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No es un buen sistema las AFP; No+AFP

afpPueden desgañitarse los promotores de las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, ofreciendo el cielo y la tierra, pero son un robo para los trabajadores. Las AFP son, en realidad, cuentas de ahorro. Nada más. Y el pago de los intereses por tener el dinero en esas cuentas, es exageradamente bajo. En cambio, es alto el riesgo de que el ahorrador (trabajador) pierda su dinero. Lo vea esfumarse en manos de las AFP.

Poner el dinero, que es fruto del trabajo diario durante años y años, en una cuenta de ahorros, y que al final no le compensen ni siquiera el costo de la inflación, es perder el dinero. Y esto es lo que ocurre con las AFP.

De una parte, tantos años en que los trabajadores han tenido que depositar sus ahorros en esas cuentas, mal llamadas de ‘pensiones’, y los empleadores jamás han puesto un peso a favor de quienes, con su trabajo, han hecho que sus empresas funcionen y den utilidad. Solo ahora, en el 2017, los empresarios harán un aporte del 5%, de acuerdo con el proyecto de ley que se presentará ante el Congreso.

De modo que los empresarios no solo han depredado la vida, la energía existencial de los trabajadores; no solo han hecho utilidades a costa de romperle el lomo a los empleados, sino que no han hecho nada por sus ‘colaboradores’ (empleados), ni por la sociedad. No han aportado un peso.

De otro lado, los trabajadores son objeto de retención de una parte de su sueldo, con destino a las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP. Esto quiere decir que un grupo de empresarios, autorizados a captar esos dineros, y rentabilizarlos, han tenido una millonada a su disposición, sin hacer nada. No han hecho el más mínimo esfuerzo por seducir esos dineros, sino que pasivamente se les entrega para su “administración”. Por eso, las AFP son parásitos del dinero de los trabajadores.

Toman el dinero de los empleados y hacen negocio con él, y le devuelven al dueño real del dinero, el trabajador, una miseria. Pensiones que no llegan a los 100 mil pesos. Pero ellos, los parásitos de las empresas administradoras obtienen utilidades multimillonarias cada año. Las AFP son un negocio pulpo en manos de parásitos.

Y ahora, cuando los empresarios, por fin van a poner 5% de cotización en favor de los empleados (de los que exprimen su fuerza laboral), los señorones de las AFP hacen más bulla que las gallinas cluecas, y consideran que “el Estado no puede tocar esa plata”. ¡Consideran que el Estado no puede cumplir su función social!

En su voracidad parasitaria, las empresas administradoras del dinero de la jubilación de los trabajadores meten miedo a la gente para que ellos puedan volver a quedarse con este mayor dinero de los empleados, proveniente del 5% de los empleadores, y aumentar sus utilidades.

Porque ellos usan el dinero de los trabajadores, pero las ganancias que obtienen no las comparten, sino que las fragmentan, y la mayor parte, casi la totalidad, es para ellos, y la miseria restante para los trabajadores. Así se permiten sus autos de lujo, sus mansiones de lujo, sus casas de campo de lujo, sus cuentas bancarias de lujo, y sus hijos estudiando de lujo en Europa o Estados Unidos.

No+AFP, porque es un robo al dinero de los trabajadores. La plata de las jubilaciones no debe ser para que un grupito de privados obtenga millonarias ganancias, a expensas de la miseria de los jubilados.

Las AFP son un sistema perverso, un sistema de cuentas de ahorro que no paga intereses a los clientes.

No+AFP, porque el sistema de cuentas de ahorro, que pomposamente llaman “sistema de capitalización”, no es tal, porque ellos no capitalizan al trabajador, que es su cliente, sino que capitalizan sus propios bolsillos, haciendo negocios con el dinero de los pobres.

