción. Sus palabras engañan, son pura retórica. Sus políticas destruyen, no tienen ideología. Creen que la trampa, la ley amañada, el robo, el delito velado e impune son una ideología.
La derecha intenta sacar a las personas de sus coyunturas, descoyuntarlas después de haberlas exprimido con salarios de hambre y tratarlas como parias.
Cuando logra fortalecer sus vínculos con Dios, con sus familias y con sus tradiciones, esa casta lo hace con el único fin de mantener la ficción de la “libre empresa”, pero el único Dios que tienen es el dinero.
Su familia son los cómplices. La tradición, es la que ellos se inventan. La verdad es su mentira alienante.
En el nombre de la “libertad” desbancan a la justicia, la pisotean, la burlan. No saben hacer los de esa casta del oriente de Santiago, más que construir mayor desigualdad. Cuando los ciudadanos (que ellos denominan “individuos”) han sido reducidos a manos que se estiran para pedir la presencia estatal, los de esta casta anacrónica han alcanzado el mayor de sus objetivos de control.
Ellos, allá arriba, hablando de “libertad”; todos los demás, acá abajo, padeciendo su dominación.
La actividad normal de las personas comunes y corrientes es desfigurada y convertida en la existencia virtual de seres administrados por esa casta de desiguales, que habitan en Las Condes, La Dehesa y Los Trapenses, quienes dictaminan sobre la totalidad de nuestras vidas: no comprarás, no emprenderás, no educarás, no circularás, no opinarás, no donarás, no votarás por la izquierda ni por los independientes, creerás solo las noticias que les damos desde los medios de comunicación que son de nuestra propiedad exclusiva.
Así se está construyendo la gran ficción de “un Chile libre”.
Toda la utopía de la derecha resulta ser efectivamente lo que no puede edificarse en lugar ninguno, si se quiere el mínimo bienestar de las personas, a menos que hablemos de opresión, envilecimiento del ser humano y postración social.
Quizás la pasión por una sociedad más justa, con igualdad de oportunidades, donde la riqueza pueda estar en muchas manos, sea la única condición para poder enfrentar debidamente esa casta de manos sucias y sucias conciencias, y no quede más que agradecer la oportunidad y exclamar: Por fin un gobierno, como el actual, está dispuesto a avanzar un poco más allá de esta sociedad desigual, coartada, abusada por unos pocos que se dicen depositarios de “la libertad”. (Y se les llena la boca diciendo “libertad”)

‘Caso Cascadas’ empañó a Chile. Gran Hermano

leonidas vialNadie puede estar indiferente ante los hechos que lesionen la integridad de las personas y su patrimonio o el de las empresas. La primera idea que se viene a la cabeza es el castigo: hay que castigar a aquel que lesione ese patrimonio. A quien robe, hurte, estafe hay que castigarlo. Pero lamentablemente los castigos son asimétricos en Chile, de acuerdo con el delito.
A los delincuentes que asaltan un banco, hacen un forado o roban una casa o un negocio, los meten presos. Pero a los delincuentes que estafan, caminan por la delgada línea ética de los negocios o hacen fraude contable, los premian.
Estos últimos dañan, además del patrimonio, la moral, y no solo la moral de las personas sino de las empresas. ¡Y la moral del país entero! Me refiero a casos como el ‘Cascadas’, sobre el cual la prestigiosa revista estadounidense The Economista calificó como un acto que “empaña la imagen de Chile”. Este caso, es el de la manipulación del mercado, creando situaciones ficticias con la oferta y demanda de determinadas acciones, para ganar en valor y, por ende, obtener una utilidad.
Con la operación fraudulenta, que tiene las características de estafa (acción propia de los delincuentes), y que causó daños colaterales a dineros de compañías como las administradoras de fondos de pensiones (las pensiones de gentes modestas) el señor Julio Ponce ganó 128 millones de dólares, y lo multaron con 70 millones de dólares. La prensa, irresponsablemente, por ignorancia o por estupidez, tituló y habló de que había sido “la mayor multa en la historia de Chile”, adjudicándoles a los delincuentes una especie de aura de solidaridad, de comprensión y de compasión.
