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“Los cerros que abandonó el Estado”: N. Sepúlveda

TOPSHOTS View of houses in flames during a fire in Valparaiso                                                                                                                                                              Hoy trae El Mostrador un artículo sobre Valparaíso, la incendiada. Escrito por Nicolás Sepúlveda se titula ‘Los cerros que abandonó el Estado’. Habla de los orígenes de estos barrios hechos en las faldas de la montaña, fragmentados por quebradas, sin plan ni control. Nicolás Sepúlveda habla de ‘pobladores de la cima de Valparaíso (que) viven en el olvido’.

Escribió: “En Valparaíso dicen que el Camino Cintura –que parte la ciudad por la mitad–, funciona como un límite social. Hacia arriba: históricas tomas de terrenos que parieron las actuales poblaciones. Ahí vivieron y viven los trabajadores y los más pobres. El incendio que devastó miles de casas el fin de semana, sólo afectó a los que habitan las alturas. Sus pobladores reclaman falta de agua, caminos y limpieza de quebradas. Dicen que nunca ven a las autoridades y que se trata de un problema “de siempre”, pero que sólo ahora estalló gracias al fuego que lo quemó casi todo.

“En su libro Valparaíso (1963), Joaquín Edwards Bello dice que en el puerto conviven dos ciudades: “La parte europea reside en el ‘plan’ y la parte derrotada, de mestizos, se retira a los cerros y las quebradas”.

“Un documental del francés Joris Ivens, ‘A Valparaíso’ (1964), también destaca las diferencias entre el plan y los cerros: “Sobre los cerros existe otra ciudad. No una ciudad, una federación de aldeas. Una por cerro, 42 cerros, 42 aldeas. No es otra ciudad… es otro mundo. Dos mundos comunicados por rampas, por escaleras, por los ascensores” (dice Ivens).

“La ciudad que se observa en ese documental de hace 50 años no es muy distinta a la que hoy existe en las cimas del puerto. Excepto, tal vez, por las antenas satelitales chamuscadas que aparecen entre las casas quemadas.

“Ya han pasado más de 35 horas desde que las llamas comenzaron a quemar las alturas de Valparaíso. El fuego se inició en una quebrada, en una de tantas. La basura, los pastizales y el fuerte viento sur funcionaron como el combustible perfecto para expandir el fuego entre las casas de madera y latones. Pero ahora es de noche, y nada se distingue tan bien. Ni siquiera la clase social de los que bajan llorando por Avenida Washington.

“Si en Santiago para vivir la miseria hay que “bajar” de Plaza Italia, en Valparaíso hay que “subir”. Subir y subir. Al final de las calles, donde se termina la ciudad, las personas y sus casas son el alimento del fuego.

(…) “Es mediodía del lunes y Luisa Bruna se apoya en una pala para descansar un momento. Lleva toda la mañana recogiendo escombros en el terreno donde antes estuvo su casa. Al mismo tiempo que sonríe frente a la avalancha de jóvenes voluntarios que invaden el cerro. (…) Frente al terreno que ahora es limpiado por Luisa, murieron dos abuelos. Juanita y Manolo, ambos de 85 años. Los vecinos cuentan que en medio de las correderas de vecinos que arrancaban de las llamas, ellos se encerraron en su casa y murieron calcinados. Los diarios han dicho que cuando los encontraron estaban abrazados, pero eso nadie lo sabe con certeza.

(…) “La calle La Virgen, que recorre de punta a punta el Merced, es un hervidero de voluntarios. En este sector ninguna casa quedó en pie. Algunas banderas chilenas chamuscadas cuelgan de los muros teñidos por el fuego. … Más abajo, en la calle Pajonal, Justiniano González cuenta que es nacido y criado en el Merced. Tiene 53 años y conoce la historia de Valparaíso por experiencia propia. Su casa no se quemó, pero estuvo a punto. Repite lo que dicen muchos: que en el puerto, mientras más subes, también crece la pobreza.

