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El Periodismo actual de Rosental Alves

resontal alvesEncontré unas reflexiones sobre el ejercicio del periodismo en estos tiempos de las llamadas “redes sociales”. Las hace el periodista brasileño Rosental Alves (foto), director del Centro Knight para Periodismo en las Américas. Y quiero destacar la proyección que hace del Periodismo en el futuro. En primer lugar, y poner como fundamental, que “los principios éticos diferenciarán en el futuro el verdadero periodismo de aquello que no lo es”.

Aunque creo que, en realidad, esta valoración de lo que subyace en el Periodismo, ha sido el factor diferenciador de un buen Periodismo y uno que no lo es, de un buen Periodista y uno que no lo es, en todos los tiempos.

A partir de esta esencia, reseña una serie de factores que corresponden, más o menos, a la mecánica. Me refiero, a los medios tecnológicos, pero también al enfoque (otra vez, la valoración ética es preponderante).

Evalúa de buena manera la herramienta llamada Wikipedia, pero debe considerarse solamente un punto de partida. En adelante, la investigación tomará muchos cauces para el periodista.

Reseña que hoy vivimos una transición de los “medios de masas” a lo que llama la “masa de medios”. Es decir, el acceso a la información ya no está concentrado en unos cuantos informativos que, muchas veces, responden a intereses creados de empresarios y corporaciones, o versiones online de diarios y medios de masas. La gente puede crear medios de información, por el libre acceso a las llamadas redes sociales, que es lo mismo que decir la internet.

En cuanto a los canales formales de información (no se refiere a los canales de televisión), la diferenciación y preponderancia corresponderá a los contenidos. Y estos dos elementos, la que pudiéramos llamar “descentralización” de los medios, o “masificación” de los medios, obliga a un nuevo modelo de Periodismo, el de los emprendedores, que el señor Alves denomina “emprendedorismo”, que responde al concepto de startups, que el traductor de Google dice que significa “empresas de nueva creación”.

En este nuevo mundo, empujado por las tecnologías y el fácil acceso a ellas, las escuelas de Periodismo deben tomarlo en consideración, y formar periodistas con proyectos propios, y no solamente periodistas para que sean empleados en las grandes empresas de medios.

Por lo demás, en el ejercicio cotidiano del Periodismo, salta a la vista lo relativamente mal que hablan y escriben los periodistas chilenos en radio, prensa y televisión, en general: “Periodismo es saber escribir bien para convertir sucesos complejos en historias sencillas y bien contadas”.

Y cuando dice “escribir”, no excluye a los periodistas de los medios electrónicos: radio y televisión. Estos periodistas son, por cierto, los que peor se expresan, justamente porque no escriben. Ellos dependen de “la improvisación”, que han elevado a la categoría de virtud, cuando es en realidad es el epítome de la falta de profesionalismo.

Recomienda el señor Alves pensar en grande. No quiere decir en cosas desmesuradas, sino en cosas de profundo contenido. No se trata de exagerar, o reseñar cosas insólitas, sino de llegar a los grandes temas, los contenidos de valor social.

Dejar de hacer noticia con los lomos de toro y la preparación de la cazuela de vacuno, para disponerse a explicar en qué consisten las reformas que se discuten en el Congreso, por ejemplo, como la tributaria y la educativa.

Nadie las ha explicado. Lo que hacen los medios es resonar las sandeces de los políticos: que si esa reforma es retroexcavadora, que si acaso el gobierno pasado no fue bueno, que la clase media desaparecerá empobrecida, que los departamentos costarán más para las nuevas familias. ¿Y qué dice la reforma? ¿Cuál es el texto? ¿Cuáles son los números que afectan la vida de la clase media? ¿Cuál es el aporte de los ricachones al mismo país que exprimen económicamente? ¿Por qué es, o no, redistributiva y equitativa? ¿Por qué las empresas mineras no están incluidas? Etcétera, etcétera.