 

‘Amor a control remoto’ de Poli Délano, QEPD

poli delano(Murió el pasado 10 de agosto en el Instituto del Tórax, de Santiago de Chile)

Quizás antes de sumergirme en las sinuosidades de mi acelerada pasión, debo confesar que pertenezco a la cofradía de personas que ven debajo del agua, una persona “rara”, para decir lo menos y no apartarme de la especie de título que desde niño me otorgaron mis padres y mis hermanos, los compañeros de escuela, el vendedor de helados, hasta la puta Lorenza que se paraba en la esquina de Lyon por las tardes. “Raro el muchacho”. Yo también -a fuerza de remache- llegué a sentirme raro, aunque ahora, ya entrado en años, tengo la absoluta convicción de que los raros son los otros, y yo el normal.

La revelación se dejó caer una tarde mientras hacíamos las tareas en la mesa del comedor y la lluvia parecía demoler el tejado. Le dije a Fabián que no fuera idiota, que le devolviera el trompo a Genaro. Él no me había contado nada sobre el robo, de manera que abrió los ojos muy grandes y me preguntó: “¿cómo supiste?”.

En otra ocasión, caminando rumbo a Providencia por Avenida Suecia, le informé a un sujeto desorientado que la callecita que no podía encontrar estaba a dos cuadras hacia la derecha. Me miró como si no creyera lo que acababa de oír y se alejó asustado, porque en realidad se lo dije antes de que él me hiciera la pregunta. Y casos semejantes, podría contar por docenas.

Mi voluntad nada tiene que ver con esta condición. Se trata de una facultad impuesta y la verdad es que preferiría ser como cualquier cristiano, aunque debo admitir también que son estos poderes los que abrieron el camino hacia los laberintos de la intensa historia de amor que avasalló mi vida.

A lo largo de mis años, más tranquilos que agitados, nunca presté demasiada atención a los sueños que cada cierto tiempo se me repetían como películas obsesivas; ni tampoco a esas intuiciones que de pronto me permitían saber lo que mi hermano, mi amigo o mi profesora pudieran estar tramando. Ni siquiera me llegué a convertir en un fanático de la misteriosa teoría de la reencarnación. Pero mi espíritu fue incapaz de pasar por alto el hecho de haberme enamorado a control remoto, y transgrediendo no solo las fronteras de la distancia, sino también las del tiempo.

La flecha asesina me perforó el corazón cuando en la semipenumbra de un pequeño museo en la ciudad de Aragón, mis ojos chocaron con la mirada entre plácida y risueña de doña Leonor de Santiago. Jamás había contemplado belleza más deslumbrante, intensidad mayor de sentimiento, concentración tal de antojos y locuras. Era como si toda ella ardiera de pasión por el pintor que a su frente sostenía paleta y pincel para ir estampándola en esa tela; como si la totalidad del amor se empozara en ese preciso punto del tiempo en que la felicidad de los sentidos y del alma parece rebasarlo todo; como si la suma final de las fuerzas cósmicas hubiera determinado sintetizarse en esa belleza indivisible y única.

Aún a riesgo de que se me atribuya locura, debo admitir con humildad que durante las tres semanas que por motivos de trabajo pasé en Aragón, me dediqué a visitar el museo cada vez que encontraba hasta el más mínimo rato libre, sin otra pretensión que la de extasiar mis sentidos aunque fuera unos brevísimos minutos ante los perturbadores encantos de doña Leonor.

Por las noches, amparado en la quietud provincial de la posada donde había tomado habitación, me desvelaba conversando con ella, contándole historias tristes o alegres, preguntándole una y otra vez cómo podía recaer en ella sola la propiedad absoluta y exclusiva de la gracia, asegurando que yo sería sin alternativa su único destino, jurándole amor más allá de la vida y del tiempo. Me agitaba sudoroso, abrazando las almohadas, revolcando entre las sábanas mi imbatible ansiedad.

Una de aquellas inquietantes tardes de museo, tuve la ocurrencia de preguntar si vendían reproducciones del cuadro que tanto me venía perturbando. Compré las doce que restaban y por la noche logré dormir más tranquilo.

