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Wen Jiabao contra los corruptos y por educación

wen-jiabaoNo he visto reproducido, ni comentado, en ninguna parte de Chile, el texto que comento. Lo comparto ahora y aquí porque me parece útil que de cuando en cuando reflexionemos sobre algunos asuntos que son de interés general. Se trata de sugerencias, recomendaciones del primer ministro chino, Wen Jiabao (foto), a los “países emergentes”, como Chile, Guatemala, Colombia o Brasil. Para el señor Jiabao “el punto principal es: hacer cambios inmediatos en la administración de cada país y el principal es la eliminación de lo que él llama “factores hipócritas”, en que las leyes insisten en ver el lado teórico, y no las consecuencias prácticas y reales”.

De esta manera, se refiere a que esos cambios con calificación de “drásticos”, que también se hicieron en China en los últimos 20 años. Cada lector hará las reflexiones que considere pertinentes. El texto lo edité porque es más extenso. Los 8 principales cambios sugeridos por el primer ministro chino, son:

1Castigo ejemplar a políticos corruptos. Nuestros países no castigan como debe ser a los políticos corruptos, por eso se diezman las arcas públicas. La plaga será cada vez peor si no se frena drásticamente. En China, la corrupción probada es castigada con la pena de muerte, y con el retorno inmediato a las arcas públicas de los valores robados. (En Chile sería, una o dos cadenas perpetuas consecutivas, sin derecho de excarcelación)

2Quintuplicar la inversión en educación. Un país que quiere crecer debe producir los mejores profesionales del mundo, y esto sólo es posible si el Estado invierte por lo menos cinco veces más de lo que se hace ahora en educación. Si no se capacita de verdad, nuestro recurso humano perderá la competitividad en el mercado de trabajo por falta de preparación.

3Reducir 80% los salarios y gastos de los políticos. Los sueldos y gastos de los políticos se producen por “la cultura del malandraje”, y por la falta de políticas serias y claras en materia salarial. Es necesario que el político entienda que es un funcionario público, sin nada especial, como cualquier otro, con una obligación de entregar su trabajo y sus conocimientos en beneficio de su país. No es un “rey”, como se presentan hoy en día, y muchos los ven así. La Constitución y las leyes tienen que establecer un tope salarial compatible con los otros funcionarios públicos y a partir de ahí, regirse por los aumentos en el sueldo mínimo del país. Un diputado en China cuesta menos de 10% de lo que un diputado cuesta en Brasil, por ejemplo. En los países escandinavos es común ver al primer ministro llegar a su trabajo conduciendo una bicicleta de las más sencillas y económicas del mercado, como lo hacen los estudiantes. Este desastre que existe en nuestros países con el manejo del dinero público, con el abuso de los mega salarios, sin corresponderse con la productividad, ni menos con las soluciones para el pueblo, causa todavía más perjuicios al Estado, pues un pueblo que se siente robado por sus líderes políticos pierde la percepción de lo que es correcto, justo, honesto y honorable. (En Chile, no es descabellada la propuesta de los nuevos jóvenes diputados, Gabriel Boric y Giorgio Jackson, de bajar en 40% el sueldo de los parlamentarios)

4Desburocratización inmediata. China es actualmente el mayor exportador de bienes manufacturados en el mundo, superando, incluso, a los EE.UU. y sin ninguna duda consideran a los países emergentes los más burócratas tanto en lo referente a las importaciones como a las exportaciones y, por supuesto, en lo referente a su mercado interno, por todas las barreras, trabas y requisitos innecesarios y repetitivos que a menudo impiden, dificultan y encarecen la negociación, lo que termina en detener o frenar el desarrollo de las empresas y que inmediatamente se refleja directamente en el desarrollo del país. Este es un asunto muy urgente de resolver.

5Inversión pública eficiente. Faltan más inversiones en infraestructura, educación, cultura, y prácticamente en todas las áreas relacionadas con el Estado, lo que ha dificultado el crecimiento de los países y continuará dificultándolo, por lo menos por otros 50 años, si no adoptamos una posición firme en este momento.

