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Wen Jiabao contra los corruptos y por educación

wen-jiabaoNo he visto reproducido, ni comentado, en ninguna parte de Chile, el texto que comento. Lo comparto ahora y aquí porque me parece útil que de cuando en cuando reflexionemos sobre algunos asuntos que son de interés general. Se trata de sugerencias, recomendaciones del primer ministro chino, Wen Jiabao (foto), a los “países emergentes”, como Chile, Guatemala, Colombia o Brasil. Para el señor Jiabao “el punto principal es: hacer cambios inmediatos en la administración de cada país y el principal es la eliminación de lo que él llama “factores hipócritas”, en que las leyes insisten en ver el lado teórico, y no las consecuencias prácticas y reales”.

De esta manera, se refiere a que esos cambios con calificación de “drásticos”, que también se hicieron en China en los últimos 20 años. Cada lector hará las reflexiones que considere pertinentes. El texto lo edité porque es más extenso. Los 8 principales cambios sugeridos por el primer ministro chino, son:

1Castigo ejemplar a políticos corruptos. Nuestros países no castigan como debe ser a los políticos corruptos, por eso se diezman las arcas públicas. La plaga será cada vez peor si no se frena drásticamente. En China, la corrupción probada es castigada con la pena de muerte, y con el retorno inmediato a las arcas públicas de los valores robados. (En Chile sería, una o dos cadenas perpetuas consecutivas, sin derecho de excarcelación)

2Quintuplicar la inversión en educación. Un país que quiere crecer debe producir los mejores profesionales del mundo, y esto sólo es posible si el Estado invierte por lo menos cinco veces más de lo que se hace ahora en educación. Si no se capacita de verdad, nuestro recurso humano perderá la competitividad en el mercado de trabajo por falta de preparación.

3Reducir 80% los salarios y gastos de los políticos. Los sueldos y gastos de los políticos se producen por “la cultura del malandraje”, y por la falta de políticas serias y claras en materia salarial. Es necesario que el político entienda que es un funcionario público, sin nada especial, como cualquier otro, con una obligación de entregar su trabajo y sus conocimientos en beneficio de su país. No es un “rey”, como se presentan hoy en día, y muchos los ven así. La Constitución y las leyes tienen que establecer un tope salarial compatible con los otros funcionarios públicos y a partir de ahí, regirse por los aumentos en el sueldo mínimo del país. Un diputado en China cuesta menos de 10% de lo que un diputado cuesta en Brasil, por ejemplo. En los países escandinavos es común ver al primer ministro llegar a su trabajo conduciendo una bicicleta de las más sencillas y económicas del mercado, como lo hacen los estudiantes. Este desastre que existe en nuestros países con el manejo del dinero público, con el abuso de los mega salarios, sin corresponderse con la productividad, ni menos con las soluciones para el pueblo, causa todavía más perjuicios al Estado, pues un pueblo que se siente robado por sus líderes políticos pierde la percepción de lo que es correcto, justo, honesto y honorable. (En Chile, no es descabellada la propuesta de los nuevos jóvenes diputados, Gabriel Boric y Giorgio Jackson, de bajar en 40% el sueldo de los parlamentarios)

4Desburocratización inmediata. China es actualmente el mayor exportador de bienes manufacturados en el mundo, superando, incluso, a los EE.UU. y sin ninguna duda consideran a los países emergentes los más burócratas tanto en lo referente a las importaciones como a las exportaciones y, por supuesto, en lo referente a su mercado interno, por todas las barreras, trabas y requisitos innecesarios y repetitivos que a menudo impiden, dificultan y encarecen la negociación, lo que termina en detener o frenar el desarrollo de las empresas y que inmediatamente se refleja directamente en el desarrollo del país. Este es un asunto muy urgente de resolver.

5Inversión pública eficiente. Faltan más inversiones en infraestructura, educación, cultura, y prácticamente en todas las áreas relacionadas con el Estado, lo que ha dificultado el crecimiento de los países y continuará dificultándolo, por lo menos por otros 50 años, si no adoptamos una posición firme en este momento.

