Archivo de la categoría: Valores Humanos

Encuestas políticas; Primarias; TVN

CEPEncuestas. Por enésima vez: las encuestas son una farsa. La más reputada de Chile la hace una entidad que depende del Grupo Matte, el mismo grupo económico que protagonizó la vergonzosa colusión del papel higiénico (y le importó un carajo) Misma entidad que dirige un ex ministro de Educación, a quien echaron por incompetente. Me refiero a la encuesta del Centro de Estudios Públicos, CEP. Hace varios meses el CEP viene bombardeando a la gente a través de los todos los medios de comunicación (cuya propiedad son de la misma cuerda ideológica), para machacar que Sebastián Piñera será el próximo presidente. No son encuestas, sino derechamente publicidad. Las encuestas sirven para que las empresas midan la aceptación de uno de sus productos, o sus servicios, nada más. En lo político, como la encuesta CEP, son una farsa. Los candidatos deberían exigir que no los manoseen para ese montaje publicitario en favor de Sebastián Piñera. Máxime ahora, en que el CEP los descalificó a todos y declaró que Piñera ganará en la primera vuelta, tratando de desmoralizarlos. Goebbels en su salsa.

Primarias. Buena idea la de Alejandro Guillier: tomar la elección presidencial, en su primera vuelta, como unas primarias de la izquierda política para saber detrás de cuál candidato de deben alinear para aplastar al candidato de la derecha política Sebastián Piñera. ¿Por qué Marco Enríquez-Ominami, MEO, insiste en que Guillier diga expresamente que “lo va a apoyar”, en caso de que sea él, MEO, el ganador de la izquierda? ¿Qué parte de la propuesta no entendió MEO?

TVN. El cáncer del que padece TVN se llama ambigüedad: para unas cosas es del Estado, y para otras es empresa privada. Tiene que salir del closet. Definir que es una empresa privada, como los demás canales de televisión, y punto. Eso sí, dejaría de ser el botín burocrático que es ahora. El Congreso no debería refrendar esa ambigüedad. ¿Se acabará TVN si el Congreso no le da la plata que pide? No creo, pero quedaría parado en su realidad. Porque esa doble faz que luce actualmente es tóxica. ¿Para qué inyectarle recursos a un canal que no cumple la función social para la cual fue creado? ¿Para qué darle plata a un refugio de politiqueros en su directorio, y de burócratas en el resto de sus dependencias?

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No es un buen sistema las AFP; No+AFP

afpPueden desgañitarse los promotores de las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, ofreciendo el cielo y la tierra, pero son un robo para los trabajadores. Las AFP son, en realidad, cuentas de ahorro. Nada más. Y el pago de los intereses por tener el dinero en esas cuentas, es exageradamente bajo. En cambio, es alto el riesgo de que el ahorrador (trabajador) pierda su dinero. Lo vea esfumarse en manos de las AFP.

Poner el dinero, que es fruto del trabajo diario durante años y años, en una cuenta de ahorros, y que al final no le compensen ni siquiera el costo de la inflación, es perder el dinero. Y esto es lo que ocurre con las AFP.

De una parte, tantos años en que los trabajadores han tenido que depositar sus ahorros en esas cuentas, mal llamadas de ‘pensiones’, y los empleadores jamás han puesto un peso a favor de quienes, con su trabajo, han hecho que sus empresas funcionen y den utilidad. Solo ahora, en el 2017, los empresarios harán un aporte del 5%, de acuerdo con el proyecto de ley que se presentará ante el Congreso.

De modo que los empresarios no solo han depredado la vida, la energía existencial de los trabajadores; no solo han hecho utilidades a costa de romperle el lomo a los empleados, sino que no han hecho nada por sus ‘colaboradores’ (empleados), ni por la sociedad. No han aportado un peso.

