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Wen Jiabao contra los corruptos y por educación

wen-jiabaoNo he visto reproducido, ni comentado, en ninguna parte de Chile, el texto que comento. Lo comparto ahora y aquí porque me parece útil que de cuando en cuando reflexionemos sobre algunos asuntos que son de interés general. Se trata de sugerencias, recomendaciones del primer ministro chino, Wen Jiabao (foto), a los “países emergentes”, como Chile, Guatemala, Colombia o Brasil. Para el señor Jiabao “el punto principal es: hacer cambios inmediatos en la administración de cada país y el principal es la eliminación de lo que él llama “factores hipócritas”, en que las leyes insisten en ver el lado teórico, y no las consecuencias prácticas y reales”.

De esta manera, se refiere a que esos cambios con calificación de “drásticos”, que también se hicieron en China en los últimos 20 años. Cada lector hará las reflexiones que considere pertinentes. El texto lo edité porque es más extenso. Los 8 principales cambios sugeridos por el primer ministro chino, son:

1Castigo ejemplar a políticos corruptos. Nuestros países no castigan como debe ser a los políticos corruptos, por eso se diezman las arcas públicas. La plaga será cada vez peor si no se frena drásticamente. En China, la corrupción probada es castigada con la pena de muerte, y con el retorno inmediato a las arcas públicas de los valores robados. (En Chile sería, una o dos cadenas perpetuas consecutivas, sin derecho de excarcelación)

2Quintuplicar la inversión en educación. Un país que quiere crecer debe producir los mejores profesionales del mundo, y esto sólo es posible si el Estado invierte por lo menos cinco veces más de lo que se hace ahora en educación. Si no se capacita de verdad, nuestro recurso humano perderá la competitividad en el mercado de trabajo por falta de preparación.

3Reducir 80% los salarios y gastos de los políticos. Los sueldos y gastos de los políticos se producen por “la cultura del malandraje”, y por la falta de políticas serias y claras en materia salarial. Es necesario que el político entienda que es un funcionario público, sin nada especial, como cualquier otro, con una obligación de entregar su trabajo y sus conocimientos en beneficio de su país. No es un “rey”, como se presentan hoy en día, y muchos los ven así. La Constitución y las leyes tienen que establecer un tope salarial compatible con los otros funcionarios públicos y a partir de ahí, regirse por los aumentos en el sueldo mínimo del país. Un diputado en China cuesta menos de 10% de lo que un diputado cuesta en Brasil, por ejemplo. En los países escandinavos es común ver al primer ministro llegar a su trabajo conduciendo una bicicleta de las más sencillas y económicas del mercado, como lo hacen los estudiantes. Este desastre que existe en nuestros países con el manejo del dinero público, con el abuso de los mega salarios, sin corresponderse con la productividad, ni menos con las soluciones para el pueblo, causa todavía más perjuicios al Estado, pues un pueblo que se siente robado por sus líderes políticos pierde la percepción de lo que es correcto, justo, honesto y honorable. (En Chile, no es descabellada la propuesta de los nuevos jóvenes diputados, Gabriel Boric y Giorgio Jackson, de bajar en 40% el sueldo de los parlamentarios)

4Desburocratización inmediata. China es actualmente el mayor exportador de bienes manufacturados en el mundo, superando, incluso, a los EE.UU. y sin ninguna duda consideran a los países emergentes los más burócratas tanto en lo referente a las importaciones como a las exportaciones y, por supuesto, en lo referente a su mercado interno, por todas las barreras, trabas y requisitos innecesarios y repetitivos que a menudo impiden, dificultan y encarecen la negociación, lo que termina en detener o frenar el desarrollo de las empresas y que inmediatamente se refleja directamente en el desarrollo del país. Este es un asunto muy urgente de resolver.

5Inversión pública eficiente. Faltan más inversiones en infraestructura, educación, cultura, y prácticamente en todas las áreas relacionadas con el Estado, lo que ha dificultado el crecimiento de los países y continuará dificultándolo, por lo menos por otros 50 años, si no adoptamos una posición firme en este momento.

6Invertir en el cambio de la cultura del pueblo. La gran masa del pueblo de los países emergentes ya no cree en el gobierno, ni en su política, no respetan las instituciones, no cree en sus leyes, ni en su propia cultura, se acostumbró al desorden gubernamental y pasó a ver como normal las noticias trágicas sobre la corrupción, violencia, deterioro de los servicios públicos, etc. Por lo tanto, se necesita invertir en la correcta formación cultural del pueblo, a partir de las escuelas, empresas, iglesias, instituciones públicas y así sucesivamente, comenzando con la educación para el trabajo y la búsqueda de la excelencia en un mundo globalizado, enseñando al pueblo a amar y honrar a su país.