Prefiero no detenerme en los detalles de tanta indagación que emprendí para obtener noticia acerca del pintor, así como datos de la historia personal de Leonor de Santiago; viejas crónicas de Indias, documentos ya perdidos en el polvo de las bibliotecas. Solo diré que alrededor de 1580, en vísperas de su boda con Eduardo de Villaverde, la joven de tanto sueño fue condenada por la Santa Inquisición a morir en la hoguera, bajo la acusación de brujería que promovió la siniestra Laura Treviño -una verdadera encarnación del mal-, al parecer llena de ira por haber perdido el amor de don Eduardo, quien también habría de ser abrasado por las llamas mientras seguía jurándole a Leonor amarla hasta más allá de la muerte. Los desafortunados hechos tuvieron lugar en la ciudad de Zacatecas, México central.

Cuando regresé a Santiago, hice enmarcar las doce reproducciones para colocarlas estratégicamente en diversos puntos de la vieja casona familiar de Lyon. Empecé también a averiguar si algún pintor de cierta nota se mostraría dispuesto a convertir esa mínima imagen en un cuadro de tamaño natural.

Todos los días, todas las noches, a muchas distintas horas, pensaba en Leonor. La veía de pronto muy seria, entreabriendo la boca para decir que no me amaba, debido a que su amor estaba fatalmente ligado a don Eduardo, y la veía también escuchándome asombrada contradecir sus palabras al asegurarle que cometía un error, por supuesto que sí me quería, al que en realidad amaba era a mí, y la veía cediendo poco, primero un tanto dudosa, después más segura, cediendo, cediendo, entregándome tímida sus encantos, y la veía aceptando ya el beso que sellaba sus labios como un poderoso filtro de amor, y una vez hasta la vi ofreciéndome dócil su exquisita desnudez. Muchas tardes, al caminar de regreso a casa bajo la bóveda arbolada de mi calle, me sorprendía sonriendo por la dicha de saber que muy pronto vería su imagen.

No fue absoluta mi consternación la noche que encendí el televisor. Siempre intuí que algo semejante tendría que ocurrir alguna vez en la vida.

La imagen que desde la pantalla atacó mis sentidos fue la de doña Leonor, semisonriente, en el cuadro de mis devociones. Me sacudió un estremecimiento, aunque no tardé en comprender: se trataba de la segunda etapa de mi largo viaje en pos de su amor. La película trataba del “extraño retorno” de Diana Salazar desde el pasado y esa Diana era nada menos que la reencarnación de mi amada Leonor. Venía a nuestro mundo de hoy muy decidida a ajustar cuentas con los malvados que la inmolaron y a recuperar la felicidad y la pasión. Resulta lógico que la actriz que interpretó el papel, Lucía Méndez, sea de indescriptible hermosura. Cuando terminó, sentí alivio y ansiedad al descubrir que se trataba de una novela televisiva y que, por lo tanto, podría seguirla viendo cada noche.

La pasión por aquella Leonor de Santiago que siglos antes fue un ser de carne y hueso se había centrado ahora en Diana Salazar, su reencarnación. Pobre Diana, tanta intriga a su alrededor, tantas venganzas, tanto mal concentrándose para destruirla, tenía que defenderse de esas acusaciones y quién sino yo para salvarla, no, ella no era loca, no lo era, yo sabía, podía jurarlo, no era loca; y sabía también que sus poderes mentales no fueron responsables de la muerte de su padre (que la dejaran en paz) y que esos poderes tampoco se prestaron jamás al auxilio del mal.

Sin embargo, debido al carácter ficcional de Diana, mi loco sentimiento tuvo que volver a transferirse, centrándose en un ser real y, además, presente esta vez en la historia, verdadero, contemporáneo, si bien no a simple alcance de la mano, al menos ahí, cerca, posible. Lucía Méndez, la insuperable Lucía, que acaso también estuviera como Diana y antes Leonor, intentando angustiosamente desentrañar la complicada madeja de su pasado.