6Invertir en el cambio de la cultura del pueblo. La gran masa del pueblo de los países emergentes ya no cree en el gobierno, ni en su política, no respetan las instituciones, no cree en sus leyes, ni en su propia cultura, se acostumbró al desorden gubernamental y pasó a ver como normal las noticias trágicas sobre la corrupción, violencia, deterioro de los servicios públicos, etc. Por lo tanto, se necesita invertir en la correcta formación cultural del pueblo, a partir de las escuelas, empresas, iglesias, instituciones públicas y así sucesivamente, comenzando con la educación para el trabajo y la búsqueda de la excelencia en un mundo globalizado, enseñando al pueblo a amar y honrar a su país.

7Reducir la edad laboral y penal de los jóvenes. Nuestros países todavía tienen una cultura de tratar a los adolescentes de 15 a 18 años, como niños, que no se hacen responsables de sus actos, y les prohíben ofrecer su mano de obra. Esto es un error fatal para la sociedad. Porque después de todo, el país está envejeciendo y necesita, más que nunca, de mano de obra renovada. Hay una contradicción hipócrita de la ley, porque sólo sirve para crear peligrosos delincuentes, que al cumplir los 18 años, están formados para el delito, ya que no pudieron trabajar y muchos buscaron su formación en el crimen. En China, los jóvenes tienen permiso del gobierno para trabajar normalmente (no sólo como “aprendices”), a partir de los 15 años, siempre que sigan estudiando. Y si cometen crímenes, responden como cualquier adulto mayor de 18 años.

8Pena de muerte para crímenes atroces probados. Un gobierno tiene que dejar de lado la hipocresía cuando se toca este tema. Un criminal no puede ser tratado como una celebridad. Los reincidentes han tenido su oportunidad de cambiar y no han cambiado. Entonces, no merecen ese compromiso por parte del gobierno. Ninguna sociedad honesta y trabajadora, merece vivir con tanta impunidad y miedo. La eliminación de los criminales más peligrosos infundirá temor entre el resto de los delincuentes para seguir practicando sus fechorías. Esto se reflejará de inmediato en la seguridad pública del país y la sociedad. Y también en la reducción drástica del gasto público en materia de seguridad. En el largo plazo, esto se reflejará, además, en la cultura y el comportamiento de las personas.

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El terrorista Jovino Novoa de la Udi

jovino novoaQué mala imagen de Chile proyecta el señor Jovino Novoa (foto). Él fue un alto funcionario del dictador Augusto Pinochet, y fundador del partido ultra derechista Unión Demócrata Independiente (Udi), que todavía, en democracia, ocupa puestos de dirigencia. Él considera todo lo que no esté alienado con las dictaduras y el fascismo, como una amenaza “izquierdizante”.

En estos días está empeñado en hacerle mala imagen a Chile, diciendo que el actual gobierno de Michelle Bachelet quiere ahuyentar la inversión extranjera, y quiere empobrecer a los ricachones que él representa.

Qué mala imagen proyecta este ex congresista de Chile, asociándolo con Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, como si fueran comparables los cinco países. Eso es mala fe.

Un daño profundo causa en la mente de los chilenos, también, llenándolos de miedo. Insinuando que puede haber otro criminal como Augusto Pinochet si se sigue con ideas “izquierdizantes”.

Este tipo de actitudes son propias de radicales políticos, que suelen estar por fuera de la realidad, como Adolfo Hitler, o criminales contra el Estado como Pablo Emilio Escobar Gaviria. No son actitudes de un demócrata.

El señor Jovino Novoa quiere que los chilenos vivamos con terror.

Toda su actitud, agria y refractaria con su país, porque el gobierno puso a consideración del Congreso una reforma tributaria, en la que los pocos que ganan 250 veces más que los trabajadores (*), y cuentan con ejércitos de abogados para crear y emplear decenas de artilugios legales para no pagar impuestos, o eludirlos o evadirlos, paguen, por fin, tributos al país.

Está furioso por eso. Porque se quiere cerrar la brecha de la vergonzosa desigualdad actual en Chile, que es algo exótico en estos tiempos, y sobre todo en un país que se precia de pertenecer a la Ocde y ser impoluto en el vecindario de los gobiernos de mala calidad, “izquierdistas”.

