Archivo de la categoría: Acuerdos

Pinochetistas de lesa humanidad, ‘Checho’ y ‘Luli’

dictaduraEstado terrorista. Los ‘intelectuales’ del pinochetismo lanzan, sin ruborizarse, el siguiente argumento: a propósito de los acuerdos de paz que tiene adelantados el gobierno de Colombia y el grupo Farc, en los que hay un trato conforme al derecho internacional humanitario para conductas de lesa humanidad de los guerrilleros; estos ‘intelectuales’ pinochetistas piden a la izquierda chilena ‘que sean coherentes’, y apoyen un trato humanitario para delitos de lesa humanidad de la vergonzosa dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, que ellos defienden a brazo partido. Aparentan no entender, que no son comparables unos guerrilleros que se declaran en rebeldía contra el Estado colombiano, y un Estado como el chileno en esa época, que cometió terrorismo. Es como comparar el caso de una persona que acecha, por horas o días enteros, a otra persona, y la mata, con el caso de una riña en que una persona mata a otra al calor de los hechos. Sí, señores pinochetistas, en ambos casos hay ‘un homicidio’, pero no es el mismo homicidio. Y ustedes lo saben.

Deuda externa. Escuché a Sergio Hirane, ‘Checho’, en Radio Agricultura, quejarse de que Chile era el caso típico de “esta clase de gobiernos” (refiriéndose al de la presidenta Michelle Bachelet) de incluir ‘deuda externa’ en su presupuesto. Se preguntaba, horrorizado (¡pobrecito ignorante!), cómo era posible que ‘esta clase de gobiernos’ endeudara al país. Decirle al señor ‘Checho’ Hirane que ¡todos los países del mundo tienen deuda externa! Todos. Voy a ponerle algunos ejemplos de deuda externa, reportada a diciembre del 2014 por los siguientes países: Estados Unidos US$ 17.260.000 millones, Reino Unido US$ 9.219.000 millones, Alemania US$ 5.597.000 millones, Japón US$ 5.180.000 millones, China US$ 949.600 millones y Rusia US$ 599.000 millones. En el caso de Chile, la deuda externa siempre ha estado ahí, más abultada o menos abultada. Por ejemplo, al finalizar el gobierno de Sebastián Piñera (que es ídolo para el señor ‘Checho’ Hirane), la deuda externa de Chile fue de US$ 145.700 millones. ¿Cuál es el problema del ignorante señor ‘Checho’ Hirane con que en el presupuesto del 2017 se haya incluido el pago de una deuda externa? Y a este ignorante, que vocifera irresponsablemente por Radio Agricultura, le hace coro el solapado señor Sergio Melnick, quien, estoy seguro, sabe que es una barrabasada lo que dice Hirane, pero lo deja, porque perversamente está empeñado en ‘hacer oposición’, así sea con mentiras y argucias. Sugerencia para el señor Melnick: tiene una peligrosa deuda, no externa sino interna, con su salud, por obesidad. Debería quererse un poco.

Luli, rara. Encontré a Aristarco con la foto de Nicole Moreno, conocida como ‘Luli’, y comenté que ‘ahora se ve bien’. Saltó como un resorte. No, no es eso, me dijo. ¿Qué pasa, entonces?, le pregunté. Me dijo que solo miraba el rostro de una mujer que le parecía ‘rara’. Muy rara. Le pregunté a qué se refería, y solo dijo algunas palabras, como para que yo arme el rompecabezas y de con la solución. Dijo que la observaba hacía mucho, porque al principio le pareció agraciada, con su sonsonete tonto de voz, pero con el tiempo se ha vuelto… ‘rara’. Me relató entonces que había tenido contactos con extraterrestres, había tenido un supuesto secuestro, no dejaba que las cámaras la enfocaran de cerca porque tenía la cara llena de erupciones y acné, que ponerse un bikini o una ropa interior no es ser modelo como ella dice ser, esa es una profesión que se debe respetar; que resultó comprando docenas de departamentos ¡con el sueldo de un reality!, raro, que anda con tipos raros en discotecas a altas horas, que no pudo rendir y la echaron del Canal 13, y por lo último, que tuvo una rara crisis de pánico en un avión, en el que se pavoneó para llamar la atención y nadie le prestó atención. ‘Es muy rara esta mujer’, dijo Aristarco. Muy rara, ¿no te parece?

