Archivo de la categoría: Absurdo

Sobre Kast; Bravo; Cavallo; y Efelbein

kastKast. Se les está pasando la mano a los de la Unión Demócrata Independiente, Udi, que quieren convertir en héroe a José Antonio Kast, porque en Iquique un grupo de desadaptados antifascistas lo atacó. Le pegaron por fascista. Pero no es más que un caso aislado. Sin embargo, han querido convertirlo en un hecho de Estado. Ayer en la mañana, el canal de la Udi, Tvn, lo presentó como el mártir San Sebastián. Un abogado, Gonzalo Müller, elaboró una teoría irresponsable: hay un plan desestabilizador del Estado, que se manifestó en un grupo que, de manera preconcebida, impidió la libre expresión y agredió a José Antonio Kast, quien “representa” al ciudadano común de Chile y, en consecuencia, “debe prestársele mayor atención a las universidades”. Qué significa eso, ¿militalizarlas? Una exposición tan alucinada, como el ideario de José Antonio Kast. Que respiren profundo los de la Udi. Lo que ocurrió fue que un grupo de desadaptado antifascistas agredió, fuera de la universidad, a un fascista llamado José Antonio Kast. Eso fue. No representa ni significa nada más. Es ridículo considerar ese bochorno como un acto de desestabilización del Estado, como lo hizo el abogado irresponsable Müller, con cara de trascendental. Y ridículo pedir que el Parlamento se pronuncie, mediante una declaración, condenando el hecho y exaltando la persona de Kast. ¿En serio, usar el Congreso para condenar una agresión personal, condenable eso sí, sin más propósito que el que pueda tener una pelea de borrachos? El Parlamento de Chile no está para esas estupideces. En mucho se parecen la política y la farándula, a veces. Como esta vez.

Bravo. Algunos quieren poner en menos a Claudio Bravo, porque declinó estar en la claudio-bravoSelección de Fútbol. Se marginó porque es consecuente con su idea de que el alcohol carcome al equipo, desde los tiempos del ‘bautizazo’ gerenciado por Jorge Valdivia (que tanto le costó al entonces rey de los asados, Claudio Borghi, un técnico sin don de mando) Admiramos la decisión de Bravo. Tipos con carácter hacen falta en la Selección, en la política, en la administración pública y en muchas otras partes. Fue triste ver a Alexis Sánchez decir que “Claudio tiene las puertas abiertas en la Selección”, como si hubiera cometido una falta y se la estuvieran perdonando. Al contrario, otros han cometido una, dos y tres faltas, y siguen tan tranquilos, con cierto cinismo, dentro de la Selección.

Cavallo. Nunca es tarde para expresar que las circunstancias le jugaron una mala jenny-cavallo-002-1pasada a la humorista Jenny Cavallo en el recientemente pasado Festival de Viña del Mar. Muy cerca del final de su rutina, algo le ocurrió, en la salud, a un espectador en la galería, y se formó un remolino de gente y gritos de auxilio, que muchos interpretaron como abucheos a la humorista. El hecho modificó los ánimos del público, que hasta ese momento eran por completo favorables a la buena presentación de Jenny Cavallo. Al final, ganó solo la Gaviota de Plata, mientras todos los demás humoristas del Festival se llevaron esa y la Gaviota de Oro. Hay que decir, aunque sea tarde, que Jenny Cavallo también mereció y ganó la de Oro, pero las circunstancias le jugaron en contra.

Pasapalabra. De admirar el trabajo de Julián Efelbein en Chilevisión, con el programa elfenbeinde los domingos en la noche llamado ‘Pasapalabra’. Sin un peso de presupuesto, por lo que se ve, y sin despliegue de tecnologías (con apenas una cortina musical y una con voz en off) Julián Efelbein se las arregla para darle vida a ese programa. En situaciones de carencia y dificultad es que se puede medir a las personas por la actitud. Y la mejor manera de medir al animador en este caso, es que hace un trabajo inmejorable. Un programa de concurso, enteramente familiar, casero, agradable. Ojalá le lluevan a Pasapalabra auspiciadores que quieran patrocinar un espacio de sano esparcimiento.

