Archivo de la etiqueta: Funcionarios

Wen Jiabao contra los corruptos y por educación

wen-jiabaoNo he visto reproducido, ni comentado, en ninguna parte de Chile, el texto que comento. Lo comparto ahora y aquí porque me parece útil que de cuando en cuando reflexionemos sobre algunos asuntos que son de interés general. Se trata de sugerencias, recomendaciones del primer ministro chino, Wen Jiabao (foto), a los “países emergentes”, como Chile, Guatemala, Colombia o Brasil. Para el señor Jiabao “el punto principal es: hacer cambios inmediatos en la administración de cada país y el principal es la eliminación de lo que él llama “factores hipócritas”, en que las leyes insisten en ver el lado teórico, y no las consecuencias prácticas y reales”.

De esta manera, se refiere a que esos cambios con calificación de “drásticos”, que también se hicieron en China en los últimos 20 años. Cada lector hará las reflexiones que considere pertinentes. El texto lo edité porque es más extenso. Los 8 principales cambios sugeridos por el primer ministro chino, son:

1Castigo ejemplar a políticos corruptos. Nuestros países no castigan como debe ser a los políticos corruptos, por eso se diezman las arcas públicas. La plaga será cada vez peor si no se frena drásticamente. En China, la corrupción probada es castigada con la pena de muerte, y con el retorno inmediato a las arcas públicas de los valores robados. (En Chile sería, una o dos cadenas perpetuas consecutivas, sin derecho de excarcelación)

2Quintuplicar la inversión en educación. Un país que quiere crecer debe producir los mejores profesionales del mundo, y esto sólo es posible si el Estado invierte por lo menos cinco veces más de lo que se hace ahora en educación. Si no se capacita de verdad, nuestro recurso humano perderá la competitividad en el mercado de trabajo por falta de preparación.

3Reducir 80% los salarios y gastos de los políticos. Los sueldos y gastos de los políticos se producen por “la cultura del malandraje”, y por la falta de políticas serias y claras en materia salarial. Es necesario que el político entienda que es un funcionario público, sin nada especial, como cualquier otro, con una obligación de entregar su trabajo y sus conocimientos en beneficio de su país. No es un “rey”, como se presentan hoy en día, y muchos los ven así. La Constitución y las leyes tienen que establecer un tope salarial compatible con los otros funcionarios públicos y a partir de ahí, regirse por los aumentos en el sueldo mínimo del país. Un diputado en China cuesta menos de 10% de lo que un diputado cuesta en Brasil, por ejemplo. En los países escandinavos es común ver al primer ministro llegar a su trabajo conduciendo una bicicleta de las más sencillas y económicas del mercado, como lo hacen los estudiantes. Este desastre que existe en nuestros países con el manejo del dinero público, con el abuso de los mega salarios, sin corresponderse con la productividad, ni menos con las soluciones para el pueblo, causa todavía más perjuicios al Estado, pues un pueblo que se siente robado por sus líderes políticos pierde la percepción de lo que es correcto, justo, honesto y honorable. (En Chile, no es descabellada la propuesta de los nuevos jóvenes diputados, Gabriel Boric y Giorgio Jackson, de bajar en 40% el sueldo de los parlamentarios)

4Desburocratización inmediata. China es actualmente el mayor exportador de bienes manufacturados en el mundo, superando, incluso, a los EE.UU. y sin ninguna duda consideran a los países emergentes los más burócratas tanto en lo referente a las importaciones como a las exportaciones y, por supuesto, en lo referente a su mercado interno, por todas las barreras, trabas y requisitos innecesarios y repetitivos que a menudo impiden, dificultan y encarecen la negociación, lo que termina en detener o frenar el desarrollo de las empresas y que inmediatamente se refleja directamente en el desarrollo del país. Este es un asunto muy urgente de resolver.

5Inversión pública eficiente. Faltan más inversiones en infraestructura, educación, cultura, y prácticamente en todas las áreas relacionadas con el Estado, lo que ha dificultado el crecimiento de los países y continuará dificultándolo, por lo menos por otros 50 años, si no adoptamos una posición firme en este momento.