Busqué fotos y estampas de Lucía en cuanta revista de cine encontré. Encargué posters con su imagen y su nombre, escribí cartas confesándole mi amor sin remedio, suplicando que respondiera, que pensara en mí, que me enviara mensajes y asegurándole también que ella de veras estaba fundida con Diana y que, por lo tanto, tenía la identidad de doña Leonor, es decir, me pertenecía. La instaba a que comprendiera estos hechos y los aceptara como única verdad, jurándole que desde ya, ella poseía un ángel guardián capaz de entregar toda su devoción para evitar que esa nefasta suerte de otros tiempos volviera a repetirse. “Recuerda siempre que eres mi amor”, le decía, “que he venido a este mundo con la clara misión de interponerme entre tú y el cúmulo de siniestras garras que te acechan, para hacerlas retroceder y arrastrarse avergonzadas hasta los fuegos del infierno”.

Mi felicidad creció, creció, se fue haciendo a cada instante más intensa, y comencé de pronto a vender algunas antigüedades para financiar un viaje a México en su busca. Si la había encontrado, ahora tenía que atraparla con mi desbordante amor, retenerla para siempre, igual que don Eduardo, más allá de la muerte.

Pero llegó la tercera etapa del viaje cuando cierta noche encantada, en la fiesta de cumpleaños de mi hermano Fabián, la vi de lejos, al otro lado del salón lleno de gente. Once you have found her, never let her go es la letra de lo que cantaban. La saqué a bailar y empezamos a deslizarnos lenta, sensual y rítmicamente por el piso del salón, yo mirándola asombrado, ella siempre sonriente, a pesar de sus quemaduras.

Hola Leonor –le dije.

Sonrió con poco entusiasmo y dijo:

No soy Leonor. Me confundes.

Sí eres. Claro que eres. Jamás te confundiría. Eres Leonor. Eres Diana.

Tampoco soy Diana. Y tú deberías saber muy bien cuál es mi nombre, no juegues.

Sí: antes, Leonor de Santiago. Hoy Diana Salazar. Eres Lucía, ¿verdad?

No. Me llamo Marcela.

¿Marcela -me dije-, qué tenía que ver Marcela? ¿Se trataba quizás de una impostora? Observé detenidamente sus cicatrices.

Tu rostro… El fuego… Los malditos

Marcela Montoya -insistió Leonor.

Leonor, Diana, Lucía y Marcela. Cuatro nombres de una misma mujer, pensé, y supe con certeza que nunca la dejaría ir, que seríamos desde antes del diluvio hasta después del juicio final el uno para el otro, derrotando al tiempo, sobrepasando la historia, porque yo también era un retorno, también había vuelto desde más allá y estaba cobrando mis deudas.

Poli Délano (foto)

Perdió Ricardo Rincón; ¿triunfó Colo Colo?

carolina goicCarolina Goic. Independiente del espíritu originario de la Democracia Cristiana, fascista y vaticano, y de que su espacio está en la derecha y no en la izquierda, nos alegramos porque Carolina Goic le haya ganado el gallito (en otros lados dicen ‘pulso’) al maltratador de mujeres del clan Rincón, Ricardo Rincón. Esperó y esperó con risitas ante la prensa, para desgastar a la Democracia Cristiana, y causar daño a otra mujer: la presidenta de su partido, Carolina Goic. El del clan Rincón, Ricardo Rincón, fue sancionado judicialmente en el pasado, sí: se le impuso una pena civil por maltratar a su pareja de entonces, ¡pena civil que no cumplió! Si en esa época hubiera habido sanción penal para su conducta de maltratador, hubiera recibido una condena penal. Y es en este juego, de lo civil y lo penal, en el que él se escuda. Y cínicamente dice que no tiene procesos pendientes ni sanciones penales pendientes. Pero no dice que fue condenado civilmente y que ¡no cumplió la ley! ¡Un diputado que no cumple la ley! Nos preguntamos si este señor del clan Rincón, Ricardo Rincón, ¿hubiera actuado como lo hizo, si el presidente de su partido hubiera sido un hombre? No. ¡Claro que no! Lo seguro es que, en cuanto surgió el escándalo de su repostulación, hubiera renunciado. ¿Acaso Jorge Pizarro, Ignacio Walker, Andrés Zaldívar o cualquiera otro de ellos, le hubiera permitido ese desgaste, esa tozudez, esa mala intención que usó el del clan Rincón, Ricardo Rincón, contra Carolina Goic? ¡No! ¡Lo hubieran sacado cascando de una sola vez! Y él no se hubiera resistido, porque no tiene cojones ante un hombre. Pero como él es especialista en mirar en menos a la mujer y maltratarla, hizo eso con Carolina Goic: ¡la maltrató! Aristarco tiene una palabra para eso: “Es un maricón”. Nos alegra que ella siga adelante con su candidatura presidencial, que sea ella quien tache, de su puño, al maltratador de mujeres de la lista de candidatos de la Democracia Cristiana al Congreso, y que haya sido ella, la mujer, la que haya ganado este gallito que jamás debió ocurrir. Ahora, desde el punto de vista del zángano que es el del clan Rincón, Ricardo Rincón, era previsible que no quisiera soltar ese puesto de diputado: no hace nada, haraganea, y además gana una millonada y tiene acceso a negociaciones non santas para recibir una que otra coima, y puede andar por ahí, como un pavo real, por todas partes. Pero eso se le acabó. Ahora… ¡a trabajar, sinvergüenza!