Finalmente, dado que la mayor cantidad de información estará en la internet, el señor Alves sugiere que las noticias terminen con la pregunta: “¿Quieres saber más sobre este tema?”, para incentivar el conocimiento de las personas sobre el mundo en el que les tocó vivir.

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El terrorista Jovino Novoa de la Udi

jovino novoaQué mala imagen de Chile proyecta el señor Jovino Novoa (foto). Él fue un alto funcionario del dictador Augusto Pinochet, y fundador del partido ultra derechista Unión Demócrata Independiente (Udi), que todavía, en democracia, ocupa puestos de dirigencia. Él considera todo lo que no esté alienado con las dictaduras y el fascismo, como una amenaza “izquierdizante”.

En estos días está empeñado en hacerle mala imagen a Chile, diciendo que el actual gobierno de Michelle Bachelet quiere ahuyentar la inversión extranjera, y quiere empobrecer a los ricachones que él representa.

Qué mala imagen proyecta este ex congresista de Chile, asociándolo con Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, como si fueran comparables los cinco países. Eso es mala fe.

Un daño profundo causa en la mente de los chilenos, también, llenándolos de miedo. Insinuando que puede haber otro criminal como Augusto Pinochet si se sigue con ideas “izquierdizantes”.

Este tipo de actitudes son propias de radicales políticos, que suelen estar por fuera de la realidad, como Adolfo Hitler, o criminales contra el Estado como Pablo Emilio Escobar Gaviria. No son actitudes de un demócrata.

El señor Jovino Novoa quiere que los chilenos vivamos con terror.

Toda su actitud, agria y refractaria con su país, porque el gobierno puso a consideración del Congreso una reforma tributaria, en la que los pocos que ganan 250 veces más que los trabajadores (*), y cuentan con ejércitos de abogados para crear y emplear decenas de artilugios legales para no pagar impuestos, o eludirlos o evadirlos, paguen, por fin, tributos al país.

Está furioso por eso. Porque se quiere cerrar la brecha de la vergonzosa desigualdad actual en Chile, que es algo exótico en estos tiempos, y sobre todo en un país que se precia de pertenecer a la Ocde y ser impoluto en el vecindario de los gobiernos de mala calidad, “izquierdistas”.

Él quisiera que aún tuviéramos el mundo enfermo y violento de su protector, el dictador impune Augusto Pinochet.

Está furioso porque quienes lo han financiado en sus campañas electorales, es decir, los ricachones (sus patrones) le han expresado su inconformidad por tener que retribuirle al país unos pocos pesos, de los miles de millones que se echan al bolsillo y sacan del país para no pagar impuestos.

Cómo puede alguien preciarse de ser “un político” cuando odia a su país. Cuando considera que los connacionales son personas de segunda clase. Gente que no merece vivir dignamente, sino sometida al terror y con ingresos de miseria.

Lo que hace el señor Jovino Novoa es defender a los que sacan su dinero a paraísos fiscales, como el ex candidato presidencial Lawrence Golborne; defender a los empresarios que no pagan impuestos, o que los eluden, o que los evaden; empresarios que recibieron en la dictadura bancos y empresas y miles de hectáreas a precios irrisorios y con créditos a plazos infinitos y tasa de interés ridículamente bajas, casi inexistentes.

A estas personas defiende el señor Jovino Novoa.

Y para ello, que él considera una noble labor, crea un clima de terror en el país, considerando a todo el que no se parece a su padrino el dictador impune Augusto Pinochet un “izquierdista peligroso”, y diciéndoles a los inversionistas extranjeros que no vengan a Chile.

Es decir, más parece un apátrida, que un demócrata.

Personas con la mentalidad como la del señor Jovino Novoa son las que hacen desigual el país, crean ciudadanos de segunda categoría, siembran el terror, disocian para reinar, confunden los propósitos de bienestar social con unas amenazas a los capitales de sus patrones. Capitales que, muchos de ellos, han sido dudosamente habidos o hechos merced a los beneficios del impune dictador Augusto Pinochet.