La prensa debió haberse mostrado indignada porque en Chile se roban 128 millones de dólares y se paga una multa de 70 millones de dólares, con “resultado neto” de una ‘ganancia’ por… ¡58 millones de dólares!
En la misma estafa del ‘Caso Cascadas’, Leonidas Vial (foto) obtuvo 72 millones de dólares con la manipulación de acciones, y pagó una multa de 20 millones de dólares, con ‘utilidad’ de ¡52 millones de dólares! En esta nota se especifican los delitos que cometieron estos dos señores, y los cometidos por los otros cómplices.
Este tipo de delitos deben ser sancionados con multas que dupliquen o tripliquen la estafa cometida. Así, el señor Julio Ponce debió pagar 256 millones de dólares de multa y Leonidas Vial 144 millones de dólares. Y ninguno de los dos debió eludir la cárcel, como se hizo en Estados Unidos con otro manipulador de acciones, el señor Bernard Madoff. No es el primer robo con impunidad.
La diferencia entre los ‘Cascadas’ y los ‘Care’jarro’ (que asaltan bancos y comercios), es que aquellos viven en La Dehesa, Las Condes o Los Trapenses, y éstos en La Ligua, La Pintana o Puente Alto.
Pero la gran diferencia es que los ‘Care’jarro’ roban 100 millones de pesos, y esos señores ‘de la alta sociedad’, roban 100 millones… ¡de dólares!
Gran Hermano. Muy de acuerdo con los abogados Ramón Briones y Hernán Bosselin, en cuanto cámara seguridada rechazar la idea de someter al país a una vigilancia más allá de toda previsión, con el argumento de que se está combatiendo a los grupos terroristas. Todos queremos un Chile seguro, pero de prosperar aquella idea “de seguridad”, pasaríamos a ser “una especie de sociedad vigilada y espiada”.
El ejemplo de esta súper vigilancia, de este ojo que todo lo ve, es el del reality ‘Gran Hermano’. Las personas se vuelven objeto de observación las 24 horas del día. Hoy, de hecho, estamos siendo observados en las bibliotecas, las universidades, los colegios y las calles mismas. En este punto podría alegarse una falta de intimidad, aunque sabemos que se trata de espacios públicos y el propósito de ese celo es la seguridad social.
Dicen los señores Briones y Bosselin: “Disentimos completamente de tales propuestas, ya que ellas constituyen una sobrerreacción. Una forma de dar respuesta a la opinión pública al temor que se ha creado por delitos que no logran ser descubiertos a tiempo. Pero esa sobrerreacción se construye en una dirección equivocada, que pone en peligro lo que constituye la esencia del Estado de derecho”. Aquí el texto completo.

Fiestas patrias, ¡Tiqui tiqui tíii! ¡Tiqui tiqui Táaa!

copihueEn Chile es hoy Día Patrio. Hoy y mañana. Hoy, en memoria de la creación, mediante un Cabildo Abierto, de una Junta Nacional de Gobierno que orientara las batallas de la liberación del yugo español. Junta de Gobierno creada el 18 de septiembre de 1810. El Acta de Independencia data, en realidad, del 12 de febrero de 1818.