Él quisiera que aún tuviéramos el mundo enfermo y violento de su protector, el dictador impune Augusto Pinochet.

Está furioso porque quienes lo han financiado en sus campañas electorales, es decir, los ricachones (sus patrones) le han expresado su inconformidad por tener que retribuirle al país unos pocos pesos, de los miles de millones que se echan al bolsillo y sacan del país para no pagar impuestos.

Cómo puede alguien preciarse de ser “un político” cuando odia a su país. Cuando considera que los connacionales son personas de segunda clase. Gente que no merece vivir dignamente, sino sometida al terror y con ingresos de miseria.

Lo que hace el señor Jovino Novoa es defender a los que sacan su dinero a paraísos fiscales, como el ex candidato presidencial Lawrence Golborne; defender a los empresarios que no pagan impuestos, o que los eluden, o que los evaden; empresarios que recibieron en la dictadura bancos y empresas y miles de hectáreas a precios irrisorios y con créditos a plazos infinitos y tasa de interés ridículamente bajas, casi inexistentes.

A estas personas defiende el señor Jovino Novoa.

Y para ello, que él considera una noble labor, crea un clima de terror en el país, considerando a todo el que no se parece a su padrino el dictador impune Augusto Pinochet un “izquierdista peligroso”, y diciéndoles a los inversionistas extranjeros que no vengan a Chile.

Es decir, más parece un apátrida, que un demócrata.

Personas con la mentalidad como la del señor Jovino Novoa son las que hacen desigual el país, crean ciudadanos de segunda categoría, siembran el terror, disocian para reinar, confunden los propósitos de bienestar social con unas amenazas a los capitales de sus patrones. Capitales que, muchos de ellos, han sido dudosamente habidos o hechos merced a los beneficios del impune dictador Augusto Pinochet.

Si Chile quiere crecer, en lo económico y lo ciudadano, si quiere como país tener sana su mente, debe aislar a personas como el señor Jovino Novoa, que son un cáncer destructivo del tejido social.

El señor Novoa no hace oposición, hace terrorismo, amparado en un partido que apoyó una dictadura sanguinaria, y cobijó con la impunidad al despreciable dictador.

(*) “250 veces” no es una expresión caprichosa y efectista, sino un dato cierto de analistas imparciales chilenos. Quiere decir que mientras un empleado gana el mínimo, $210.000 al mes, un empresario de los que defiende el señor Jovino Novoa, gana $52.500.000 mensuales.

Se quemó el Valparaíso invisible

PEOR INCENDIO HISTORIA DE VALPARAÍSO CAUSA 16 MUERTOS Y ARRASA CINCO CERROSCuando doña María vio que salpicaban las bracitas contra su ventana, tomó lo primero que encontró y salió huyéndole al fuego. Era la última que quedaba en la casa, hecha de a pocos, durante veinte años, cuando llegó con su esposo a vivir a estos cerros. Ella estaba viendo cómo se incendiaban las casas del cerro vecino, que así llaman a los barrios en la parte alta de Valparaíso. Los de Las cañas, El litre, Miguel Ángel, La cruz, El vergel, Mercedes, Mariposa, Ramaditas y Rocuant los más afectados. Pero de un momento a otro el viento cambió de intensidad y dirección y las lenguas de fuego empezaron a lamer la ladera que colindaba con su casa. En pocos minutos las casas del cerro vecino desaparecían entre las llamas, y el cerro suyo comenzaba a ser pasto del mismo fuego descontrolado. Las máquinas de bomberos no podían subir cargadas de agua por la grave pendiente, y no eran suficientes los baldes y las mangueras de regar las plantas para sofocar el descomunal incendio. Doña María huyó despavorida de los latigazos de fuego, encorvada bajo las primeras sombras de la noche que caía. A salvo, unos metros más allá, todavía retrocediendo ante la imperio de las flamas, doña María vio con ojos llorosos cómo su casa se retorcía entre las brasas para ser un destino hacia las cenizas. Varias decenas, varias centenas…, hasta un millar de personas vieron, igual que doña María, sus enseres sus ropas sus muebles sus recuerdos y el sudor de tantos años reducidos a pavesas. Un millar de viviendas han sido destruidas por el incendio, hay 10 mil damnificados y más de una docena de personas fue atrapada por las implacables lenguas de fuego, y allí murieron en una muerte horrible y desconocida. Una parte del bosque circundante ardió en la cresta de la montaña, en la parte oculta a los turistas de Valparaíso, en la parte invisible que tienen las ciudades turísticas del mundo entero, la de las carencias. Cuánto duele tanto sufrimiento de la gente sencilla. Del padre, de la madre sencilla, de los hermanos y tíos y sobrinos sin fortuna y ansiosos de vida. Valparaíso se quemó por el lado de los cerros, el de ramaditaslos barrios construidos a retazos a través del tiempo. Se quemó Valpo, sin que se dejaran ver la cara los congresistas de la región, los políticos del país. Sin que los autores de las leyes para defender los intereses de sus patrones en las grandes empresas y corporaciones dijeran esta boca es mía. Con visible sentimiento la presidenta Michelle Bachelet estuvo en los cerros haciendo presencia de Estado, llevando un voz de aliento. Pero fueron los primos con los tíos con sus hermanas y sus padres y madres y vecinos, todos apoyados en su propia desgracia, quienes al menos salvaron sus vidas para llorar el rescoldo donde una vez había sido su hogar.