¿Proeza? ¿El partido de Colo Colo ante Deportes La Serena, en que ganó con 4 goles, pablo guedesjusto los que necesitaba para no ser eliminado, fue una proeza? O… ¿una triquiñuela con ayuda del árbitro? No se lo creen sino los hinchas, que necesitando cuatro (4) goles, el Colo Colo entra a la cancha y… ¡milagro!, los metió. Después de haber perdido por ese marcado en el partido de ida ante ese mismo equipo. Qué feo ver estos trucos en el fútbol. Ese es un triunfo amargo. No tiene gusto a triunfo. Y el técnico, Pablo Guedes, el maschachicles, que no es santo de nuestra devoción, se salvó de que le dieran el sobre azul, o… ¡la patada en la raja!

DC y derecha; los Rincón; el amor; Mark; ‘Monga’

josé antonio primo de riveraDemocracia Cristiana. Vamos a ubicarnos en los orígenes, porque de eso depende el desarrollo posterior. Las raíces se encuentran en la derechista Falange Española, creada a comienzos del siglo XX por José Antonio Primo de Rivera (foto) contra la amenaza de una ‘revolución socialista’. Su hijo Miguel Primo de Rivera fue dictador de España entre 1923 y 1930. En Chile, Eduardo Frei Montalva recoge ese ideario y funda la ‘Falange Nacional’. Simultáneamente, esa falange que tomaba ideas de la doctrina social de la iglesia vaticana, también era digna de admiración de Jaime Guzmán, creador de la ‘Unión Demócrata Independiente’, Udi, quien se aprendió discursos enteros de José Antonio Primo de Rivera y los intercalaba en sus presentaciones. La Democracia Cristiana chilena proviene, pues, de la estirpe fascista y católica del viejo Primo de Rivera, de España.

Centro izquierda. El ex canciller de Ricardo Lagos Escobar, y ex presidente de la walker_ignacioDemocracia Cristiana, 2010-2015, Ignacio Walker (foto), acusó anoche en ‘Tolerancia Cero’ a la Nueva Mayoría de “haberse izquierdizado”. La responsabilizó, por esta vía, de facilitar que el derechista Sebastián Piñera tenga nuevos adherentes, provenientes del desencanto de muchas personas con esa izquierdización de la vieja Concertación. Y, a continuación, se proclamó de “centro-izquierda”, pese a su origen falangista, fascista. Señaló que la Democracia Cristiana debía ser una fuerza capaz de ganarse adeptos del patio de Piñera, de la Udi y Renovación Nacional, “sin ser de derecha”. Y se preguntó si era viable una alianza “con la derecha”, y dijo que no.