Si Chile quiere crecer, en lo económico y lo ciudadano, si quiere como país tener sana su mente, debe aislar a personas como el señor Jovino Novoa, que son un cáncer destructivo del tejido social.

El señor Novoa no hace oposición, hace terrorismo, amparado en un partido que apoyó una dictadura sanguinaria, y cobijó con la impunidad al despreciable dictador.

(*) “250 veces” no es una expresión caprichosa y efectista, sino un dato cierto de analistas imparciales chilenos. Quiere decir que mientras un empleado gana el mínimo, $210.000 al mes, un empresario de los que defiende el señor Jovino Novoa, gana $52.500.000 mensuales.

Se quemó el Valparaíso invisible

PEOR INCENDIO HISTORIA DE VALPARAÍSO CAUSA 16 MUERTOS Y ARRASA CINCO CERROSCuando doña María vio que salpicaban las bracitas contra su ventana, tomó lo primero que encontró y salió huyéndole al fuego. Era la última que quedaba en la casa, hecha de a pocos, durante veinte años, cuando llegó con su esposo a vivir a estos cerros. Ella estaba viendo cómo se incendiaban las casas del cerro vecino, que así llaman a los barrios en la parte alta de Valparaíso. Los de Las cañas, El litre, Miguel Ángel, La cruz, El vergel, Mercedes, Mariposa, Ramaditas y Rocuant los más afectados. Pero de un momento a otro el viento cambió de intensidad y dirección y las lenguas de fuego empezaron a lamer la ladera que colindaba con su casa. En pocos minutos las casas del cerro vecino desaparecían entre las llamas, y el cerro suyo comenzaba a ser pasto del mismo fuego descontrolado. Las máquinas de bomberos no podían subir cargadas de agua por la grave pendiente, y no eran suficientes los baldes y las mangueras de regar las plantas para sofocar el descomunal incendio. Doña María huyó despavorida de los latigazos de fuego, encorvada bajo las primeras sombras de la noche que caía. A salvo, unos metros más allá, todavía retrocediendo ante la imperio de las flamas, doña María vio con ojos llorosos cómo su casa se retorcía entre las brasas para ser un destino hacia las cenizas. Varias decenas, varias centenas…, hasta un millar de personas vieron, igual que doña María, sus enseres sus ropas sus muebles sus recuerdos y el sudor de tantos años reducidos a pavesas. Un millar de viviendas han sido destruidas por el incendio, hay 10 mil damnificados y más de una docena de personas fue atrapada por las implacables lenguas de fuego, y allí murieron en una muerte horrible y desconocida. Una parte del bosque circundante ardió en la cresta de la montaña, en la parte oculta a los turistas de Valparaíso, en la parte invisible que tienen las ciudades turísticas del mundo entero, la de las carencias. Cuánto duele tanto sufrimiento de la gente sencilla. Del padre, de la madre sencilla, de los hermanos y tíos y sobrinos sin fortuna y ansiosos de vida. Valparaíso se quemó por el lado de los cerros, el de ramaditaslos barrios construidos a retazos a través del tiempo. Se quemó Valpo, sin que se dejaran ver la cara los congresistas de la región, los políticos del país. Sin que los autores de las leyes para defender los intereses de sus patrones en las grandes empresas y corporaciones dijeran esta boca es mía. Con visible sentimiento la presidenta Michelle Bachelet estuvo en los cerros haciendo presencia de Estado, llevando un voz de aliento. Pero fueron los primos con los tíos con sus hermanas y sus padres y madres y vecinos, todos apoyados en su propia desgracia, quienes al menos salvaron sus vidas para llorar el rescoldo donde una vez había sido su hogar.

Post Scriptum: (15 de abril 2014) Lo lamentablemente ocurrido este pasado fin de semana en Valparaíso –el Valpo de los cerros que no está a la vista del turismo– era previsible. Ya el 18 de febrero del 2013 dábamos cuenta en este blog de hechos semejantes: “Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas”.