6Invertir en el cambio de la cultura del pueblo. La gran masa del pueblo de los países emergentes ya no cree en el gobierno, ni en su política, no respetan las instituciones, no cree en sus leyes, ni en su propia cultura, se acostumbró al desorden gubernamental y pasó a ver como normal las noticias trágicas sobre la corrupción, violencia, deterioro de los servicios públicos, etc. Por lo tanto, se necesita invertir en la correcta formación cultural del pueblo, a partir de las escuelas, empresas, iglesias, instituciones públicas y así sucesivamente, comenzando con la educación para el trabajo y la búsqueda de la excelencia en un mundo globalizado, enseñando al pueblo a amar y honrar a su país.

7Reducir la edad laboral y penal de los jóvenes. Nuestros países todavía tienen una cultura de tratar a los adolescentes de 15 a 18 años, como niños, que no se hacen responsables de sus actos, y les prohíben ofrecer su mano de obra. Esto es un error fatal para la sociedad. Porque después de todo, el país está envejeciendo y necesita, más que nunca, de mano de obra renovada. Hay una contradicción hipócrita de la ley, porque sólo sirve para crear peligrosos delincuentes, que al cumplir los 18 años, están formados para el delito, ya que no pudieron trabajar y muchos buscaron su formación en el crimen. En China, los jóvenes tienen permiso del gobierno para trabajar normalmente (no sólo como “aprendices”), a partir de los 15 años, siempre que sigan estudiando. Y si cometen crímenes, responden como cualquier adulto mayor de 18 años.

8Pena de muerte para crímenes atroces probados. Un gobierno tiene que dejar de lado la hipocresía cuando se toca este tema. Un criminal no puede ser tratado como una celebridad. Los reincidentes han tenido su oportunidad de cambiar y no han cambiado. Entonces, no merecen ese compromiso por parte del gobierno. Ninguna sociedad honesta y trabajadora, merece vivir con tanta impunidad y miedo. La eliminación de los criminales más peligrosos infundirá temor entre el resto de los delincuentes para seguir practicando sus fechorías. Esto se reflejará de inmediato en la seguridad pública del país y la sociedad. Y también en la reducción drástica del gasto público en materia de seguridad. En el largo plazo, esto se reflejará, además, en la cultura y el comportamiento de las personas.

Anuncios

Próximo gobierno de “izquierda” en Chile

carolina_echeverria-Lo último que faltaba: la subsecretaria (viceministra) de las Fuerzas Armadas, nombrada por la presidenta electa Michelle Bachelet, Carolina Echeverría Moya (foto), es hija de un eminente… torturador. ¿Será una enseñanza de “perdón y olvido”? La “desprolijidad” en el nombramiento de colaboradores del próximo gobierno de ‘izquierda’ es vergonzosa. El presidente del Partido Socialista, el mismo partido político de mamá Michelle, Oswaldo Andrade, culpó a los partidos que conforman ese revoltillo llamado “Nueva Mayoría”, de “desprolijos” por los nombramientos, relevando de responsabilidades, obviamente, a mamá Michelle. Como sea, el próximo gobierno comienza con pie ‘izquierdo’ (de mal agüero).

La subsecretaria de Educación, Claudia Peirano, que se había pronunciado contra los puntos centrales del “programa” de Bachelet: la gratuidad en la educación, y la calidad en la educación, renunció, finalmente. Pero no han tenido la misma vergüenza los subsecretarios de Bienes Nacionales, Miguel Moreno, un señor sindicado de acosador sexual en pleno metro de Santiago, como el más fino de los flaites. Tampoco ha tenido la vergüenza de renunciar el señor Hugo Lara Torres, nombrado en el viceministerio (subsecretaría) de Agricultura, enredado con líos de estafas. Curioso que el denunciante del señor Lara haya retirado la demanda penal contra el “funcionario” de Bachelet, para que lo sobresean en la causa. ¿Fue amenazado? ¿Fue sobornado?