 

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Delincuentes; DC-UP; Caburga; y Rolling Stones

pablo longueiraPablo Longueira (foto), el promotor de la ‘ley de pesca’ que consagró todos los beneficios para las grandes pesqueras amigas de Jaime Orpis y Andrés Zaldívar, ley que ahora se quiere cambiar porque es una vergüenza para la libre empresa y el desarrollo democrático del país, se mostró extrañadísimo de que a quienes cometan delitos se les llame ‘delincuentes’. Dijo: “Me duele ver a la mayor parte de los dirigentes políticos tratados como delincuentes”. Y lo dice porque se han publicados los delitos de los delincuentes que han obtenido dineros ilegalmente para hacer política y han birlado al Servicio de Impuestos Internos. Si los que cometen delitos no son delincuentes, entonces ¿cómo habrá que llamarlos?

La Democracia Cristiana (logosímbolo) dijo que sin ellos la Nueva Mayoría sería una UP. falange¿Qué habrá querido decir? Porque se recuerda de la Democracia Cristiana que apoyó sabotear la democracia y a la UP, y se puso del lado del vergonzoso golpe militar del ladrón, traidor y asesino Augusto Pinochet, y luego apoyó su inmoral dictadura. Ya lo hemos dicho en este blog, y lo volvemos a decir: a la Democracia Cristiana (que se autodenomina ‘falange’, y usa un logosímbolo medieval) no hay que ofrecerle alianzas en la Concertación, antes, ni en la Nueva Mayoría, ahora. ¡Hay que echarla! El lugar de la DC es junto a la Unión Demócrata Independiente (Udi) y Renovación Nacional. Las cuentas claras.

De qué podrán hablar en su casa de Caburga (foto) los de la familia presidencial, ahora Caburga2que viajan allá en plan de vacaciones. El mismo plan en que estaban cuando se destapó la olla podrida del guatón traspirado de los aros picantes, Sebastián Dávalos, el hijo de la presidenta Michelle Bachelet, y su esposa, Natalia Compagnon. El mismo guatón traspirado de los aros picantes a quien Rodrigo Peñailillo trató de encubrir, diciendo, en su calidad de ministro del Interior, que sus negocios eran un asunto privado y no comprometían la dignidad de ‘Primer Damo’ que ostentaba en ese momento. Y esa fue la ruina de Rodrigo Peñailillo, a quien admiramos. Hoy, se sentarán con un té en la mano, un mate o un wiski, ¿y se mirarán a los ojos?, ¿de qué hablarán?

Increíble que a los 70 años se mantengan tan bien de aspecto y, aparentemente, de rolling stonessalud, estos dinosaurios que mañana sonarán sus temas clásicos en su concierto en Santiago, con el que inician una gira por Latinoamérica. Están delgados, aparentan buena salud. No tienen guata de cervecero, ni de marraquetero, ni de parrillero. Le dieron duro al desorden en otros tiempos, a las drogas (aunque dicen que Micke Jagger no fuma ni cigarrillo, y jamás se emborracha; eso dicen), le dieron duro al trasnocho, al alcohol, a la rumba pasada. Son unos privilegiados, porque siguen estando bien a los 70 y siendo buenos músicos. Mañana bramarán en el escenario.

La ilógica de Chile ante reclamo de Bolivia

La Haya1Aristarco dijo: Es una enorme contradicción lo que hace Chile frente a la demanda de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (foto).

–No veo por qué –repliqué.

