Archivo de la categoría: Presidencia de la República

AFP mentirosas; Punta Peuco; Beatriz Sánchez

no-afpAFP mentirosas. Por favor, no se dejen engañar por el canto de sirenas de las AFP, que salieron ahora a decir que “mire lo que se perdieron” los que pasaron sus ahorros a los fondos D y E, porque el fondo A ganó, en un solo mes, un millón de pesos. ¡Cantos de sirenas! No les crean. Si ellos mismos promocionan ese fondo A, y el B, como “de largo plazo”. Así que hay una contradicción en sus tontos argumentos. Si en un mes ganaron un millón de pesos, en 15 o 18 años, que es la proyección de las propias AFP, ese millón se va a esfumar. Como ya se ha esfumado para los pensionados que tienen mesadas miserables, con el argumento de que “el mercado” así lo quiso.

De modo que el señor Larraín (¡otro Larraín!) de las AFP no debe mentir, no debe salir con sus cantos de sirena, porque no le creemos.

A ellos, a los dueños de las AFP les interesa que la gente tenga la plata en los fondos A y B, que son los que trabajan intensivamente las acciones y otros papeles volátiles, y de donde ellos sacan sus utilidades (que no traspasan a los ahorradores)

En el 2015 ganaron casi 900 millones de dólares, pero las pensiones promediaron escasamente los 200 mil pesos.

Hoy (no “en esta jornada”, como dicen los periodistas “intelectuales”), hoy, vi la grabación de un energúmeno que se inventó el Canal 13, amenazando a quienes digan que las personas deben cambiar sus ahorros (que son del trabajo de toda la vida) a los fondos de las AFP más seguros o conservadores: los fondos D y E.

Primero dijo ese sujeto que se inventó el Canal 13, que nadie puede hablar de las AFP si no es experto en economía, y segundo, dijo que podía tener consecuencias penales el hecho de exhortar a la gente a cambiarse a los fondos D y E.

¡Para no creer!

Damos por descartada la primera amenaza, porque semejante imbecilidad no resiste ningún comentario. Es tanto como si dijera que nadie puede comprar pan si no es panadero. ¡Qué idiota!

Y sobre el segundo punto, el energúmeno inventado por el Canal 13 dijo esta mañana, hoy, que “en Estados Unidos penalizaban esas conductas”. ¿En Estado Unidos penalizan las recomendaciones de los asesores financieros, o la voluntad de la gente de poner su dinero donde quiere? ¡Mentiroso!

¿A quién quiere engañar ese sujeto que se inventaron en Canal 13?

Quizás se refirió a la penalización que hay por exhortar a “retiros masivos de dinero” de bancos o entidades financieras. Eso se llama “pánico económico”, pero eso es otra cosa.

En Chile nadie está diciendo que la gente retire sus ahorros de las AFP, sino que se cambien de fondo. Pero parece que algo tan sencillo no lo entiende el personaje que se inventó el Canal 13.

Valga reiterar el llamado del movimiento ‘No+AFP’, que apoyamos enteramente: ¡Todos los chilenos deben sacar sus ahorros de los fondos A, B y C y ponerlos en los fondos D y E!

Hay que hacerlo ahora mismo. Pasen la voz.

Por una sencilla razón, a pesar del energúmeno que inventó el Canal 13: son fondos de una más baja rentabilidad, es cierto, pero más seguros en el largo plazo, que los fondos A y B.

¡Fuera ese idiota que se inventó el Canal 13!, que no solamente obliga a que la gente tenga sus ahorros en las AFP (porque no hay alternativa, excepto la que gozan los de las fuerzas armadas, que no se comen el cuento de las AFP y tienen unas excelentes pensiones, que promedian los 700 mil pesos), sino que, además, nos obliga a tener los ahorros en los fondos A, B y C. Y este intento de extrema coerción se llama… ¡fascismo!