 

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El papa Francisco

Debo confesar que la visita del papa Francisco me dejo un gusto amargo. Porque en realidad no hubo nada constructivo que recordar. No se me viene a la mente una sola frase interesante que haya dicho, digna de repetir. Díganme una, por favor. Admito que, quizás, mi visión esté sesgada. No sé si para la ‘zurda’, como el papa les dijo de los habitantes de Osorno (“tontos”, que se dejan influenciar “por zurdos”) cuando un turista le reclamó, informalmente, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, a propósito del recientemente nombrado obispo Juan Barros. Porque, justamente, la presencia de este señor, Juan Barros, fue lo que empañó la visita del papa. Una presencia provocadora, en todas partes. Y Barros es alguien que está mencionado en investigaciones civiles y eclesiásticas, como “encubridor del abusador sexual de niños Fernando Karadima”. Barros fue quien, en aquellos tiempos, desapareció, como cercano al delincuente Karadima, cualquier queja o reclamo contra este degenerado. Es lo que afirman José Andrés Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz. La causa contra el abusador de niños Fernando Karadima, también la conoció y desvió, y se la jugó por ocultarla, el actual arzobispo Ricardo Ezati. Esa causa llegó al Vaticano, y el papa Francisco se negó a responder una solicitud de la Corte Suprema de Justicia de Chile. De modo que el papa estaba al tanto, y no cabía que dijera ahora que “muéstrenme una prueba”, o “esas son calumnias contra el obispo Juan Barros”. Con todo respeto, pero le creo más a Cruz, Hamilton y Murillo, que a Jorge Bergoglio, el papa Francisco. Y lo más ofensivo, me pareció, el beso que le dio el papa en la mejilla derecha a Juan Barros, antes de partir a Perú. Un mal sabor me dejó la visita del papa. Un sabor amargo.

Viña; Manoseo en ‘Primer Plano’; Dávalos

viña-2018-750x540Viña. Anunciaron que los canales de televisión Tvn, Mega y 13 no harán programas desde Viña del Mar, antes, durante y después del Festival Internacional de la Canción 2018. Excelente decisión. No solamente por lo que pueda significar en términos de ahorro presupuestal de los canales, sino de no sobresaturar a la audiencia. Los espacios durante el Festival de Viña, digámoslo, son tonteras nada más. Rellenos. Solamente Chilevisión, canal dueño provisional del festival, tendrá este año espacios en directo desde la costa.

Manoseo. Qué desagradable intentar ver ‘Primer Plano’, el programa de Chilevisión primer_planosobre farándula, que su coanimadora Francisca García-Huidobro insiste en resaltar como ‘el único estelar’ de la televisión chilena, por ese manoseo de ella con su coanimador Julio César Rodríguez, y manoseo de este con ella. ¿Por qué salen pegados manoseándose, si el tiro de cámara es abierto, en el que ocupan una sexta parte de la pantalla? Tonka Tomicic y Polo Ramírez no se manosean para hacer el programa, Cristián Sánchez y María Luisa Godoy no se manosean para hacer el programa, Luis Jara y Katherine Salosny no se manosean para hacer el programa, Martín Cárcamo y Diana Bolocco no se manosean y Rafael Araneda y Carolina de Morás no se manosean. ¿Por qué Francisca García-Huidobro y Julio César Rodríguez tienen que hacerlo? ¿Porque estuvieron casados? Eso no nos importa, no es asunto de los televidentes. No se ven amorosos, sino morbosos. Vulgares. Y ese manoseo no es un juego televisivo, porque eso, como vimos con las otras parejas, no es necesario. Más bien, un irrespeto al novia o la novia de cada uno de ellos. Y al televidente.

Dávalos. Miro a la presidente Michelle Bachelet y me pregunto cómo pudo criar un Dávalosmentecato como Sebastián Dávalos. De este guatón transpirado ya hemos dicho que está lleno de narcisismo, de arrogancia y prepotencia. Siendo ya un cuarentón, se siente el niño mimado de mamá. Y actúa como tal. Pero como es adulto, pailón y guatón, se ve como un idiota, un zoquete, un imbécil. Calificativos que le vienen después de la arenga que lanzó por haber sido sobreseído en una de las causas que se le siguen, a causa del negociado que perpetró con su esposa en la compra de un eriazo en ganga, para venderlo a los pocos días, por una millonada, con al parecer la promesa de que se harían las gestiones ante las autoridades para cambiar el uso del suelo, valorizándolo de ese modo. Si esto no es delictivo, es, por lo menos, falto de ética. Y si además actuó cuando todavía era (¡lamentablemente!) funcionario público (en La Moneda, al lado de la mamita), es doblemente execrable. Pero lo lamentable en esta ocasión (¡otra vez!) es que salió del juzgado a lanzar una proclama, como si fuera un héroe de guerra. ¡No!, guatón transpirado, no eres un héroe, sino un sujeto que actúa de mala fe, a expensas de la mamita, la señora presidente de Chile. El guatón transpirado trató a la Fiscalía de “la muy corrupta”, y de otras cosas más, y la amenazó con demandas judiciales. La Fiscalía debe recoger este guante, porque no es “libertad de expresión”, como adujo después (cuando se dio cuenta de que la había embarrado) injuriar con publicidad. Qué majadero crió la señora presidente, ¡por Dios!