Post Scriptum: (15 de abril 2014) Lo lamentablemente ocurrido este pasado fin de semana en Valparaíso –el Valpo de los cerros que no está a la vista del turismo– era previsible. Ya el 18 de febrero del 2013 dábamos cuenta en este blog de hechos semejantes: “Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas”.

Y antes de esta fecha, otros incendios se habían producido en el mismo sector. De igual manera, ya el 2 noviembre del 2011, hace tres años, planteábamos lo siguiente: “Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión. Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país”.

¿Será esta nueva tragedia del fin de semana pasado, la última enseñanza de que hay que asentar esas familias damnificadas de manera planificada, ahí mismo o en otro lugar, y rodear los sectores urbanos de un cortafuegos que los separe de los bosques circundantes, donde, al parecer, empezó esta vez el incendio? En un año más, estaremos viendo qué aprendimos. Y quizás el Estado deje que cada cual, como cualquier vieja invasión, levante su casa de a pedazos, con latas y cartones al comienzo y luego con materiales de construcción formales, o el Estado asuma el liderazgo de un plan de repoblación de los cerros de Valparaíso, dignificando a estas familias con viviendas de calidad y accesos expeditos y suministro de servicios básicos, que hoy están sumidas en el dolor de haberlo perdido todo. Amanecerá y veremos.