–Porque con esa lógica el gobierno no debería cambiar nada internamente. Ni el gobierno anterior debió hacer cambios. Ni los de la Concertación en el período de la democracia amenazada por la ultra derecha y los militares obedientes al dictador (ladrón y asesino) Augusto Pinochet. Ni la propia dictadura debió cambiar nada.

–No entiendo.

–La lógica que están aplicando es la de argumentar un tratado de principios del siglo pasado, en el que se “definieron” los límites terrestres entre Chile y Bolivia.

–Así es.

–La lógica de la “legalidad” es: como ya se hizo un tratado, no se puede modificar. ¿Por qué no se puede modificar? Nadie lo sabe.

–Sí, se apela al tratado de mil novecientos…

–Si aplicamos esta lógica –siguió Aristarco–, no se podría modificar nada de la legislación, ni en lo económico, ni en lo social.

–Cierto.

–Y lo que dice Bolivia es que ese tratado es inequitativo, inadecuado y se obtuvo bajo presión. Esto es lo que reclama Bolivia ante La Haya.

–Correcto.

–Y si Chile dice que la Corte de La Haya no-es-com-pe-ten-te, pone en entredicho la legalidad internacional. O sea, le gusta la legalidad para argumentar a favor del tratado que a Bolivia no le gusta, pero no le gusta la legalidad cuando Bolivia alega que se debe aplicar justicia.

–Es algo así.

–Porque si se pone en duda la legitimidad de la Corte de La Haya, por lógica se pondría en duda la legitimidad de la propia institucionalidad interna. Con esta lógica, pronto estaremos diciendo que “no es competente” el Tribunal tal o cual, que “no es competente” la Corte Suprema de Justicia, que “no es competente” el Ministerio tal o cual, que “no es competente” el Ejército, ni el Sernac, ni nada.

–No estoy seguro.

–No me gusta esta manera de enfrentar las cosas: con cara gano yo, y con sello pierde usted.

‘Pacto secreto Pinochet-Concertación’, Sagredo

Matias-sagredoEl Mundial de Fútbol no es óbice para ignorar el resto de temas que nos competen. Temas que son mucho más profundos en la vida nacional que el mismo fútbol, por cierto. Porque se refieren al origen de la sociedad que tenemos. Sociedad que es fruto de un pacto secreto, de acuerdo con lo indagado y afirmado por Matías Sagredo (foto), el Coordinador Red de Estudiantes de Chile por la Asamblea Constituyente (2006-2012).

Titulado “El pacto secreto entre la Concertación y Pinochet… o la reforma que impide la Asamblea Constituyente”, publicado en El Mostrador, Matías Sagredo no tiene pelos en la lengua para hacer una afirmación categórica: “El Plebiscito del 30 de julio de 1989 significó el fraude más grande realizado al pueblo chileno”.

¿En qué basa su demoledora afirmación? La basa en que es comprobable que el paso de la dictadura a la aparente democracia contiene un acuerdo tácito de no modificar la estructura económica, política y social ideada y “legalizada” en dictadura.

Dice Matías Sagredo: “Tanto el gobierno militar como la Concertación de Partidos por la Democracia llamaron a votar SÍ en el referéndum del 30 de julio de 1989, logrando un 91% de aprobación. Cincuenta y cuatro reformas que hicieron más rígido el sistema e incambiable durante ya 24 años y quizá varios más. Viera-Gallo, Aylwin y la cúpula de la Concertación lo sabían, pero no informaron a la ciudadanía ni a sus bases militantes de este retroceso histórico que significó el haberse puesto de acuerdo a espaldas de los ciudadanos, en un verdadero pacto secreto que nos amarraría por siempre a un sistema económico injusto y monopolizante”.

