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‘Al cumplir los 80’ de Oliver Sacks

Oliver_SacksAnoche soñé con el mercurio: enormes y relucientes glóbulos de azogue que subían y bajaban. El mercurio es el elemento número 80, y mi sueño fue un recordatorio de que muy pronto los años que iba a cumplir también serían 80.

Desde que era un niño, cuando conocí los números atómicos, para mí los elementos de la tabla periódica y los cumpleaños han estado entrelazados. A los 11 años podía decir: “soy sodio” (elemento 11), y cuando tuve 79 años, fui oro.

Hace unos años, cuando le di a un amigo una botella de mercurio por su 80º cumpleaños (una botella especial que no podía tener fugas ni romperse) me miró de una forma peculiar, pero más adelante me envió una carta encantadora en la que bromeaba: “tomo un poquito todas las mañanas, por salud”.

¡80 años! Casi no me lo creo. Muchas veces tengo la sensación de que la vida está a punto de empezar, para en seguida darme cuenta de que casi ha terminado. Mi madre era la decimosexta de 18 niños; yo fui el más joven de sus cuatro hijos, y casi el más joven del vasto número de primos de su lado de su familia. Siempre fui el más joven de mi clase en el instituto. He mantenido esta sensación de ser siempre el más joven, aunque ahora mismo ya soy prácticamente la persona más vieja que conozco.

A los 41 años pensé que me moriría: tuve una mala caída y me rompí una pierna haciendo a solas montañismo. Me entablillé la pierna lo mejor que pude y empecé a descender la montaña torpemente, ayudándome solo de los brazos. En las largas horas que siguieron me asaltaron los recuerdos, tanto los buenos como los malos. La mayoría surgían de la gratitud: gratitud por lo que me habían dado otros, y también gratitud por haber sido capaz de devolver algo (el año anterior se había publicado Despertares).

A los 80 años, con un puñado de problemas médicos y quirúrgicos, aunque ninguno de ellos vaya a incapacitarme, me siento contento de estar vivo: “¡Me alegro de no estar muerto!”. Es una frase que se me escapa cuando hace un día perfecto. (Esto lo cuento como contraste a una anécdota que me contó un amigo. Paseando por París con Samuel Beckett durante una perfecta mañana de primavera, le dijo: “¿Un día como este no hace que le alegre estar vivo?” A lo que Beckett respondió: “Yo no diría tanto”)

Me siento agradecido por haber experimentado muchas cosas –algunas maravillosas, otras horribles– y por haber sido capaz de escribir una docena de libros, por haber recibido innumerables cartas de amigos, colegas y lectores, y por disfrutar de mantener lo que Nathaniel Hawthorne llamaba “relaciones con el mundo”.

Siento haber perdido (y seguir perdiendo) tanto tiempo; siento ser tan angustiosamente tímido a los 80 como lo era a los 20; siento no hablar más idiomas que mi lengua materna, y no haber viajado ni haber experimentado otras culturas más ampliamente.

Siento que debería estar intentado completar mi vida, signifique lo que signifique eso de “completar una vida”. Algunos de mis pacientes, con 90 o 100 años, entonan el nunc dimittis –“He tenido una vida plena, y ahora estoy listo para irme” –. Para algunos de ellos, esto significa irse al cielo, y siempre es el cielo y no el infierno, aunque tanto a Samuel Johnson como a Boswell les estremecía la idea de ir al infierno, y se enfurecían con Hume, que no creía en tales cosas. Yo no tengo ninguna fe en (ni deseo de) una existencia posmortem, más allá de la que tendré en los recuerdos de mis amigos, y en la esperanza de que algunos de mis libros sigan “hablando” con la gente después de mi muerte.

El poeta W. H. Auden decía a menudo que pensaba vivir hasta los 80 y luego “marcharse con viento fresco” (vivió solo hasta los 67). Aunque han pasado 49 años desde su muerte, yo sueño a menudo con él, de la misma manera que sueño con Luria, y con mis padres y con antiguos pacientes. Todos se fueron hace ya mucho tiempo, pero los quise y fueron importantes en mi vida.

A los 80 se cierne sobre uno el espectro de la demencia o del infarto. Un tercio de mis contemporáneos están muertos, y muchos más se ven atrapados en existencias trágicas y mínimas, con graves dolencias físicas o mentales. A los 80 las marcas de la decadencia son más que aparentes. Las reacciones se han vuelto más lentas, los nombres se te escapan con más frecuencia y hay que administrar las energías pero, con todo, uno se encuentra muchas veces pletórico y lleno de vida, y nada “viejo”. Tal vez, con suerte, llegue, más o menos intacto, a cumplir algunos años más, y se me conceda la libertad de amar y de trabajar, las dos cosas más importantes de la vida, como insistía Freud.