Horvath y la camisa de fuerza política de Chile

antonio horvathChile puede ser un país que en lo económico le haga merecedor de formar parte del club de la Ocde de los más ricos, pero es pobre políticamente y está atrás de casi todos los demás de la región. Chile se rige hoy por los mismos principios impuestos por el dictador Augusto Pinochet, con los cuales la clase dirigente se siente muy cómoda porque les garantiza todo y excluye al resto de la población de sus beneficios. El sistema político chileno es un juego de naipes con cartas marcadas. Nadie que no sea de los dos bloques, uno llamado Nueva Mayoría y otro llamado Alianza, puede ser congresista o aspirar a cargos de representación popular. Parece que fuera el régimen de la Corea del Norte, o de Rusia, solo que el de Chile fue creado e implantado por el pensamiento fascista de Jaime Guzmán y Augusto Pinochet. Es tan estrecho el espacio político que los mismos políticos que apoyan ese sistema, sienten que sus aspiraciones de gobierno no caben en esa camisa de fuerza, y empiezan a desertar. Un grupo de jóvenes de las derechas, ya crearon un polo distinto de la Alianza (Udi y RN) para expresarse políticamente. Se llama Evolución Política (Evópoli), el último de cuyos integrantes es el renunciado militante de RN Hernán Larraín Matte (quien hizo parte recientemente del comando de la campaña presidencial de la candidata Evelyn Matthei). Evópoli cumplió un año de vida casi clandestina, pero esta semana hizo pública su declaración de principios y anunció su conformación como partido político en abril del 2014. Forman parte: Pedro Pablo Errázuriz (actual ministro de Transportes y Telecomunicaciones), Roberto Ampuero (actual ministro de Cultura), Francisco Irarrázaval (actual subsecretario de Vivienda y Urbanismo), Valentina Verbal (historiadora), María Fernanda Ramírez (fundadora Educación 2020), Francisca Florenzano (directora de Senda), Jorge Retamal (director nacional de Conadi), Álvaro Bellolio (Centro de Estudios ‘Libertad y Desarrollo’), Pablo Ortúzar (director de Investigación del IES) y últimamente Hernán Larraín Matte. Bastante más emblemática es la renuncia, también a RN, del electo senador Antonio Horvath (foto), quien decidió formar un nuevo grupo político denominado Democracia Regional, junto con el independiente Carlos Bianchi. De hecho, estos dos votos van a ser el fiel de la balanza en las próximas decisiones que se deban tomar en el Senado de la República. Pero es tan virulenta la camisa de fuerza de los entes políticos que hoy disfrutan del poder en Chile, que a pesar de su renuncia un “tribunal supremo” de RN va a “estudiar la expulsión” de Antonio Horvath. Como un acto de sevicia. Sin embargo, mientras haya personas dispuestas a confrontar el establecimiento político, aun sea que formen parte de él, pero que están agobiados por la estrechez de espacios que instauró la dictadura (hoy se vive una dictadura civil), hay esperanzas de que Chile salga de la prehistoria política y sea más equilibrado con relación a su desarrollo económico. Sea más equilibrado, en definitiva, para un mayor bienestar social.

Presunciones del retiro político de Pablo Longueira

longueira (2)Quiero considerar la renuncia de Pablo Longueira (foto) al ejercicio de la política como un acto de honestidad. La renuncia sobreviene después de una crisis de depresión que lo postró. Crisis de depresión que lo hizo declinar la candidatura presidencial para la cual había sido escogido por los partidos de la derecha, Renovación Nacional (RN) y Unión Demócrata Independiente (Udi). Entonces declinó seguir siendo candidato, y cayó en cama atacado de depresión.

¿Qué lo hizo caer en depresión? Un especialista podría respondernos con toda claridad médica y después de analizarlo. No lo soy, y de momento, puedo acudir a la información básica disponible sobre los factores genéticos, fisiológicos, personales y ambientales que provocan una depresión.

En cuanto a los factores genéticos, es baja la probabilidad de sufrir depresión porque la haya sufrido uno de los padres, y eso no se sabe, por lo cual se puede descartar. Fisiológicamente, corresponde a una reducción de la serotonina en las uniones neuronales. Esta condición, puede darse por antecedentes de alteraciones endocrinas, que producen, al final, la depresión.

Los antecedentes de alteraciones endocrinas tienen que ver con la migraña, la diabetes, el hipertiroidismo, el síndrome de Cushing y la enfermedad de Adisson. Descartemos la migraña, la diabetes y el hipertiroidismo, porque no se conocen antecedentes de ello, en la persona del señor Longueira.

En cuanto al síndrome de Cushing, éste se produce por un aumento de la hormona cortisol, y genera un hipercortisolismo, haciendo que su víctima sea muy delgado, y el señor Longueira no pareciera sufrir de esto.

Tenemos, por último, la enfermedad de Adisson, que corresponde a una hipofunción de la glándula adrenal, y produce languidez de ánimo, debilidad general, actividad hipocinética del corazón, irritabilidad gástrica y cambio en la coloración de la piel. Podría tener algo de esto, aunque públicamente no se ha informado, hasta ahora. De tener algo de lo anteriormente enumerado, el paso siguiente sería la depresión. Y explicaríamos la situación caótica que aquejó al entonces candidato presidencial.

Además de los factores mencionados, también hay factores personales, que mayormente competen a la mujer, como el embarazo y el posparto, por obvia alteración hormonal. Y los factores ambientales hacen relación con el estrés por exceso de actividad física y mental, profesionalmente; tiene relación con la incapacidad de encauzar los problemas, y directamente con la ansiedad.