Esa es una afirmación de grueso calibre. Y prosigue: “¿Por qué no existen actas de las reuniones de preparación de las reformas entre Aylwin y el gabinete de Pinochet? ¿Por qué no se tomaron actas de las reuniones entre la comitiva de la Concertación, entre los cuales estaba Viera-Gallo, y las comitivas de Renovación Nacional (RN) y el gobierno militar, donde discutieron y pactaron las 54 reformas? Si no tienen nada que esconder, entonces que hablen sobre ello, que no evadan este tema como lo han hecho durante 24 años cada vez que se les pregunta”.

Añade Matías Sagredo: “Pinochet aclaró en cadena nacional que las elecciones presidenciales posteriores a su mandato eran “tan sólo la elección de la persona que debería conducir al país hacia la aplicación plena de la Carta Fundamental”, pues “no está en juego el ideario ni el itinerario constitucional trazado”. Jaime Guzmán (ideólogo de la dictadura) también lo señaló previamente al decir que “esta Constitución está hecha para que, no importa quien gobierne, se vea constreñido a tomar una acción no tan distinta de lo que nosotros haríamos”. Será que Patricio Aylwin lo sabía bien al decir su famosa frase ‘en la medida de lo posible’”.

Pareciera que solo tenemos un desolador panorama ante nuestros ojos. Que todo lo propuesto por el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet solo va a tener el efecto de un listado de buenas intenciones, sin opción real. ¿Será Chile un país sin una segunda oportunidad sobre el planeta?

El texto completo pueden leerlo aquí.

España estaría haciendo ‘economía vudú’: Stiglitz

Dos cosas plantea el Nobel de Economía Joseph Stiglitz (foto) sobre la decisión de rescate de la eurozona a España y, consecuencialmente, a la banca española; y las planteó antes de producirse esta decisión. Una es la necesidad de una autoridad bancaria de la eurozona, que ordene el sistema financiero, atomizado hoy. Y la otra es que, más allá de los rescates bancarios (contra los que la gente en España ha rechazado con cacerolazos), se tenga un plan de crecimiento económico. El presidente español, Mariano Rajoy, dijo, tras darse a conocer la ayuda de la eurozona a España, que “ganó la credibilidad del proyecto europeo y el futuro del euro”, así como la “solidez de nuestro sistema financiero”. El solo rescate de la banca por parte del gobierno español, el cual deberá acudir a la banca para colocar sus bonos soberanos, es nada más que “economía vudú”, dijo a su turno el Nobel Stiglitz. Calculó que el rescate bancario podría “engordar” la deuda pública, en ese círculo mencionado, un 10%, creando dificultades para colocar en el mercado esos bonos soberanos a precios razonables. El rescate, supondrá “abrir cortafuegos, al mismo tiempo que estás alimentando el fuego con queroseno”, dijo Stiglitz. “Lo que hay que hacer es encarar el problema subyacente, esto es, promover el crecimiento”, afirmó. ¿Qué tanto de lo ocurrido en la eurozona, rebotará en Latinoamérica, y en particular en Chile?

El senador designado Carlos Larraín, ¿saboteador?

El episodio del pacto entre Renovación Nacional (RN) y la Democracia Cristiana(DC) para 1) reformar el sistema binominal y 2) “reformar el régimen presidencialista” de Chile, es de antología. Debe quedar en el registro histórico de las maniobras políticas.

El acuerdo fue hecho a espaldas de la Coalición por el Cambio, que está en el gobierno, y que la constituyen la propia RN, la Unión Demócrata Independiente (Udi) y algunos independientes. Es decir, el senador designado Carlos Larraín (foto), presidente de RN, actuó a espaldas de la Udi.

También suscrito por la DC, en cabeza de su presidente Ignacio Walker, el acuerdo se hizo a espaldas de la alianza política llamada Concertación, que es oposición, y en la cual están, además de la DC, el Partido Socialista (PS), el Partido Radical, el Partido Porla Democracia (PPD) y algunos independientes. Es decir, el senador electo Ignacio Walker, presidente de la DC, actuó a espaldas de la Concertación.

¿Qué clase de acuerdo puede ser este, salido de la traición?