7Reducir la edad laboral y penal de los jóvenes. Nuestros países todavía tienen una cultura de tratar a los adolescentes de 15 a 18 años, como niños, que no se hacen responsables de sus actos, y les prohíben ofrecer su mano de obra. Esto es un error fatal para la sociedad. Porque después de todo, el país está envejeciendo y necesita, más que nunca, de mano de obra renovada. Hay una contradicción hipócrita de la ley, porque sólo sirve para crear peligrosos delincuentes, que al cumplir los 18 años, están formados para el delito, ya que no pudieron trabajar y muchos buscaron su formación en el crimen. En China, los jóvenes tienen permiso del gobierno para trabajar normalmente (no sólo como “aprendices”), a partir de los 15 años, siempre que sigan estudiando. Y si cometen crímenes, responden como cualquier adulto mayor de 18 años.

8Pena de muerte para crímenes atroces probados. Un gobierno tiene que dejar de lado la hipocresía cuando se toca este tema. Un criminal no puede ser tratado como una celebridad. Los reincidentes han tenido su oportunidad de cambiar y no han cambiado. Entonces, no merecen ese compromiso por parte del gobierno. Ninguna sociedad honesta y trabajadora, merece vivir con tanta impunidad y miedo. La eliminación de los criminales más peligrosos infundirá temor entre el resto de los delincuentes para seguir practicando sus fechorías. Esto se reflejará de inmediato en la seguridad pública del país y la sociedad. Y también en la reducción drástica del gasto público en materia de seguridad. En el largo plazo, esto se reflejará, además, en la cultura y el comportamiento de las personas.

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“Los cerros que abandonó el Estado”: N. Sepúlveda

TOPSHOTS View of houses in flames during a fire in Valparaiso                                                                                                                                                              Hoy trae El Mostrador un artículo sobre Valparaíso, la incendiada. Escrito por Nicolás Sepúlveda se titula ‘Los cerros que abandonó el Estado’. Habla de los orígenes de estos barrios hechos en las faldas de la montaña, fragmentados por quebradas, sin plan ni control. Nicolás Sepúlveda habla de ‘pobladores de la cima de Valparaíso (que) viven en el olvido’.

Escribió: “En Valparaíso dicen que el Camino Cintura –que parte la ciudad por la mitad–, funciona como un límite social. Hacia arriba: históricas tomas de terrenos que parieron las actuales poblaciones. Ahí vivieron y viven los trabajadores y los más pobres. El incendio que devastó miles de casas el fin de semana, sólo afectó a los que habitan las alturas. Sus pobladores reclaman falta de agua, caminos y limpieza de quebradas. Dicen que nunca ven a las autoridades y que se trata de un problema “de siempre”, pero que sólo ahora estalló gracias al fuego que lo quemó casi todo.

“En su libro Valparaíso (1963), Joaquín Edwards Bello dice que en el puerto conviven dos ciudades: “La parte europea reside en el ‘plan’ y la parte derrotada, de mestizos, se retira a los cerros y las quebradas”.

“Un documental del francés Joris Ivens, ‘A Valparaíso’ (1964), también destaca las diferencias entre el plan y los cerros: “Sobre los cerros existe otra ciudad. No una ciudad, una federación de aldeas. Una por cerro, 42 cerros, 42 aldeas. No es otra ciudad… es otro mundo. Dos mundos comunicados por rampas, por escaleras, por los ascensores” (dice Ivens).

“La ciudad que se observa en ese documental de hace 50 años no es muy distinta a la que hoy existe en las cimas del puerto. Excepto, tal vez, por las antenas satelitales chamuscadas que aparecen entre las casas quemadas.

“Ya han pasado más de 35 horas desde que las llamas comenzaron a quemar las alturas de Valparaíso. El fuego se inició en una quebrada, en una de tantas. La basura, los pastizales y el fuerte viento sur funcionaron como el combustible perfecto para expandir el fuego entre las casas de madera y latones. Pero ahora es de noche, y nada se distingue tan bien. Ni siquiera la clase social de los que bajan llorando por Avenida Washington.

“Si en Santiago para vivir la miseria hay que “bajar” de Plaza Italia, en Valparaíso hay que “subir”. Subir y subir. Al final de las calles, donde se termina la ciudad, las personas y sus casas son el alimento del fuego.

(…) “Es mediodía del lunes y Luisa Bruna se apoya en una pala para descansar un momento. Lleva toda la mañana recogiendo escombros en el terreno donde antes estuvo su casa. Al mismo tiempo que sonríe frente a la avalancha de jóvenes voluntarios que invaden el cerro. (…) Frente al terreno que ahora es limpiado por Luisa, murieron dos abuelos. Juanita y Manolo, ambos de 85 años. Los vecinos cuentan que en medio de las correderas de vecinos que arrancaban de las llamas, ellos se encerraron en su casa y murieron calcinados. Los diarios han dicho que cuando los encontraron estaban abrazados, pero eso nadie lo sabe con certeza.

