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El terrorista Jovino Novoa de la Udi

jovino novoaQué mala imagen de Chile proyecta el señor Jovino Novoa (foto). Él fue un alto funcionario del dictador Augusto Pinochet, y fundador del partido ultra derechista Unión Demócrata Independiente (Udi), que todavía, en democracia, ocupa puestos de dirigencia. Él considera todo lo que no esté alienado con las dictaduras y el fascismo, como una amenaza “izquierdizante”.

En estos días está empeñado en hacerle mala imagen a Chile, diciendo que el actual gobierno de Michelle Bachelet quiere ahuyentar la inversión extranjera, y quiere empobrecer a los ricachones que él representa.

Qué mala imagen proyecta este ex congresista de Chile, asociándolo con Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, como si fueran comparables los cinco países. Eso es mala fe.

Un daño profundo causa en la mente de los chilenos, también, llenándolos de miedo. Insinuando que puede haber otro criminal como Augusto Pinochet si se sigue con ideas “izquierdizantes”.

Este tipo de actitudes son propias de radicales políticos, que suelen estar por fuera de la realidad, como Adolfo Hitler, o criminales contra el Estado como Pablo Emilio Escobar Gaviria. No son actitudes de un demócrata.

El señor Jovino Novoa quiere que los chilenos vivamos con terror.

Toda su actitud, agria y refractaria con su país, porque el gobierno puso a consideración del Congreso una reforma tributaria, en la que los pocos que ganan 250 veces más que los trabajadores (*), y cuentan con ejércitos de abogados para crear y emplear decenas de artilugios legales para no pagar impuestos, o eludirlos o evadirlos, paguen, por fin, tributos al país.

Está furioso por eso. Porque se quiere cerrar la brecha de la vergonzosa desigualdad actual en Chile, que es algo exótico en estos tiempos, y sobre todo en un país que se precia de pertenecer a la Ocde y ser impoluto en el vecindario de los gobiernos de mala calidad, “izquierdistas”.

Él quisiera que aún tuviéramos el mundo enfermo y violento de su protector, el dictador impune Augusto Pinochet.

Está furioso porque quienes lo han financiado en sus campañas electorales, es decir, los ricachones (sus patrones) le han expresado su inconformidad por tener que retribuirle al país unos pocos pesos, de los miles de millones que se echan al bolsillo y sacan del país para no pagar impuestos.

Cómo puede alguien preciarse de ser “un político” cuando odia a su país. Cuando considera que los connacionales son personas de segunda clase. Gente que no merece vivir dignamente, sino sometida al terror y con ingresos de miseria.

Lo que hace el señor Jovino Novoa es defender a los que sacan su dinero a paraísos fiscales, como el ex candidato presidencial Lawrence Golborne; defender a los empresarios que no pagan impuestos, o que los eluden, o que los evaden; empresarios que recibieron en la dictadura bancos y empresas y miles de hectáreas a precios irrisorios y con créditos a plazos infinitos y tasa de interés ridículamente bajas, casi inexistentes.

A estas personas defiende el señor Jovino Novoa.

Y para ello, que él considera una noble labor, crea un clima de terror en el país, considerando a todo el que no se parece a su padrino el dictador impune Augusto Pinochet un “izquierdista peligroso”, y diciéndoles a los inversionistas extranjeros que no vengan a Chile.

Es decir, más parece un apátrida, que un demócrata.

Personas con la mentalidad como la del señor Jovino Novoa son las que hacen desigual el país, crean ciudadanos de segunda categoría, siembran el terror, disocian para reinar, confunden los propósitos de bienestar social con unas amenazas a los capitales de sus patrones. Capitales que, muchos de ellos, han sido dudosamente habidos o hechos merced a los beneficios del impune dictador Augusto Pinochet.

Si Chile quiere crecer, en lo económico y lo ciudadano, si quiere como país tener sana su mente, debe aislar a personas como el señor Jovino Novoa, que son un cáncer destructivo del tejido social.