Podría ser uno de estos factores ambientales, dado que un político depende del entorno, y un ministro, o un candidato presidencial, como lo era el señor Longueira en la etapa pre-depresión, son personas que tienen camisas de fuerza para hacer o para decir, para actuar o para hablar.

¿Cuál de estos factores, genéticos, fisiológicos, personales o medioambientales, postró al veterano político? Yo creo que hubo un proceso de paulatina conciencia de la vida, de la política y del gobierno, que lo fue poniendo en situaciones que reñían con sus principios morales y pensamientos más íntimos. Esta tensión causó estrés, generalmente un erosionador silencioso, que gatilló su depresión.

También puede ocurrir que él sepa cosas que no puede guardar en su pecho y en su mente, porque riñen con sus principios morales. No pudiéndolo hacer, llegó un punto en que no soportó ese secreto, y en lugar de revelarlo, se retiró al silencio. O cosas que han hecho sus cercanos políticos, sus amigos políticos, sus correligionarios políticos, sus financiadores de campañas electorales…

La pregunta sigue, y seguirá: ¿Qué pudo causar la depresión del político Longueira? Algo, creo, también relacionado con la familia. Porque la familia, de inmediato, lo rodeó, y la renuncia (a nada menos que la candidatura presidencial) fue presentada como un asunto de familia, y no un asunto político. Aunque fue, en realidad, un asunto personal, y luego un asunto familiar, su primera repercusión fue política.

Dijo que se retiraba de la política y volvía al sector privado, a sus empresas, sus negocios. Quiero pensar que fue por honesto. Porque no quiere enlodarse con uno, o con varios asuntos, que gravitan en su conocimiento y riñen con sus principios morales.

En beneficio de la duda, puede también tratarse de algo en lo que él sea el protagonista, y de saberse, su nombre y honra quedarían por el suelo. Quedaría, sin alarmismos, liquidado. Entonces, antes que exponerse a esa nefasta eventualidad, prefirió claudicar.

No sé si un día lo sabremos. Seguramente, sí, sabremos, como dice la juventud: la dura. La verdad verdadera. Porque nada permanece oculto para siempre bajo el sol.

En este punto, resulta curioso que otro adalid de la Udi, Pablo Zalaquet, también haya renunciado a la política, y decidido, como Longueira, volver al sector privado, a sus empresas, a sus negocios. ¿Podría estar ocurriendo algo más en esa colectividad, que es la más retardataria de todas las agrupaciones políticas que existen en Chile? Quizás ese partido, la Udi, ahora se dieron cuenta que en lo más íntimo de sus pensamientos no los representa, a Pablo Longueira, ni a Pablo Zalaquet. Y quizás ellos tampoco quieren seguir representando un partido con el que no tienen absoluta coincidencia existencial. También el tiempo lo dirá.

La Udi es sinónimo de apoyo al alevoso golpe militar encabezado por el dictador Augusto Pinochet, quien escupió y pisoteó la Democracia chilena en 1973, y después de traicionar a su jefe, el presidente Salvador Allende, sometió al país al terror, con un sistema estatal orientado al silenciamiento de los opositores, a las detenciones, a las torturas, a la aplicación de una justicia espuria y al asesinato sistemático. De esa dictadura nacieron, además, muchos negocios, muchas empresas y muchas fortunas que la apoyaron y hoy están ligadas al poder y a los partidos. La Udi, además, apoyó con ahínco, en el plebiscito de 1988, la permanencia del dictador Augusto Pinochet (quien muró impune) La Udi, el ala más derechista de la derecha chilena…

Lo que no se informó de la encuesta Adimark

adimarkLas encuestas, además de los sesgos inherentes a su metodología y origen, tienen el de la manera cómo las revelan a la prensa. Y la prensa, regularmente conformista, traga entero y no se da el tiempo para evaluar, o revaluar, lo que le dicen. Por ejemplo, la última de Andimark destaca el aumento de la aceptación del presidente Sebastián Piñera, y de su gobierno (en solamente 3%), y la prensa lo reprodujo, tal cual. La prensa consideró que eso que le dijo el señor de Adimark (logo), era “la noticia”.