(…) “La calle La Virgen, que recorre de punta a punta el Merced, es un hervidero de voluntarios. En este sector ninguna casa quedó en pie. Algunas banderas chilenas chamuscadas cuelgan de los muros teñidos por el fuego. … Más abajo, en la calle Pajonal, Justiniano González cuenta que es nacido y criado en el Merced. Tiene 53 años y conoce la historia de Valparaíso por experiencia propia. Su casa no se quemó, pero estuvo a punto. Repite lo que dicen muchos: que en el puerto, mientras más subes, también crece la pobreza.

“Cuenta que hace 50 años estos cerros estaban despoblados. En ese entonces su casa marcaba el fin de la ciudad. Hace mención a los grupos europeos que, en un inicio, poblaron y compraron todos los terrenos para instalar sus navieras. “Por eso los nombres de las calles: Avenida Alemania, Avenida España, Avenida Gran Bretaña”, asegura, y agrega que la mano de obra contratada por los empresarios extranjeros empezó a requerir viviendas, y que ya en ese tiempo el Estado no tuvo respuestas. “La gente se tomó estos cerros y levantó sus casas. Desde el Camino Cintura hacia arriba fueron puras ocupaciones ilegales”. Justiniano plantea que el Cintura funciona como una suerte de límite. “De ahí para abajo no pasó nada, los cerros quemados están todos en las alturas; Las Cañas, Rocuant, Ramaditas, El Litre, Mariposas, La Cruz”. Mientras más arriba, más pobreza”.

Texto completo aquí.

Por la televisión, justamente en el “canal de todos”, Tvn, están llamando a que la gente lleve materiales de construcción a la zona afectada de Valparaíso. ¡Qué improvisación! O sea que ¿desde el canal oficial están estimulando que otra vez se construyan viviendas sin planificación ni control, en el mismo sitio donde se habían hecho, improvisadamente y sin planificación, las viviendas que se quemaron?

Tvn, por cierto, en forma mezquina y deleznable, montó una tarima con cantantes frente a sus instalaciones, para cautivar audiencia con el simulacro de estar “recolectando ayuda” a los damnificados de Valparaíso. Qué falta de vergüenza, de sindéresis, de sentido común del “canal de todos” (lo pongo entrecomillas, de manera irónica, porque no nos representa), en medio de la tragedia de más de 10 mil víctimas del incendio. ¡Tvn buscando audiencia con el dolor ajeno!

Se quemó el Valparaíso invisible

PEOR INCENDIO HISTORIA DE VALPARAÍSO CAUSA 16 MUERTOS Y ARRASA CINCO CERROSCuando doña María vio que salpicaban las bracitas contra su ventana, tomó lo primero que encontró y salió huyéndole al fuego. Era la última que quedaba en la casa, hecha de a pocos, durante veinte años, cuando llegó con su esposo a vivir a estos cerros. Ella estaba viendo cómo se incendiaban las casas del cerro vecino, que así llaman a los barrios en la parte alta de Valparaíso. Los de Las cañas, El litre, Miguel Ángel, La cruz, El vergel, Mercedes, Mariposa, Ramaditas y Rocuant los más afectados. Pero de un momento a otro el viento cambió de intensidad y dirección y las lenguas de fuego empezaron a lamer la ladera que colindaba con su casa. En pocos minutos las casas del cerro vecino desaparecían entre las llamas, y el cerro suyo comenzaba a ser pasto del mismo fuego descontrolado. Las máquinas de bomberos no podían subir cargadas de agua por la grave pendiente, y no eran suficientes los baldes y las mangueras de regar las plantas para sofocar el descomunal incendio. Doña María huyó despavorida de los latigazos de fuego, encorvada bajo las primeras sombras de la noche que caía. A salvo, unos metros más allá, todavía retrocediendo ante la imperio de las flamas, doña María vio con ojos llorosos cómo su casa se retorcía entre las brasas para ser un destino hacia las cenizas. Varias decenas, varias centenas…, hasta un millar de personas vieron, igual que doña María, sus enseres sus ropas sus muebles sus recuerdos y el sudor de tantos años reducidos a pavesas. Un millar de viviendas han sido destruidas por el incendio, hay 10 mil damnificados y más de una docena de personas fue atrapada por las implacables lenguas de fuego, y allí murieron en una muerte horrible y desconocida. Una parte del bosque circundante ardió en la cresta de la montaña, en la parte oculta a los turistas de Valparaíso, en la parte invisible que tienen las ciudades turísticas del mundo entero, la de las carencias. Cuánto duele tanto sufrimiento de la gente sencilla. Del padre, de la madre sencilla, de los hermanos y tíos y sobrinos sin fortuna y ansiosos de vida. Valparaíso se quemó por el lado de los cerros, el de ramaditaslos barrios construidos a retazos a través del tiempo. Se quemó Valpo, sin que se dejaran ver la cara los congresistas de la región, los políticos del país. Sin que los autores de las leyes para defender los intereses de sus patrones en las grandes empresas y corporaciones dijeran esta boca es mía. Con visible sentimiento la presidenta Michelle Bachelet estuvo en los cerros haciendo presencia de Estado, llevando un voz de aliento. Pero fueron los primos con los tíos con sus hermanas y sus padres y madres y vecinos, todos apoyados en su propia desgracia, quienes al menos salvaron sus vidas para llorar el rescoldo donde una vez había sido su hogar.