Hago énfasis en la expresión “izquierda” porque se presume que es ahí donde están los grandes valores humanos y sociales: probidad, transparencia, ética, juego limpio en el comercio y los negocios, moral familiar y personal, respeto por el otro, etcétera. Y como se ve, hasta ahora, nada de esto puede constatarse en cabeza de las personas mencionadas: adolecen de moral por acoso sexual, de ética por traición y de juego limpio por treta en los negocios, entre otros males. Porque si me dicen que son de “derecha”, lo asimilo más fácilmente, pues ser de derecha es amañar la ley, violar la ley impunemente, practicar todas las aberraciones posibles en privado y asistir a misa los domingos, timar, traicionar, etcétera. Pero, lamentablemente, esta gente de mamá Michelle, es de “iz-qui-er-da” (o eso presumen, porque la verdad es la Democracia Cristiana, instigadora del golpe militar de 1973, apoyadora de la dictadura en Chile y nacida del fascismo español, no tiene mucho de “izquierda”)

Comentando esta situación con Aristarco, sin los demás casos que puedan salir a la luz, y los de intendentes que han sido nombrados para la burocracia, cuando acababan de ser elegidos como senadores o diputados (burlándose, así, este gobierno de ‘izquierda’, del voto popular) me dijo, contrito, que “nada bueno puede resultar de todo esto”.

Educación y televisión abierta en Chile

claudia peirano2Nombramiento de Peirano. El asunto es que no puedes nombrar director de la perrera municipal a quien ha sido sorprendido matando perros. “Así de simple”, me dijo Aristarco, con su brutal pedagogía. Hizo la comparación (un tanto burda a nuestro criterio, pero cierta), para referirse al caso de la recién nombrada subsecretaria (o viceministra) de Educación, Claudia Peirano (foto), del próximo gobierno. Lo dijo Aristarco porque, hasta la saciedad (y le creemos su honorabilidad), la candidata (y hoy presidenta electa) Michelle Bachelet prometió (y se comprometió) con que la educación será gratuita en Chile; y la señora Peirano (hoy subsecretaria de Educación) se opuso, en el pasado reciente (2011), a la gratuidad. La señora Peirano es de la Democracia Cristiana, y este dato nos parece relevante. Estuvo casada con Walter Oliva (ex vicepresidente de la Democracia Cristiana), quien encabeza la Red Educacional Crecemos que tiene 8 colegios particulares subvencionados, y fue presidente de la Corporación Nacional de Colegios Particulares (Conacep), cargo donde hizo pública defensa del derecho al lucro en la educación. ¡Un nombramiento que le causa dolor de cabeza a un gobierno que aún no empieza! O tal vez no, me dijo Aristarco, y leyó la frase del vocero de la presidenta electa, Álvaro Elizalde, al comentar el nombramiento: “Claudia Peirano formó parte de la comisión que elaboró el programa de Gobierno de Michelle Bachelet en materia educacional y por lo tanto está profundamente comprometida con esta reforma que va a ser central, donde la educación deje de ser un bien de consumo y pase a ser un derecho social”. Entonces, dijo Aristarco, con su mismo sarcasmo, “parece que ella, ya se rehabilitó”.