El señor Novoa no hace oposición, hace terrorismo, amparado en un partido que apoyó una dictadura sanguinaria, y cobijó con la impunidad al despreciable dictador.

(*) “250 veces” no es una expresión caprichosa y efectista, sino un dato cierto de analistas imparciales chilenos. Quiere decir que mientras un empleado gana el mínimo, $210.000 al mes, un empresario de los que defiende el señor Jovino Novoa, gana $52.500.000 mensuales.

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Las redes sociales de las que habló Eyzaguirre

fndación ArturoIrarrázablPublica hoy el diario electrónico El Mostrador una historia que retrata vívidamente cómo se mueve la clase alta chilena, formando sólidos entramados de parentescos y de sociedades cuyos integrantes se cruzan unos con otros de manera casi obscena, con el fin de lucrar del Estado, de empresas y de fundaciones con fines sociales. En el caso que relata de Ximena Pérez Villamil, “Juan de Dios Vial, sus hijos Aníbal, gerente general y director vitalicio de la fundación, y León, socio de la corredora LarrainVial, que administra su patrimonio, obtienen $1.000 millones de la fundación de beneficencia”.

Alguien podrá decir, con esa mentalidad de astucia que caracteriza a los borderline, que para eso es una fundación privada y pueden hacer con ella lo que se les dé la gana. Sin embargo, más allá de esta probable afirmación, lo que interesa aquí es mostrar las redes sociales de las que habló hace unos días el actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, indicando que en el colegio había tenido compañeros idiotas que ahora eran directores de corporaciones y grandes empresas.

El caso que se comenta es el de la fundación Arturo Irarrázaval Correa (logo), en la que a uno de los nietos del fundador, Luis Eguiguren Hodgson, le parece francamente indecente lo que ocurre con el dinero que debería estar cumpliendo una función social. Denunció Luis Eguiguren sueldos exageradamente altos, que se adjudican los altos empleos de la fundación, y los directores que trabajan cuatro días al año solamente. Y si él, un Eguiguren acostumbrado a esas mezclas de personas y de negocios considera aberrante lo que ocurre, no es para menos que veamos una de las varias atrofias que padece la actual sociedad chilena.

El título del artículo es “Pelea en la cota 10 mil: los sueldos de la discordia en la Fundación Irarrázaval”. La “cota 10 mil” es el desnivel del suelo de Santiago, en cuyas partes altas, de la cota 10 mil hacia arriba, viven los ricachones que hacen y deshacen en el país.

Entonces, a esas alturas (y hablo literalmente) no puede uno encontrarse más que con los Vial, los Hurtado Vicuña, los Philippi Irarrázabal, los Yrarrázaval Covarrubias, los Zegers Irarrázaval y los Astaburuaga Echeverría, por mencionar los más conocidos en esta historia. Ellos son decanos o ex decanos, rectores o ex rectores, presidentes o ex presidentes de otras compañías o del gremio empresarial Sofofa, accionistas de Entel, Pucobre, Consorcio y LarraínVial (misma empresa que maneja el patrimonio de la fundación). O sea, todo está amarrado.

Los tres párrafos siguientes dan cuenta de la feria de los millones que estas pocas familias llevan a cabo en esta fundación con fines sociales. Y así como este caso, hay decenas en Chile, con socios y apellidos cruzados, formando una malla impenetrable para quienes no sean de la cota 10 mil hacia arriba.

“En junio del año pasado, Vial Larraín renunció a la presidencia de la fundación en favor de Yrarrázaval, quien era el gerente general, cargo que fue ocupado por Aníbal Vial con un sueldo mensual de $14 millones brutos.