Post Scriptum: (15 de abril 2014) Lo lamentablemente ocurrido este pasado fin de semana en Valparaíso –el Valpo de los cerros que no está a la vista del turismo– era previsible. Ya el 18 de febrero del 2013 dábamos cuenta en este blog de hechos semejantes: “Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas”.

Y antes de esta fecha, otros incendios se habían producido en el mismo sector. De igual manera, ya el 2 noviembre del 2011, hace tres años, planteábamos lo siguiente: “Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión. Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país”.

¿Será esta nueva tragedia del fin de semana pasado, la última enseñanza de que hay que asentar esas familias damnificadas de manera planificada, ahí mismo o en otro lugar, y rodear los sectores urbanos de un cortafuegos que los separe de los bosques circundantes, donde, al parecer, empezó esta vez el incendio? En un año más, estaremos viendo qué aprendimos. Y quizás el Estado deje que cada cual, como cualquier vieja invasión, levante su casa de a pedazos, con latas y cartones al comienzo y luego con materiales de construcción formales, o el Estado asuma el liderazgo de un plan de repoblación de los cerros de Valparaíso, dignificando a estas familias con viviendas de calidad y accesos expeditos y suministro de servicios básicos, que hoy están sumidas en el dolor de haberlo perdido todo. Amanecerá y veremos.

Douglas Tompkins, un extraño filántropo en Chile

Tompkins2No hay nada más terrible y alucinante que la ignorancia. Cuando se ignora algo se refuerzan nuestros errores para no caer al vacío. Le tememos a decir “no lo sé”, o “no conozco eso”. En su lugar, elaboramos argumentos peregrinos o lanzamos temerarias afirmaciones. Casi con agresividad. O con agresividad, derechamente. Lo digo por la cantidad de versiones que se hicieron circular, irresponsablemente, cuando llegó Douglas Tompkins (foto) a Chile. La ignorancia es atrevida, me enseñó mi papá.

Se trataba de un multimillonario gringo que llegaba comprando tierras, muchas tierras en el sur. La ignorancia, malévola, dijo que él era una ‘cabeza de playa’ de una horda de gente rara que buscaba dónde esconderse, cuando comenzara el fin del mundo o la tercera guerra general.

Hasta el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, mismo que “repatrió” de Londres al dictador Augusto Pinochet para “juzgarlo” en “su patria”, lanzó una andanada contra el gringo raro que, además, se atrevía a opinar que unir el extremo sur con el resto del país era más fácil a tramos de mar y tierra, que “por el interior” del territorio continental. Dicho de paso: hoy ya están unidas esas dos partes, mediante barcazas.

Lo cierto es que con la fortuna obtenida con su firma The North Face, el señor Tompkins adquirió cerca de 500 mil hectáreas (o 5.000 kilómetros cuadrados, que es un barbaridad) en el sur, donde Chile todavía es una zona virgen, un pulmón planetario. Pero aún hoy levantan la mano algunas personas para acusarlo de… ¡cualquier cosa!

Una y otra vez Douglas Tompkins ha tenido que desmentir esas versiones alucinadas, y actuar con cautela, abriendo las puertas de sus predios al escrutinio público, para acallar a los ignorantes irresponsables. Pero estos volvieron a levantar la voz, ya no porque “ese gringo se estaba comprando el país”, sino porque ¡“ese gringo” está regalándole a Chile las tierras que había comprado con su fortuna!

El asunto es que Chile no tiene ninguna tradición de filantropía. Ninguna. Acá los empresarios y millonarios chilenos son cada día más voraces, más agresivos, más avaros, más lujuriosos con sus riquezas. Pecan de gula. Desconocen los sentimientos de la compasión, de la fraternidad, de la generosidad. Entre más rapaces sean, más importantes.

¡Y viene un gringo a comprar tierras para después regalarlas! ¡Ese tipo es sospechoso!

Acá no existe la idea del cuidado del medio ambiente. Es mejor derribar árboles y volverlos dólares. Es mejor inundar cuencas y volverlas hidroeléctricas para generar muchos kilovatios que se volverán dólares. No hay sentido medioambientalista. No. Eso es de hippies, de gente rara, sospechosa.

En Chile hay “cero misantropía”. Algunos escarceos son mal vistos, como los de Leonardo Farkas, un minero multimillonario que sigue bajo sospecha porque regala muchos millones de pesos para rehabilitar niños de la Teletón, o apoya deportistas sin pedir nada a cambio. Los demás ricachones lo miran con recelo, como un estorbo. Lo miran como alguien que hace ver mal el dinero.