Parrilla flexible. Vasco Moulián fue, al parecer, el ‘inventor’ de la “parrilla el internadoflexible” en la televisión chilena. Quiere decir que el programador de un canal (y él fue programador del Canal 13, antes del actual propietario Andrónico Luksic) mueve a libre albedrío los horarios de los programas. La “parrilla” es la secuencia de programas, hora por hora, a lo largo de los días y de la semana. Y “flexible”, que “no es rígido”, “se acomoda con facilidad a distintas situaciones o propuestas” o “que puede doblarse sin partirse”. Se aclara que el señor Moulián usaba la flexibilidad con el rating en la mano. Si el programa bajaba el rating, lo movía a otro horario, y a otro día si lo consideraba necesario. Y así hacía, hasta lograr “mejorar el rating” del canal entero. Un juego de malabares, atendiendo únicamente al rating. Y como se sabe, el rating es sinónimo de “ingresos”, de “presupuesto”, de “dinero”. Lo que prevalece no es el respeto al televidente, sino el dinero. Y entonces, los televidentes son simplemente entes, que se sientan a ver los programas del canal, sin importarle al programador la hora ni el día de emisión. Esto que se consideró una calentura, una locura y un error de Moulián, hoy es copiado por todos los programadores de todos los canales de la televisión abierta. Es decir, ¡el irrespeto al televidente se multiplicó! Nos comentan el caso actual de El internado (afiche) en el canal Mega. Comenzó de lunes a viernes a las 22:30, después del noticiero. Después lo cambiaron de domingo a martes. Después lo cambiaron a los martes, miércoles y jueves. Y después apareció “Más vale tarde”, un late que hace Álvaro Escobar, y que iba después de “El internado”. Entonces, invirtieron los horarios, importándoles muy poco los televidentes, y como el late termina a la una, o una y treinta de la madrugada, el televidente ya está extenuado. Mal actúa el canal Mega, con este irrespeto al televidente.

Aristarco y la meritocracia de Michele Bachelet…

bacheletRecién había publicado el artículo ‘Idiotas regalones de las redes sociales en Chile’ cuando me llamó Aristarco, que es suscriptor de este blog, para decirme que debía hacer algunas precisiones. Para él, la ‘amigocracia’ tenía sus virtudes, porque era posible probar a los amigos en cargos de responsabilidad, y si no eran tan idiotas y podían aportaban unas cuantas neuronas, bien podían considerarse parte del mundo impoluto de la ‘meritocracia’. Y me puso de ejemplo el rebaño de amigos que ‘suenan’ para ser figuras en el ‘nuevo’ gobierno de la presidenta Michelle Bachelet (foto). No sé si lo dijo en broma, eso de “nuevas figuras”; es decir, con esa carga ácida de la ironía con la que sabe engañar muy bien, yo mismo quedo a veces desconcertado.

Entonces empezó, como en una letanía, a leerme los nombres de los ‘nuevos’ personajes con los que, aparentemente, contará doña Michelle en su ‘nuevo’ gobierno. Al ir escuchando algunos nombres no pude menos que aceptar la ironía de Aristarco, siempre tan biliosamente simpático en sus tertulias.

Edmundo Pérez Yoma fue la primera carta ‘novedosa’ que me lanzó. La siguiente fue José Miguel Inzulza, como posible ministro del Interior, y en su defecto, Camilo Escalona, otro ‘nuevo’.

Voy a ser sincero: con estos primeros tres nombres ya me sentía saturado. ¿Será así de ‘nuevo’ el ‘nuevo’ gobierno de la señora Bachelet? “Todo es posible”, me dijo Aristarco, “tratándose de políticos, y Bachelet puede ser muy simpática pero desde cuando decidió dejar la medicina para hacer política, ha tenido que aprender el juego limpio y el juego socio de la política”.

La lista la siguió con Ricardo Solari, con el propio autor del artículo en mención, Nicolás Eyzaguirre (que, sin duda, sería un aporte en el próximo gobierno, donde quiera que lo pongan, conociendo su sentido crítico de las cosas, lo digo muy en serio), y uno realmente nuevo para la audiencia: Alberto Arenas.

Enseguida le oí mencionar a otro ‘nuevo’, Jorge Burgos, y a Felipe Harboe, el segundo más nuevo que el primero y con menos resabios.

Otros ‘semi-nuevos’ (palabra que usó una y otra vez Aristarco) que mencionó, fueron: Pamela Figueroa, Javiera Blanco, Álvaro Elizalde, Andrea Repetto, Manuel Marfán, Mario Marcel, Eduardo Engel y José de Gregorio.

Por cierto, Aristarco se declaró confiado en que esta vez sí, la presidenta Michelle Bachelet va a poder nombrar un 50% de mujeres en su gabinete. “Francamente, lo dudo”, le dije.