En estricto sentido, es “una” noticia, pero no “la” noticia de la encuesta en su conjunto. Por ejemplo, encuentro destacable, como para titular en la prensa (lo cual es solo un ideal), que la desaprobación de la ciudadanía en materia de delincuencia es de un inocultable 84%. Es decir, fracasó este gobierno, en contraste con lo que prometió en la campaña presidencial de Sebastián Piñera: “¡Vamos a acabar con la delincuencia!”, dijeron pomposamente. Pero la realidad ha sido como un portazo en las narices, y ahora quieren echarle la culpa a los jueces.

Volviendo a la encuesta, otro tanto ocurre con la salud, cuya desaprobación al manejo que ha dado el gobierno llega al 75%. Y la corrupción en las instituciones estatales recibe una desaprobación del 72%. Preguntadas las personas por la aprobación sobre educación, los que se mostraron favorablemente fueron solamente el 23% de los entrevistados, y un rotundo 74% desaprobó.

Esta otra lectura no saltó a los diarios, las radios y los informativos de televisión. Obviamente, es más cómodo tragar lo que ya está masticado, que darse el trabajo de masticar por sí mismos.

Otro ejemplo: aprobación o desaprobación a la gestión de los ministros. La mayoría, tuvo una desaprobación superior al 50% o cercana a esa cifra, lo cual es bastante alto. Jaime Mañalich fue el más desaprobado, con el 61%; Pedro Pablo Errázuriz el 57% de los casos; Carolina Schmidt 56%; Patricia Pérez 54%, Rodrigo Hinzpeter y Andrés Chadewick tienen el 49% de desaprobación; Cecilia Pérez y Cristian Larroulet el 47%. Tampoco se dijo nada de esto en la prensa, en general.

El peor escenario mostrado por la encuesta está en las agrupaciones políticas. La vieja alianza llamada ‘Concertación’, tuvo una desaprobación de un escandaloso 64%. Esta misma gente, sumado el Partido Comunista y algún independiente, que ahora se llama ‘Nueva Mayoría’, tiene una desaprobación del 57%, y la vieja concertación de partidos de derecha, llamada ‘Alianza’, es desaprobada por el 66% de los encuestados por Adimark.

Estos resultados, no fueron difundidos suficientemente. Quizás porque responden al bipartidismo que el dictador Augusto Pinochet institucionalizó, con ayuda del señor Jaime Guzmán Errázuriz. Es lo que se llama, electoralmente, el “sistema binominal”, que consiste en que nadie distinto a estos dos bloques puede aspirar a cargos de representación o de elección popular. Así está, pues, la que llamamos “democracia” en Chile. Y de esto no se informa.

Por último, el Congreso es una vergüenza. Pero no parece preocuparles a los senadores y diputados, quienes, burlándose de todo el país, se aumentaron el sueldo en casi dos millones de pesos. Pero al mismo tiempo, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, casi sufre un soponcio cuando se habló de aumentar diez mil pesos el salario mínimo. Parece que la nuestra es una clase dirigente sádica.

El Senado tiene una desaprobación del 72%, mientras la Cámara de 74%. Debía darles vergüenza, pero no. Se ríen del resto del país. Por eso, hay que hacer valer el voto. Castigar a todos estos malos congresistas, y no votar por ellos. El voto es secreto. Y con ese mismo voto, premiar o impulsar nuevas propuesta y calidad humana, eligiendo a otros. Con esta idea en mente, convido a votar el 17 de noviembre próximo.

(II) El debate de los candidatos presidenciales

debate2El segundo día del debate televisivo con los candidatos presidenciales fue mejor que el primero. Los candidatos estuvieron menos nerviosos y sobreexcitados, y los periodistas (Iván Núñez, Beatriz Sánchez y Mauricio Bustamante) pudieron hacer las preguntas adecuadas, con un menor número de palabras. Pareció tener más sentido el debate, aún contando con un esquema de difícil manejo, debido al número de candidatos.