6Invertir en el cambio de la cultura del pueblo. La gran masa del pueblo de los países emergentes ya no cree en el gobierno, ni en su política, no respetan las instituciones, no cree en sus leyes, ni en su propia cultura, se acostumbró al desorden gubernamental y pasó a ver como normal las noticias trágicas sobre la corrupción, violencia, deterioro de los servicios públicos, etc. Por lo tanto, se necesita invertir en la correcta formación cultural del pueblo, a partir de las escuelas, empresas, iglesias, instituciones públicas y así sucesivamente, comenzando con la educación para el trabajo y la búsqueda de la excelencia en un mundo globalizado, enseñando al pueblo a amar y honrar a su país.

7Reducir la edad laboral y penal de los jóvenes. Nuestros países todavía tienen una cultura de tratar a los adolescentes de 15 a 18 años, como niños, que no se hacen responsables de sus actos, y les prohíben ofrecer su mano de obra. Esto es un error fatal para la sociedad. Porque después de todo, el país está envejeciendo y necesita, más que nunca, de mano de obra renovada. Hay una contradicción hipócrita de la ley, porque sólo sirve para crear peligrosos delincuentes, que al cumplir los 18 años, están formados para el delito, ya que no pudieron trabajar y muchos buscaron su formación en el crimen. En China, los jóvenes tienen permiso del gobierno para trabajar normalmente (no sólo como “aprendices”), a partir de los 15 años, siempre que sigan estudiando. Y si cometen crímenes, responden como cualquier adulto mayor de 18 años.

8Pena de muerte para crímenes atroces probados. Un gobierno tiene que dejar de lado la hipocresía cuando se toca este tema. Un criminal no puede ser tratado como una celebridad. Los reincidentes han tenido su oportunidad de cambiar y no han cambiado. Entonces, no merecen ese compromiso por parte del gobierno. Ninguna sociedad honesta y trabajadora, merece vivir con tanta impunidad y miedo. La eliminación de los criminales más peligrosos infundirá temor entre el resto de los delincuentes para seguir practicando sus fechorías. Esto se reflejará de inmediato en la seguridad pública del país y la sociedad. Y también en la reducción drástica del gasto público en materia de seguridad. En el largo plazo, esto se reflejará, además, en la cultura y el comportamiento de las personas.

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El terrorista Jovino Novoa de la Udi

jovino novoaQué mala imagen de Chile proyecta el señor Jovino Novoa (foto). Él fue un alto funcionario del dictador Augusto Pinochet, y fundador del partido ultra derechista Unión Demócrata Independiente (Udi), que todavía, en democracia, ocupa puestos de dirigencia. Él considera todo lo que no esté alienado con las dictaduras y el fascismo, como una amenaza “izquierdizante”.

En estos días está empeñado en hacerle mala imagen a Chile, diciendo que el actual gobierno de Michelle Bachelet quiere ahuyentar la inversión extranjera, y quiere empobrecer a los ricachones que él representa.

Qué mala imagen proyecta este ex congresista de Chile, asociándolo con Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, como si fueran comparables los cinco países. Eso es mala fe.

Un daño profundo causa en la mente de los chilenos, también, llenándolos de miedo. Insinuando que puede haber otro criminal como Augusto Pinochet si se sigue con ideas “izquierdizantes”.

Este tipo de actitudes son propias de radicales políticos, que suelen estar por fuera de la realidad, como Adolfo Hitler, o criminales contra el Estado como Pablo Emilio Escobar Gaviria. No son actitudes de un demócrata.

El señor Jovino Novoa quiere que los chilenos vivamos con terror.

Toda su actitud, agria y refractaria con su país, porque el gobierno puso a consideración del Congreso una reforma tributaria, en la que los pocos que ganan 250 veces más que los trabajadores (*), y cuentan con ejércitos de abogados para crear y emplear decenas de artilugios legales para no pagar impuestos, o eludirlos o evadirlos, paguen, por fin, tributos al país.

Está furioso por eso. Porque se quiere cerrar la brecha de la vergonzosa desigualdad actual en Chile, que es algo exótico en estos tiempos, y sobre todo en un país que se precia de pertenecer a la Ocde y ser impoluto en el vecindario de los gobiernos de mala calidad, “izquierdistas”.

Él quisiera que aún tuviéramos el mundo enfermo y violento de su protector, el dictador impune Augusto Pinochet.