Cuando me llegue la hora, espero poder morir en plena acción, como Francis Crick. Cuando le dijeron, a los 85 años, que tenía un cáncer mortal, hizo una breve pausa, miró al techo, y pronunció: “Todo lo que tiene un principio tiene que tener un final”, y procedió a seguir pensando en lo que le tenía ocupado antes. Cuando murió, a los 88, seguía completamente entregado a su trabajo más creativo.

Mi padre, que vivió hasta los 94, dijo muchas veces que sus 80 años habían sido una de las décadas en las que más había disfrutado en su vida. Sentía, como estoy empezando a sentir yo ahora, no un encogimiento, sino una ampliación de la vida y de la perspectiva mental.

Uno tiene una larga experiencia de la vida, y no solo de la propia, sino también de la de los demás. Hemos visto triunfos y tragedias, ascensos y declives, revoluciones y guerras, grandes logros y también profundas ambigüedades. Hemos visto el surgimiento de grandes teorías, para luego ver cómo los hechos obstinados las derribaban.

Uno es más consciente de que todo es pasajero, y también, posiblemente, más consciente de la belleza. A los 80 años uno puede tener una mirada amplia, y una sensación vívida, vivida, de la historia que no era posible tener con menos edad. Yo soy capaz de imaginar, de sentir en los huesos, lo que supone un siglo, cosa que no podía hacer cuando tenía 40 años, o 60.

No pienso en la vejez como en una época cada vez más penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino en una época de ocio y libertad, liberados de las urgencias artificiosas de días pasados, libres para explorar lo que deseemos, y para unir los pensamientos y las emociones de toda una vida. Tengo ganas de tener 80 años.

Oliver Sacks (foto) (Traducción de Eva Cruz)

Le preguntaron a Mahatma Gandhi

gandhi3Le preguntaron a Mahatma Gandhi (foto) cuáles eran los factores que destruían al ser humano. Él respondió:

“La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente se enoja, si yo estoy enojado; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

El que quiera ser amado, que ame”.

Feliz Navidad y Año Nuevo 2013 – 2014

Harald Beyer no es un experto en educación

harald beyerPublicó el diario online El Mostrador una interesante reseña que devela el recorrido del ministro de Educación, Harald Beyer (foto, no Harold Beyer, ni Harald Bayer), como un auténtico escudero (¿o pelele?) del empresariado no progresista, del cual, parece, recibió el mejor pago por sus servicios con el ministerio que, en mala hora, le entregaron. La reseña se titula “Harald Beyer no es un experto en educación”, un buen título que, de entrada, confronta el correveidile inventado por yo no sé quién, según el cual este señor, de aspecto idiota y declaraciones destempladas, es algo así como “el genio que Chile necesitaba”, o “el mesías que Chile necesitaba”, en materia educativa. Dice, El Mostrador:

“Beyer no califica como académico. Nunca ha participado de un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), ni participa de algún Grupo de Estudios de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile (Conicyt). Nunca ha publicado un artículo sobre educación en una revista indexada en ISI (Institute for Scientific Information). No está afiliado a ninguna universidad reconocida por el Estado. Desde luego, Harald Beyer ha publicado numerosos artículos sobre los más diversos temas en la revista editada por el Centro de Estudios Públicos (CEP), lugar en el que ocupó el cargo de Subdirector; endogamia que a la academia le resulta particularmente alérgica, entre otras cosas por la inexistencia de revisión de pares. Dato interesante, Beyer sí tiene un (único) artículo sobre educación publicado en una revista indexada en Scielo, cuya primera frase contiene una invocación a la memoria de Friedrich Hayek.

“Ahora, ciertamente, estos datos no son importantes ni interesantes en sí mismos; ellos son la manifestación de algo que va más allá de las trayectorias profesionales. Son el síntoma a través del cual se descubre la existencia de un cuadro patológico, en este caso, que Harald Beyer no es un experto en educación sino un intelectual orgánico de la derecha, un vocero ideológico del gran empresariado nacional.