“Cuenta que hace 50 años estos cerros estaban despoblados. En ese entonces su casa marcaba el fin de la ciudad. Hace mención a los grupos europeos que, en un inicio, poblaron y compraron todos los terrenos para instalar sus navieras. “Por eso los nombres de las calles: Avenida Alemania, Avenida España, Avenida Gran Bretaña”, asegura, y agrega que la mano de obra contratada por los empresarios extranjeros empezó a requerir viviendas, y que ya en ese tiempo el Estado no tuvo respuestas. “La gente se tomó estos cerros y levantó sus casas. Desde el Camino Cintura hacia arriba fueron puras ocupaciones ilegales”. Justiniano plantea que el Cintura funciona como una suerte de límite. “De ahí para abajo no pasó nada, los cerros quemados están todos en las alturas; Las Cañas, Rocuant, Ramaditas, El Litre, Mariposas, La Cruz”. Mientras más arriba, más pobreza”.

Texto completo aquí.

Por la televisión, justamente en el “canal de todos”, Tvn, están llamando a que la gente lleve materiales de construcción a la zona afectada de Valparaíso. ¡Qué improvisación! O sea que ¿desde el canal oficial están estimulando que otra vez se construyan viviendas sin planificación ni control, en el mismo sitio donde se habían hecho, improvisadamente y sin planificación, las viviendas que se quemaron?

Tvn, por cierto, en forma mezquina y deleznable, montó una tarima con cantantes frente a sus instalaciones, para cautivar audiencia con el simulacro de estar “recolectando ayuda” a los damnificados de Valparaíso. Qué falta de vergüenza, de sindéresis, de sentido común del “canal de todos” (lo pongo entrecomillas, de manera irónica, porque no nos representa), en medio de la tragedia de más de 10 mil víctimas del incendio. ¡Tvn buscando audiencia con el dolor ajeno!

Se quemó el Valparaíso invisible

PEOR INCENDIO HISTORIA DE VALPARAÍSO CAUSA 16 MUERTOS Y ARRASA CINCO CERROSCuando doña María vio que salpicaban las bracitas contra su ventana, tomó lo primero que encontró y salió huyéndole al fuego. Era la última que quedaba en la casa, hecha de a pocos, durante veinte años, cuando llegó con su esposo a vivir a estos cerros. Ella estaba viendo cómo se incendiaban las casas del cerro vecino, que así llaman a los barrios en la parte alta de Valparaíso. Los de Las cañas, El litre, Miguel Ángel, La cruz, El vergel, Mercedes, Mariposa, Ramaditas y Rocuant los más afectados. Pero de un momento a otro el viento cambió de intensidad y dirección y las lenguas de fuego empezaron a lamer la ladera que colindaba con su casa. En pocos minutos las casas del cerro vecino desaparecían entre las llamas, y el cerro suyo comenzaba a ser pasto del mismo fuego descontrolado. Las máquinas de bomberos no podían subir cargadas de agua por la grave pendiente, y no eran suficientes los baldes y las mangueras de regar las plantas para sofocar el descomunal incendio. Doña María huyó despavorida de los latigazos de fuego, encorvada bajo las primeras sombras de la noche que caía. A salvo, unos metros más allá, todavía retrocediendo ante la imperio de las flamas, doña María vio con ojos llorosos cómo su casa se retorcía entre las brasas para ser un destino hacia las cenizas. Varias decenas, varias centenas…, hasta un millar de personas vieron, igual que doña María, sus enseres sus ropas sus muebles sus recuerdos y el sudor de tantos años reducidos a pavesas. Un millar de viviendas han sido destruidas por el incendio, hay 10 mil damnificados y más de una docena de personas fue atrapada por las implacables lenguas de fuego, y allí murieron en una muerte horrible y desconocida. Una parte del bosque circundante ardió en la cresta de la montaña, en la parte oculta a los turistas de Valparaíso, en la parte invisible que tienen las ciudades turísticas del mundo entero, la de las carencias. Cuánto duele tanto sufrimiento de la gente sencilla. Del padre, de la madre sencilla, de los hermanos y tíos y sobrinos sin fortuna y ansiosos de vida. Valparaíso se quemó por el lado de los cerros, el de ramaditaslos barrios construidos a retazos a través del tiempo. Se quemó Valpo, sin que se dejaran ver la cara los congresistas de la región, los políticos del país. Sin que los autores de las leyes para defender los intereses de sus patrones en las grandes empresas y corporaciones dijeran esta boca es mía. Con visible sentimiento la presidenta Michelle Bachelet estuvo en los cerros haciendo presencia de Estado, llevando un voz de aliento. Pero fueron los primos con los tíos con sus hermanas y sus padres y madres y vecinos, todos apoyados en su propia desgracia, quienes al menos salvaron sus vidas para llorar el rescoldo donde una vez había sido su hogar.