Está furioso porque quienes lo han financiado en sus campañas electorales, es decir, los ricachones (sus patrones) le han expresado su inconformidad por tener que retribuirle al país unos pocos pesos, de los miles de millones que se echan al bolsillo y sacan del país para no pagar impuestos.

Cómo puede alguien preciarse de ser “un político” cuando odia a su país. Cuando considera que los connacionales son personas de segunda clase. Gente que no merece vivir dignamente, sino sometida al terror y con ingresos de miseria.

Lo que hace el señor Jovino Novoa es defender a los que sacan su dinero a paraísos fiscales, como el ex candidato presidencial Lawrence Golborne; defender a los empresarios que no pagan impuestos, o que los eluden, o que los evaden; empresarios que recibieron en la dictadura bancos y empresas y miles de hectáreas a precios irrisorios y con créditos a plazos infinitos y tasa de interés ridículamente bajas, casi inexistentes.

A estas personas defiende el señor Jovino Novoa.

Y para ello, que él considera una noble labor, crea un clima de terror en el país, considerando a todo el que no se parece a su padrino el dictador impune Augusto Pinochet un “izquierdista peligroso”, y diciéndoles a los inversionistas extranjeros que no vengan a Chile.

Es decir, más parece un apátrida, que un demócrata.

Personas con la mentalidad como la del señor Jovino Novoa son las que hacen desigual el país, crean ciudadanos de segunda categoría, siembran el terror, disocian para reinar, confunden los propósitos de bienestar social con unas amenazas a los capitales de sus patrones. Capitales que, muchos de ellos, han sido dudosamente habidos o hechos merced a los beneficios del impune dictador Augusto Pinochet.

Si Chile quiere crecer, en lo económico y lo ciudadano, si quiere como país tener sana su mente, debe aislar a personas como el señor Jovino Novoa, que son un cáncer destructivo del tejido social.

El señor Novoa no hace oposición, hace terrorismo, amparado en un partido que apoyó una dictadura sanguinaria, y cobijó con la impunidad al despreciable dictador.

(*) “250 veces” no es una expresión caprichosa y efectista, sino un dato cierto de analistas imparciales chilenos. Quiere decir que mientras un empleado gana el mínimo, $210.000 al mes, un empresario de los que defiende el señor Jovino Novoa, gana $52.500.000 mensuales.

Lo que no se informó de la encuesta Adimark

adimarkLas encuestas, además de los sesgos inherentes a su metodología y origen, tienen el de la manera cómo las revelan a la prensa. Y la prensa, regularmente conformista, traga entero y no se da el tiempo para evaluar, o revaluar, lo que le dicen. Por ejemplo, la última de Andimark destaca el aumento de la aceptación del presidente Sebastián Piñera, y de su gobierno (en solamente 3%), y la prensa lo reprodujo, tal cual. La prensa consideró que eso que le dijo el señor de Adimark (logo), era “la noticia”.

En estricto sentido, es “una” noticia, pero no “la” noticia de la encuesta en su conjunto. Por ejemplo, encuentro destacable, como para titular en la prensa (lo cual es solo un ideal), que la desaprobación de la ciudadanía en materia de delincuencia es de un inocultable 84%. Es decir, fracasó este gobierno, en contraste con lo que prometió en la campaña presidencial de Sebastián Piñera: “¡Vamos a acabar con la delincuencia!”, dijeron pomposamente. Pero la realidad ha sido como un portazo en las narices, y ahora quieren echarle la culpa a los jueces.

Volviendo a la encuesta, otro tanto ocurre con la salud, cuya desaprobación al manejo que ha dado el gobierno llega al 75%. Y la corrupción en las instituciones estatales recibe una desaprobación del 72%. Preguntadas las personas por la aprobación sobre educación, los que se mostraron favorablemente fueron solamente el 23% de los entrevistados, y un rotundo 74% desaprobó.

Esta otra lectura no saltó a los diarios, las radios y los informativos de televisión. Obviamente, es más cómodo tragar lo que ya está masticado, que darse el trabajo de masticar por sí mismos.