De otro lado, los trabajadores son objeto de retención de una parte de su sueldo, con destino a las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP. Esto quiere decir que un grupo de empresarios, autorizados a captar esos dineros, y rentabilizarlos, han tenido una millonada a su disposición, sin hacer nada. No han hecho el más mínimo esfuerzo por seducir esos dineros, sino que pasivamente se les entrega para su “administración”. Por eso, las AFP son parásitos del dinero de los trabajadores.

Toman el dinero de los empleados y hacen negocio con él, y le devuelven al dueño real del dinero, el trabajador, una miseria. Pensiones que no llegan a los 100 mil pesos. Pero ellos, los parásitos de las empresas administradoras obtienen utilidades multimillonarias cada año. Las AFP son un negocio pulpo en manos de parásitos.

Y ahora, cuando los empresarios, por fin van a poner 5% de cotización en favor de los empleados (de los que exprimen su fuerza laboral), los señorones de las AFP hacen más bulla que las gallinas cluecas, y consideran que “el Estado no puede tocar esa plata”. ¡Consideran que el Estado no puede cumplir su función social!

En su voracidad parasitaria, las empresas administradoras del dinero de la jubilación de los trabajadores meten miedo a la gente para que ellos puedan volver a quedarse con este mayor dinero de los empleados, proveniente del 5% de los empleadores, y aumentar sus utilidades.

Porque ellos usan el dinero de los trabajadores, pero las ganancias que obtienen no las comparten, sino que las fragmentan, y la mayor parte, casi la totalidad, es para ellos, y la miseria restante para los trabajadores. Así se permiten sus autos de lujo, sus mansiones de lujo, sus casas de campo de lujo, sus cuentas bancarias de lujo, y sus hijos estudiando de lujo en Europa o Estados Unidos.

No+AFP, porque es un robo al dinero de los trabajadores. La plata de las jubilaciones no debe ser para que un grupito de privados obtenga millonarias ganancias, a expensas de la miseria de los jubilados.

Las AFP son un sistema perverso, un sistema de cuentas de ahorro que no paga intereses a los clientes.

No+AFP, porque el sistema de cuentas de ahorro, que pomposamente llaman “sistema de capitalización”, no es tal, porque ellos no capitalizan al trabajador, que es su cliente, sino que capitalizan sus propios bolsillos, haciendo negocios con el dinero de los pobres.

 

País sombrío; bebés usados; mal ejemplo en la tele

monga21) Yerko Puchento dijo: “Piñera se metió a ver a la Monga (en Fantasilandia) y pregunto: ‘¿Cecilia Perez, eres tu?’”, y Cecilia Pérez (foto) denunció a Yerko Puchento ante el Consejo Nacional de Televisión por decir eso. ¡Denunció a un payaso! ¿Una ‘estadista’ liándose a combos con un payaso? ¡Qué payasada! Y si gana, supongamos que así sea, ¿qué gana? ¿Qué no le digan fea, Monga*? Y después de eso, ¿qué? ¿Se sentirá la redentora de Chile? Sería un triunfo triste. A este paso, nos volvemos tontos graves. Un país sombrío.

2) Con preocupación he visto en televisión un anuncio de un banco, en el que usan a un bebé (de pocos meses de nacido), en primer plano, para ofrecer sus productos financieros. El banco es Falabela, y me parece que aquí hay un abuso del bebé, y de la figura de los bebés. Lo digo ‘mirándote a los ojos’. ¿Habrá una legislación al respecto?

3) Qué asquerosa la promoción de Tvn, o TvChile, para sus transmisiones deportivas. Salen Pedro Carcuro, Marcelo Barticiotto y Patricio Yañez, y usan la imagen de Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, cuando hundió su dedo entre las nalgas del delantero uruguayo Edinson Cavani. ¿Tvn, o TvChile, se enorgullece de ese acto asqueroso, y lo pone de emblema del país? ¡Qué decadente!