Y antes de esta fecha, otros incendios se habían producido en el mismo sector. De igual manera, ya el 2 noviembre del 2011, hace tres años, planteábamos lo siguiente: “Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión. Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país”.

¿Será esta nueva tragedia del fin de semana pasado, la última enseñanza de que hay que asentar esas familias damnificadas de manera planificada, ahí mismo o en otro lugar, y rodear los sectores urbanos de un cortafuegos que los separe de los bosques circundantes, donde, al parecer, empezó esta vez el incendio? En un año más, estaremos viendo qué aprendimos. Y quizás el Estado deje que cada cual, como cualquier vieja invasión, levante su casa de a pedazos, con latas y cartones al comienzo y luego con materiales de construcción formales, o el Estado asuma el liderazgo de un plan de repoblación de los cerros de Valparaíso, dignificando a estas familias con viviendas de calidad y accesos expeditos y suministro de servicios básicos, que hoy están sumidas en el dolor de haberlo perdido todo. Amanecerá y veremos.

Jordi Sierra i Fabra no hace más que escribir

Jordi Sierra i FabraCuando leí el texto de Laura Fernández en el diario español El Mundo, el nombre de Jordi Sierra i Fabra (foto) me resultó conocido. Después pensé en un joven de pelo ensortijado de la península ibérica. No sé por qué. Y leí que sus novelas (o libros, mejor decir) han tenido, hasta ahora, 1.559 ediciones. ¿Cómo? Pero es que, además, ha escrito 400 libros. ¿Qué? Sí. Cierto. En una cuenta burda, cada uno de sus libros ha tenido 4 ediciones. Y ha vendido 10 millones de ejemplares de esos libros. ¡Vaya! Pero Jordi Sierra i Fabra es, como dijo Laura, el más desconocido de los escritores conocidos. Cuenta ella que “hace 12 años el Ministerio de Cultura (de España) elaboró una lista de los escritores más leídos en colegios y él se encontraba en el número 8, por detrás de Gabriel García Márquez y por delante de Camilo José Cela. El resto eran clásicos muertos”. No deja de asombrar ¿verdad? ¿Cómo lo hace? ¿Cómo tan prolífico? Bueno, porque trabaja mucho. El propio Jordi revela su método: “De cada 100 ideas, 20 toman tierra, cinco llegan a crecer y sólo una se convierte en una novela”. Y explica: “Lo importante es saber lo que pasa en cada momento. Una vez lo tienes, sólo debes sentarte a escribir”. Dice Jordi que puede sentarse a escribir hasta 25 horas al día. Le creo. A veces uno tiene esas compulsiones, y otros la han tenido. Se dice que Philip K. Dick escribía días enteros, dos, tres, cuatro, y hacía 500 páginas en esa sentada. Después caía exhausto y dormía dos días más. Eso cuentan del viejo K. Dick. Pero no es el caso de Sierra i Fabra, quien dice: “A todo el mundo le extraña que escriba tanto, pero es que no hago otra cosa. Escribo de lunes a domingo, de 11 a tres y de cuatro a ocho y media”. Dice Laura que “escribe de junio a septiembre, en su segunda casa, en Vallirana, en mitad de la montaña. ¿El resto del año? Redacta lo que él llama “guiones” que no son otra cosa que los esqueletos de las novelas en cuestión. Los redacta, casi siempre, en aviones, porque, dice, coge 70 aviones al año”, y recuerda Laura que Jordi dice: “De las tres veces que he estado a punto de morir, dos han sido en aviones. En una, caímos al mar, en China”. Jordi también habla de “sus 30.000 vinilos y de sus inicios como crítico musical. También del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil que ganó en 2007 por ‘Kafka y la muñeca viajera’, obra de la que, por cierto, se está haciendo una adaptación al ballet en Francia”, dice Laura. Y Jordi dice: “Siempre pasan cosas así, mis novelas se adaptan todo el tiempo, en todas partes”. Jordi tiene una web: www.sierraifabra.com, “en la que incluso hay un ranking de sus novelas por ediciones. En la cima se sitúa ‘Campos de fresas’, con 75 ediciones en siete años”. Ahora recuerdo que sí tengo un libro de Jordi Sierra i Fabra, titulado ‘John Lenon’, que comienza así: “Las navidades de 1939 no fueron unas navidades felices. Tampoco serían las últimas. (…) Durante aquellas navidades, un hombre llamado Alfred y una mujer llamada Julia engendraron a su primer y único hijo. Probablemente fueron los últimos días de su efímera felicidad. (…) Cuando Aldred Lennon salió de ese orfanato, inició una existencia diletante que le llevó de un lado a otro sin rumbo fijo. Con 26 años se enamoró de Julia Stanley en Liverpool y se casó con ella. Es difícil decir hasta qué punto la guerra alteró sus vidas. En el invierno de 1940 Julia Stanley supo que estaba embarazada”. (…) Y termina, antes de una extensa cronología de 86 páginas, día por día, con este párrafo: “A las 11 de la noche del 8 de diciembre de 1980, las cuatro de la madrugada en Europa, un demente llamado Mark David Chapman, que unas horas antes había pedido un autógrafo a John (siendo fotografiado por un fotógrafo aficionado, Paul Goresh), le disparó siete balazos. Ahí acabó todo”. El prolífico Jordi Sierra i Fabra…