Otro ejemplo: aprobación o desaprobación a la gestión de los ministros. La mayoría, tuvo una desaprobación superior al 50% o cercana a esa cifra, lo cual es bastante alto. Jaime Mañalich fue el más desaprobado, con el 61%; Pedro Pablo Errázuriz el 57% de los casos; Carolina Schmidt 56%; Patricia Pérez 54%, Rodrigo Hinzpeter y Andrés Chadewick tienen el 49% de desaprobación; Cecilia Pérez y Cristian Larroulet el 47%. Tampoco se dijo nada de esto en la prensa, en general.

El peor escenario mostrado por la encuesta está en las agrupaciones políticas. La vieja alianza llamada ‘Concertación’, tuvo una desaprobación de un escandaloso 64%. Esta misma gente, sumado el Partido Comunista y algún independiente, que ahora se llama ‘Nueva Mayoría’, tiene una desaprobación del 57%, y la vieja concertación de partidos de derecha, llamada ‘Alianza’, es desaprobada por el 66% de los encuestados por Adimark.

Estos resultados, no fueron difundidos suficientemente. Quizás porque responden al bipartidismo que el dictador Augusto Pinochet institucionalizó, con ayuda del señor Jaime Guzmán Errázuriz. Es lo que se llama, electoralmente, el “sistema binominal”, que consiste en que nadie distinto a estos dos bloques puede aspirar a cargos de representación o de elección popular. Así está, pues, la que llamamos “democracia” en Chile. Y de esto no se informa.

Por último, el Congreso es una vergüenza. Pero no parece preocuparles a los senadores y diputados, quienes, burlándose de todo el país, se aumentaron el sueldo en casi dos millones de pesos. Pero al mismo tiempo, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, casi sufre un soponcio cuando se habló de aumentar diez mil pesos el salario mínimo. Parece que la nuestra es una clase dirigente sádica.

El Senado tiene una desaprobación del 72%, mientras la Cámara de 74%. Debía darles vergüenza, pero no. Se ríen del resto del país. Por eso, hay que hacer valer el voto. Castigar a todos estos malos congresistas, y no votar por ellos. El voto es secreto. Y con ese mismo voto, premiar o impulsar nuevas propuesta y calidad humana, eligiendo a otros. Con esta idea en mente, convido a votar el 17 de noviembre próximo.

Camilo Escalona, Monsanto y los campesinos

Monsanto logoMientras que la candidata presidencial del ala radical derecha, la udista Evelyn Matthei, anda preocupada en su correría electoral por el país porque a los policías les dicen durante las manifestaciones “Paco culiao”, nada dice sobre la aprobación en el Congreso Nacional de un Convenio (el UPOV 91) que entrega a los privados los “derechos de obtentores vegetales”. Es decir, el Congreso aprobó que los campesinos chilenos no pueden volver a usar sus semillas, porque tienen que sembrar las “certificadas”, las manipuladas genéticamente, y aunque no se menciona, se sabe mundialmente que la productora de esas semillas es la firma estadounidense Monsanto (logo), empeñada en controlar la producción mundial de alimentos. Y los precios.

La manera de operar con esta nueva legislación sería que las grandes firmas nacionales, que se surten de proveedores, por ejemplo la azucarera Iansa, que se surte de los pequeños y medianos remolacheros, o les “arriendan” sus cultivos, pedirán que estos proveedores demuestren el uso de “semillas certificadas”, con el argumento de que son “más seguras”. O simplemente, Iansa misma se encarga de “certificar” las siembras.

La Marcha Mundial contra Monsanto, realizada el 25 de mayo pasado, tuvo efecto en Europa, porque allá se rechazó “la importación masiva de semillas transgénicas”, debido a que en Europa, al parecer, son menos ignorantes y menos peleles que en Chile, donde Monsanto reinará, como la gran proveedora de biotecnología.

Lo triste es que en Chile, personas que se dicen “socialistas”, como los señores Camilo Escalona y Juan Pablo Letelier, no movieron un dedo para defender a los campesinos chilenos, o la soberanía nacional, sino que se instalaron en ese espacio cómodo de Poncio Pilatos, y se “abstuvieron” (¿se abstuvieron?, sí, eso hicieron) al momento de emitir el voto. Argumentarán, seguramente, que “no podían ir contra los Tratados de Libre de Comercio ya firmados por Chile”.