4) Julio César Rodríguez, bueno para el dinero y los chistesitos flojos, además de hablar como si tuviera la boca llena de babas, usa el idioma como le da la gana. Los de la televisión son, de algún modo, pedagogos para los televidentes. Por eso, si se habla mal, la audiencia va a creer que así es correcto, y el error se multiplica. No le basta el ‘piedrazo’ (¡esa palabra no existe en español!; se dice “Pe-dra-da”), sino que saca pecho para decir que no esperaba darse “puñalazos” con Claudia Schmitd. ¡Puñalazos! ¿En Hualpén se dan puñalazos? (De paso, decir que le creemos a Claudia Schmitd sobre su salida de ‘Primer Plano’, y no al mercachifle del periodismo Julio César Rodríguez). No existe la palabra ‘puñalazo’ en español. No existe. ¡Se dice Pu-ña-la-da!
*(Monga=mujer gorila)

De Santa Cruz a Lagos Escobar

andres-santa-cruzPrepotente. Yo creo que es porque no se los ha metido presos, por los delitos que han cometido a los ojos del país entero durante los últimos diez años, que estos señorones de los barrios del oriente de Santiago son tan prepotentes, y tan agresivos con el gobierno. Un ejemplo, el nuevo presidente de las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, Andrés Santa Cruz (foto), a su vez ex presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC (es decir, de los mismos), que, en forma prepotente “manda a callar” al gobierno y le dice que no debe opinar, sino “hacer cumplir la ley”. Obvio, una ley que, hasta hoy, favorece el latrocinio que cometen las administradoras de fondos de pensiones con el dinero del pueblo chileno. ¿Qué le pasa a este señor? ¿No se ha enterado que el sistema de pensiones hizo crisis en Chile y en el mundo entero? Un sistema que solo deja sueldos multimillonarios para los ‘directores’ de los fondos (¿recuerdan a Pablo Longueira presentando su curriculum vitae en las AFP, después de la crisis de diarrea que le dio cuando hizo el tony de candidato presidencial e intuía una investigación penal en su contra, que está en curso?), y utilidades multimillonarias para los socios de esos fondos, pero unas pensiones miserables para quienes ponen su dinero, durante años de sudor para, supuestamente, vivir tranquilamente los últimos años de su vida. Ver sufrir a los chilenos con pensiones miserables es un acto de extrema crueldad, de lesa humanidad. ¿Cuándo, estos señorones ‘empresarios’ aportarán para las pensiones de los trabajadores que les permiten hacerse ricos? En todas partes del mundos los empresarios aportan, ¡menos en Chile! Es un negocio de una decena de personas, controlando los dineros de cientos de miles de chilenos, que ya no tiene futuro. Ya hizo crisis. Pero este señor Santa Cruz se siente por encima de la realidad y por encima del gobierno. Sin embargo, al final, cuando le piden una propuesta para mejorar el sistema, sale con el mismo chorro de babas de sus antecesores: aumentar el monto de las cotizaciones y aumentar la edad de cotización. Con esta propuesta ramplona lo que quieren es perpetuar, en las condiciones actuales, el mismo negocio de promesas, el mismo sistema de engaños, y antisocial.

ricardo-lago-escobar-_101Esperpento. Otro que está fuera de la historia es Ricardo Lagos Escobar (foto). El artífice, por cierto, de que los señorones delincuentes de los barrios del oriente de Santiago no paguen con penas de cárcel sus delitos económicos. Por eso lo aman los ‘empresarios’, porque es un protector de sus pillerías. (Digamos, de paso, que también legitimó la Constitución del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet) Pero digo que está fuera de la historia porque ya le pasó su tiempo, y sale, prepotente, a presentarse como ‘alternativa’, como ‘nueva propuesta’ para las próximas elecciones presidenciales. Da tristeza ver y escuchar a este señor, con sus argumentos obsoletos, y su voz gagá, hablar de ser la alternativa para suceder a la presidenta Michelle Bachelet. No tiene nada qué proponer. Fue opositor, solapado, de varias reformas, entre otras la del sistema de pensiones. Él, está de acuerdo con Andrés Santa Cruz. Se ha convertido el señor Lagos Escobar, más bien, en un estorbo a la límpida carrera de Alejandro Guiller. En este sentido, es más retrógrado que Sebastián Piñera, y todos los de su corrillo. Pero de esperpentos como Ricardo Lagos Escobar está hecha la política.