Punta Peuco. Decir solamente que resulta macabro el show que se han inventado los Punta-Peuco2pinochetistas sobre las indulgencias para los presos enfermos de Punta Peuco. Se rasgan las vestiduras y gritan que es parte de los derechos humanos dejar libres a esos presos enfermos. Obviamente nos oponemos a que salgan esos presos. Y decir que no son “viejitos enfermos que están presos”. “Abuelitos”. No. No son viejitos ni abuelitos, sino asesinos, criminales, torturadores que se volvieron viejos. Son asesinos, torturadores y criminales que deben estar tras las rejas. Eso es todo. Lo demás es intentar tergiversar algo tan sagrado, como los derechos humanos. Pero los derechos humanos obran para las personas de bien.

Beatriz Sánchez. Simplemente saludar la presencia de Beatriz Sánchez, una periodista beatriz-870x480que ha hecho honor a la profesión, y ahora se presenta como opción electoral del Frente Amplio en las próximas elecciones presidenciales. Saludamos su presencia porque eso le hace bien a la Democracia. Algunos podrán burlarse diciendo que solo es “un testimonio” o “una aprendiz” o “alguien sin experiencia” que no merece atención. ¡Cínicos! Ni los testimoniales, ni los aprendices de política, ni los sin experiencia, son responsables de las pensiones miserables de las AFP, de la educación y la salud caras, de las desigualdades sociales y económicas. De modo que la presencia de Beatriz Sánchez, como una opción presidencial sensata, es bienvenida.

 

Anuncios

Coludidos absueltos y congresistas patudos

Corte de ApelacionesColudidos absueltos. No hablo como jurista ni conocedor de leyes, sino como ciudadano común que mira con profunda extrañeza y decepción la actuación de la Corte de Apelaciones de Santiago, que absolvió en las últimas horas a los ‘ejecutivos’ de las farmacias que se coludieron para manipular los precios de los medicamentos de primera necesidad. Lo increíble es que esos señorones de las farmacias se habían declarado responsables de la colusión, pero la Corte de Apelaciones les dijo: “No, ustedes no son culpables, ustedes son personas ejemplares y por eso quedan absueltos; váyanse para sus casas, a reírse y celebrar la burla a la ciudadanía”. A quienes todo el país vio como delincuentes confesos del delito de colusión, los señorones de las farmacias Salcobrand, Ahumada y Cruz Verde, resulta que se trató de una alucinación nada más.

Congresistas patudos. ¿Desde cuándo el presidente, en este caso la Bachelet en Araucaníapresidenta Michelle Bachelet, tiene que estar cargando con los congresistas en sus visitas a determinados lugares, o informándoles que hace y que no hace? ¿Desde cuándo? Eso no se ve en ninguna parte del mundo. Pero en Chile, esos señores (casi siempre zánganos que cobran una millonada por hacer leyes a favor de los empresarios) se volvieron dignos, y ‘enfurecieron’ porque la presidenta viajó a la Araucanía “y no les avisó”. Expresaron su molestia: el demócrata cristiano Mario Venegas y el ‘pepedé’ Joaquín Tuma; pero se la echó René Saffirio, que protestó “en su cuenta de tuiter”. No, señores, los presidentes no están obligados a cargarlos para todos lados, ni a reunirse todo el tiempo. En Chile hay independencia de poderes. ¡Que no sean igualados!, tanto los ‘oficialistas’ como los de ‘oposición’ (en realidad, los pinochetistas de la ultraderecha Unión Demócrata Independiente, Udi, que cuentan entre sus íconos a delincuentes como Jovino Novoa)  Por fortuna, hay congresistas como Manuel José Ossandón, de Renovación Nacional; él destacó como ” positivo que por fin la mandataria se despliegue hasta la región, es un punto de partida”.