“Yrarrázaval, como gerente general, recibía el 4% de los resultados como dicen los estatutos, lo que se tradujo en un sueldo anual de $200 millones en 2012; $288 millones en 2011 y $250 millones en 2010. Cifras que ganan gerentes del sector financiero, retail y telecomunicaciones, en empresas con gran competencia, ventas superiores a mil millones de dólares y más de 10 mil empleados. Yrarrázaval además obtenía dieta como director.

“(Luis) Eguiguren reclama que Aníbal Vial ha obtenido importantes donaciones para la revista Educar, que pertenece al Grupo Educar, del empresario Fernando Larraín Peña, controlador de LarrainVial, Watt’s y Viña Santa Carolina. Hasta asumir la gerencia de la fundación, Vial era el director ejecutivo de esta corporación que tiene un Otec (Organismo Técnico de Capacitación) que dicta cursos para profesores y una Agencia de Asistencia Técnica Educativa (ATE) para colegios vulnerables”.

Así es como funcionan estas redes sociales de la cota 10 mil. De la misma manera es como los niños ricos nacen ricos y siguen ricos, sin mover un dedo. Por herencia, no solo de dinero o bienes patrimoniales, sino también de empleos millonarios asegurados: “Este año toca renovar a los consejeros Bruno Philippi y Manuel José Zegers, porque cumplen tres años en el cargo, pero hasta ahora la tónica ha sido la reelección por décadas. Y que los hijos sucedan a los padres: ocurrió con Philippi, Arturo Yrarrázaval y José Miguel Pereira”.

Leer aquí completo el fascinante artículo de Ximena Pérez Villamil en El Mostrador.

Douglas Tompkins, un extraño filántropo en Chile

Tompkins2No hay nada más terrible y alucinante que la ignorancia. Cuando se ignora algo se refuerzan nuestros errores para no caer al vacío. Le tememos a decir “no lo sé”, o “no conozco eso”. En su lugar, elaboramos argumentos peregrinos o lanzamos temerarias afirmaciones. Casi con agresividad. O con agresividad, derechamente. Lo digo por la cantidad de versiones que se hicieron circular, irresponsablemente, cuando llegó Douglas Tompkins (foto) a Chile. La ignorancia es atrevida, me enseñó mi papá.

Se trataba de un multimillonario gringo que llegaba comprando tierras, muchas tierras en el sur. La ignorancia, malévola, dijo que él era una ‘cabeza de playa’ de una horda de gente rara que buscaba dónde esconderse, cuando comenzara el fin del mundo o la tercera guerra general.

Hasta el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, mismo que “repatrió” de Londres al dictador Augusto Pinochet para “juzgarlo” en “su patria”, lanzó una andanada contra el gringo raro que, además, se atrevía a opinar que unir el extremo sur con el resto del país era más fácil a tramos de mar y tierra, que “por el interior” del territorio continental. Dicho de paso: hoy ya están unidas esas dos partes, mediante barcazas.

Lo cierto es que con la fortuna obtenida con su firma The North Face, el señor Tompkins adquirió cerca de 500 mil hectáreas (o 5.000 kilómetros cuadrados, que es un barbaridad) en el sur, donde Chile todavía es una zona virgen, un pulmón planetario. Pero aún hoy levantan la mano algunas personas para acusarlo de… ¡cualquier cosa!

Una y otra vez Douglas Tompkins ha tenido que desmentir esas versiones alucinadas, y actuar con cautela, abriendo las puertas de sus predios al escrutinio público, para acallar a los ignorantes irresponsables. Pero estos volvieron a levantar la voz, ya no porque “ese gringo se estaba comprando el país”, sino porque ¡“ese gringo” está regalándole a Chile las tierras que había comprado con su fortuna!

El asunto es que Chile no tiene ninguna tradición de filantropía. Ninguna. Acá los empresarios y millonarios chilenos son cada día más voraces, más agresivos, más avaros, más lujuriosos con sus riquezas. Pecan de gula. Desconocen los sentimientos de la compasión, de la fraternidad, de la generosidad. Entre más rapaces sean, más importantes.