¿Hay razones para protestar contra las AFP?

AFP-collage_816x544En 1990 el diario El Mercurio anunciaba (foto inferior) que los fondos de pensiones estaban rentando al 6 % y 7 %, por lo que se preveía que en el 2020 la tasa de retorno para el ahorrador en las AFP sería 100 % del sueldo al momento de recibir su pensión. Mentira. Hoy sabemos que es una de las tantas mentiras del sistema fraudulento que impuso en Chile, como país-laboratorio del neoliberalismo, el traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, del que medran sus epígonos.

Cada año sale el gremio de las AFP (¡tienen gremio!) o el ministro del Trabajo de turno (¿cómplice?) a decirle a la gente: La rentabilidad de las AFP es negativa, pero no se salgan de los fondos porque lo importante es el ‘largo plago’. Mentiras. Desde 1990 hasta el 2016 han pasado 26 años (¿será corto, o largo plazo para esos voceros?) y los pensionados no obtienen, en el 90 % de los casos, más de 146 mil pesos mensuales. No importa si su sueldo fue de 800 mil o un millón de pesos, está recibiendo mucho menos de la mitad en forma de pensión.

Porque el negocio está en los sueldos multimillonarios y los ‘bonos’ que recibe la manga de El Mercurio en 1990 - copiazánganos (foto superior) de los directorios de cada una de las AFP. Ellos, perfumados y en autos de lujo, viviendo en el oriente alto de Santiago, ¡con dinero de los pobres! Esos personajes, chupan el dinero (y la sangre) de las personas honestas y trabajadoras, a las que, al final, no les queda más que una miseria de pensión. Se sabe que, en el 2015, recibieron 20 mil 560 millones de pesos en sueldos y ‘bonos’.

En el caso de AFP Habitat, repartió parte de sus utilidades, que deberían ir a engrosar las pensiones de los ahorradores en ese fondo, entre los 8 miembros de su directorio: les dio 1.000 millones de pesos por sus ‘servicios’.

A esos señorones de los directorios que, supuestamente representan a los ahorradores (usted y yo), no les interesa obtener una buena pensión para sí mismo. No les interesa. Porque con el dinero ganado mientras son ‘directores’, además de llevar en Chile una vida de millonarios de Wall Street, pueden montar empresas, comprar acciones, asociarse en ‘emprendimientos’, ahorrar en el exterior, etcétera. Y pasan del gobierno a una AFP con rapidez asombrosa, como el propio presidente de la Asociación de AFP, Rodrigo Pérez Mackenna. ¿Recuerdan que Pablo Longueira, cuando quedó al descubierto el manejo ilícito (o delictivo) de fondos políticos que hacía (como buen alumno de Jovino Novoa), presentó su curriculum vitae a las AFP para ser uno de los miembros de uno de esos directorios? Estos son ejemplos de quiénes ocupan esos cargos y con qué fin.

El sistema de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) es perverso. Sádico. Digno de criminales de la peor especie, que se dan gusto viendo la agonía de sus víctimas, hasta el último suspiro. Dan grima, en realidad, estos tipos perfumados de los barrios altos del oriente de Santiago. ¡Y las organizaciones de trabajadores los eligen para que los ‘representen’ en los directorios! ¿Y qué hacen estos tipos? Toman el dinero de los pobres, y lo invierten, sin reato ético, en las empresas del coludido ‘empresario’ Eliodoro Matte: ¡allí tienen 2 Billones de pesos! Hacen negocios en beneficio personal, con el dinero de los pobres.