Chile sería un país idílico, si se pudiera hacer una mezcla de varias de las propuestas de los distintos candidatos: el bienestar social y la felicidad general aumentarían. Pero no es posible.

Para cerrar el debate, cada uno de los candidatos debía dirigirse al país. Evelyn Matthei fue muy sincera: palabras más palabras menos, dijo que nadie se haga ilusiones que nada en Chile va a cambiar. Y si la gente cree que es posible cambiar la Constitución del dictador Augusto Pinochet y su séquito (encabezado por Jaime Guzmán), que se desengañe. Argumentó que los políticos dejarían de pensar en mejorar la educación, la salud, el trabajo y la vida de los pensionados, para enfrascarse en lograr que sus partidos tengan todas (o más de) las garantías posibles, para fortalecer sus posiciones estructurales y puestos de poder.

Eso se oyó como una maldición que nos lanzaba la señora Matthei. Nos cortó toda esperanza, cualquier posibilidad de soñar. Nos quitó el oxígeno. Y quizás sea verdad. Nada va a cambiar, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Según ella.

Y es, probablemente, eso lo que quiso hacer la candidata udista: lanzarle una maldición al país. Pero  no lo logrará. La rechazamos, con toda firmeza. Porque justamente de lo que se trata es de cambiar ese estado de cosas: menos politiquería y más administración pública con beneficio social.

Se trata de recortar los privilegios de los políticos y de los grandes empresarios, y crear nuevos paradigmas sociales, y en este sentido, el único que se comprometió, sin populismo, con este cambio, fue Marco Enríquez-Ominami.

No pareciera que pase nada distinto, ciertamente, si gana Michelle Bachelet. A menos que se explique el hecho de haberse rodeado de viejos politiqueros anacrónicos (como Camilo Escalona, Soledad Alvear, José Miguel Ortíz, Hossain Sabag, por mencionar solo algunos), con el objetivo de contar con los votos suficientes en el Congreso Nacional para aprobar sus reformas.

Solo esto explicaría por qué sigue haciendo la vieja política de las camarillas y el inmovilismo. Pero es solo una hipótesis mía, porque lo más probable es que no pase nada, y la maldición de Matthei se cumpla, si gana Bachelet.

Vi a Franco Parisi más mesurado, menos hiperventilado. Pero me dejó un sabor amargo, que al lío de los colegios que administró (pésimamente) con su hermano Antonino, se sume ahora el hecho de que haya sido “asesor” del sistema de transporte masivo TranSantiago. Que ha sido un fiasco, por la sencilla razón de que el gobierno de la señora Bachelet le entregó la administración del transporte público a un “operador” conformado por bancos.

Esa “asesoría”, y el juicio por los colegios, me hizo perderle credibilidad al señor Parisi, pues anda ocultando cosas que no ha hecho bien y la gente debe saber. En especial él, que habla de transparencia.

El señor Alfredo Sfeir lo sigo considerando un economista serio, un candidato serio que sin populismo pregona una sociedad inclusiva, sustentable y rentable socialmente.

La candidata Roxana Miranda refleja muy bien las aspiraciones populares, pero me parece que se queda en la denuncia y carece de propuestas, excepto la convocatoria de una Asamblea Constituyente, que ella insistió en ponerle apellido de “Social”.

En la foto de este segundo día de debate, aparecen de izquierda a derecha: Marcel Claude, Marco Enríquez-Ominami, Alfredo Sfeir, Franco Parisi, Tomás Jocelyn-Holt, Michelle Bachelet, Ricardo Israel, Evelyn Matthei y Roxana Miranda.

Lo importante de estos dos días de debate es que todos se hicieron visibles, y estoy seguro que este solo hecho hará que los resultados de la encuesta CEP ya no sean, en este momento, los mismos.

También estoy seguro que la Democracia se fortalece con estos eventos masivos, y con las elecciones (como la del 17 de noviembre próximo, para escoger Presidente y parlamentarios) a las cuales espero que concurra, masivamente, la juventud inconforme, y exprese, con su voto, su pensamiento, su expresión de cambio, su preferencia personal.