La gente se vista de campesino (‘huaso’), va a las ramadas a tomar chicha y vino, comer empanadas de pino y asados de parrilla, y bailar cuecas. Todo el país se involucra, con renovado ánimo cada año. Como lo dijo la alcaldesa de Santiago, al inaugurar anoche, junto con la presidenta Michelle Bachelet las ramadas, “no hay en nuestro país otra fecha que congregue tanta alegría y celebración como las Fiestas Patrias. Festejamos a nuestro país, bailamos, brindamos y compartimos. Pero esta fiesta tiene un sentido y es importante recordarlo especialmente en estos días. Estamos celebrando nuestra independencia y rindiendo homenaje a nuestros libertadores. O”Higgins, Carrera, Rodríguez, Freire y todos nuestros héroes patrios son el símbolo de una generación de chilenos anónimos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, que no salen nombrados en los textos de historia pero que lucharon porque Chile fuera una nación independiente y soberana, gobernada por su pueblo y no por una corona lejana. Esos chilenos y chilenas supieron leer el signo de los tiempos e interpretarlo en nuestra tierra. Supieron ser parte de una gran gesta latinoamericana que trajo la libertad y la dignidad a este continente”.
Comparto este baile de cueca: http://youtu.be/7-Ad-rP8kqw
Y también comparto este otro video en el que se hace una presentación del país entero. ¡Este es Chile lindo, mierda!: http://youtu.be/-I68xW8Tet4
El copihue que ilustra la presente nota, es la flor nacional de Chile.

‘Rockeros celestes’ de Darío Oses

darío osesCon ‘Rockeros celestesDarío Oses (foto) ganó el premio ‘Novela joven’ Andrés Bello, en 1992. Tengo la edición impresa en Copesa en 1994, de 114 páginas, que acabo de leer. Realmente es una novela joven en su lenguaje, estructura y contenido. La historia de un grupo de adultos jóvenes, amigos desde la infancia, uno de los cuales ha logrado cierta posición económica. La historia entra en un mundo que para muchos puede ser apasionante, como es el de la publicidad. Este mundo, muy a pesar, queda en su mayor parte intacto y entonces la narración se centra en la anécdota. Siempre, apelando al humor, por momentos caricaturesco.
La elaboración del lenguaje, la estructura y el contenido de la historia no es lo suficientemente prolija. Esta cualidad de la novela la hace verse un poco plana. Las metáforas, analogías y símiles resultan caseras, de este tenor: “…calvo, cegatón, bigotudo y musculoso, que nos recordaba al ayudante de Mandrake el Mago”; o, “unas manos peludas y gruesas como arañas pollito”; o, “las palabras se me fueron helando, caían congeladas de mi boca para quebrarse en el suelo”; o, “le profesaba ese odio tan minucioso y fino como un bordado”.
En las últimas páginas –en la 110– puede leerse esta incursión: “Gabo disparó no sé si a las manos de Mordro o a las llantas de la moto. El hecho es que ésta dio un salto casi acrobático para caer entre los árboles y entonces ardió como un pequeño sol llameante que arroja sus rayos; sus líneas de fuego alcanzaron a las otras motos postradas y luego a las ramas y empezó a incendiarse el bosque, con extraordinaria rapidez, como si todas sus resinas inflamables hubiesen estado esperando por mucho tiempo la provocación del fuego.
–¡Ahora! –gritó Gabo.
–¿Ahora qué? –pregunté despavorido.
–Ahora es cuando hay que alcanzar el bosque más profundo. Tenemos poco tiempo. ¡Adelante! –dijo y tomando la mano de Milena se puso a correr saltando las ramas que ardían”.
Esta resulta ser la escena central, inesperada para ser la que resuelve el curso de la historia anunciada al comienzo de la narración. Sí, estamos hablando de una de sus primeras obras, porque después vienen ‘Machos tristes’, ‘El viaducto’, ‘Caballero en el desierto’, ‘La bella y las bestias’, ‘Chile en llamas’ y ‘El virus Baco’, de las que críticos señalan su gusto por la parodia, el pastiche, el folletín, el naturalismo, todo lo cual ya se vislumbra en ‘Rockeros celestes’.
La novela ridiculiza la motivación pedestre –y los actos que provoca–, que las personas llevamos tras la apariencia social.