Este sistema debe desaparecer. Los empresarios tienen que aportar a las pensiones de quienes dejaron lágrimas, sudor y sangre en sus empresas para que ellos se volvieran más ricos de lo que ya eran de cuna. El Estado tiene que intervenir. La razón de ser de la vida es el bienestar de las personas. De todas las personas. No solo de algunas. El Estado debe vigilar e intervenir, sin dudas, para esto sea cierto.

Un 11 de septiembre en que se perdió el decoro

salvador allendeHoy se cumple un año más de un sueño frustrado. El sueño de una sociedad más justa, inclusiva y democrática. Sueño que fue atacado de manera aleve con tanques de guerra, aviones de combate y soldados y marinos blandiendo fusiles.
Hoy se cumple un año más del asalto delictivo a La Moneda, perpetrado en 1973 por un grupo de alevosos militares que pisotearon el orden constitucional del país, y emprendieron una era de terror con asesinatos, desapariciones y torturas. Una era en que el sistema estatal fue puesto al servicio de la barbarie, las masacres y la impunidad, en un prolongado acto de lesa humanidad que duró 17 años.
Hoy se cumple un año más en que una cuerda de facinerosos irrumpió en La Moneda, produciendo la muerte del presidente constitucional de Chile, el socialista Salvador Allende (foto). Con sus mentes calenturientas y la consigna de ser los redentores del país, los militares de esa época se movilizaron como los títeres pusilánimes que fueron de un grupo de civiles privilegiados que, coludidos, empezaron a saquear el Estado y enriquecerse hasta el límite actual de sus empresas y bancos.
Hoy es un día para rendir tributo a todos aquellos héroes ciudadanos que soñaron con un país más justo y una riqueza redistribuida más equitativamente, y fueron desaparecidos y asesinados. Héroes de un sueño de justicia social que sigue vigente, que mantiene su calidad de amenaza para los privilegiados que se han enriquecido hasta la saciedad, muchas veces de manera ilícita, pero que quieren más. Una amenaza para ese grupo oligárquico que detenta los bienes y servicios elaborados con sudor del pueblo. Grupo de enfermos de codicia que ocupan el Congreso y la Bolsa de Santiago, y detentan las grandes empresas, los bancos y las universidades y colegios. Grupo oligárquico sediento siempre de sangre y de dinero.

Los sofismas de Gonzalo Rojas (no el poeta)