Post Scriptum: (6 de abril 2014) Como cualquier otro lector, el autor del que hablo en el artículo, Jordi Sierra i Fabra, me escribe la siguiente nota a mi correo, y como comentario en este blog: “El artículo de El Mundo contiene muchos errores (hablo muy rápido y es posible que a veces no se me entienda).

He estado a punto de morir 6 veces, no tres, y de las 6, tres han sido en avión, pero no me caí al mar, fue en un vuelo Lhasa (Tibet-Chengdú, China).

No vivo con mi madre: mi madre anciana vive conmigo y mi mujer.

Las 1559 ediciones se refiere solo a mis 100 libros más vendidos, no al total de 400.

La sexta novela de Miquel Mascarell ya está escrita, siempre un año antes de que se edite.

“Campos de fresas” se editó hace 17 años, no 7.

etc.

Jordi Sierra i Fabra”

Y yo le respondí, en ‘comentarios’: “Apreciado maestro Jordi: un honor tenerlo en este blog. Gracias por sus precisiones, pues la importancia que tienen es que son hechas por el propio autor, pues pareciendo menores no lo son, como que el artículo original dice que “vive con su madre” y usted nos aclara que es su señora madre la que vive con usted y su esposa, porque está anciana. Gracias por leer este pequeño blog que quiso hacer honor a uno de los escritores más prolíficos, más leídos y, como dice el título del artículo original, menos conocido. Saludo maestro”.

Las redes sociales de las que habló Eyzaguirre

fndación ArturoIrarrázablPublica hoy el diario electrónico El Mostrador una historia que retrata vívidamente cómo se mueve la clase alta chilena, formando sólidos entramados de parentescos y de sociedades cuyos integrantes se cruzan unos con otros de manera casi obscena, con el fin de lucrar del Estado, de empresas y de fundaciones con fines sociales. En el caso que relata de Ximena Pérez Villamil, “Juan de Dios Vial, sus hijos Aníbal, gerente general y director vitalicio de la fundación, y León, socio de la corredora LarrainVial, que administra su patrimonio, obtienen $1.000 millones de la fundación de beneficencia”.

Alguien podrá decir, con esa mentalidad de astucia que caracteriza a los borderline, que para eso es una fundación privada y pueden hacer con ella lo que se les dé la gana. Sin embargo, más allá de esta probable afirmación, lo que interesa aquí es mostrar las redes sociales de las que habló hace unos días el actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, indicando que en el colegio había tenido compañeros idiotas que ahora eran directores de corporaciones y grandes empresas.