También se abstuvieron, “patrióticamente”, los demócratas cristianos de “izquierda”, Hossain Sabag, Patricio Walker y Andrés Zaldívar, seguidores furibundos de la candidata presidencial socialista Michelle Bachelet, a quienes ella, en reciprocidad, los apoya en su publicidad electoral. Michelle Bachelet tampoco dice algo sobre la aprobación del convenio a favor de Monsanto (o en su defecto, a favor de Syngenta, Bayer, y Dupont/Pioneer, los otros, minoritarios, “certificadores de semillas”).

Claramente en contra de enterrar a los campesinos y la producción chilena de alimentos, o al menos para tener su independencia y capacidad de decisión sobre las semillas que quieren usar, votaron los demócratas cristianos Ximena Rincón y Jorge Pizarro, el radical José Antonio Gómez, el pepedista Jaime Quintana y del Movimiento Amplio Social, Alejandro Navarro.

Y en favor (o con un “Sí”) de las semillas transgénicas, “certificadas”, muy probablemente de Monsanto, votaron los siguientes congresistas, que los ciudadanos deben tener presentes cuando vayan a votar para integrar el nuevo Congreso Nacional:

Carlos Cantero, Juan Antonio Coloma, Hernán Larraín, Pablo Longueira, Jovino Novoa, Jaime Orpis, Francisco Chahuán, José García, Alberto Espina, Carlos Kuschel, Carlos Larraín y Baldo Prokurica, todos los anteriormente mencionados, dignos representantes de la derecha recalcitrante chilena. Pero además, el “izquierdista” del Partido Por la Democracia, Eugenio Tuma, que resultó menos hipócrita que los abstencionistas, y se alineó, derechamente, donde más rentablemente se sintió.

El convenio que han firmado los congresistas (el UPOV 91) privatiza la comercialización, importación y exportación de las semillas para la siembra nacional. Son los mismos congresistas que se llenan la boca diciendo que Chile es un país autónomo y libre, y ellos “voceros del pueblo soberano”. Los mismos congresistas que están entregando a la empresa privada llamada Monsanto (o a sus pequeñas competidoras Syngenta, Bayer, y Dupont/Pioneer), la disponibilidad alimentaria nacional.

La noticia de esta jugada legislativa, por cierto, pasó prácticamente invisible en todos los medios de comunicación.

Pero entre tanto, la candidata presidencial apoyada por estos personajes está muy preocupada en sus discursos porque los manifestantes les digan “Paco culiao” a los policías, cuando éstos arremeten contra los indefensos que protestan.

Hace 40 años, 11-S, ganó en Chile la mayor traición

pinochet-allendeMañana se cumplen 40 años del alevoso golpe armado de Augusto Pinochet (foto) contra La Moneda para destruir la Democracia e implantar una Dictadura de terror y violación de las libertades públicas y derechos humanos. Así fueron los hechos. Lo demás, son “argumentos”. Disculpas. Explicaciones sesgadas. Pretensión (fallida) de querer reescribir la historia. Desinformación.

Nada justifica un golpe militar. Nada.

Son pamplinas y palabrería las historietas que inventan unos y otros para intentar borrar los hechos: 1) Chile era un caos, 2) Todo el mundo quería el golpe, 3) Era malo el gobierno de Salvador Allende y se lo merecía, 4) El país no resistía otra salida a una pretendida mala situación, y 5) Etcétera.

Salvador Allende (foto) llegó a ser Presidente de la República por elección popular. Creía y ejercía la Democracia. Entonces, si había suficiente descontento, por la misma vía democrática debió haberse revocado su mandato. Pero sus enemigos (políticos y económicos) jamás consideraron la posibilidad democrática. Y optaron por la fuerza bruta.

Si había excesos, y deficiencias del gobierno Allende, la manera de enfrentarlo era, también, democráticamente. Pero los empresarios y camioneros y banqueros y políticos y medios de comunicación que sabotearon la economía del gobierno de Allende, encabezaron el apoyo al golpe militar.

(Solo como arista referencial, mencionar la participación de la CIA desde el mismo instante en que es elegido democráticamente el presidente Salvador Allende.)

Un golpe militar es un asalto, a mansalva, de un grupo armado contra un grupo desarmado. Una cobardía. Cualquiera otra definición es palabrería.