Más ‘nuevos’: René Cortázar, Eduardo Bitrán y Guillermo Larraín, ex ministros de Bachelet, es decir, ‘amigocracia’ probada, que podría dar el salto a ‘meritocracia’. Después están: José Antonio Gómez (otro aporte crítico, donde quiera que lo pongan, y también lo digo en serio), Juan Manuel Zolezzi, Luis Riveros, Dante Contreras, Claudia Sanhueza, José Miguel Ortíz, Laura Albornoz, Fernando Atria, Javier Couso y Pablo Ruiz-Tagle.

Aristarco cree que, definitivamente, el ministerio del Trabajo debe ser para alguien del Partido Comunista, o de la Central Unitaria de Trabajadores (Cut). “Ese es su elemento”, dijo Aristarco, y consideró una jugada maestra de la presidenta Bachelet para evitar los paros laborales. “Esperemos el nombramiento”, dije.

Siguió mencionando nombres de ‘nuevos’: Enrique Accorsi, Belisario Velasco, Enrique Paris, Carmen Castillo, Elia Molina, Jannette Vega, Mauro Tamayo, Angélica Verdugo, Bárbara Figueroa, Carlos Mackeney, Francisco Vidal y Soledad Alvear.

Los últimos nombres que leyó Aristarco fueron los de Juan Carlos Latorre, Alberto Undurraga, Patricio Hales, Claudio Orrego, Vivianne Blanlot, Hernán Rojas, Cristián Campos, Pablo Simonetti, Carmen Romero, Jorge Coulon, Sonia Montecinos, Benjamín Vicuña, Carmen Andrade (hermana del presidente del Partido Socialista), Paula Narváez, Carlos Caszely, Harold Mayne-Nicholls y Jaime Pizarro, sin hacer ninguna precisión.

“Creo que en este nuevo gobierno vamos a tener muchas cosas nuevas”, remató Aristarco, con esa odiosa mezcla de sarcasmo, verdad a medias y burla desembozada.

Rezar por el año nuevo y gobierno nuevo en Chile

bandera chile1Este año nuevo tiene la particularidad de coincidir con un gobierno nuevo. Y esto ya es peligroso. Porque se suman expectativas, personales y generales, que pueden darnos sorpresas. Dejarnos con caras largas. En lo personal, como dijo un colega, tenemos que negociar duro con nosotros mismos para no hacernos promesas que no podamos cumplir. Y en lo general, solo nos cabe confiar en que la presidenta Michelle Bachelet cumpla con lo que prometió. Aunque, en realidad, no se sabe, a ciencia cierta, qué fue lo que prometió. Porque lo que al principio de su candidatura dijo con un grito de guerra, poco a poco fue matizando, mermando, desvaneciendo, y finalmente no se sabe exactamente con qué fue que se comprometió. Al parecer, con un proceso para que haya gratuidad en la educación (gratuidad que tampoco sabemos cuándo será una realidad). Y eso sería todo. Porque la Asamblea Constituyente, para actualizar la norma máxima del país, de acuerdo con los tiempos nuevos, la fue diluyendo entre silencios y respuestas a medias. Y lo último que se le oyó fue algo así como que el Congreso (por aquello de la institucionalidad) podría realizar los cambios constitucionales que el país requiere. ¿Imaginan? Van a reformar la Constitución, para garantizar los derechos civiles mínimos de los chilenos (como educación, nombre, nacionalidad, familia, salud, pensión, etc.), y democratizar el acceso a las entidades por elección popular en Chile (bandera) para acabar con el llamado sistema binominal, que nos dejó en una pesadilla el dictador Augusto Pinochet (que para ser dictador fue primero un traidor) y su títere Jaime Guzmán. Tarea de cambiar la Constitución en manos de Andrea Molina y Rosauro Martínez, entre otros, en manos de Ignacio Walker y Andrés Zaldívar, de Ena von Baer, de Iván Moreira y Jacqueline Van Rysselberghe, entre otros. Los mismos que han dicho que todo está bien y nada hay que cambiar, o que no han hecho nada durante los 20 años, o más, que pudieron hacerlo y no lo hicieron. Como si lo anterior fuera poco, hay que imaginar el gabinete nuevo de la presidenta (y ojalá me equivoque): René Cortázar, Camilo Escalona, Soledad Alvear, Belisario Velasco, Edmundo Pérez Yoma, José Antonio Viera-Gallo, Alejandro Ferreiro, Sergio Bitar, Paulina Urrutia, María Soledad Barría, etc., entre otros. Dirá, siempre tan persuasivamente, que la experiencia es importante. Y antes de que asuma el gobierno nuevo, ¿imaginan la rapiña, a esta hora, de cuántos y cuáles puestos le corresponden a tal señorón, y cuántos y cuáles le tocan a tal otro señorón? Pero, claro, en todos los casos, por más que barajemos, se trata de los mismos que ya conocemos. Ojalá me equivoque. Rezo porque sea así, aunque la presidenta sea gnóstica. Pero si puede haber optimismo vendrá de los planes personales, porque de los planes del nuevo gobierno, la incertidumbre reina.