El caso que se comenta es el de la fundación Arturo Irarrázaval Correa (logo), en la que a uno de los nietos del fundador, Luis Eguiguren Hodgson, le parece francamente indecente lo que ocurre con el dinero que debería estar cumpliendo una función social. Denunció Luis Eguiguren sueldos exageradamente altos, que se adjudican los altos empleos de la fundación, y los directores que trabajan cuatro días al año solamente. Y si él, un Eguiguren acostumbrado a esas mezclas de personas y de negocios considera aberrante lo que ocurre, no es para menos que veamos una de las varias atrofias que padece la actual sociedad chilena.

El título del artículo es “Pelea en la cota 10 mil: los sueldos de la discordia en la Fundación Irarrázaval”. La “cota 10 mil” es el desnivel del suelo de Santiago, en cuyas partes altas, de la cota 10 mil hacia arriba, viven los ricachones que hacen y deshacen en el país.

Entonces, a esas alturas (y hablo literalmente) no puede uno encontrarse más que con los Vial, los Hurtado Vicuña, los Philippi Irarrázabal, los Yrarrázaval Covarrubias, los Zegers Irarrázaval y los Astaburuaga Echeverría, por mencionar los más conocidos en esta historia. Ellos son decanos o ex decanos, rectores o ex rectores, presidentes o ex presidentes de otras compañías o del gremio empresarial Sofofa, accionistas de Entel, Pucobre, Consorcio y LarraínVial (misma empresa que maneja el patrimonio de la fundación). O sea, todo está amarrado.

Los tres párrafos siguientes dan cuenta de la feria de los millones que estas pocas familias llevan a cabo en esta fundación con fines sociales. Y así como este caso, hay decenas en Chile, con socios y apellidos cruzados, formando una malla impenetrable para quienes no sean de la cota 10 mil hacia arriba.

“En junio del año pasado, Vial Larraín renunció a la presidencia de la fundación en favor de Yrarrázaval, quien era el gerente general, cargo que fue ocupado por Aníbal Vial con un sueldo mensual de $14 millones brutos.

“Yrarrázaval, como gerente general, recibía el 4% de los resultados como dicen los estatutos, lo que se tradujo en un sueldo anual de $200 millones en 2012; $288 millones en 2011 y $250 millones en 2010. Cifras que ganan gerentes del sector financiero, retail y telecomunicaciones, en empresas con gran competencia, ventas superiores a mil millones de dólares y más de 10 mil empleados. Yrarrázaval además obtenía dieta como director.

“(Luis) Eguiguren reclama que Aníbal Vial ha obtenido importantes donaciones para la revista Educar, que pertenece al Grupo Educar, del empresario Fernando Larraín Peña, controlador de LarrainVial, Watt’s y Viña Santa Carolina. Hasta asumir la gerencia de la fundación, Vial era el director ejecutivo de esta corporación que tiene un Otec (Organismo Técnico de Capacitación) que dicta cursos para profesores y una Agencia de Asistencia Técnica Educativa (ATE) para colegios vulnerables”.

Así es como funcionan estas redes sociales de la cota 10 mil. De la misma manera es como los niños ricos nacen ricos y siguen ricos, sin mover un dedo. Por herencia, no solo de dinero o bienes patrimoniales, sino también de empleos millonarios asegurados: “Este año toca renovar a los consejeros Bruno Philippi y Manuel José Zegers, porque cumplen tres años en el cargo, pero hasta ahora la tónica ha sido la reelección por décadas. Y que los hijos sucedan a los padres: ocurrió con Philippi, Arturo Yrarrázaval y José Miguel Pereira”.

Leer aquí completo el fascinante artículo de Ximena Pérez Villamil en El Mostrador.