Ricardo Rincón. El diputado es hermano de la ex ministra de Michelle Bachelet, Ximena ricardo rincónRincón. Ambos militan en la Democracia Cristiana. Ricardo Rincón (foto) fue procesado por violencia intrafamiliar contra Carolina Hidalgo en el año 2002, lo que él ha negado en distintas ocasiones. La candidata presidencial de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, había denunciado ese hecho, cuando se debatió la conformación de listas de candidato de la DC al Congreso. Porque Ricardo Rincón quiere repostularse a la Cámara. La Junta Nacional de la DC “rechazó” la repostulación del señor Rincón. Pero unas horas más tarde, la misma Junta de la DC “aceptó” que se repostulara, obviando el caso de violencia intrafamiliar, y, de paso, y lo más grave, desautorizando a su candidata presidencial. El esposo de esta, Christian Kirk, escribió una sentida carta a la Junta de la DC, recriminando a quienes apoyaron a Ricardo Rincón. Los acusó de tener “las manos manchadas con sangre”, y propuso expulsar a “los fariseos del templo” de la DC.

Carolina Goic. ¿En qué posición dejó la Junta de la DC a su candidata presidencial? La carolina goicdejó en el peor de los escenarios. Desautorizada. Con sobrada razón la candidata Carolina Goic (foto) dijo que iba a pensar mantener, o no, su candidatura. En general, este comportamiento culebrero, tortuoso y melifluo, es el que ha tenido desde siempre la DC. La DC ha gozado de todos los privilegios posibles, primero como miembro de la Concertación y ahora de la Nueva Mayoría. Sin embargo, si se revisan los hechos, no ha habido opositor más eficaz y persistente de la Concertación y la Nueva Mayoría que la DC. Jorge Burgos, Ignacio Walker, Andrés Zaldívar, Jorge Pizarro, etcétera, han sido palos en la rueda de los gobiernos “de izquierda”; y han puesto las trabas desde adentro de la coalición.

Sola. Está bien que la Democracia Cristiana (logo) corra sola en la carrera presidencial. DCNo quiso apoyar al candidato Alejandro Guiller, porque no la representa, obviamente. Prefirió ir con candidata propia, Carolina Goic, pero a mitad de camino la apuñalaron, prácticamente, cuando defienden a Ricardo Rincón. En este blog hemos dicho, hace varios años, que la DC no debió haber estado jamás en la Concertación, ni en la Nueva Mayoría. Porque la DC es “otra cosa”. Está más cerca, por su origen y su ideario, de la derecha, no sabemos si la dura, o la moderada, que de la izquierda. Que corra sola para saber cuántos son, y deje de blufear, está bien. Que corra sola para sincerar sus postulados y el escenario político nacional, está bien.

Carolina Arregui. Brevemente: salió la veterana actriz Carolina Arregui en esta foto con carolina arreguilos perros de Alexis Sánchez, convertido en el novio envidiado de Chile de la también actriz Mayte Rodríguez, hija de Carolina Arregui. Y el pie de foto considera una bendición esta relación amorosa de su hija. A su vez, Mayte Rodríguez escribió en un pie de foto, posterior a saberse su relación con el futbolista Alexis Sánchez, que había llegado la luz y la iluminación a su vida. Todo esto ¿será para sacarle pica a Thiago Correa, el ex novio de Mayte, quien, al parecer, no la trató bien y la engañó con otras mujeres durante su convivencia de 5 años? ¿Será solo para sacar pica?

Mark González. Me parece muy bien que Mark González (foto) diga lo que piensa del mark gonzáleztécnico argentino Pablo Guedes. Que es una mala persona, que jamás se preocupó de averiguar o preguntarle por sus lesiones y su recuperación, la poca empatía de Guedes con sus dirigidos, etcétera. ¿Qué decirlo le traerá problemas? No creo, porque quien lo quiera contratar no será para tratarlo mal, hacerle la desconocida o tenerlo en la banca. Lo que si es claro es que la voz y esa mascadera de chicle a toda hora, son algo bastante desagradable del señor Pablo Guedes. No nos cae bien. Nunca nos ha caído bien.