Valdivia; Selección; Encuestas; Piñera 1 y 2

Logo-FederacionChilenaDeFutbolValdivia. Me perdí el momento en que Jorge Valdivia pasó de ser el borrachito del bautizazo, que atacó maleteramente a Claudio Borghi (el tonto que le alcahueteaba sus borracheras en la Selección), a ser “el intelectual del fútbol” en que aparentemente se convirtió. En qué momento se volvió personaje, él, que culpa a los árbitros cuando pierde Colo Colo, y con pedantería habla de la grandeza de Colo Colo cuando gana el equipo. ¿Cuándo pasó de ser un tipo sin estado físico (por el alcohol) a ser analista de la Selección de Chile, y considerar la táctica y estrategia, y la condición humana y profesional de Juan Antonio Pizzi como algo deplorable? No supe cuando pasó de última opción a imprescindible. ¿Será obra de la payola? Me parece tan tonto que elogien un pasesito que haga Jorge Valdivia en un partido, como algo decisivo en el fútbol chileno. ¡Si su trabajo es hacer pases! Como si exaltáramos, hasta la gloria eterna, cada vez que un goleador hace un gol. ¡Su trabajo es ese, meter goles! No me digan que estará en la próxima Selección del mundial de 2022. ¿Será tan fuerte la payola, para que lo incluyan? ¿Tendrá estado físico para llegar allá dentro de cuatro largos años?

Selección. Que dejen ya de quejarse por lo que ocurrió (o lo que no ocurrió) con el mundial 2018 de fútbol: Chile no estará ahí. Ahora es cuando hay que empezar a armar la nueva Selección. Una sin Valdivia, sin Beausejour, sin Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, y sin el resto de borrachitos que conocemos. Habría que partir con uno, solamente, de los actuales: Claudio Bravo. Único tipo serio, con estatura de Selección Nacional. Al resto hay que cambiarlos a todos. Y para conformar la nueva Selección que Chile necesita hay que empezar ya. Quizás baste el tiempo para tenerla a tono, cuando sea el momento, ya que hay en Chile unos 200 futbolistas profesionales, de los cuales sería imposible que no se puedan escoger 12 o 20 que sirvan para representar el país. Olvidarnos ahora mismo de los ‘cracks’ de hoy, que no lo serán (y esto es garantizado) dentro de 4 años. Estamos demorados para hacerlo. Hay que empezar ya.

Encuestas. Por enésima vez, decir aquí que las encuestas políticas son una manera sutil de manipular la mente de las personas, para sembrarles ideas que les sean útiles a quienes hoy detentan el poder. Las encuestas de la pasada campaña daban como ganador al derechista Sebastián Piñera, con más de un 50% de los votos. ¡Mentira! A duras penas llegó al 36,64 %. Las encuestas dijeron que Beatriz Sánchez no existía. Mentira, porque sacó el 20,27 % de los votos (1.300.000) Y dijeron que Carolina Goic iría a segunda vuelta, con Piñera, y sacó el 5,88 % de los votos. Las encuestas son una manera sutil de manipular las mentes de los ciudadanos. Son una ficción. Entidades repudiables como el Centro de Estudios Públicos (Cep), financiado por personas repudiables que tienen conductas delictivas como los Matte (coludidos en el vergonzoso caso del papel higiénico), el Cep reproduce lo que los Matte (y los demás de esa élite mandada a recoger) quieren. No más encuestas. Eso es para tontos. Pero ¿cuándo dejarán los medios de comunicación de prestarles atención? Nunca, porque los medios de comunicación son propiedad de los mismos de esa élite de Matte, mandada a recoger.