“En efecto, Harald Beyer no es un experto en educación pero sí es un intelectual, en el sentido que Gramsci le daba a esta expresión. Recordemos que Antonio Gramsci buscaba la especificidad de la categoría del intelectual no “en lo intrínseco de la actividad intelectual” sino en “el sistema de relaciones en el que ella (o el agrupamiento que la personifica) se viene a encontrar en el conjunto generalizado de las relaciones sociales”.

“El intelectual, desde esta perspectiva, no es aquella persona que es particularmente inteligente, sino que es aquel que desempeña funciones intelectuales en un esquema de división social del trabajo. Y la novedosa cuestión planteada por Gramsci es la vinculación entre los intelectuales y la estructura social. Su afirmación de que cada grupo social “crea, orgánicamente, una o más capas de intelectuales que le dan homogeneidad y conciencia de su propia función en el campo económico”, cobra vigencia al mirar el listado de integrantes del Consejo Directivo y el Consejo Asesor del Centro de Estudios Públicos.

“Beyer es un intelectual, y uno particularmente “orgánico”, puesto que desde su oficina en el centro de estudios de Eliodoro Matte Larraín, se ha dedicado a darle forma argumentativa a las creencias de la élite. Sus artículos, documentos de trabajo y columnas de opinión siguen temáticamente los hitos de la discusión pública desde la perspectiva del gran empresariado; van de las “inquietudes acerca del futuro de la propiedad privada” en 1988 y las preocupaciones por las “restricciones a la competencia en Chile” en 1991, pasando por la edición de textos de Milton Friedman en 1995, a la defensa de las posiciones pro-mercado en materia educacional a partir de la década del 2000.

“Sin duda, su sello como intelectual orgánico es la aplicación del razonamiento economicista a las más diversas áreas, de la energía eléctrica a la educación. Pero lo que sus posturas tecnocráticas revestidas de una pretendida neutralidad esconden, es la defensa de los intereses de la minoría mercantil.

“En definitiva, que Beyer no sea parte del circuito científico chileno, que sólo escriba desde la tribuna que le da el CEP, que cite a Hayek y edite a Friedman, son síntomas que revelan que Beyer no es un experto en educación.

“La posición de Beyer en el entramado social es más la de un vocero de la ideología del gran empresariado en materia de “políticas públicas” que la de un académico interesado en el bienestar de las mayorías. Un político, no un científico”.

Premio Nadal, Mauricio Puerta y signos del 2013

sergio vila-sanjuán2Premio Nadal. El periodista barcelonés Sergio Vila-Sanjuán (foto) ganó el Premio Nadal 2013. El año pasado lo obtuvo el septuagenario cantábrico Álvaro Pombo. La novela de Vila-Sanjuán se titula ‘Estaba en el aire’, y “cuenta la historia de la Barcelona de 1960 y 1961, a través de experiencias familiares”. Vila-Sanjuán ganó 18 mil euros por parte de Ediciones Destino, de entre 229 obras que compitieron. ‘Estaba en el aire’ es su segunda novela, tras ‘Una heredera de Barcelona’, escrita en 2010, sobre la Barcelona de los años 20.

Mauricio Puerta. Es un antropólogo de la Universidad de Los Andes de mauricio puertaBogotá, y ha ganado, desde hace varios años, prestigio como astrólogo (siempre aclara que no es ‘astrónomo’, aunque no hace falta que lo haga), quien tiene un alto grado de asertividad, pero, sobre todo, de orientación predictiva. He aquí el ofrecimiento de Mauricio Puerta (foto) para el 2013, a los distintos signos del cielo zodiacal:

Aries. Está en un proceso de libertad, de independencia y de progreso, que ocurre cada 84 años, porque tiene un personaje encima que se llama Urano, que agrupa la gente en torno a él para liberarlos. Por eso Aries es el líder.

Tauro. Está en un excelente proceso de dejar su pasado atrás porque tiene una herradurita que se llama el nódulo sur de la Luna, que pasa por ahí cada 18 años y medio, y el objetivo es cortar con el pasado. A Tauro siempre le recomiendo que no rumie tanto cada cosa. A Tauro lo acusan de ser terco porque mira de frente.

Géminis. Estamos en el año de este signo hasta el 26 de junio de 2013. Es una época de abrir puertas, de expansiones, de oportunidades, de crecimiento. Ahí tenemos que Iván Márquez, negociador de las Farc, también es Géminis, o sea que tiene toda la posibilidad de ver un horizonte porque se le abren puertas. Pero se le cierran el 26 de junio.