‘La colombiana’; la educación gratuita

La colombiana. Valga destacar las buenas actuaciones en ‘La colombiana’, la serie de Tvn a las 20 horas. Por la misma razón, valga nombrar a todos los actores: Felipe Braun, Elizabeth Minotta (primer rostro), María José Illanes (segundo rostro), Lucas Mosquera, Jorge Arecheta, César Sepúlveda, Óscar Hernández, Diego Ruiz, Daniela Estay, Juan José Suárez, Eyal Meyer, Josefina Fiebelkorn (tercer rostro), Carmina Riego, Emilia Noguera (cuarto rostro), Santiago Tupper, Alejandra Fosalba, Delfina Guzmán, Florencia López, María Fernanda Martínez, Schlomit Baytelman, Felipe Morales, Luz Valdivieso, Catalina Guerra, Luis Alarcón, Andrea Freund, Remigio Remedy, Álvaro Pacull, Gonzalo Vivanco, Sara Becker y Anya Jaederlund. Todos excelentes. Las mujeres guapas. Don Óscar Hernández se ha echado al hombro varios capítulos de la teleserie, con gran suceso. Es una comedia con drama, que no deja de lado varios temas palpitantes, como la xenofobia, el arribismo, la vida de barrio, la urbanización deshumanizada, la pre adolescencia masculina y femenina, la relación de parejas, las diferencias sociales de clase, entre los destacados. Por eso, acentuar, de igual manera, los libretos de Jaime Morales, Sandra Arriagada, Iván Salas-Moya y Jimena Oto. Y tanto como los libretos, cuenta en una buena teleserie, como esta, la dirección, a cargo de Germán Barriga y Francisco Cortés. Ojalá que su reemplazo sea de tan alta calidad, pues de otra manera no la distribuiría Telemundo.

Educación. Los señores de la derechista Unión Demócrata Independiente, Udi, y Renovación Nacional, tienen un argumento falso para oponerse a la gratuidad en la educación. Su peregrina tesis es: “cómo se le va a dar educación gratis a los que más tienen”. Que eso es una barbaridad. Que eso es un desperdicio de dinero. Que eso no puede ser, por Dios santo. Olvidémonos que Enna Von Baen, uno de sus principales figurones derechistas, ha estudiado gratis con plata del Estado. No consideremos, pues, a ninguno de los ricachones que ganan becas. Solo digamos que los ricachones en Chile se cuentan con los dedos de la mano. Son 30 o 40. Bueno, aceptemos que son 100. ¿Qué importa que 100 ricachones parasiten la ocasión, si la educación gratuita va a favorecer a varias ¡decenas de miles! de jóvenes pobres? Hablo de “ricachones que parasiten”, porque no hay nada más colgado que un ricachón. ¡Todo lo quieren gratis! Quieren que las empresas les paguen la bencina, los mercados, los viajes, los almuerzos sociales y el colegio de sus hijos. Quieren que el Estado no les cobren impuestos. Quieren todo gratis. Son parásitos, intrínsecamente. Mentalmente son parásitos. Y entonces sí, esos 100 ricachones buscarán tener educación gratuita, pero ¿se untarán de pueblo, en realidad? La respuesta es ‘No’. Ellos, los ricachones, no conocen Santiago sino hasta la Avenida Apoquindo, por el poniente. Ellos, los ricachones, tienen sus colegios, sus nidos educativos, sus universidades. ¿Qué importa soportar, entonces, a 100 parásitos, si se están beneficiando ¡decenas de miles! de muchachos? Si Sebastián Piñera dice que no va a extender la educación gratuita a más chilenos, ¡estará actuando contra el pueblo! En este caso, no hay que votar por él. Y si lo dice, ¿qué importa?, si no va a ser presidente otra vez.

 

Gary Medel, Mauricio Isla, Alexis Sánchez

Cory Monteith, protagonista de la serie Glee.Aristarco encontró de dónde le vino la inspiración a Gary Medel para mandar a confeccionar el traje con chispeza que usó en su matrimonio civil con Cristina Morales. No fue algo que se le vino a la cabeza de repente. Estuvo asesorado, y bien asesorado.