¡Y viene un gringo a comprar tierras para después regalarlas! ¡Ese tipo es sospechoso!

Acá no existe la idea del cuidado del medio ambiente. Es mejor derribar árboles y volverlos dólares. Es mejor inundar cuencas y volverlas hidroeléctricas para generar muchos kilovatios que se volverán dólares. No hay sentido medioambientalista. No. Eso es de hippies, de gente rara, sospechosa.

En Chile hay “cero misantropía”. Algunos escarceos son mal vistos, como los de Leonardo Farkas, un minero multimillonario que sigue bajo sospecha porque regala muchos millones de pesos para rehabilitar niños de la Teletón, o apoya deportistas sin pedir nada a cambio. Los demás ricachones lo miran con recelo, como un estorbo. Lo miran como alguien que hace ver mal el dinero.

Yo mismo, al hacer las afirmaciones anotadas, puedo caer bajo sospecha, porque ¿a quién se le ocurre defender el medio ambiente, la fauna, los recursos naturales que le pertenecen a todos y cada uno de los chilenos?

Como sea, Douglas Tompkins ya hizo una primera devolución de tierras: 38.780 hectáreas para la formación del Parque Nacional Yendegaia. Y anunció que tiene otras 450 mil hectáreas para entregar al Estado chileno. Con una sola condición: el Estado jamás podrá usar esas tierras para desarrollos económicos, o expropiarlas para esos fines. Deben ser santuarios naturales, perpetuamente.

El pasado enero, las periodistas Paula Comandari y Rosario Zanetta le hicieron una entrevista para la revista ‘Qué pasa’, y en ella Tompkins anuncia el fin de la restauración del parque Pumalín, que fue afectado durante el primer gobierno de Michelle Bachelet.

¿Eso quiere decir que la donación de Pumalín se podría concretar en este gobierno de Bachelet?     Pienso que sí. Esperamos tener una buena recepción por parte de la presidenta. Para eso necesitamos poner todo en orden y hacer el mismo proceso que llevamos a cabo con la administración Piñera. Nosotros tenemos el corazón puesto en el Parque Pumalín, pero siempre nuestra meta fue entregarlo porque sabemos que es un parque de calidad muy alta.

¿Pero nunca se ha reunido con Michelle Bachelet?     No, nunca.

Una de sus luchas más emblemáticas ha sido contra la construcción de HidroAysén. ¿Existe algún tipo de viabilidad para ese proyecto?     El problema con HidroAysén es que el concepto es el equivocado: estamos represando ríos en el sur de Chile para mandar toda la energía al norte, cuando en el norte hay abundancia de energía solar. Hay que desarrollar la energía cerca del usuario y así no sería necesario poner líneas de alta tensión.

¿Qué expectativas tiene sobre HidroAysén (que la presidenta ha considerado “inviable”)?     Obviamente en el movimiento ambiental y en Patagonia sin Represas están bien conscientes de estas tendencias. Los asesores (de la presidenta) son gente razonable y van a escuchar buenos argumentos, van a buscar alternativas, porque hay otras alternativas.

Usted ha hecho esfuerzos de conservación en Chile y en Argentina. ¿Cuáles son las diferencias en cómo se hace esto acá y allá?     Tanto Chile como Argentina (…) tienen buenas redes de parques nacionales. Argentina está mejor organizado. Tiene una mejor administración. Ahí a Chile le falta.

¿En qué, por ejemplo?     Chile tiene a la Conaf, que es una agencia público-privada, formada en otros tiempos. Las administraciones de Lagos, Bachelet y Piñera no han cumplido la idea de formar una administración de parques bajo el Ministerio de Medio Ambiente. En Argentina, por un siglo, han tenido una administración bien formada y ha funcionado bastante bien.

¿Cree que la institucionalidad medioambiental no ha funcionado bien en Chile?     No todavía. Está en formación. A ver si en esta nueva administración de Bachelet se pueda formar la nueva Conaf, como en todos los países del mundo.