Piñera 1. El cinismo se personificó en Sebastián Piñera. El suyo fue un gobierno pésimo, piñeracon un Censo nacional que fue un robo, obras civiles como el puente Cau Cau que fueron un robo, y muchas otras falencias que se haría largo enumerar. Pero de todo lo malo, mencionar que el país creció durante su gobierno, solamente el 4%, en comparación con los últimos 15 años de crecimiento superior. De modo que es puro cinismo cuando dice que él hará crecer a Chile. Es cinismo cuando dice que “vamos a aumentar la gratuidad en la educación”, porque a renglón seguido añade: “siempre y cuando el crecimiento económico nos acompañe”. Nada de lo que diga este señor podrá tomarse en serio. Miente, como El Mercurio. Hay un repudio general por su pasado y por su actual verborrea mentirosa.

Piñera 2. No puede dejarse pasar por alto la acusación del candidato Sebastián Piñera, según la cual en la primera vuelta electoral hubo votos marcados en favor de Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez. Yo creo que esto merece una investigación penal. Merece, inclusive, suspender las elecciones hasta que el asunto lo aclaren las autoridades electorales y penales. Aplazar la fecha de las próximas elecciones hasta que se establezca de manera fehaciente si el señor Piñera miente, o no. Si miente, no debería poder seguir en carrera electoral, y, en cambio, ir a la cárcel por difamación y calumnia y menosprecio a las instituciones chilenas (traición) Una acusación tan grave no puede dejarse pasar por alto. Y menos excusarse con que no debió haber dicho eso, y como si nada hubiera ocurrido.

 

Bautizazo; Mena; Codelco; 40 horas; Monga

­nelson pizarro-codelco-1- En siete años la Selección de Fútbol es casi la misma del ‘bautizazo’, aquel acto de indisciplina alcohólica de Arturo Vidal, Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, Jorge Valdivia y Jean Beausejour, entre otros. Y desde esa época se han comportado como una mafia, en cuanto a no dejar participar a nadie más en la organización. Es una selección vieja, alcohólica. Han sido contados los jugadores que han entrado, como Eugenio Mena, con una característica común al resto: fue detenido hace pocas horas por carabineros por conducir a 166 kilómetros por hora, en la ruta Viña del Mar-Santiago. ¡Borracho!

2- Es tanto el sentido de pertenencia, y más que pertenencia, el sentido de propiedad que se tiene de la Selección, que apareció la mamá de Jorge Valdivia, la señora Elizabeth Toro, a exigirle al director técnico Juan Antonio Pizzi que convoque a su hijo borrachín. Valdivia no ha sido, hace muchos años, ningún aporte a la Selección.

3- Después de la ridícula declaración del presidente ejecutivo de Codelco, Nelson Pizarro (foto), sobre que la empresa no tenía “un puto peso”, ahora se sabe, por medio del contralor general Jorge Bermúdez, que en Codelco se feriaban contratos con amigos y familiares de los directivos, y las cuentas de producción e ingresos no cuadran. ¡Por eso no hay un puto peso para inversiones! De acuerdo con el volumen de producción y los precios de mercado del cobre, los ingresos por ventas del año 2016 debieron sobrepasar de US$ 16.000 millones. Sin embargo, en la Memoria de Codelco, los ingresos por ventas del año 2016 alcanzan solamente a US$ 11.537 millones. Faltan US$ 4.600 millones. ¿Dónde están? ¿O, por qué no están? ¡Cuatro mil seiscientos millones de dólares! Y lo más cínico es que los señorones del directorio de Codelco se niegan a que la Contraloría los vigile. Quieren ser otra república independiente, como la de los militares con sus ‘gastos reservados’. Los analistas más suspicaces hablan de que el objetivo de estos directivos de Codelco es adelgazar al máximo la empresa, dejarla famélica, al borde de la quiebra o la inviabilidad, para cumplir el sueño largamente acariciado por la oligarquía: privatizar a Codelco.

4- Le preguntaron a Sebastián Edwards: “Según el ministro Rodrigo Valdés, reducir las jornadas a 40 horas elevaría el costo laboral en 12,5%. ¿No está de acuerdo con esto?” Respondió el señor Sebastián Edwards: “El ministro Valdés es uno de los mejores que ha tenido nuestro país, pero en este tema se equivoca. Su cálculo resulta de dividir la reducción de la jornada laboral (cinco horas por semana) por el número de horas totales en la nueva legislación (40 horas). Esos son los cálculos del carnicero, que no corresponden”.