Post Scriptum: (15 de abril 2014) Lo lamentablemente ocurrido este pasado fin de semana en Valparaíso –el Valpo de los cerros que no está a la vista del turismo– era previsible. Ya el 18 de febrero del 2013 dábamos cuenta en este blog de hechos semejantes: “Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas”.

Y antes de esta fecha, otros incendios se habían producido en el mismo sector. De igual manera, ya el 2 noviembre del 2011, hace tres años, planteábamos lo siguiente: “Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión. Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país”.

¿Será esta nueva tragedia del fin de semana pasado, la última enseñanza de que hay que asentar esas familias damnificadas de manera planificada, ahí mismo o en otro lugar, y rodear los sectores urbanos de un cortafuegos que los separe de los bosques circundantes, donde, al parecer, empezó esta vez el incendio? En un año más, estaremos viendo qué aprendimos. Y quizás el Estado deje que cada cual, como cualquier vieja invasión, levante su casa de a pedazos, con latas y cartones al comienzo y luego con materiales de construcción formales, o el Estado asuma el liderazgo de un plan de repoblación de los cerros de Valparaíso, dignificando a estas familias con viviendas de calidad y accesos expeditos y suministro de servicios básicos, que hoy están sumidas en el dolor de haberlo perdido todo. Amanecerá y veremos.

Picadillo de Tv: animadores, noticias, lenguaje

???????????????????????????????????1–Jean Philippe Cretton y Eduardo Fuentes son, hoy, los dos animadores que podrían igualar, o eventualmente superar, la calidad de Felipe Camiroaga. Habría que dejar pasar unos 8 o 10 años, cuando menos, para que maduren en el oficio. Cretton en ‘Mentiras verdaderas’, del canal La Red, y Fuentes en ‘Alfombra roja prime’ del Canal 13, lo están haciendo bien. Porque Martín Cárcamo (Canal 13) y Julián Elfenbein (Tvn) no son tan buenos como ellos creen, y jamás serán mejores de lo que son. Tienen problemas de dicción e hilación, y limitaciones por su forma de ser. (Si alguno de estos dos aparece “animando” el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, no es que hayan dado un paso adelante o sean muy buenos; solo es que sus jefes los han puesto ahí, como hicieron con Eva Gómez. Sep.1,13) Y animadores, pero de otro estilo (no todos pueden hacer bien lo mismo), son Rafael Aradena y José Miguel Viñuela. Son buenos en lo que hacen. (Olvidaba incluir en este grupo a Cristian Sánchez, que también lo hace bien. Sep.2,13)

2–A propósito de Felipe Camiroaga (que en paz descanse), estará en las librerías, desde este lunes, una biografía no autorizada, escrita por los periodistas Cristian Farías y Cecilia Gutiérrez. Se ha sabido que el libro habla de las mujeres con las que Felipe tuvo, en algún momento de su vida, alguna relación íntima: Karen Doggenweiler, Angélica Castro, Bárbara Rebolledo, Paz Bascuñán, Krishna de Caso, María Eugenia Larraín, Francini Amaral y Claudia Schmidt, entre otras más. Pero particular atención, por parte del animador, tuvieron Lorena Álamos y Fernanda Hansen, quienes pugnan hoy por haber sido “su verdadero amor”. Se desliza en la narración que Felipe se esforzaba por ser monógamo, sin lograrlo. Amado, sin embargo, por todas las mujeres mencionadas, aún después de acabadas las relaciones. Se muestra, pues, un Felipe de carne y hueso, como cualquiera de nosotros. Desde luego, no era un santo. Tampoco un demonio.