 

El silencio de Michelle Bachelet no es transparencia

michelle bacheletHace más de un año, cuando estaba en furor la campaña electoral presidencial dije en este blog que cualquiera de las candidatas, Evelyn Mattei o Michelle Bachelet, haría un mal gobierno. Dije que era solo una intuición. Acerté.
Lo dije, aunque Michelle Bachelet tenía en ese momento un índice de aprobación popular de increíble 80%, y un programa de gobierno al parecer robusto, con reformas claves en tributación, educación y transparencia. Llegado el momento, tenemos una reforma tributaria de la que los ricos se mueren de la risa, una reforma educativa desenfocada y cero transparencia.
Lo peor que hace este gobierno y la propia presidenta es guardar silencio. Esta táctica le sirvió para ganar las elecciones, porque guardó silencio a pesar de la lluvia de críticas y mentiras que lanzaron sobre ella los señores de la oposición de derechas hasta el último día en que fue candidata. Pero ahora, en el gobierno, su silencio se ha vuelto incómodo, cómplice, una mala señal.
Guardó silencio cuando su hijo Sebastián Dávalos Bachelet (que yo prefiero llamar como acertadísimamente lo definió Yerko Puchenco: ‘guatón traspirado de los aros picantes’) resultó metido en un negocio, no diremos turbio, sino sospechoso. Guardó silencio, aunque debió, ese mismo día, suspender momentáneamente las vacaciones y salir públicamente a echar a su hijo del puesto donde lo apernó en La Moneda.
No hizo nada. Error.
Ahora, cuando todas las flechas envenenadas le han caído al exministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, la presidenta Bachelet guarda silencio sobre la existencia de una “pre campaña” electoral cuando ella estaba en la oficinas de la mujer en Naciones Unidas.
Pre-campaña que lideró Peñailillo y financió Giorgio Martelli, el mismo que obtuvo recursos del yerno del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, el señor Julio Ponce (¿Por qué no está detenido en la cárcel?) ¡Qué penoso que la izquierda se financie del pinochetismo!
Silencio de la presidenta Michelle Bachelet que le hace daño a ella.
Porque en su corazón se acumula una mentira que la va a carcomer por el resto de su vida. Dije una mentira, pero en realidad son dos mentiras: que no sabía nada de las andanzas de su hijo y que no sabía nada de las andanzas de Peñailillo y Martelli.
Qué decepción para quienes tuvieron (o tuvimos) una esperanza en que las cosas serían mejor. Pero todo ha sido turbio. Quizás sea la comprobación, tonta, de que segundas partes nunca son buenas.
Como sea, la presidenta está al debe con la gente, y con la verdad.