Yo mismo, al hacer las afirmaciones anotadas, puedo caer bajo sospecha, porque ¿a quién se le ocurre defender el medio ambiente, la fauna, los recursos naturales que le pertenecen a todos y cada uno de los chilenos?

Como sea, Douglas Tompkins ya hizo una primera devolución de tierras: 38.780 hectáreas para la formación del Parque Nacional Yendegaia. Y anunció que tiene otras 450 mil hectáreas para entregar al Estado chileno. Con una sola condición: el Estado jamás podrá usar esas tierras para desarrollos económicos, o expropiarlas para esos fines. Deben ser santuarios naturales, perpetuamente.

El pasado enero, las periodistas Paula Comandari y Rosario Zanetta le hicieron una entrevista para la revista ‘Qué pasa’, y en ella Tompkins anuncia el fin de la restauración del parque Pumalín, que fue afectado durante el primer gobierno de Michelle Bachelet.

¿Eso quiere decir que la donación de Pumalín se podría concretar en este gobierno de Bachelet?     Pienso que sí. Esperamos tener una buena recepción por parte de la presidenta. Para eso necesitamos poner todo en orden y hacer el mismo proceso que llevamos a cabo con la administración Piñera. Nosotros tenemos el corazón puesto en el Parque Pumalín, pero siempre nuestra meta fue entregarlo porque sabemos que es un parque de calidad muy alta.

¿Pero nunca se ha reunido con Michelle Bachelet?     No, nunca.

Una de sus luchas más emblemáticas ha sido contra la construcción de HidroAysén. ¿Existe algún tipo de viabilidad para ese proyecto?     El problema con HidroAysén es que el concepto es el equivocado: estamos represando ríos en el sur de Chile para mandar toda la energía al norte, cuando en el norte hay abundancia de energía solar. Hay que desarrollar la energía cerca del usuario y así no sería necesario poner líneas de alta tensión.

¿Qué expectativas tiene sobre HidroAysén (que la presidenta ha considerado “inviable”)?     Obviamente en el movimiento ambiental y en Patagonia sin Represas están bien conscientes de estas tendencias. Los asesores (de la presidenta) son gente razonable y van a escuchar buenos argumentos, van a buscar alternativas, porque hay otras alternativas.

Usted ha hecho esfuerzos de conservación en Chile y en Argentina. ¿Cuáles son las diferencias en cómo se hace esto acá y allá?     Tanto Chile como Argentina (…) tienen buenas redes de parques nacionales. Argentina está mejor organizado. Tiene una mejor administración. Ahí a Chile le falta.

¿En qué, por ejemplo?     Chile tiene a la Conaf, que es una agencia público-privada, formada en otros tiempos. Las administraciones de Lagos, Bachelet y Piñera no han cumplido la idea de formar una administración de parques bajo el Ministerio de Medio Ambiente. En Argentina, por un siglo, han tenido una administración bien formada y ha funcionado bastante bien.

¿Cree que la institucionalidad medioambiental no ha funcionado bien en Chile?     No todavía. Está en formación. A ver si en esta nueva administración de Bachelet se pueda formar la nueva Conaf, como en todos los países del mundo.

Usted se opone a la construcción de la Carretera Austral por el interior…     No estoy en contra de la carretera. Estoy en contra de hacerla ahora y por el interior. Eso es demasiado caro. Para mí, la mejor idea es la de la ruta costera, porque es más barata, más inmediata y mucho más rápida.

¿Por qué cree que hay gente que promociona esa ruta interior?     Los promotores de los caminos al interior han convencido a una masa de personas de que es la mejor opción. Ellos quedarían como los tontos del pueblo si ahora dicen “me equivoqué, prefiero la ruta de la costa”. Es la porfía humana. No creo que esto tenga que ver con intereses personales, pero hay una masa de gente mal informada que piensa que la ruta entre Chaitén y Puerto Montt tiene que pasar sólo por vía terrestre.

El cambio climático es un gran tema, pero la gente pobre está más preocupada de tener un hospital cerca…     Hemos escuchado esto por años. Por eso hay que volver a la primera pregunta y ésa es, si es factible tener este boom económico en un planeta muerto.

Usted ha recibido varios reconocimientos a nivel internacional, pero en Chile tiene grandes detractores. ¿Le afecta que en Chile genere desconfianza?     No, tengo cuero de chancho. Hace 20 años tuvimos mucha oposición a nuestras iniciativas: mucha gente no nos creyó que donaríamos los terrenos. Eso era entendible, porque en Chile no hay tradición de filantropía. No culpo al pueblo chileno por no haber entendido esto, porque era algo novedoso. Hoy, en cambio, los empresarios y algunos políticos me han hecho una figura pública, un personaje. Hoy, para bien o para mal, soy un referente.

Más allá de lo donado en Yendegaia, ¿cuántas hectáreas tiene todavía en Chile?     Tenemos alrededor de 450.000 hectáreas en Chile y unas 200.000 en Argentina.