Un golpe militar se produce cuando los uniformados (Ejército, Armada, Policía y Aviación) violan el principio constitucional de defensa de la soberanía, y se politizan.

Entonces, hablamos de violadores de la Constitución y las Leyes. Los uniformados (o fuerzas armadas), que deben obediencia absoluta al Presidente de la República.

Y si los militares violan la Constitución y las Leyes, y asaltan, a mano armada, como cualquier delincuente, el símbolo de la Democracia (que en este caso es La Moneda), están traicionando a su jefe, traicionando a las leyes, traicionando a las instituciones y traicionando a la Constitución.

Y en última instancia traicionando a la ciudadanía.

Así son los hechos. No hablo de “argumentos”, porque para esto los chilenos son buenos. Buenísimos. Pueden dar las mejores explicaciones a las situaciones más absurdas para hacerlas ver normales. Los golpistas (tanto los que ejecutan el asalto armado, como los que lo apoyan), en los hechos, son traidores.

El mayor traidor fue, obviamente, Augusto Pinochet. Un desleal, él, quien era, por mandato legal y constitucional, un subalterno del Presidente de la República (foto).

Y había sido recientemente designado comandante del Ejército, porque el presidente Salvador Allende había depositado su confianza en él. Pero Augusto Pinochet lo traicionó. Lo apuñaló por la espalda. Fue el cuervo que le sacó los ojos.

De modo que resulta extraño, muy extraño, que esos políticos, empresarios y comerciantes y medios de comunicación ensalcen al traidor Augusto Pinochet. Lo ensalzan quienes apoyaron su traición al Presidente de la República y a la Democracia. Lo ensalzan quienes rieron al ver quebrantada la Democracia e implantada en Chile una Dictadura que mantuvieron vigente durante 17 años.

Esos personajes son los que “justifican” y ensalzan al traidor Augusto Pinochet. Es decir, varios actuales ministros, actuales empresarios conocidos, banqueros conocidos, medios de comunicación conocidos y actuales políticos conocidos, se sienten orgullosos de su héroe-traidor.

Tanto, que lo protegieron para que la Justicia no le hiciera pagar sus crímenes, y muriera, vilmente, en la impunidad. También la Justicia sonrió con la Dictadura. Y el gobierno del demócrata-cristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle, apoyado por sus aliados de la llamada “Concertación”, todos los cuales protegieron al dictador de ser juzgado por sus delitos de lessa humanidad.

Por estos días, hay una oleada de “arrepentimientos” y lágrimas de cocodrilo. Y en río revuelto habló la Democracia Cristiana para “aclarar” que ellos no participaron del golpe de Estado del traidor Augusto Pinochet.

Sin embargo, hay alguien que fue testigo de excepción de esos momentos, en tanto pelele de Pinochet, el desleal. Es decir, no solamente observador de primera mano, sino cómplice del traidor. Me refiero al señor Hermógenes Pérez de Arce, quien asegura que entre los políticos que incentivaron el golpe militar se contaron los dirigentes de la Democracia Cristiana.

A Hermógenes Pérez de Arce, por su posición privilegiada, le creo. ¿Y a quién le extraña un proceder así de la Democracia Cristiana? Esta agrupación política proviene de la Falange española; es decir, del franquismo, o la facción fascista (o nazista) de la España de entonces. Y ¿cómo es posible que socialistas y demócratas tengan de aliada a la Democracia Cristiana, mediante esa montonera que denominan “Concertación“, sin darles vegüenza?

Estos son los hechos de 1973 que se recuerdan mañana.

Y cuarenta años después del crimen a la Democracia, y el ensangrentamiento del país, todavía no ha actuado la Justicia, cabalmente. Aún andan por ahí, siendo “importantes” políticos y empresarios, muchos de quienes auparon violentar y traicionar las Leyes y la Constitución, y traicionar al Presidente de la República, para ayudar a masacrar la Democracia y erigir, como su flamante héroe, a un vil traidor. A un cobarde.

Y una vez establecido en el poder el traidor de charreteras, y sus secuaces desleales, vino el andamiaje jurídico que armó Jaime Guzmán Errázuriz, a la medida de ese cobarde armado, y enseguida el experimento económico neoliberal (o de los Chicago Boys) que hoy evidencia su fracaso en tanto viabilidad social (aunque el grupúsculo de sus beneficiarios monetarios lo consideren “un éxito”).