3–Hace un tiempo a esta parte, el presentador de noticias del canal oficial Tvn, Mauricio Bustamante, cuya semejanza con Pedro Picapiedra es notoria, decidió no usar corbata los días viernes. Como si fuera un oficinista. O quizás sea ese su verdadero espíritu. Lo cierto es que un ‘presentador de noticias’ tiene que estar magníficamente presentado. Siempre. Todos los días de la semana, a cualquier hora del día. Y si a él lo que más le gusta es lucirse en el matinal (que se presenta a continuación de las noticias), la sugerencia es que use la corbata para presentar las noticias (como corresponde), y se la quite para hacer el matinal (como le gusta). Me parece una falta de respeto para con el televidente, salir los viernes en la mañana como si acabara de llegar de una fiesta. Y una falta de respeto por el oficio que dice representar, que es el Periodismo. Pero Mauricio ‘Pedro Picapiedra’ Bustamante se cree por encima de todo. Y lo peor todavía: contaminó con esta “informalidad” al presentador de noticias del Canal 13, Polo Ramírez (a quien considerábamos un tipo serio). Los dos, parecen improvisados, recién llegados de una fiesta, los viernes en la mañana. Los dos, se creen por encima del oficio, y de los televidentes. (Y, en la misma lógica de “informalidad” de los viernes, como los oficinistas, ¿por qué usan corbata los domingos, un día universalmente “informal”? Sep.1,13) Hacen esto, porque al parecer no tienen un Director de Noticias que les corrija estas deficiencias (o el director les tiene miedo. O ¿qué es lo que hace un “director”? Sep.1,13). Lástima que chacréen la presentación de las noticias, el Periodismo, porque no están animando un programa de variedades, al que pueden ir de zapatillas. Y la imagen de Prensa de los canales. (Estoy seguro que mis palabras exacerban el narcisismo del señor Bustamante, y dirá: “Quién chucha es este tipo que me viene a decir, a mí, cómo debo presentarme a leer las noticias”, y no modificará su manera rupestre de presentarse los días viernes en la mañana a leer las noticias (no a animar ‘Buenos días a todos’, que es lo que en el fondo de su corazón más le gusta), como si llegara con la caña. En cambio, siempre están impecables, como debe ser, Felipe Bianchi, Amaro Gómez Pablos (lejos, el mejor periodista de Chile) e Iván Núñez. Sep.13,13)

4–He visto recientemente el programa ‘Morandé con Compañía’ y resulta notorio el cambio que ha experimentado. Muy favorablemente. Porque superó la idea mediocre de que “hacer” televisión, o “vender” programación, consistía en desnudar una recua de muchachas sin pudores y ansiosas de popularidad. Descubrió que se puede hacer un buen programa “popular”, sin nalgas y senos al aire. Debido a que lo venía haciendo hacía muchos años, daba la impresión de que Francisco ‘Kike’ Morandé, el gestor, dueño y mandamás del programa se había quedado rezagado en la historia de la televisión chilena. Pero se reinventó. Ahora hace humor, generalmente blanco (porque antes tenía un engendro horroroso desagradable, el marica ‘Tony Sbelt’, digno de la extraña mente tortuosa de Mauricio Flores, quien lo encarnaba, como expresión humorística). Destacar, entonces, este cambio en el canal Mega.