La multa a ‘Cascadas’ estimula aún más ilícitos

julio ponceSu codicia los despierta a las cinco de la mañana en camas king size con edredones de seda, en la habitación de 70 metros cuadrados de una mansión en Las Condes, La Dehesa o Los Trapenses, y visten trajes a la medida y se perfuman para subir a sus enormes autos de gama alta con chofer, que los conducen a espaciosas y fragantes oficinas con arreglos florales en pleno centro de Sanhattan, y se ponen a planear, con sus cinco sentidos alertas, abstraídos durante horas y días, cómo eludir o evadir al fisco, cómo burlar el código civil, cómo estafar mediante valorizaciones ficticias con auto-compras de acciones propias, cómo burlar las normas tributarias, cómo engañar el código penal, o cómo robar a la contraparte en el próximo negocio o a quién timar en la próxima inversión.
Son hombre de alcurnia, de renombre, de buenos apellidos, que ilustran las tapas de las revistas económicas y financieras. Se conocen entre sí, se encuentran en las reuniones de directorios de distintas empresas (de las que son también dueños), y se casan, inclusive, con familiares tanto de sus conocidos como de sus otros familiares. Son hijos con puestos ejecutivos heredados, y algunos pasan por un ministerio, una asesoría oficial, una dirección gubernamental, y el lunes siguiente tras salir del gobierno se convierten en presidentes de una empresa, una minera, una electrificadora, una corredora de valores, etcétera, o asumen en uno de sus directorios.
Son importantes. Por eso sería un atrevimiento compararlos con el Rey del Oxicorte, los desaliñados miembros de la banda Los Carejarro, o los asaltantes de bancos conocidos como Los Invisibles.
Pero ambos personajes, hacen lo mismo: robar, timar, estafar, tomar dinero ajeno (bien sea de otro privado, o de una entidad oficial), etcétera. Son, espiritualmente, hermanos.
Es lo que acaba de quedar en evidencia con el pronunciamiento sobre el ‘Caso Cascadas’, en que los señores de las mansiones del nor-oriente de Santiago y oficinas en Sanhattan fueron señalados por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) como autores de “transgresiones” reiteradas a las normas del mercado de valores y los gobiernos corporativos de las empresas, provocando “gravísimos atentados a los bienes jurídicos que subyacen a la normativa”.
En tanto la SVS confirmó los delitos de valorizaciones de las acciones mediante movimientos planificados (creando un ‘mercado’ ficticio), a lo largo de 3 años, condenó a Julio Ponce Lerou (foto), Aldo Motta Camp, Patricio Contesse Fica, Roberto Guzmán Lyon, Corredora LarraínVial, Manuel Bulnes Muzard, Felipe Errázuriz Amenábar, Leonidas Vial Echeverría y Alberto Le Blanc Matthaei, a multas que suman US$164 millones.
Pero ¿qué son 164 millones de dólares, cuando la defraudación fue tres o cuatro veces superior a esa suma? Mientras no haya una consecuencia penal, esta sanción será un estímulo para seguir estafando y robando. Porque si robo 1.000 y me multan con 400, ¡qué me importa si me quedó con 600!
Distinto sería si, además de la multa, pagaran el delito con pena de prisión. Porque lo merecen y para que cojan escarmiento. De la misma manera que castigan a los que arrancan cajeros automáticos o abren forados. Así como está pagando su delito, en el caso del sistema judicial estadounidense, Bernard Madoff, pionero del mercado de acciones electrónico (Nasdaq). Fue condenado a 150 años de cárcel, además de las multas que le aplicaron, por manipular acciones y estafar. O como le ocurre a Jeffrey Skilling, alto ejecutivo de Enron, empresa desaparecida en bancarrota, que hoy cumple una pena de prisión de 24 años, por el delito de crear operaciones ficticias y esconder miles de millones de dólares a los accionistas y al fisco.