Mañana, 11 de septiembre, hace cuarenta años, se dio inicio a un montaje de país que no tiene médula humana, sangre ni alma. Pero afortunadamente estamos en el momento justo para emprender un saludable cambio, que tanto necesita (en lo político y lo económico) el país. Ahora, que hay nueve ciudadanos (y ojalá fueran más, y no solo dos escogidos a puerta cerrada) que pugnan, democráticamente, como candidatos a La Moneda.

Es un honor ser profesor en Finlandia

finlandia1En la condición espiritual de los educadores, los valores humanos inculcados en la familia y el sentido de pertenencia están, al parecer, las claves de un modelo educativo exitoso, como el finlandés (o finés). No se trata de ciertas creencias superadas, como la mayor inversión con relación al Producto Interno Bruto (Pib) o la mayor cantidad de horas-escuela. O el mayor número de tareas que los estudiantes deban realizar en casa.

Laura Plitt, de BBC Mundo, nos comparte “El secreto de uno de los mejores sistemas educativos del mundo”, a partir de la pregunta: ¿Cómo es posible que los alumnos finlandeses siempre ocupen los primeros puestos en las listas internacionales que evalúan los niveles educativos? “Mientras en América Latina las protestas estudiantiles –más recientemente las de Chile y Colombia– ocurren con frecuencia, Finlandia (mapa) parece haber encontrado un modelo –de educación gratuita, de principio a fin, donde las escuelas privadas casi no existen– que tiene a los maestros y a los estudiantes contentos por igual”.

En primer lugar, está el reconocimiento social de ser pro-fe-sor, y el honor de llevar esa denominación. Pero todo empieza “con un nivel de formación extraordinaria, con una selección previa, tan exigente, que no se compara con ninguna otra en el mundo”, explica Xavier Melgarejo, un psicólogo y psicopedagogo español que estudia el sistema educativo en Finlandia hace más de una década. “Sólo entra en las facultades de Educación, gente con notas por encima de nueve, nueve y medio sobre diez. Son muy exigentes. Se les hacen pruebas de lectura (a los profesores), sensibilidad artística (a los profesores), de dominio de algún instrumento (a los profesores), de comunicación (a los profesores)… Como resultado, las universidades sólo reclutan a un 10% de los estudiantes que se presentan (para ser profesores)”. Y para ejercer la docencia todos los maestros necesitan hacer una maestría.

Los profesores reciben, a cambio, reconocimiento. Es un orgullo ser profesor. El salario básico es el promedio: (según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OECD, a la Chile pertenece) una maestra de primaria gana US$39.000 anuales. El reconocimiento de ser los profesores es más importante. “Esta profesión atrae a tanta gente porque ser maestro es un honor en Finlandia. Probablemente sea la profesión más valorada”, explica Anita Lehikoinen, Secretaria Permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia.

En cuanto a los métodos de enseñanza (que también vendrían siendo los métodos de aprendizaje), en Finlandia “no tenemos tantas normas”, explica Hilkka-Roosa Nurmi, una profesora de español e inglés. “Podemos elegir cómo enseñamos. Tenemos más libertad. Pero esto significa también más responsabilidad”.

Otra de las razones por las que el sistema finlandés funciona es, cuenta Laura Plitt, en gran medida, “porque la escuela es sólo uno de los engranajes del proceso educativo; las otras variables de peso son la familia y la sociedad –de tradición luterana– donde hay un elevado sentido de la responsabilidad y donde se valora a las personas “por su formación y no por su situación socioeconómica”, dice Melgarejo. “Pero también los finlandeses apuestan por la educación porque saben que como país pequeño, rodeado de vecinos poderosos como Rusia o Suecia y sin un arsenal de recursos naturales a su disposición, la cultura –su dominio en el ámbito del conocimiento– es lo que lo que les da la posibilidad de competir en una economía global”, comenta Plitt.

Y puertas adentro, la excelencia en el nivel educativo se traduce “en un grado importante de cohesión social, que les permite a los finlandeses sentir que son parte de la sociedad, incluso en tiempos de crisis”, explica Lehikoinen.