5–Me pudre que los colegas periodistas pretendan desaparecer la expresión “hoy” para sustituirla por la horrible “jornada”. ¿Quién les ha dicho que significan lo mismo? ¿Quién les ha dicho que eso los convierte en ‘intelectuales’, o algo así? Al primer ignorante que lo hizo, los demás ignorantes le siguieron. Y como si semejante puñalada traicionera al idioma no fuera suficiente, tampoco dicen “ayer”, sino “jornada anterior”. Si los medios de comunicación pueden “enseñar”, es en el uso del idioma donde deben. ¿O acaso creen que educar es pararse delante de un tablero, plumón o tiza en mano, y dar lata con “reglas gramaticales”, o algo así? No, no es eso. Educar es que un presentador de noticias se vista bien, y además, hable bien. Por favor, ya no más irresponsabilidad con la desagradable “jornada”, ni la “jornada anterior”. Hablen bien: digan “Hoy” y “Ayer”, que son palabras correctas y enfáticas.

Carlos Rivas, Valparaíso y la buena conciencia

carlos rivas quiroz1Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas. En un principio se dijo que habían sido unos niños jugando, unos ‘cabros chicos’, los iniciadores del drama. Pero unas horas más tarde un joven de 27 años llamado Carlos Rivas Quiroz se presentó como iniciador del incendio. Y contó que trabaja para la firma constructora RVC que hacía trabajos de desarrollo urbano en el sector. Rivas Quiroz dijo que RVC le pidió no decir que él había iniciado el incendio, porque le traería problemas a la empresa y mala reputación. Pero su conciencia no le permitía mentir, ni dejar en el misterio la razón del pánico de las poblaciones afectadas. Y contó lo que pasó de verdad. (¿Cuántos atropellan personas y huyen, roban el erario y huyen, estafan a los clientes y huyen?) Y por eso se entregó a la policía, a la que dijo que en su calidad de soldador le pidieron que hiciera un trabajo con unas estructuras metálicas que estaban a un lado de la obra mayor que realizaba RVC. Las varillas y otras cosas se encontraban “entre un pastizal seco”. Rivas Quiroz dijo que trató de hacer su trabajo lo mejor posible, pero una chispa de soldadura prendió una paja del pasto seco, y esto bastó para desatar la tragedia. Apenas a un par de metros se encontraban los demás trabajadores, pero fueron incapaces de apagar esas primeras llamas. Por cierto que el incendio puso a prueba la capacidad de bomberos, la disponibilidad de hidrantes y la reacción ante una emergencia, todo lo cual fue deficiente. Hoy Carlos Rivas Quiroz está en calidad de imputado, en una investigación que el juez determinó que debe ser llevada a cabo en un plazo de un año. Arriesga quedar preso durante tres años. Pero él prefiere eso, a la tortura de tener la conciencia intranquila el resto de su vida.

Tsunami, Constituyente y crecimiento de Chile

lorenzo constansCrecimiento. A dos meses de relevarse en la presidencia de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), el señor Lorenzo Constans (foto) llamó la atención del gobierno y de los futuros candidatos presidenciales sobre tres aspectos que considera estratégicos: En primer lugar, la energía, cuya disponibilidad debe ampliarse y cuyos costos deben ser un apoyo para la producción; en segundo término, cuidar los factores de inversión y empleo para mantener los índices de crecimiento de la economía, y en tercer lugar, resolver la situación de conmoción social en La Araucanía. Se debe entender que para el señor Constans lo que prima es el bienestar de la población.

Constituyente. Un falso dilema plantea el columnista de El Mercurio Gonzalo Gonzalo rojas sanchezRojas Sánchez (foto) al considerar que la convocatoria de una Asamblea Constituyente para actualizar la constreñida Constitución actual significa un golpe de Estado. Quiere provocar nerviosismo entre sus lectores, causar miedo en la población. Para el señor Rojas son sinónimos Constituyente y golpe de Estado. Él, defensor del golpe de Estado de 1973 y la dictadura que se instauró, y, también, defensor de la Constitución que esa dictadura heredó, y es, justamente, la que se busca modificar mediante una Asamblea Constituyente. Ignora, deliberadamente, que la convocatoria de una Asamblea Constituyente, es constitucional. Eso es lo extraño: que defiende los golpes de Estado, en cabeza de los militares, pero trata de provocar miedo por la conformación de una Constituyente, que es representación popular. Y las dos cosas, obviamente, no son lo mismo.