El misterio que por siempre tendría el Censo 2012

francisco labbéEn las últimas cuarenta y ocho horas varios canales de televisión han entrevistado a Francisco Labbé (foto), el saliente director del Instituto Nacional de Estadísticas, INE, quien debió abandonar esa dirección por errores graves, cometidos en la realización del Censo de Población y Vivienda 2012, con el que Chile pensaba actualizar sus cifras para establecer estrategias de políticas públicas. El señor Labbé debe estar siendo investigado por la justicia ordinaria, pues tuvo a cargo el manejo de 30.000 millones de pesos del erario, prácticamente tirados a la basura. Una comisión designada por el director emergente que lo reemplazó, Juan Eduardo Coeymans, revisó lo actuado por el señor Labbé y encontró serios errores en la ejecución del Censo 2012, cuya preparación fue tardía. El señor Coeymans, al recibir el informe de la comisión, anunció que pedirá una segunda opinión, de un organismo internacional. Todo parece una catástrofe, tanto como para que el presidente Sebastián Piñera saliera a pedir perdón a todos los chilenos por el desaguisado del señor Labbé. Pero llama la atención la desbocada vehemencia con que el señor Labbé se ha mostrado en esas entrevistas. En un resumen tosco, su punto de vista es que: 1) el censo se hizo bien, muy bien, 2) el cambio de un “censo de hecho” a un “censo de derecho”, faltando ocho meses para su realización, fue una buena decisión, 3) la base de datos que ahora tiene Chile es formidable, 4) él nunca dijo que iba a ser el mejor censo de la historia del país, y 5) no entiende todo el alboroto que se armó. Escuchándolo, uno se pregunta si todavía no se ha informado que fue destituido, que se convocó una comisión de alto nivel y esa comisión encontró el censo un horror, y que en un gesto inédito y políticamente valiente el presidente Sebastián Piñera pidió perdón. Esto último, le importó bien poco. No es su problema. Lo último que dijo en su defensa es que hubo una “operación política”. Un complot de Estado. Sin especificar si ocurrió desde dentro, o desde fuera del Estado. Pero, en todo caso, ¡como en las películas! Como en Mentiras que matan (Wag the dog), en la que se inventa una guerra en Albania para cubrir un escándalo en la Casa Blanca. La operación política tenía el propósito de… ¿cuál propósito? No, no lo ha dicho el señor Labbé. Dijo que todo lo que hizo lo sabía su jefe, el ministro de Economía de ese momento, Pablo Longueira, y el presidente Piñera. Pero al momento de estallar el escándalo, el ministro Longueira ya no lo era, sino que precandidato presidencial udista. ¿Era acaso éste el objetivo del complot? ¿O el objetivo era desprestigiar el gobierno Piñera (caracterizado por yerros sucesivos, de distinto calibre, “piñericosas”), que este escándalo no le hacía falta? ¿De qué “operación política” habla el señor Labbé? El gobierno, en la persona del ministro del Interior, Andrés Chadwick, desechó esa versión. Lamentablemente, el señor Labbé no fue preciso. ¿Es como una “tincada” suya? Pero si lo dice, quizás lo haga ante el fiscal que lo investiga. Solo hasta entonces, quedan flotando incertidumbres de mayúscula dimensión. Me pregunto, en un esfuerzo de receptividad (de apertura mental), ¿y si Francisco Labbé, más allá de su rostro de enajenado, tiene razón? ¿Quizás quede, de este episodio (aún después del informe de la consulta internacional), un filón de historia nacional saturado por siempre de misterio?