La inspiración del traje fue el actor canadiense Cory Monteith (primera foto), quien hizo el papel de Finn Hudson en la serie de televisión ‘Glee’. (Lamentablemente, Cory murió en Vancouver por sobredosis de heroína, hace 4 años)

Este dato, me dice Aristarco, es para ‘Maldita moda’, donde se horrorizaron con Garyto, un vanguardista osadogarymedel_esposacumple2, que puso en evidencia lo atrasados que están en ese programa de Chilevisión; dijo atrasados, porque el diseño del traje masculino es de, por lo menos, cuatro años atrás. Cory usó un azul grisáceo, y Garyto (segunda todo) fue mucho más radical, hasta llegar al blanco y negro. Larga vida (como se decía antaño) para Gary Medel y Cristina Morales.

Aproveché para preguntarle a Aristarco por la suerte de otros dos futbolistas de primera línea como Gary Medel. Primero pregunté por Mauricio Isla (tercera foto), quien en los últimos partidos de la Selección Nacional de fútbol se ha desempeñado como un crack. ¡Ha sudado la camiseta! Ha mostrado su clase, su pundonor, su destreza. Un mauricio isla¡bravísimo! para Mauricio Isla.

Entonces le pregunté qué opinaba de su relación con la chica reality española Gala Caldirola. Me miró y dijo: es posible que dure más que la de Alexis Sánchez con Mayte Rodríguez (cuarta foto) ¿Qué?

En serio, le dije, ¿crees que Alexis y Mayte no duren mucho? Y sin pestañear, dijo: eso creo.

Le recordé que ellos vienen madurando esa relación hace varios meses, que se ven enamorados, que son de la misma edad, que hacen bonita pareja, pero no hubo caso.

alexis y mayteSon muy distintos, dijo. Están felices por el dios Eros, añadió Aristarco, pero eso pasará. ¿Aunque pronto queden esperando guagua?, dije, pero no me pescó. Y, antes bien, consideró que no alcanza a dimensionar la bronca que debe llevar dentro el ex pareja de Mayte, el gran actor Thiago Correa. ¡Ella lo cambió por un futbolista! Un futbolista no desmerece, le dije. Él, que es intelectual, dijo Aristarco, actor de alto vuelo, hombre inteligente, ¡fue reemplazado por un futbolista!

Esto lo va a torturar toda la vida, dijo Aristarco, a menos… Aproveché la pausa para atajarlo: ¿A menos qué…? A menos que, pasados unos meses, cuando se harten, ella vuelva a su lado. ¿En serio, crees posible semejante cosa, medio disparatada? Y solo respondió: sí. Todo es posible.

 

Loa a la chispeza de Gary Medel para vestirse

gary-medel-matrimonio-1Impecable. El traje a la medida. El forro níveo de la chaqueta se convierte en solapa. Son dos flechas que bajan del cielo sobre el pecho negro. El borde de los bolsillos del ambo, también blanco, tanto como los botones de las mangas. ¡Qué elegancia, por Dios! Complementada, eso sí, con un chaleco negro con botones blancos, sobre una camisa azabache, sin corbata, ni lazo corbatín, o pajarita. El primer botón de la camisa abierto, relajadamente. Los zapatos, también negros, mitad acharolados. Muy refinado, Garyto, como el que más. Tal era el atuendo para su matrimonio civil. ¡Un traje con chispeza! Pero me cuentan que en ‘Maldita moda’, el programa de Chilevisión que vive criticando a Martín Cárcamo y Rafael Araneda porque “no son jugados”, porque “se mantienen en una zona de confort” con sus atuendos, se escandalizaron con la chaqueta vanguardista de nuestro zaguero central. Se escandalizaron porque Gary se la jugó. ¡No saben lo que dicen! O dicen las cosas para posar de que saben, pero en la realidad no tienen sentido estético. ¡Garyto, compadre, nunca es tarde para decir que tu chispeza en el vestir te hace tan grande fuera de la cancha, de lo que ya eres dentro de ella! Y tu esposa, como la musa que es para ti.