Tsunami. Ahora resulta que la ‘Bitácora de  Cabo de Guardia’ de la Armada fue PDIalterada durante o después de los sucesos del 27 de febrero del 2010, en que ocurrieron el terremoto y el tsunami que dejaron cerca de 500 muertos (cifra que aún se discute) y medio millón de viviendas afectadas, en cuya reconstrucción puso énfasis de campaña electoral el actual gobierno. Dijo la Fuerza de Tarea Reservada (de la Policía de Investigaciones, PDI, emblema), a órdenes de la fiscal Solange Huerta que lleva el caso, que “dicha bitácora fue modificada (…) presenta una obliteración de escrituras mediante el empleo de líquido corrector blanco”. La policía tomó declaración al cabo Rodrigo Moreno, quien esa madrugada estaba de guardia, y aunque él reconoce su letra y la manipulación de la información, dijo que fue por orden del sargento Nelson Retamales, el jefe de guardia. El sargento Retamales hizo énfasis en que no dio esa orden. ¿Entonces, qué pasó?

Historiador Pinto: ‘Araucanía, errores sin corregir’

jorge Pinto historiadorEn los últimos días se ha agudizado el conflicto de algunas comunidades mapuches con el Estado por la acción de grupos aislados descolgados de las organizaciones mapuche que han reivindicado sus demandas en los últimos años. Lamentable es la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay, tan deplorable como la de Alex Lemun, Matías Catrileo, Jaime Mendoza Collio y el sargento Hugo Albornoz. Es penoso también que comuneros mapuches tengan que realizar huelgas de hambre para que la justicia agilice los procesos que se les sigue y les conceda el trato que les corresponde en derecho. Tengo la certeza que todos han sido víctimas de errores que no cometieron y que hoy día paga toda la comunidad regional, afectada por la situación que se vive en la Araucanía.

La raíz del problema está en los errores que cometió el Estado a lo largo de más de 150 años. Primero por la violencia con que actuó cuando invadió las tierras indígenas en el siglo XIX, cuestionada por personeros de la misma época; en segundo lugar, por su incapacidad para contener los atropellos e injusticias que se cometieron cuando ya había conseguido reducir al pueblo mapuche; luego, por haber ocultado una historia, que los mapuches no han olvidado, y, por último, por las políticas centralistas que tanto han perjudicado a las regiones.

El Estado fracasó. Su propósito de instalar en la zona a pequeños y medianos propietarios se desplomó. Se pensó que las tierras comunales y las que entregó a ocupantes nacionales y extranjeros eran suficientes. Sin embargo, ya instalado en la región mostró su incapacidad para contener la voracidad de algunos hombres de fortuna que acumularon tierras de modo fraudulento, engañando a comuneros mapuches y a numerosos pequeños propietarios. En medio de estos abusos se constituyó la gran propiedad que empobreció a buena parte de la población y a la región en general.

Más tarde el mismo Estado acentuó políticas centralistas que provocaron más pobreza de la región. Puesta la agricultura al servicio del modelo industrializador a partir de los años 40 del siglo XX, nuestra agricultura, ganadería y actividad forestal decayeron, afectando dramáticamente a las comunidades indígenas. Empezó el éxodo mapuche hacia Temuco, Concepción, Santiago y Valparaíso con ello una conciencia más cabal del daño que había provocado el Estado.