Cáncer. El 26 de junio empieza el año de Cáncer y Júpiter como que se exalta en Cáncer, porque le gusta estar ahí. Júpiter rige situaciones, oportunidades, asuntos internacionales. Colombia es cáncer y va a tener mejor imagen internacional y tendrá funcionando lo de la paz mucho más.

Leo. En julio de 2014 empieza el año de los Leo. No hay ningún planeta importante ahora en Leo, está en época de liberarse un poco de su personalidad y de ver brillar su esencia. La personalidad es como el vestido, pero la esencia es lo que uno es.

Virgo. No tiene ningún planeta encima ahora, pero como Júpiter va a estar en Cáncer, favorece a los Virgo en todo lo que tenga que ver con su trabajo. Y hasta en las dietas, pero uno tendría que saber dónde tiene Virgo su ascendente, porque hay dietas alimenticias, pero también hay dietas emocionales. Virgo está en un proceso muy favorable de trabajo y de concretar logros a nivel profesional.

Libra. Sale Saturno del signo y comienza a construir una nueva etapa de su destino. La última vez fue hace 30 años y la próxima vez será dentro de otros 30. Después de 40 años de hacer cartas astrales, he detectado que Libra es el signo más propenso al divorcio y a la viudez. El año entrante, como Libra es la duda y la indecisión, los que estén indecisos en ese tema tienen que decidir, ya si se separan, porque si no lo hacen, no lo harán nunca.

Escorpión. Tiene a Saturno encima y se le va a quedar hasta el 17 de septiembre de 2015, la fecha que habíamos dicho que tiene Hugo Chávez, porque él nació con Saturno en Escorpión. Saturno rige el camino del éxito, pero el éxito no es llegar a la cima sino haber superado todo el camino. En eso están los Escorpión, que tienen gran tenacidad. Están en una época muy favorable para llegar a lo que ellos consideran que es su éxito: su destino.

Sagitario. Es el signo por excelencia de la flecha. La flecha siempre son los temas internacionales. La flecha quiere ir más allá y como estamos en el año de los Géminis, eso activa también a Sagitario. Sagitario está en una época de verse reflejado en los demás. Es un excelente guía, consejero, consultor, embajador. Para los Sagitarios será excelente el año entrante para viajar, ir a la universidad y hacer doctorados y maestrías.

Capricornio. Tiene ahora un personaje encima que pasa por allí cada 250 años: el famoso Plutón, a quien destronaron los astrónomos, pero que ahí sigue: “A mí no me importa que me reconozcan, aquí estoy y aquí me quedo”. Plutón es la fuerza oculta de la naturaleza, que hace que el pollito nazca, que la mariposa rompa la crisálida, que el volcán explote. En la época de los Griegos primero era la oscuridad, y la oscuridad y la noche parieron un huevo y el huevo se partió. Una cáscara formó el cielo: Urano, y la otra formó la tierra: Gea, pero adentro del huevo venía la pasión, que es regida por Plutón: la pasión por renacer. En ese proceso están los capricornianos que tengan amor, en un ciclo de transformación. Como digo yo: de transformar la mierda en abono orgánico.

Acuario. No tiene ningún planeta ahora encima, pero Acuario es la libertad, la independencia, el progreso. Es el signo más comunitario y representa todo lo que tenga que ver con derechos humanos, trabajos sociales, humanidades. Los acuarianos deberán tener muy cerca de sí gente a la cual ayudar.

Leo. Es el individuo. Leo puede decir yo soy el sol, pero Acuario puede decir yo soy un montón de soles, tú eres el sol pero yo soy la galaxia que te contiene. Leo brillará hasta mediados del año entrante y deberá prepararse para afrontar las dificultades del segundo semestre.

Piscis. Tiene una visita muy extraña: un personaje del Zodíaco que se llama Quirón, que significa penas, heridas, dolores, tristezas, en conjunción con Neptuno, que es la víctima, el sacrificado, el penitente, el mártir, el indigente, el desplazado. Fíjate que esa fue la era que inauguró Cristo, que es el que se sacrifica por los demás.

Algo más de Mauricio Puerta, en una entrevista del diario El País.

En Chile, ¿los mapuche son solo asunto policial?

logo el mostradorDice El Mostrador (logo), aquí editado, en su versión online de hoy, sobre el conflicto mapuche que, hasta ahora, ha tenido un manejo policial: “(…) viene ocurriendo en La Araucanía desde hace 100 años, y particularmente después de 1990, imponiéndose la autoridad del Estado con un arsenal que oscila entre pequeño fomento productivo, un poquito de tierras y muchos policías.