Pero creo que la pregunta es: ¿Qué buscaban con eso, los dos líderes: Carlos Larraín de RN e Ignacio Walker de la DC? Y, más exactamente: ¿Qué buscaba el senador designado Carlos Larraín, que pertenece a la coalición de gobierno?

El mayor énfasis está en esta última pregunta, porque el senador designado Carlos Larraín es del mismo partido que el presidente de la República, Sebastián Piñera, Renovación Nacional. ¿Y no le informó? ¿Ni siquiera porque fue el candidato de la coalición conservadora que ganó, y ni por respeto a la dignidad presidencial?

Un viejo zorro como el senador designado Carlos Larraín, que salga a decir, después, que “yo comprendo que se sientan bypaseados. Yo, en ese sentido, les pido disculpas. No he querido bypasear a nadie. Lo digo bien francamente”, parecen lágrimas de cocodrilo. ¿Quién le cree, que, como el Chavo del Ocho: “Ay, se me chispotió”?

En política, este tipo de jugadas se hacen con una clara intención. Tienen un propósito. Quizás en otro momento haya que verse el caso de por qué actuó como hizo el senador electo Ignacio Walker, pero lo que ahora llama la atención es la actuación del senador designado Carlos Larraín.

Aventuro cuatro hipótesis: 1) Se lleva mal personalmente con el presidente Piñera y buscó sabotearlo. 2) Cree que el presidente Piñera no lo está haciendo bien y buscó sabotearlo. 3) Cree que el sistema binominal y el sistema presidencialista no deben modificarse, y buscó sabotear su cambio. 4) Odia al presidente Piñera, políticamente le parece blando, errático, y buscó sabotearlo.

Bachelet–Piñera, una transición civilizada

Al parecer las cosas van bien entre el gobierno actual y el próximo. Es algo que nos debiera alegrar a todos, porque si a los gobiernos les va bien, a todos los gobernados debería irnos bien. Y en esta coyuntura, ¿quién no aspira a que todo se resuelva de la mejor manera?

Lo digo porque llama la atención que se hayan modificado dos ministerios, o dicho más directamente, “creado” dos ministerios, sin comentario alguno del gobierno entrante. Su silencio, significaría su aprobación. Hablo de los ministerio de Energía (asunto que venía funcionando en condición de Comisión, “con rango” ministerial; algo así como un remiendo que duró muchos años), y esta mañana de “Economía, Fomento y Turismo”, que es la incorporación al de Economía, “servicios” que venían operando con cierta jerarquía.

Estos cambios representan no solamente la intención de poner orden en la casa, así sea a última hora, sino hacer visibles temas tan importantes como el emprendimiento y la innovación, y la que, en el mundo entero, se califica como “industria sin chimeneas”.

Parece, pues, que el gobierno entrante estuvo enterado a tiempo, y dio su consentimiento. Porque no es solo “crear un ministerio”, sino que ello tiene implicaciones jurídicas, de reordenamiento de procesos y, sobre todo, presupuestales. El primer impacto de este tipo de medidas es contra el fisco, el erario, el dinero de todos.

Si fue suficientemente informado el nuevo gobierno, y dio su aceptación, excelente. Como sea, me parece adecuado que se ponga orden en la casa, para que no haya “resquicios” legales, tanto de empresarios como de trabajadores, tanto del Estado como de funcionarios y tanto de Chile como de sus contrapartes en otros países, por mencionar algunos aspectos. Y si este orden, que se pone a pocos días de la salida del actual gobierno, y la entrada del nuevo, no produce sino aplausos de lado y lado, bienvenidos sean. Se esperaría, entonces, que “la transición”, que las aves de mal agüero presagiaron traumática, discurra civilizadamente, de “la izquierda” a “la derecha”, lo que podría revertirse en las elecciones del 2014, si así lo quiere el pueblo; discurra, decía, como corresponde a un país que se ufana de pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Ocde. Un club de pocos socios en el mundo.