Usted se opone a la construcción de la Carretera Austral por el interior…     No estoy en contra de la carretera. Estoy en contra de hacerla ahora y por el interior. Eso es demasiado caro. Para mí, la mejor idea es la de la ruta costera, porque es más barata, más inmediata y mucho más rápida.

¿Por qué cree que hay gente que promociona esa ruta interior?     Los promotores de los caminos al interior han convencido a una masa de personas de que es la mejor opción. Ellos quedarían como los tontos del pueblo si ahora dicen “me equivoqué, prefiero la ruta de la costa”. Es la porfía humana. No creo que esto tenga que ver con intereses personales, pero hay una masa de gente mal informada que piensa que la ruta entre Chaitén y Puerto Montt tiene que pasar sólo por vía terrestre.

El cambio climático es un gran tema, pero la gente pobre está más preocupada de tener un hospital cerca…     Hemos escuchado esto por años. Por eso hay que volver a la primera pregunta y ésa es, si es factible tener este boom económico en un planeta muerto.

Usted ha recibido varios reconocimientos a nivel internacional, pero en Chile tiene grandes detractores. ¿Le afecta que en Chile genere desconfianza?     No, tengo cuero de chancho. Hace 20 años tuvimos mucha oposición a nuestras iniciativas: mucha gente no nos creyó que donaríamos los terrenos. Eso era entendible, porque en Chile no hay tradición de filantropía. No culpo al pueblo chileno por no haber entendido esto, porque era algo novedoso. Hoy, en cambio, los empresarios y algunos políticos me han hecho una figura pública, un personaje. Hoy, para bien o para mal, soy un referente.

Más allá de lo donado en Yendegaia, ¿cuántas hectáreas tiene todavía en Chile?     Tenemos alrededor de 450.000 hectáreas en Chile y unas 200.000 en Argentina.

¿Cuánto ha pagado por esas tierras?     En los últimos 20 años hemos invertido en total más de US$ 300 millones entre Chile y Argentina.

Y de esas 450.000 hectáreas, ¿cuántas piensa donar?     Tenemos 450.000 hectáreas para entregar. Estamos trabajando en distintos proyectos. Yo no sé cuántos años más me quedan, por eso estamos pensando terminar nuestro plan de parques nacionales en la próxima década.

O sea que en 10 años más, dirá “misión cumplida”…     ¡Ésa es la idea!