“Nadie puede justificar desde ningún punto de vista los hechos que terminaron con (la muerte de dos personas) en un atentado incendiario en Vilcún. Se debe buscar y castigar a los culpables. Pero sería un error político de proporciones, activar toda la fuerza y poder coercitivo del Estado de una manera territorial e indiscriminada. Ello inevitablemente será percibido como una venganza contra el pueblo mapuche y no un acto destinado a sancionar a los culpables.

“La acumulación histórica de hechos y su escalada actual obligan a pensar en la raíz del problema. Y ella está, si no exclusivamente, en gran medida marcada por la forma como el Estado de Chile creó “chilenos” e integró el territorio de La Araucanía. Con enormes hitos de violencia, documentados incluso por sus propios actores directos, como lo explicitan los informes del Coronel Cornelio Saavedra, jefe militar del proceso.

“Los derivados de esa estrategia militar de anexión, y no de integración, acompañada por actos de confiscación, venta y colonización de territorios, están demasiado cerca en el tiempo y es imposible que no sean parte del imaginario mapuche en su relación con el Estado de Chile. Son apenas tres generaciones completas que distancian la actualidad de esos sucesos. Hay allí un fundamento emocional profundo que, unido a las características de resiliencia del pueblo mapuche, son un aspecto importante a considerar en el conflicto.

“Es decir, no se trata de ‘seguridad ciudadana’, ‘derecho de propiedad’ o ‘aplicación rigurosa de la ley’, si bien hay parte importante de ello. El problema se vincula a una crítica profunda del proceso político de construcción del pacto social, constitutivo del Estado de Chile. Este, para la historiografía mapuche reciente, es una herida abierta y una agresión.

“(…) cada acción del Estado, fundada exclusivamente en el prurito de la autoridad y la legalidad, ahonda la emoción negativa. Así se lee que el policía que mató a (al mapuche) Matías Catrileo siga en servicio, que se inunden cementerios mapuches para una central hidroeléctrica, o se cerquen terrenos que antes fueron propios y libres.

“Si deseamos tenerlos como parte integrada del Estado de Chile, debemos actuar en consecuencia y entablar un diálogo efectivo sobre autonomía política funcional, desarrollo económico, representación parlamentaria y existencia y derechos constitucionalmente reconocidos. Hay que hacerlos parte de la riqueza forestal y agrícola de tierras que una vez les pertenecieron y, sobre todo, lavar de manera digna la heridas de la guerra que el Estado de Chile llevó contra el pueblo mapuche, y de la cual resultaron pérdidas de derechos ciudadanos, de libertad y de cultura. Esa es la parte simbólica fundamental de la solución”.

Texto completo.

Una mente llena de basura

MenteEsta es la situación con tu mente: veo manillares de bicicleta y pedales, cosas extrañas, que has recogido de todas partes. Una mente tan pequeña… ¡y no queda espacio para que se pueda vivir dentro de ella! Y toda esta basura continúa moviéndose en tu mente; tu mente continúa hilando y tejiendo: te mantiene ocupado.
Solamente piensa en el tipo de pensamientos que continúan dentro de tu mente. Un día, siéntate simplemente, cierra las puertas y escribe por media hora todo lo que pasa por tu mente y entonces comprenderás lo que quiero decir y te sorprenderás de ver lo que sucede dentro de tu mente. Siempre está ahí en el fondo, está ahí constantemente, te rodea como una nube. Con esta nube no puedes conocer la realidad, no puedes tener una percepción espiritual.

Esta nube tiene que dejarse de lado y solamente con tu decisión de dejarla conseguirás que desaparezca. Tú estás agarrado a ella: la nube no tiene ningún interés en ti, recuérdalo.

Esto es lo que sucede cuando olvidamos que la mente está hecha para ser un sirviente y empezamos a dejar que gobierne nuestras vidas. La cabeza está llena de mecanismos, la boca vocifera y delira, y toda la atmósfera que nos rodea está siendo contaminada por esta fábrica de argumentos y opiniones.

Pero tú dices: “Espera, la mente es lo que nos hace humanos, es la fuente de todo progreso, de todas las grandes verdades”. Si tú crees en esto, intenta un experimento: ve a tu habitación, cierra la puerta, pon una cinta para grabar y concédete el permiso de decir, de expresar todo lo que hay en tu mente. Si permites realmente que todo salga sin ninguna censura o control, te quedarás sorprendido con la cantidad de basura que arrojarás como un vómito.