Partidos minoritarios; milicos; codicia

logosRefichaje de minorías. Resulta increíble la abrumadora minoría que son los partidos políticos en Chile. Su militancia suma, apenas, 158.228 almas, de acuerdo con el reporte del Servicio Electoral, Servel. La cifra fue posible conocerla, por la obligación de los partidos de ‘refichar’ sus inscripciones, o ‘recontar’ sus militantes. En un país de ¿dieciocho millones de habitantes? (no lo sabemos, porque el censo del presidente Sebastián Piñera fue un fiasco imperdonable), que once (11) partidos reporten una militancia de apenas 158.228, ¿no es, más o menos, ridículo para una democracia? Son partidos por completo débiles. Endebles. Casi inexistentes. Ninguno puede mirar por encima del hombro a otro, como lo hace la Democracia Cristiana con sus socios de la Nueva Mayoría, o como lo hace la Unión Demócrata Independiente con su socio Renovación Nacional. Todos, sumados son, vergonzosamente, el 0,88% de la población. De acuerdo con Servel, los registros de sus militantes son los siguientes:

Partido Socialista 26.017 fichados

Partido Progresista 19.517

Evolución Política 19.337

Democracia Cristiana 15.093 (1.403 por revisarse)

Partido Regionalista Independiente 17.558

Unión Patriótica 15.927

Partido Comunista 11.919 (4.633 por revisarse)

Renovación Nacional 9.780

Unión Demócrata Independiente 8.425 (1.511 por revisarse)

Partido Por la Democracia 7.460 (2.226 por revisarse)

Partido Radical Socialdemócrata 7.195

Los milicos. Una vez más, las fuerzas armadas (militares, armada, aviación y policía) viven LOGO FFAAen otro mundo. No solo porque tienen un poco distorsionada su misión nacional, sino porque la justicia para ellos corre de otra manera. Hoy día, en medio de los escándalos por robos al erario que surgen aquí y allá, resulta que los delitos de los militares (digámoslo así, en forma genérica, ‘los milicos’) prescriben con otros tiempos. Se supo, a raíz del robo de varios miles de millones de pesos en Carabineros, que cuando el país creía que, individualizando a esos delincuentes que actuaban camuflados con el uniforme policial, deteniéndolos y poniéndolos a órdenes de la justicia, habría sanción ejemplar. Pero no. Resulta que, para todo el mundo en Chile, los delitos económicos prescriben en 4 años, pero para los militares en 6 meses. ¡Seis meses! Roban en enero y, si no los pillan, en agosto ya no pueden acusarlos de robo. Así es la cosa. Acaso ¿todavía vivimos bajo la égida de los milicos? O esto es una democracia, también para aplicar la justicia. ¡Qué vergüenza estas gabelas para quienes delinquen con un uniforme de las fuerzas armadas puesto!

Codicia. Ridículamente sobreabundante ha sido el cubrimiento periodístico de la codicia3extradición desde Rumania, y la llegada a Santiago, del delincuente Rafael Garay. Sí, estafó (pero judicialmente falta que se lo prueben) más de 2.000 millones de pesos, pero no ha sido tratado como un delincuente, sino como un rock star. ¡Todos los canales ‘abrieron transmisión’, ininterrumpida, para informar de la llegada y traslado ante la justicia del delincuente! Para semejante acontecimiento, basta con un informe de 5 minutos (y es mucho), cada cierto tiempo.

Pero, además, vale anotar que, de alguna manera, lo están juzgando por la misma motivación que tuvieron sus víctimas. Me explico: sí, estafó. Lo hizo motivado por la codicia. Pero también por codicia fueron timadas sus víctimas. Él les prometió un cerro de plata en corto tiempo, y los codiciosos acudieron como abejas a la miel. Sí, son víctimas, pero subyace en ellos una intencionalidad torcida: la codicia. Su deseo, su apetito ansioso y excesivo por tener dinero fácil los llevó a entregarle al delincuente, codicioso como ellos, altas sumas de dinero que, tontamente, creyeron que el delincuente les iba a duplicar, a triplicar, a cuadruplicar, en cuestión de semanas. Y tuvieron su merecido.