Desde entonces poco se ha hecho para corregir estos errores. El pueblo mapuche y la región en su conjunto han bregado insistentemente por avanzar en la solución de sus problemas, agudizadas por la presencia de las forestales que, a la larga, extraen las riquezas de la zona y acumulan miseria en la zona. Sin embargo, poco se ha avanzado y en este momento estamos pagando las consecuencias de estos errores.
Es cierto que el conflicto Estado-Pueblo Mapuche es de una enorme complejidad y que son muchos los factores que lo han ido agudizando; pero hoy, en medio del dolor que provocan las muertes de Alex, Matías, Jaime, Hugo, el matrimonio Luchsinger-Mackay y la situación de los presos mapuches, hemos llegado a un punto en que definitivamente debemos tomar conciencia que es una situación que no se puede prolongar. Los llamados al diálogo se hacen más fuertes y la voluntad de amplios sectores por aquietar los ánimos y construir juntos un destino común, aceptando la diversidad tan enriquecedora de la región, se expresa en cada rincón de esta vieja Frontera. Con dolor de estos días, se abren también esperanzas.

Jorge Pinto Rodríguez (foto)

En Chile, ¿los mapuche son solo asunto policial?

logo el mostradorDice El Mostrador (logo), aquí editado, en su versión online de hoy, sobre el conflicto mapuche que, hasta ahora, ha tenido un manejo policial: “(…) viene ocurriendo en La Araucanía desde hace 100 años, y particularmente después de 1990, imponiéndose la autoridad del Estado con un arsenal que oscila entre pequeño fomento productivo, un poquito de tierras y muchos policías.

“Nadie puede justificar desde ningún punto de vista los hechos que terminaron con (la muerte de dos personas) en un atentado incendiario en Vilcún. Se debe buscar y castigar a los culpables. Pero sería un error político de proporciones, activar toda la fuerza y poder coercitivo del Estado de una manera territorial e indiscriminada. Ello inevitablemente será percibido como una venganza contra el pueblo mapuche y no un acto destinado a sancionar a los culpables.

“La acumulación histórica de hechos y su escalada actual obligan a pensar en la raíz del problema. Y ella está, si no exclusivamente, en gran medida marcada por la forma como el Estado de Chile creó “chilenos” e integró el territorio de La Araucanía. Con enormes hitos de violencia, documentados incluso por sus propios actores directos, como lo explicitan los informes del Coronel Cornelio Saavedra, jefe militar del proceso.

“Los derivados de esa estrategia militar de anexión, y no de integración, acompañada por actos de confiscación, venta y colonización de territorios, están demasiado cerca en el tiempo y es imposible que no sean parte del imaginario mapuche en su relación con el Estado de Chile. Son apenas tres generaciones completas que distancian la actualidad de esos sucesos. Hay allí un fundamento emocional profundo que, unido a las características de resiliencia del pueblo mapuche, son un aspecto importante a considerar en el conflicto.

“Es decir, no se trata de ‘seguridad ciudadana’, ‘derecho de propiedad’ o ‘aplicación rigurosa de la ley’, si bien hay parte importante de ello. El problema se vincula a una crítica profunda del proceso político de construcción del pacto social, constitutivo del Estado de Chile. Este, para la historiografía mapuche reciente, es una herida abierta y una agresión.

“(…) cada acción del Estado, fundada exclusivamente en el prurito de la autoridad y la legalidad, ahonda la emoción negativa. Así se lee que el policía que mató a (al mapuche) Matías Catrileo siga en servicio, que se inunden cementerios mapuches para una central hidroeléctrica, o se cerquen terrenos que antes fueron propios y libres.

“Si deseamos tenerlos como parte integrada del Estado de Chile, debemos actuar en consecuencia y entablar un diálogo efectivo sobre autonomía política funcional, desarrollo económico, representación parlamentaria y existencia y derechos constitucionalmente reconocidos. Hay que hacerlos parte de la riqueza forestal y agrícola de tierras que una vez les pertenecieron y, sobre todo, lavar de manera digna la heridas de la guerra que el Estado de Chile llevó contra el pueblo mapuche, y de la cual resultaron pérdidas de derechos ciudadanos, de libertad y de cultura. Esa es la parte simbólica fundamental de la solución”.

Texto completo.