Rezar por el año nuevo y gobierno nuevo en Chile

bandera chile1Este año nuevo tiene la particularidad de coincidir con un gobierno nuevo. Y esto ya es peligroso. Porque se suman expectativas, personales y generales, que pueden darnos sorpresas. Dejarnos con caras largas. En lo personal, como dijo un colega, tenemos que negociar duro con nosotros mismos para no hacernos promesas que no podamos cumplir. Y en lo general, solo nos cabe confiar en que la presidenta Michelle Bachelet cumpla con lo que prometió. Aunque, en realidad, no se sabe, a ciencia cierta, qué fue lo que prometió. Porque lo que al principio de su candidatura dijo con un grito de guerra, poco a poco fue matizando, mermando, desvaneciendo, y finalmente no se sabe exactamente con qué fue que se comprometió. Al parecer, con un proceso para que haya gratuidad en la educación (gratuidad que tampoco sabemos cuándo será una realidad). Y eso sería todo. Porque la Asamblea Constituyente, para actualizar la norma máxima del país, de acuerdo con los tiempos nuevos, la fue diluyendo entre silencios y respuestas a medias. Y lo último que se le oyó fue algo así como que el Congreso (por aquello de la institucionalidad) podría realizar los cambios constitucionales que el país requiere. ¿Imaginan? Van a reformar la Constitución, para garantizar los derechos civiles mínimos de los chilenos (como educación, nombre, nacionalidad, familia, salud, pensión, etc.), y democratizar el acceso a las entidades por elección popular en Chile (bandera) para acabar con el llamado sistema binominal, que nos dejó en una pesadilla el dictador Augusto Pinochet (que para ser dictador fue primero un traidor) y su títere Jaime Guzmán. Tarea de cambiar la Constitución en manos de Andrea Molina y Rosauro Martínez, entre otros, en manos de Ignacio Walker y Andrés Zaldívar, de Ena von Baer, de Iván Moreira y Jacqueline Van Rysselberghe, entre otros. Los mismos que han dicho que todo está bien y nada hay que cambiar, o que no han hecho nada durante los 20 años, o más, que pudieron hacerlo y no lo hicieron. Como si lo anterior fuera poco, hay que imaginar el gabinete nuevo de la presidenta (y ojalá me equivoque): René Cortázar, Camilo Escalona, Soledad Alvear, Belisario Velasco, Edmundo Pérez Yoma, José Antonio Viera-Gallo, Alejandro Ferreiro, Sergio Bitar, Paulina Urrutia, María Soledad Barría, etc., entre otros. Dirá, siempre tan persuasivamente, que la experiencia es importante. Y antes de que asuma el gobierno nuevo, ¿imaginan la rapiña, a esta hora, de cuántos y cuáles puestos le corresponden a tal señorón, y cuántos y cuáles le tocan a tal otro señorón? Pero, claro, en todos los casos, por más que barajemos, se trata de los mismos que ya conocemos. Ojalá me equivoque. Rezo porque sea así, aunque la presidenta sea gnóstica. Pero si puede haber optimismo vendrá de los planes personales, porque de los planes del nuevo gobierno, la incertidumbre reina.

La CIA estaba al tanto de Contreras y Guzmán

Jaime-Guzman-7Después de la revelación sobre la homosexualidad de su tío, el fundador del partido ultraderechista Unión Demócrata Independiente, Udi, Jaime Guzmán Errázuriz (foto), el cineasta Ignacio Santa Cruz deslizó la asombrosa afirmación de que los responsables de su asesinato se hallaban en la propia dictadura que ayudó a perpetuar. No estaba desvariando. El artículo ‘Los informes secretos de la CIA sobre Jaime Guzmán’, de Carlos Basso Prieto, confirman la presunción de Ignacio Santa Cruz: Manuel Contreras, ex director de la oficina de inteligencia, torturas, asesinatos y desapariciones, Dina, hoy preso en Punta Peuco por delitos de lesa humanidad, y en su época la mano derecha del dictador Augusto Pinochet, estuvo involucrado. Informa Basso Prieto que “28 días después del crimen (de Jaime Guzmán Errázuriz), es decir, el 29 de abril de 1991, la Estación de la CIA en Santiago envió un informe de tres páginas a Washington referido al homicidio (…) que fue desclasificado en julio del año 2000 y es, probablemente, uno de los documentos más censurados de entre los que liberó la CIA (…) (en el que queda claro que) existía información en orden a que “una célula de la facción disidente del FPMR (FPMR-A), que fue infiltrada por el antiguo director de Inteligencia Nacional, general en retiro Manuel Contreras Sepúlveda, llevó a cabo, el 1 de abril, el asesinato del senador derechista Jaime Guzmán Errázuriz”.

El periodista Carlos Basso también cuenta antecedentes sobre fricciones que hubo entre Manuel Contreras y Jaime Guzmán, en cuanto a que Contreras apreciaba y defendía la “mano dura” de la dictadura, mientras Guzmán prefería la “mano blanda” pero con dureza mediante artilugios jurídicos, y sobre todo, le preocupaba a Guzmán la imagen que Chile proyectaba al mundo sobre la violación de los derechos humanos, asunto que nada le importaba a Contreras.

El interesantísimo artículo, puede leerse aquí.