¿Cuánto ha pagado por esas tierras?     En los últimos 20 años hemos invertido en total más de US$ 300 millones entre Chile y Argentina.

Y de esas 450.000 hectáreas, ¿cuántas piensa donar?     Tenemos 450.000 hectáreas para entregar. Estamos trabajando en distintos proyectos. Yo no sé cuántos años más me quedan, por eso estamos pensando terminar nuestro plan de parques nacionales en la próxima década.

O sea que en 10 años más, dirá “misión cumplida”…     ¡Ésa es la idea!

Carolina Echeverría, hija de torturador

carolina echeverríaHay un debate que muchos quisieran soslayar sobre la pertinencia del nombramiento de Carolina Echeverría (foto) en la subsecretaria de las Fuerzas Armadas del ministerio de Defensa Nacional. En cuanto se dio a conocer su nombre en la nómina de altos funcionarios del gobierno de Michelle Bachelet, surgieron dos versiones de mujeres que dijeron haber sido torturadas durante la dictadura de Augusto Pinochet por el padre de la señora Echeverría. El debate surge en cuanto la responsabilidad que los hijos heredan de actos malvados y deleznables de los padres, como el caso presente del torturador de personas. Tras la denuncia, otras voces: articulistas, políticos y voceros cívicos, han mostrado la inconveniencia del nombramiento, pero la presidenta Michelle Bachelet y su ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, han porfiado en mantenerlo en firme. Dijimos aquí, que llama la atención que la presidenta quiera gastarse un poco de su popularidad con esta aparente piedra en el zapato: tener en su equipo de trabajo a la hija de un torturador. Y también dijimos que quizás estemos asistiendo al perdón y olvido que necesita la Democracia, incomprendidamente. Como sea, el diario conservador La Segunda trae una entrevista a la señora Echeverría (que es del mismo partido del ex presidente Ricardo Lagos Escobar, Partido Por la Democracia, PPD), de la que edito lo siguiente. Le preguntan:

Su padre era capitán a cargo del Regimiento Buin, que fue utilizado como centro de detención y tortura después del 11 de septiembre de 1973. Fue citado a declarar por el juez Mario Carroza, aunque no ha sido procesado…

(La pregunta es buena porque hace surgir, otra vez, el sensible dilema entre “lo legal” y “lo ético”, pues en cuanto a lo ético el padre de la subsecretaria fue un torturador, pero en cuanto a lo legal “no ha sido condenado”) La futura subsecretaria contestó:

–Yo quisiera primero decir claramente que condeno el golpe militar del 73 sin reservas, con todas las consecuencias de dolor, de terror y de muerte que lamentablemente nos acompañan hasta hoy. No comparto ninguno de los argumentos que pretenden justificar los hechos acaecidos en Chile. Respecto de mi padre, también quiero dejar en claro, y estoy en condiciones de afirmar que él ha colaborado con la justicia cada vez que ha sido requerido. Mi padre no ha sido sujeto de ningún tipo de condena judicial.

Pero la escritora Mónica Echeverría dijo textualmente: “El capitán Echeverría, fuera de detenerme y de llevarme al Regimiento Buin, detuvo a mucha gente e hizo toda clase de cosas horribles dentro de su regimiento. Ahora yo creo francamente que esta niña no sabe las atrocidades que cometió su padre, su padre fue un torturador que dirigía las torturas, fue un violador y un asesino”. También lo apunta con el dedo el abogado Roberto Celedón, quien fue detenido junto a su esposa y trasladado al Regimiento Buin ¿Qué les responde?

–Yo le insisto, creo que el espacio para denunciar a las personas en Chile es la justicia, y sólo la justicia puede determinar la participación o no, y el grado de responsabilidad que mi padre puede haber tenido en cualquier caso de derechos humanos.

¿Siente que su padre tiene alguna responsabilidad de todo lo ocurrido a partir del 11 de septiembre de 1973?

–Mire, yo tengo dos cosas claras en este momento: Una, que amo a mi padre; y dos, que creo en la justicia como un valor fundamental de la sociedad, y que vale la pena defenderlo siempre.

La Asociación de Marinos Exonerados afirma que al momento de tramitar la jubilación para sus uniformados sometidos a vejámenes, usted siendo subsecretaria de Marina les pidió que retiraran la demanda que habían interpuesto contra sus presuntos torturadores. ¿Por qué lo hizo?

(La respuesta es una clase magistral de procedimientos burocráticos, pero la pregunta no la respondió. Viene enseguida una pregunta que se refiere a que la señora Echeverría, siendo subsecretaria de la Marina, era socia de una empresa de su esposo, la que ganó licitaciones de la Armada) La pregunta fue:

Sin embargo, la sociedad que tenía con su marido hizo los trabajos de asesoría para la empresa y se pagó en una cuenta que usted tenía con él ¿No le parece que hay conflicto de intereses?