gonzalo rojas sánchezCon sus mismas palabras, párrafo por párrafo, me permito usar “el discurso” del señor Gonzalo Rojas (foto, que no el poeta de Lebu, Rojas Pizarro, sino un homónimo, Rojas Sánchez, de menos casta) para decir exactamente lo opuesto de su destemplado intento (es un obsesivo en su temática, es monotemático, cuatro veces más recalcitrante que Hermógenes Pérez de Arce), intento de menoscabar y sabotear los avances hacia un Chile inclusivo, con mayor bienestar social, donde todos tengamos las mismas oportunidades que hoy solo tiene la casta que él defiende: la de los habitantes de los barrios altos del oriente de Santiago.
Al título que él usó, socarrona, bobaliconamente, de “Por fin, ¡el socialismo!”, sugiero su lectura, develando lo velado, con el título “Por fin un gobierno intenta sacar al país del atraso”:
Con apenas seis meses de gestión, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha mostrado cuán atrasados están los compromisos del Estado con los gobernados.
Desde el primer minuto, desde el Gobierno y desde el Congreso se ha mostrado el afán por superar este retraso social, causado por la casta nacida del festín de la dictadura.
La marea de conciencia sobre la urgencia de superar el atraso social inunda ya todas las dimensiones de la vida nacional: la enseñanza, la salud, la diversión, las relaciones laborales, el deporte, la judicatura, el orden público, la familia, los tributos.
Afortunadamente, está ocurriendo.
La cadena lógica es obvia: si la educación y la salud es para que ese grupo de empresarios nacidos del festín de la dictadura lucren, si la propiedad es excluyente, si el emprendimiento no puede ser sino de algunos emparentados con esa casta, si la familia es un pretexto para cohonestar delitos y fraudes, si la vida y la personalidad de los ciudadanos son desechables porque así lo determinaron los señores de La Dehesa, Las Condes y Los Trapenses, no es posible que eso siga en pie.
Hay que salir de semejante atraso.
Los áulicos del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet muestran su peor cara cuando son confrontados con la muralla de privilegios excluyentes, nacidos de ese festín, sin Dios ni ley, que significó para sus bolsillos esa dictadura.
La derecha, sus áulicos, deberían ganarse la plata limpiamente, y no haciéndole trampa al erario del pueblo, a la dignidad de los negocios y hacer gala de la buena cuna que dicen ostentar.
Que trabajen igual que el resto, en vez de creerse los ungidos para mandar.
Afortunadamente quedan todavía más de tres años de gobernar con otra perspectiva, distinta de la casta nacida de la vergonzosa dictadura que vivió Chile. Lo único que puede hacerse es mostrar todos y cada uno de los perjuicios que esa casta les causa a los chilenos.
Los ideales, si existen, de esa clase rancia y retardataria, son pura ficción. Sus palabras engañan, son pura retórica. Sus políticas destruyen, no tienen ideología. Creen que la trampa, la ley amañada, el robo, el delito velado e impune son una ideología.
La derecha intenta sacar a las personas de sus coyunturas, descoyuntarlas después de haberlas exprimido con salarios de hambre y tratarlas como parias.
Cuando logra fortalecer sus vínculos con Dios, con sus familias y con sus tradiciones, esa casta lo hace con el único fin de mantener la ficción de la “libre empresa”, pero el único Dios que tienen es el dinero.
Su familia son los cómplices. La tradición, es la que ellos se inventan. La verdad es su mentira alienante.
En el nombre de la “libertad” desbancan a la justicia, la pisotean, la burlan. No saben hacer los de esa casta del oriente de Santiago, más que construir mayor desigualdad. Cuando los ciudadanos (que ellos denominan “individuos”) han sido reducidos a manos que se estiran para pedir la presencia estatal, los de esta casta anacrónica han alcanzado el mayor de sus objetivos de control.
Ellos, allá arriba, hablando de “libertad”; todos los demás, acá abajo, padeciendo su dominación.
La actividad normal de las personas comunes y corrientes es desfigurada y convertida en la existencia virtual de seres administrados por esa casta de desiguales, que habitan en Las Condes, La Dehesa y Los Trapenses, quienes dictaminan sobre la totalidad de nuestras vidas: no comprarás, no emprenderás, no educarás, no circularás, no opinarás, no donarás, no votarás por la izquierda ni por los independientes, creerás solo las noticias que les damos desde los medios de comunicación que son de nuestra propiedad exclusiva.
Así se está construyendo la gran ficción de “un Chile libre”.
Toda la utopía de la derecha resulta ser efectivamente lo que no puede edificarse en lugar ninguno, si se quiere el mínimo bienestar de las personas, a menos que hablemos de opresión, envilecimiento del ser humano y postración social.
Quizás la pasión por una sociedad más justa, con igualdad de oportunidades, donde la riqueza pueda estar en muchas manos, sea la única condición para poder enfrentar debidamente esa casta de manos sucias y sucias conciencias, y no quede más que agradecer la oportunidad y exclamar: Por fin un gobierno, como el actual, está dispuesto a avanzar un poco más allá de esta sociedad desigual, coartada, abusada por unos pocos que se dicen depositarios de “la libertad”. (Y se les llena la boca diciendo “libertad”)