Corte Suprema: Dina, Junta Militar y prensa

Manual-DinaCuenta la agencia española de noticias Efe, en un despacho del diario online El Mostrador, que “a través de una millonaria cuenta bancaria, la Dina, la policía secreta de Augusto Pinochet, financió en 1975 operaciones de la Junta Militar y de otros organismos de Estado y pagó a medios de prensa en Chile, según documentos a los que Efe ha tenido acceso.

“La cuenta se abrió en nombre de una ficticia “Dirección Nacional de Rehabilitación” (Dinar) y su titular era el entonces coronel Manuel Contreras, jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), actualmente condenado a más de 300 años de prisión por violaciones a los Derechos Humanos.

“De acuerdo con los datos del caso y cheques con la firma de Contreras incluidos en un informe de la Corte Suprema, anexo al expediente del juicio por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier, la Dina hizo también numerosos pagos a los principales diarios, revistas y agencias de noticias de la época.

“Todos los documentos llevan la rúbrica de Contreras y confirman, según dijeron hoy a Efe dirigentes de organizaciones defensoras de Derechos Humanos, echan por tierra lo sostenido hasta hoy por las Fuerzas Armadas, de que jamás se relacionaron institucionalmente con la policía secreta y que sus crímenes fueron sólo hechos aislados, cometidos por individuos escapados de los mandos.

“Las elevadas sumas de dinero giradas desde esa cuenta bancaria a diversos organismos del Estado demuestran que el plan de exterminio de opositores que existió en Chile “fue una acción de carácter institucional del Estado chileno”, según Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Afdd).

“Con esto, ahora sabemos que el brazo de la Dina fue mucho más largo de lo que creímos y que la represión fue una acción de carácter institucional del Estado chileno”, insistió.

“En tanto, Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (Afep), subrayó que esta información “confirma que en Chile existió un Terrorismo de Estado”. “Esto nos demuestra que la Dina no sólo pagó a sus agentes, sino que financió a todo el Estado, incluidos los medios de comunicación, que por eso mismo mintieron sobre estos crímenes. El terrorismo fue de carácter institucional en Chile”.

“La cuenta de “Dinar” tenía el número 13280724, y pertenecía al Banco de Crédito e Inversiones, que en esa época tenía otros propietarios, de “Plaza Baquedano-Alameda y Vicuña Mackenna-Santiago”, a corta distancia del cuartel general de la Dina.

“Contreras giró contra esa cuenta el año 1975 la suma de 1.598.496.520 escudos cuando el “sueldo vital” (mínimo) en Chile era de 27 mil escudos. Ese mismo año el escudo fue reemplazado por el peso, con una equivalencia de mil escudos por peso y un tipo de cambio oficial de 39 pesos por dólar.

“Los giros incluyen doce cheques cobrados desde esa cuenta por “Junta de Gobierno”, por un total de 165.630.800 escudos.

“Desde esta misma cuenta, el Banco Central, que en esa época no era un organismo autónomo como en la actualidad, aparece cobrando tres documentos por un total de 1.269.085.328 escudos. El informe de la Corte Suprema no explicita los motivos de los pagos hechos por la Dina a través de estos cheques.

“Varios agentes de la Dina figuran también cobrando cheques emitidos por “Dinar”, entre ellos el brigadier Marcelo Moren Brito, ex jefe del centro de tortura y exterminio “Villa Grimaldi”.

“También figuran Christoph Willikie Flöl, que fue jefe del Departamento Exterior de la Dina; Eduardo Iturriaga Neumann, jefe de la Brigada Lautaro; Juan Morales Salgado y Pedro Espinoza Bravo, ambos ex jefes de la Dina, y todos ellos en prisión, condenados por violaciones a los Derechos Humanos.

“Aparecen, asimismo, el coronel retirado y ex alcalde del municipio santiaguino de Providencia, Cristián Labeé Galilea; el ex oficial de la Fuerza Aérea, Carlos Ottone Mestre; el actual asesor internacional del Instituto Geográfico Militar, Pablo Gran López, y el ex jefe de la Brigada Electrónica de la Dina, Vianel Valdivieso Cervantes”.