–En esa época no existía la claridad respecto de las consecuencias que podría tener el que yo tuviera un 1% en una sociedad con mi marido. Lo bueno para todos es que eso cambió y hoy todos sabemos que es muy importante que estas cosas se definan antes que un funcionario público asuma funciones.

¿Ha visto el sufrimiento de familias militares, que tuvieron hijos muy jóvenes y que están sometidos a proceso?

–Lo importante aquí es que, considerando todo el dolor que generó la intervención militar, perdón, el golpe militar de 1973, sea la razón para que nunca más las Fuerzas Armadas vean en un golpe militar una solución que está en manos de la democracia. Eso es lo que me parece importante. Sin el dolor legítimo de esas familias no se va a aprender la lección que tenemos que aprender todos los chilenos, sin excepción. Tenemos que tener una sola verdad respecto de lo que pasó.

Una última pregunta, ¿habló de estos temas con la Presidenta electa, Michelle Bachelet?

–Lo de Barrancones fue público. Además son documentos públicos, de los que toma razón la Contraloría y respecto del tema de mi padre, el ministro del Interior ya se pronunció sobre mi confirmación como subsecretaria de las Fuerzas Armadas.

¿Pero ya había hablado el tema de su padre con la Presidenta electa?

–Lo mejor es la discreción; no voy a contestar esa pregunta.

(La entrevista completa, aquí)

Post Scriptum. 23:18. En el programa de Mario Kreutzberger (Don Francisco) ‘Las caras de la moneda’ del Canal 13, la presidenta Michelle Bachelet acaba de decir que dejará en manos de la justicia la situación del padre de la nueva subsecretaria de las Fuerzas Armadas Carolina Echeverría. En cuanto a ella, elogió su desempeño como subsecretaria de la Marina durante su primera presidencia, y consideró que está bien calificada para desempeñarse en el cargo en el que ella la nombró, porque “los hijos no deben cargar con las consecuencias de los actos de sus padres”. Es decir, la presidenta Bachelet ratificó en el cargo a la señora Echeverría. Pero no creo que esto cierre el capítulo por completo. Todavía faltan por escribirse algunos párrafos, antes de dar vuelta a la página. Creo.

Post Scriptum. 08-09/03/14 a las 00:20 (medianoche). La presidenta electa Michelle Bachelet aceptó la renuncia (que a tres días de la posesión del nuevo gobierno) le presentó Carolina Echeverría a la subsecretaría (viceministerio) de las Fuerzas Armadas. La señora Echeverría envío una carta a la mandataria electa agradeciendo el respaldo recibido y diciendo que “me he sentido honrada con la invitación” a participar del gobierno. El hecho de que su padre fuera un torturador de la dictadura de Augusto Pinochet, y ella haya querido (según marinos antigolpistas) presionarlos para que evitaran hacer denuncias por violación a los derechos humanos (con lo que, tácitamente, favorecería a su padre), además de haber tenidos negocios desde una empresa privada con el Estado, cuando era subsecretaria de la Marina (en el primer gobierno de Michelle Bachelet), todo eso, la alcanzó hoy.

Copesa y El Mercurio con subsidios estatales

bernardita garcía jiménez2En el reporte anual de Prácticas de Derechos Humanos de otros países, que realiza el Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos, la prensa chilena figura como un tema sobre el cual hay que manifestarse.

El informe señala que si bien “la Constitución provee de libertad de discurso y de prensa, y el gobierno generalmente respeta estos derechos”, una serie de informes de las Fundación Equitas en 2013 y de Freedom House en 2012 alertaron sobre una posible concentración de medios, ya que “la mayoría de los productos mediáticos se encuentran en las manos de dos importantes empresas familiares, Copesa y El Mercurio, que son los únicos recipientes de los subsidios del gobierno”. Asimismo, consigna la carencia de un marco legal que garantice “distribución justa de las frecuencias a los diferentes medios de difusión”.

El informe, que se aboca a estudiar todas las áreas concernientes a los derechos humanos de los ciudadanos, reveló que en Chile, los principales problemas en esta materia “conciernen discriminación de la población indígena; violencia social y discriminación de la mujer, niños y personas LGBT (lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros); explotación infantil; y críticas condiciones y tratos en cárceles”. Otro aspecto preocupante tiene que ver con el “uso de fuerza excesiva y abuso por parte de las fuerzas de seguridad, reportes aislados de corrupción gubernamental y antisemitismo”.

“Aunque la Constitución prohíbe tales prácticas, organizaciones no gubernamentales con credibilidad han recibido múltiples reportes de uso excesivo de la fuerza, abuso y trato degradante por parte de Carabineros, miembros de la PDI y gendarmes, pocos de los cuales resultaron en condenas”, señala el texto.

El informe cita el caso de dos estudiantes que fueron agredidas por Carabineros tras negarse a su detención al interior de la casa central de la Universidad de Chile el pasado 13 de junio de 2013. Asimismo, recuerda lo ocurrido el 30 de diciembre del año pasado cuando miembros de la PDI golpearon en la cara y en el cuello a un joven estudiante y lo fotografiaron en su ropa interior.