Se suma a los que acaban de ser multados por la Superintendencia de Valores y Seguros, los señores Julio Ponce, Aldo Motta, Roberto Guzmán y Leonidas Vial (y las sociedades controladas por estas personas), que fueron demandados por AFP Capital, erosionada financieramente por esas personas, en tanto “la extensión y profundidad del ilícito” que “fue detallado en las formulaciones de cargos por parte de la Superintendencia de Valores y Seguros el 6 de septiembre de 2013 y el 30 de enero de 2014″. Este pronunciamiento de la SVS ayudará a la demanda de AFP Capital, sin duda.
Sin duda el ‘Caso Cascadas’ deja al descubierto cómo es que algunos se hacen millonarios en Chile.
Julio Ponce, ex yerno del traidor, ladrón y asesino dictador Augusto Pinochet, dicen que hizo su primera fortuna en la dictadura, primero como director general de Corfo, y luego mediante ‘las privatizaciones’ de Pinochet y sus aliados (compra de empresas incautadas por la dictadura a precios irrisorios).
Deben estar orgullosos del señor Julio Ponce, los otros millonarios: Álvaro Saieh Bendeck, Roberto Angelini Rossi, Luis Enrique Yarur, Patricia Angelini Rossi, Iris Fontbona, Horst Paulmann, María Luisa Solari Falabella, Bernardo-Eliodoro-Patricia Matte y Sebastián Piñera, porque ahora los acompaña en la lista de honor que elabora la prestigiosa revista estadounidense Forbes, de las personas más ricas del mundo. La lista ahora se engalana con Julio Ponce, quien aparece con una fortuna personal de 2.300 millones de dólares.
Decir por último que en la página 708 de la resolución, afirma el señor Carlos Pavez Tolosa (foto), superintendente de Valores y Seguros:
carlos pavez tolosa“Que, al tenor de los hechos narrados en esta Resolución, se develan clara y manifiestamente la existencia de diversas y reiteradas infracciones a la normativa, tanto de aquella que regula el gobierno corporativo de las sociedades anónimas como la que rige el mercado de valores, por parte de los formulados de cargos. Dichas transgresiones tuvieron lugar por extensos períodos de tiempo y por diversas operaciones de altos montos, en que participan personas y entidades que, por los cargos o calidades que detentan en el mercado y en las sociedades que administran, se encontraban afectos a deberes de cuidado por cuyo fiel cumplimiento debían velar. Tales vulneraciones, más allá del daño patrimonial que representan, y en lo que específicamente importa a este Organismo, implicaron gravísimos atentados a los bienes jurídicos que subyacen a tal normativa, con perniciosas consecuencias a la confianza y transparencia que requieren las sociedades anónimas abiertas y el mercado de valores para funcionar adecuadamente. Todo ello, da cuenta de los antecedentes que, al tenor de los artículos citados en el considerando anterior, han sido ponderados por este Organismo al momento de fijar el monto de las multas que se impondrán por este acto”.
Julio Ponce, Aldo Motta Camp, Patricio Contesse Fica, Roberto Guzmán Lyon, Manuel Bulnes Muzard, Felipe Errázuriz Amenábar, Leonidas Vial Echeverría (y su Corredora Larraín Vial) y Alberto Le Blanc Matthaei, del ‘Caso Cascadas’, son catalogados como “personas importantes”.
Pero hacer dinero de esa manera, no tiene ninguna gracia. Es de delincuentes, no de gente honrada.
Por eso, estamos de acuerdo con el señor Andrés Santa Cruz, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio, cuando dice: “De corroborarse las infracciones a la Ley de Mercado de Valores y a la Ley de Sociedades Anónimas, estaríamos en presencia de hechos de la mayor gravedad, que ameritan una enérgica condena de parte nuestra, por cuanto atentan seriamente contra la confianza, la transparencia y la ética que requiere el sistema económico para su correcto funcionamiento”.
Habría que modernizar, fortalecer y endurecer la legislación civil, y sobre todo la penal, para delitos económicos. Porque Chile no se merece gente de esta calaña.