La agenda de Piñera y el próximo gobierno

piñera 1Tengo la percepción (y es solamente una percepción) de que el presidente Sebastián Piñera (foto) ha gobernado con entera autonomía, frente a la concertación de fuerzas que lo llevó al poder: la Coalición por el Cambio, conformada por la Unión Demócrata Independiente (Udi, ala de derecha recalcitrante) y Renovación Nacional (RN, ala de centro derecha, a la que él pertenece). Creo que ha gobernado con marcada distancia de udistas y errenistas.

Muchos fueron los encontrones con el presidente de su colectividad, el errenista Carlos Larraín (un senador del benéfico modelo pinochetista, de ser “senador designado”, igual que Ena von Baer). Es de genio difícil el señor Larraín, pero, al parecer, el presidente Piñera también lo es. A estas desavenencias se suman las enrostradas por los udistas.

Es que el señor Piñera tomó valor y procedió a adelantar reformas (pensional, electoral, de maternidad, tributaria, en educación y salud, al menos en forma de proyectos de Ley) con un sello muy personal. (Creo de importancia los trabajos de reconstrucción post terremoto y tsunami, en un alto porcentaje de obra terminada, y la ampliación del postnatal, cuyo beneficio puede usar, también, parcialmente el padre.) No digo que esas reformas sean la excelencia, como nos prometió que sería su gobierno. Solo anoto que gobernó (porque le quedan pocos meses) con agenda propia.

A más de alguno le habrá gustado como hizo las cosas. Votaría por él, de nuevo. Porque, ciertamente, gobernó con la mira puesta en su reelección en el 2017. Tampoco digo que esto sea malo. Solo que nadie se lo esperaba. Porque los políticos y politiqueros lo consideraban “un empresario tonto” que podían manipular. Y no lo lograron.

Sobre una aspiración reeleccionista, está en juego la de Michelle Bachelet, que gobernó los cuatro años anteriores a los de Sebastián Piñera. Ella compite con la abanderada de la derechista Coalición por el Cambio, Evelyn Matthei.

Mi percepción (y es solamente una percepción) es que no será un buen gobierno, cualquiera que sea la que gane. Uno de Evelyn Matthei, tendrá la inteligencia e imaginación retardataria de los hijos de Jaime Guzmán y la dictadura de Augusto Pinochet. Uno de Michelle Bachelet, revivirá inteligencias e imaginaciones decrépitas, como las de Jorge Pizarro, Camilo Escalona, Soledad Alvear, Guido Girardi y Andrés Zaldívar, por mencionar solo algunos que, desde ya, la asfixian.

La señora Bachelet cayó en la trampa de creerles, en especial a la Democracia Cristiana (partido proveniente de la fascista Falange española), en cuanto a que con ellos obtendría los votos necesarios para ganar. O, en su defecto, perdería.

Ella se lo creyó. Se creyó que los deceistas se unirían a los errenistas (asunto que éstos se lo propusieron, sin hipocresía, porque sienten hermandad en los principios y maneras de actuar de la DC), y perdería esos votos, poniendo en riesgo su triunfo en noviembre próximo. De haberse decidido a adelantar su campaña electoral sin los deceistas, tendría hoy las mismas posibilidades de triunfo (porque ellos no son una fuerza significativa electoralmente, y porque ¿qué tienen en común los falangistas DC, con el Socialismo del partido de Bachelet?).

Así que son dos candidatas muy cargadas de compromisos y de deberes sobre sus espaldas, para que puedan llegar a ser buenas presidentas. Son las favoritas, las de más votos probados. Pero cualquiera que sea la que gane, no podrá hacer un buen gobierno. Es solamente una percepción, por cómo están planteadas las cosas.