Además, alerta sobre el excesivo uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad. “El Instituto de Derechos Humanos informó en su reporte anual de 2013 que se registraron 1.775 quejas en contra de Carabineros en 2012 por ‘violencia innecesaria’ pero menos del 2% de esa cifra terminó en condenas en el sistema de justicia militar durante ese período. Carabineros acusados de usar ‘violencia innecesaria’ a menudo son reasignados dentro de la propia institución donde una investigación interna indica lo que se ha hecho mal”, señala.

En lo que respecta a la discriminación de grupos minoritarios, el informe estadounidense consigna que en algunas materias Chile se queda atrás. Un ejemplo es el caso de personas con discapacidades. Y es que aunque la ley prohíbe discriminar a este tipo de individuos, en la práctica “las personas con discapacidades sufren formas de discriminación de facto”. Esto se manifiesta en que “la mayoría de los edificios públicos no contemplan los mandatos legales de accesibilidad. El sistema de transporte público, particularmente fuera de Santiago, no provee adecuadamente accesos para personas con discapacidades”.

Otra minoría que sufre problemas de discriminación en nuestro país son los pueblos indígenas. El documento señala que “los indígenas también han experimentado la discriminación social, incluyendo en el empleo, y hubo informes de incidentes en que fueron agredidos y hostigados. Las mujeres indígenas enfrentan una triple discriminación sobre la base de su sexo, origen indígena, y reducida situación económica, y son especialmente vulnerables a la violencia, la pobreza y la enfermedad”. A esto agrega que la “Constitución no protege específicamente a los grupos indígenas”.

Es interesante que en esta materia se reflexiona además sobre los alcances y el impacto que tienen los megaproyectos energéticos para estas comunidades. “La explotación de la energía, los minerales y la madera se produjo cerca de las comunidades indígenas, incluyendo los proyectos mineros en las regiones del norte, donde viven pueblos aymara, atacameños y diaguitas, y la explotación de madera en el sur, donde los mapuche habitan. Las tierras indígenas son demarcadas con eficacia, pero algunas comunidades indígenas mapuche han exigido la restitución de las tierras tradicionales de propiedad privada y pública”, explica el documento.

Por último, otro grupo que figura entre los que aún son discriminados son las minorías sexuales. “El Movilh observó un empeoramiento en los actos de violencia contra las personas LGBT, entre 2011 y 2012, entre ellos tres asesinatos, 20 actos de agresión física o verbal, seis incidentes relacionados con la agresión y/o la detención policial arbitraria, nueve incidentes de discriminación en el empleo, 10 incidentes de la educación discriminación, y 12 actos de violencia o la segregación de la comunidad forzado por la familia o la amistad círculos”, concluye.

Bernardita García Jiménez (foto)

Eyzaguirre y gomina para compañeritos idiotas

eyzaguirre1Un simpático episodio del próximo ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre (foto), cuenta el diario digital El Mostrador. En la primavera de 1969 un laboratorio quiso promocionar en el colegio cuico Verbo Divino una gomina para el peinado de la juventud de entonces. Eyzaguirre era conocido en el colegio por una prodigiosa facilidad para las matemáticas y una memoria sin igual que empleaba en almacenar fechas y eventos deportivos. Para lo demás, era malazo.

Eyzaguirre recuerda esa época de manera ejemplificadora: recientemente, en una charla magistral en un plantel educativo cuico, dijo que él había estudiado en el Verbo Divino, y había sido compañero de varios perfectos idiotas, que hoy ocupaban cargos prominentes en grandes empresas y corporaciones. Que en Chile no había ‘meritocracia’ sino redes sociales imbatibles. Esto que es verdad (o quizás por lo mismo) desató, obviamente, un escándalo. Creo que varios de los idiotas recordados por Eyzaguirre le pidieron en privado que se retractara, y eso hizo unos días después.

Recuerda El Mostrador: “En el Verbo Divino Eyzaguirre fue compañero, entre otros, del ex presidente del directorio de La Polar, Pablo Acalde –quien era el primero de la lista–; el economista Pedro Arriagada; el ingeniero comercial y vicepresidente de Hites, Ernesto Risopatrón; y el también ingeniero comercial Ignacio Guerrero, actual director de Ripley y quien fue socio del Presidente Sebastián Piñera en CMB Prime y LAN, entre otros”.

Pues bien, la tal gomina no la emplearon para sus peinados del año 69, sino para ‘pegotiarle’ el trasero a los compañeros de curso al momento de sentarse, y cosas así. Tengo una duda: ¿Nicolás Eyzaguirre, hoy, tiene peluquín? En todo caso, el campeón de la indisciplina era… Nicolás Eyzaguirre. Y aunque todos dijeron ser “todos” responsables del desorden, el colegio decidió expulsar a cuatro estudiantes, entre ellos a… Nicolás Eyzaguirre.