El Paje de las Nubes te está diciendo que alguien, en algún lugar, está atrapado en un “enredo mental”. Echa una mirada y asegúrate que no eres tú.

Osho

Hitos que caracterizan a Santiago de Chile

La de sintetizar una ciudad en 50 objetos o lugares que la identifiquen no es tarea fácil. Algunas cosas siempre han de quedar por fuera. Pero lo importante de estos ejercicios, a mi entender, es cobrar conciencia del espacio en el que vivimos, reconocernos en ese espacio y apreciarlo de manera diferente. Apropiárnoslo.

Un grupo de personas de calificadas condiciones humanas y profesionales se dio a identificar esos 50 objetos y lugares. Hablo de Albert Tidy (decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad San Sebastián), Alejandra Wood (directora Ejecutiva del Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM), BiciPaseos Patrimoniales (organización conformada por amantes del ciclismo urbano), Plataforma Urbana (organización sin fines de lucro, cuya misión es mantener informada a la ciudadanía de todos los proyectos urbanos, programas o políticas públicas que afectan sus barrios, comunas y ciudades), Ernesto Ottone (director del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile), Hugo Grisanti (arquitecto y diseñador de interiores), Pablo Allard (arquitecto urbanista, decano de la Facultad de Arquitectura y Arte Universidad del Desarrollo y director del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, CNCA), Juan Carlos Jobet (subsecretario, o viceministro, de Vivienda y Urbanismo), Óscar Contardo (periodista, escritor y Premio a las Artes Nacionales), y Rodrigo Guendelman (periodista especializado en música, tendencias y entretención, conductor de radio y creador de “Santiago Adicto”).

Ellos hicieron una lista, de la que yo destaco el logo del Metro como absolutamente distintivo de Santiago. Al final, me permito sugerir 5 sitios más que pueden constituir hitos de la historia de la ciudad. La lista de los expertos es esta: 1) Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) 2) La Moneda 3) Río Mapocho 4) Avisos de Neón en la intersección de Rancagua y Diagonal Paraguay 5) Teleférico 6) Logo del Metro (foto principal) 7) Los antiguos letreros de las micros 8) La Cordillera 9) Los Tajamares del Mapocho (foto de los bloques de ladrillo y concreto, a un lado de la avenida Providencia) 10) Los carros de sopaipillas 11) Tarjeta Bip (foto de la tarjeta-pasaje del Metro y Transantiago) 12) Puente Racamalac 13) Cementerio General 14) Mosaico del Metro 15) Cafés con piernas 16) Smog 17) Cañón del Cerro Santa Lucía 18) Fuente Alemana 19) Cerro Santa Lucía 20) Galerías comerciales del centro 21) Quiltros o perros vagos 22) Parque Bicentenario 23) Ferias libres 24) Parque Forestal (foto de hermoso camino con árboles) 25) Los caracoles 26) Paseo Ahumada 27) Cerro San Cristóbal 28) Mercado Central 29) Parque Metropolitano 30) Plaza Italia (foto de rotonda o round point o roundabout) 31) Los chinchineros 32) Edificio Movistar (ex Telefónica, que la gente sigue llamando ‘Edificio de la Telefónica’) 33) Barrio Concha y Toro 34) Lomito tomate palta mayo (esto es una comida) 35 Torre Entel (foto de torre característica) 36) Bar Liguria 37) Villa Portales de Estación Central 38) La Blondie 39) Los carritos de mote con huesillo 40) La Vega 41) Cartel de identificación de calles 42) Boleto de micro antigua 43) Bus oruga del Transantiago 44) Kilómetro cero 45) El muro de Romualdito 46) Mural oculto del Parque Juan XXIII 47) Virgen de San Cristóbal (foto) 48) El “Terremoto” (es una bebida alcohólica propia de las fiestas populares) 49) El cité (o conventillos) y 50) Edificio de la Facultad de Derecho de la U. de Chile.

Yo añadiría: 1) Patio Bellavista (foto de su interior, una galería comercial y de restaurantes), 2) Parque Bustamante, 3) Barrio Italia (foto, que es en realidad una calle de antigüedades y restaurantes), 4) Parque O’Higgins (donde se lleva a cabo la parada militar de las fiestas patrias) y 5) Parque Quinta Normal.