Grandes escritores hablan del arte de escribir

libros-escritoresHay dos caminos por los cuales es posible mejorar la manera de escribir: leer y escribir. Leer le permite a uno sentir las pulsiones del autor, de cómo maneja la trama y cómo dice la historia que narra. Y, por supuesto, escribir ayuda mucho a aprender a escribir. Ambas aspectos del mismo hecho literario pueden encontrarse en los talleres literarios. Pero quienes no puedan, por las circunstancias que sean, concurrir a uno de ellos, debe, en primer lugar, conservar la calma, dejar la ansiedad, y ponerse a leer y escribir.

De alguna parte recopilé o me enviaron, no lo recuerdo, las siguientes frases de autores conocidos sobre el acto de escribir. Son, también, reflexiones que ellos se hacen sobre la escritura. Por ejemplo, Rudyard Kipling dice: “Las palabras constituyen la droga más potente que haya inventado la humanidad”, mientras Gordon R. Dickson anota: “Una historia funciona cuando contiene bombas de tiempo dispuestas a estallar en la próxima página”.

“Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor”, apunta el Nobel de Literatura 1998, José Saramago. Y: “El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar”, dice Gabriel García Márquez, Nobel de Literatura en 1982.

Un tercer Nobel, el de 1964, Jean Paul Sastre, anotó: “No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan”. Y su compañera de toda la vida, Simone de Beauvoir, apuntó: “Escribir es un oficio que se aprende escribiendo”.

Paul Auster, ganador del premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006, reveló: “Los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad”. A su vez, Joseph Roux proclama con sabiduría: “Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar”.

En este ejercicio de lo que piensan quienes han trajinado el camino de la literatura uno nota que, providencialmente, no está solo. Que ideas y sentimientos que uno experimenta mientras construye un pequeño texto, o algo más extenso, no son nuevos; otros ya lo sabían porque antes lo habían experimentado. Y es bueno saberlo. Es de lo que nos habla el mexicano Carlos Fuentes, ganador del premio Rómulo Gallegos en 1977 y del Príncipe de Asturias de las Letras en 1994, nos comparte: “Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo”.

Marguerite Duras, premio Goncourt en 1984 por ‘El amante’, confiesa: “Escribir pese a todo, pese a la desesperación”.

De la originalidad nos recuerda Francois René Chateaubriand: “El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar”. Entre tanto, Jacindo Benavente, Nobel de Literatura en 1922, se muestra mordaz: “Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros sólo aumentan el número de libros”.

Otro Nobel, el de 1962, John Steinbeck, enseña: “La profesión de escritor hace que las carreras de caballos parezcan un negocio estable”. Y Virginia Woolf, dice: “La verdad que escribir constituye el placer más profundo, que te lean es sólo un placer superficial”.

El español, miembro de la Real Academia de la Lengua desde 2003, Arturo Pérez-Reverte, admite: “Cada uno se las ingenia como puede para mantener a raya el horror, la tristeza y la soledad. Yo lo hago con mis libros”.

Voltaire tiene algo incontrovertible que decir: “Todos los estilos literarios son buenos, excepto los de estilo aburrido”.

Con humor, Orson Welles, el genial productor de la versión radial de ‘La guerra de los mundos’, que hizo historia en los Estados Unidos, y creador de películas que son íconos del cine, como ‘Ciudadano Kane’, dice: “Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude”.

“Para un auténtico escritor, cada libro debería ser un nuevo comienzo en el que él intenta algo que está más allá de su alcance”, sentencia el Nobel de Literatura de 1954, Ernest Hemingway.

“Escribir es la manera más profunda de leer la vida”, considera el español Francisco Umbral, en tanto el argentino Ernesto Sábato, remata: “Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas”.

Le preguntaron a Mahatma Gandhi

gandhi3Le preguntaron a Mahatma Gandhi (foto) cuáles eran los factores que destruían al ser humano. Él respondió:

“La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente se enoja, si yo estoy enojado; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

El que quiera ser amado, que ame”.

Feliz Navidad y Año Nuevo 2013 – 2014