Encuestas; DJ Méndez; isapres; militares

logotipo_CEP_twitterEncuestas CEP. La encuesta del Centro de Estudios Públicos, CEP, se ha vuelto “palabra de Dios”. Una suma de encuestas amañadas, que tienen como propósito legitimar lo que piensan los empresarios del gobierno y las instituciones. Omiten esas encuestas, eso sí, preguntar qué piensa la gente de la colusión de los empresarios, las coimas de los empresarios, del cohecho que auspician los empresarios para obtener beneficios en el Congreso Nacional o en las instituciones para sus contratos, de la mala calidad de los productos, de seguir haciendo de la educación un negocio de compra y venta internacional, etcétera. La encuesta CEP es una encuesta que arroja los resultados que los empresarios quieren, pero se cuidan de hablar de sí mismos. Y las dirige la joya de Harald Beyer, el mediocre y fracasado y destituido ministro de Educación del gobierno de Sebastián Piñera. Un resentido, a nombre de los empresarios, evaluando a los demás. ¡Vaya objetividad de la encuesta CEP!

DJ Méndez. ¿Viste ‘La divina comida’, en Chilevisión?, me preguntó Aristarco. No, le respondí. ¿No viste a Leopoldo Méndez, o DJ Méndez? No. Entonces la soltó: ¡Es un flaite! ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso? ¿En qué mundo estamos? Le pedí que me explicara. Bueno, es así: reúnen a cuatro famosos de la farándula, y cada uno prepara una cena para el grupo. Eso es entretenido. Los otros van calificando. Al final, gana un delantal y un gorro de chef el que tenga la mejor calificación. Pero entre tanto, en este caso, los gestos ordinarios de Méndez, la vestimenta flaite y los tatuajes (¡hasta en la cara, como los sanguinarios pandilleros ‘Maras’ de El Salvador!), los gestos de ese Méndez. ¡Odia la ensalada chilena, el tomate y la cebolla, y quiere ser alcalde! Hace gestos de arcadas con las frutas, huele todas las comidas, la escarba con el tenedor antes de comer. ¡Qué asco de tipo!, remata Aristarco. ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso?

Isapres. Las Isapres (“Instituciones de Salud Previsional”) se quejan de que “el gobierno no hace nada” para evitar que los judicialicen, por mala o nula prestación del servicio médico. Eso dice el presidente del gremio que agrupa a las isapres, Rafael Caviedes. ¡El gobierno no hace nada!, dice él, y eso lo reproducen los grandes medios de comunicación (que después repiten personas sin análisis como Sergio ‘Checho’ Hirane en Radio Agricultura) Pero cuando se le pregunta por las utilidades del año pasado, que llegaron a $ 37.000 millones, dice que tienen muchos gastos. ¡Cínico! Las utilidades son utilidades, lo que queda después de pagar los costos de producción y las costas judiciales y los sueldos y todo otro gasto administrativo y operacional en que incurra una empresa; al final, quedan las u-ti-li-da-des. Por las utilidades, ¡que fueron 35 % superiores a las del año 2014!, el señor Caviedes considera que las empresas son muy ‘eficientes’, pero por las reclamaciones por nulo o mal servicio le echa la culpa al gobierno. ¡Cínico! Como dice el dicho: “Con cara gano yo, y con sello pierde usted”. Esa es la lógica de esta clase de empresarios.

Ley reservada del cobre. Ya nadie tiene la más mínima sombra de duda de la urgencia de acabar ¡para siempre! con la llamada “Ley reservada del cobre”. Esa ley propicia un auténtico agujero negro: muchos miles de millones de pesos de los chilenos, desaparecen ahí. Esa ley obliga a “la cuprífera estatal” Codelco, a pasarle una suma exorbitante de dinero anual a los militares, para que hagan con ese dinero lo que se les da la gana, porque nadie vigila el destino de esos recursos, ni la Contraloría General. Es tan abusiva esa ley, que ordena darles a los militares el 10% “de las ventas” de cobre de Codelco. ¡De las ventas! No es 10% de las utilidades, sino de las ventas. Alguien con dos dedos de frente de inteligencia, sabe que las ventas son una manera de obtener recursos, a los que se les debe restar los gastos y las provisiones, y ahí sí, contabilizar utilidades. De modo que no es el 10% de las utilidades, sino el leonino 10% de las ventas, lo que hay que darles a los señores militares. ¿Quién habrá ideado esta macabra manera de chuparle la sangre a Codelco? ¿Quién vigila qué hacen los militares con ese dinero?, porque cuando necesitan comprar armamento, táctico o estratégico, hay que tramitar una ley de recursos ante el Congreso. ¡Mundo de locos!