De comandante militar a jefe del Servicio Electoral

juan-emilio-cheyre1Con el título “Cheyre al Servel o la falta de memoria de Chile”, la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Mireya García, publicó hoy en El Mostrador una reflexión qué compartir, que bien puede ser compartida, rechazada o matizada, pero como quiera que sea hace referencia a la historia del país, de la que nadie puede escapar:

“Resultaría no sólo impresentable, que lo es, sino además incomprensible, la designación de ex comandante en jefe del Ejército como miembro y presidente del Consejo del Servicio Electoral sin tener a la vista la razón de fondo que permitió la intervención militar en un organismo del Estado vital para el funcionamiento de la democracia, a través del cual se implementa la acción legal-participativa más importante de la institucionalidad democrática. Palpablemente el actual estado de las cosas ha sido exitoso en afianzar modelos.

“Neoliberalismo, desregulación del mercado, control de los medios de comunicación masivos y casi sin que se note la imposición de un Estado policíaco que ahoga al ciudadano que exige cambios. Junto a ello, la institucionalidad heredada (del dictador Augusto Pinochet) permanece invariable, el sistema electoral binominal sigue su curso; la Constitución de la dictadura solamente ha sufrido el maquillaje político; el sistema de justicia sigue siendo rehén de la intervención política y los derechos humanos.

“Como concepto e historia provocan tal malestar en los gobernantes que simplemente los obvian, como si los miles de chilenos víctimas de la dictadura fueran solo un número que puede llegar a ser lamentable, pero no condenable.

La sociedad refundada por la dictadura hoy se tutela a ultranza en diversos ámbitos, también y fuertemente en el institucional. Este es sólo un ejemplo más.

“En este contexto es que resulta posible designar a un ex comandante en jefe en un cargo que supone competencia, conocimiento, compromiso democrático y un historial muy distante al que ostenta Juan Emilio Cheyre (foto). Asumir como “irrelevante” las acusaciones que pesan sobre Cheyre en la operación de exterminio, Caravana de la Muerte, en la ciudad de La Serena, demuestra que el límite entre lo moral y lo inmoral se trastocó gravemente y que mañana cualquier acusado o responsable de violaciones a los derechos humanos puede asumir una labor civil, republicana y democrática.

“Más cercano en la retina tenemos la muerte brutal de 45 conscriptos en Antuco, cuando Cheyre era comandante en jefe y no tuvo el coraje y la responsabilidad de renunciar, para asumir con hidalguía su responsabilidad en esa tragedia.

“La desmemoria ha triunfado con esta designación, también ha triunfado la necesidad que tiene la derecha más conservadora de instalar compartimentos que tutelen el sistema democrático, tal como está establecido en la Constitución heredada y que ratifican los dichos del ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, al señalar que se trata de “un paso importante en la agenda del gobierno para seguir perfeccionando nuestras instituciones fundamentales para tener una mejor democracia”, haciendo alusión a la presidencia del Cheyre en el Consejo del Servel.

“Las acusaciones de violaciones a los derechos humanos que pesan sobre Cheyre, independientemente de su resultado judicial, tampoco fueron consideradas al ser designado comandante en jefe del Ejército. Otrora se adujo que no existía condena, pero para las víctimas y la sociedad tampoco hubo exculpación.

“Hoy la historia se reitera. Seguramente los argumentos serán los mismos, pero nosotros, los que sufrimos la violencia dictatorial y luchamos por recuperar la democracia, con la frente en alto podemos decir que Juan Emilio Cheyre está inhabilitado moral y éticamente para ser el presidente del Consejo del Servicio Electoral”.