*Cursivas y resaltados míos, JSA

Gasto público en educación, total (% del PIB)

  • § Finlandia: 6,8%
  • § Suecia: 7,3%
  • § Dinamarca: 8,7%
  • § Argentina: 6%
  • § Cuba: 13,1%
  • § Chile: 4,2%
  • § México: 5,3%
  • § Estados Unidos: 5,4%

Fuente: Banco Mundial 2009

Cuando el abuso es legal: caso BancoEstado

banco-estado2“Súper de Bancos deroga normas que permitían alzas de cobros unilaterales a los clientes”, tituló La Segunda la noticia sobre el cobro de comisiones “por administración” que hizo el Banco Estado (logo) a más de 500 mil tarjetahabientes sin su consentimiento. Es decir, cobros unilaterales.

Todos los diarios online titularon igual. Y si se lee despacio es fácil comprender que había “normas” de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) que sí permitían esos cobros unilaterales. Una vez más, estamos ante “lo legal” que riñe con lo moral y lo ético.

Ya es hora de dejar de apelar a la manida frase de que “eso es legal”. Porque se están cometiendo errores garrafales al amparo de la legalidad. Me vienen a la mente dos casos: uno, el de la entonces intendenta del Bio Bio, Jacqueline Van Rysselberghe, mintiéndole al gobierno nacional y a los habitantes pobres de una comuna en la cual quería ser senadora, sobre el uso de recursos públicos destinados a los damnificados de la catástrofe del 27 de febrero del 2010.

La defensa de la intendenta inmoral fue la de decir que “no violó ninguna ley”. La probidad de los funcionarios públicos tiene que ver con su conducta y con sus valores éticos y morales al momento de ejercer. Son valores que, decía mi abuela, “se aprenden en la casa”.

Inclusive, la probidad permite que el funcionario pueda negarse a cumplir una orden que no esté acorde con el servicio público o sus principios morales, sin necesidad de que haya una ley mediante.

Otro caso, el de la presentadora de noticias del canal oficial TVN, Consuelo Saavedra, durante los cuatro años, con todos sus días, en que su marido, Andrés Velasco, era ministro de Hacienda. Ella no encontró ninguna incompatibilidad, y la disculpa fue “no se violó ninguna ley y el directorio me autorizó”.

La ética periodística no proviene de permisos de directorios de ninguna naturaleza, ¡más faltaba!, y es apenas obvio que siendo “el rostro” del canal oficial debía declararse impedida para presentar las noticias de su esposo.

Consuelo Saavedra trató, ahora, de limpiar ese desaguisado, “pidiendo permiso al directorio” para dejar el puesto de presentadora mientras acompaña a su esposo Andrés Velasco a hacer proselitismo político como candidato presidencial. En este caso, no necesitaba semejante gesto heróico, porque su esposo nada tiene que ver con el gobierno. Gesto que le faltó cuando fue él fue ministro. (Ella no renunció. Pidió permiso.) Su caso no le hace ningún bien al Periodismo.

Un abogado de los tarjetahabientes del Banco Estado hizo una pregunta demoledora: ¿Si el semáforo está en verde y se cruza un peatón, el conductor “tiene el derecho” de atropellarlo?

Lo triste es que quien aplicó esas alzas en las comisiones era un presidente del Banco Estado con el criterio de su militancia socialista, y entonces la sorpresa es mayor. Y a lo mejor tiene razón cuando dice que “no hizo nada ilegal”, porque, ciertamente, la Súper había emitido una circular autorizando esas alzas inconsultas, misma circular que ahora está derogando porque la Corte Suprema de Justicia así lo ordenó.

El Banco Estado debe devolver $5.700 millones para reversar la aplicación de la cláusula abusiva, incluida en el contrato firmado con sus clientes al momento de abrir las cuentas de ahorros.

Y así, muchos los casos donde “lo legal” abre las puertas para que algunas personas y entidades se lleven de calle las buenas prácticas públicas, la moral y la ética de los oficios y las personas.

Por cierto, ¿cuándo los bancos pagarán una comisión a sus clientes de cuentas de ahorros y corriente?, porque las personas van y dejan su dinero en los bancos, pero en lugar de recibir un interés por facilitarles que usen esa plata los bancos les cobran “por administrarla”. Y ellos se llenan los bolsillos.