Gabinete; Amaro; Michelle Bachelet; Sampaoli

la monedaFracaso. En las próximas horas o minutos, seguramente después de que publique este artículo en el blog, se dará a conocer el “nuevo” gabinete de gobierno. El anterior fracasó (sí, esta es la palabra adecuada) por mentiroso. Nos hicieron creer que la maza descargada sobre la derecha (pillada en la financiación ilegal de las campañas políticas) se debía a las manos limpias que tenían los ministros. “Dejemos actuar a la justicia, a las instituciones”, se nos dijo. Pero en cuanto esos mismos ministros resultaron también untados en procedimientos no santos para financiarse, se nos dijo, como si fuéramos idiotas, “No hagamos de esto una cacería de brujas”. Estas mentiras, estos encubrimientos, son el fracaso del gabinete. Gabinete sobre el que Carlos Peña se refiere aquí.
De su artículo, retomo lo siguiente: “El nuevo gabinete –una previsible mezcla de saldos y novedades– tiene delante suyo ante todo un desafío de circunspección para que las cosas resulten. Su primera tarea consistirá en atender a lo que Ortega y Gasset llamó alguna vez la orden del día: disponerse a gobernar sin ilusiones, curarse de la manía de profundidades, recordar la sabiduría de Mitterrand según la cual en política no son las intenciones ni la subjetividad las que importan, si no los resultados. Esa es la única forma de evitar que la próxima vez de nuevo se cambie el gabinete con el sentimentalismo y las lágrimas de quien abandona un sueño”.
La burla. No entiendo aún por qué se burlaron del mejor periodista chileno Amaro Gómez Pablos (foto), en amaro gomez pablosrelación con el cambio de gabinete. Hasta Yerko Puchento, de quien soy enfebrecido seguidor, lo hizo, cometiendo el mismo error. La burla fue porque Amaro entrevistó hace unos días a la presidenta Michelle Bachelet y le preguntó si venía en camino un cambio del gabinete, como consecuencia de los dislates del actual. La presidenta dijo que no. Pero la semana que pasó la entrevistó Mario Kreutzberger (“Don Francisco”) y la presidente dijo que sí, que le había pedido la renuncia a todos los ministros y se iba a dar 72 horas para anunciar los cambios en el gabinete. Y por esto trolearon a Amaro. ¿Podrán ser más imbéciles? Deberían haber troleado a la presidenta Bachelet, que no le dijo la verdad a Amaro cuando le preguntó por el cambio de gabinete. Pero suponiendo que ella todavía no estaba lo suficientemente convencida de la necesidad de un cambio de gabinete, hasta que la situación del ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, se hizo insostenible al mentir sobre sus “trabajos profesionales” que le hizo a Giorgio Martinelli, que explicarían las boletas que emitió. Y si no era así, la presidenta puede decir en una entrevista del martes que no hará nada sobre equis asunto, y el miércoles proceder a cambiar cosas de ese asunto. Esta es, por cierto, características de los mandatarios: cuando dicen que “No”, es muy probable que la realidad sea “Sí”, y viceversa. Imbéciles los que trolearon al mejor periodistas de Chile, Premio Internacional de Periodismo Príncipe de Asturias, galardón que ninguno de los pretendidamente encumbrados periodistas actuales ha podido obtener. Ni lo obtendrán jamás.
Sospecha. No me baso en estadísticas, ni en análisis históricos, ni en sus Jorge Sampaolideclaraciones, ni en nada más que un pálpito: Jorge Sampaoli (foto) va a salir con un chorro de babas en la Copa América. O quizás lo diga por la gente que convoca: a los mismos que han sido inflados por los periodistas deportivos payoleros, pero que son troncos, seamos sinceros. Me refiero a Jorge Valdivia, Jean Beausejour, Matías Fernández y los demás troncos del grupo del Rey de los Asados, Claudio Borghi. Teniendo más de cien o doscientos futbolistas profesionales en Chile, prefiere lo malo conocido. Los mismos con las mismas. Y si el argumento es que no tienen antigüedad, lo mismo se hubiera dicho de los que ahora son “antiguos”. Veo mal a Sampaoli, no tiene personalidad y cada vez más se parece a Borghi.

¿Se rumora que la presidenta Bachelet renunciaría?

michelle bacheletUn momento difícil vive hoy Chile. Y no solamente por los temblores de tierra, las amenazas de erupción del volcán Villarrica, los incendios en el sur que arrasaron con bosques nativos y por las múltiples avalanchas en el norte, que tienen en este momento en emergencia esa zona, sino por los entuertos que se han descubierto en la manera cómo se financian algunos políticos.
Este es quizás el asunto más espinoso. Porque denota un submundo de contubernio de la clase política, sin distingos de partidos, con las grandes empresas, o algunas de ellas. En particular, dos de ellas: las del Grupo Penta y las del Grupo Soquimich.
Identifico a Soquimich como un “grupo” porque esta empresa es la cara visible del entramado que ha creado su dueño, el pinochetista Julio Ponce, a través del sistema de “empresas cascada”. Cascada quiere decir que una empresa está ligada con otra y esta con otra y esta con otra, y esta con la primera y la segunda con la octava, y la tercera con la quinta, en una red de vasos comunicantes mediante la cual manipula el valor de las acciones y, por ende, el mercado de valores y, por ende, las utilidades de los accionistas. Un verdadero entramado delictual o delincuencial.
Pero volvamos a la financiación de algunos políticos con algunas grandes empresas. Se conoció que Penta financiaba a políticos del extremo derechista partido Unión Demócrata Independiente (Udi). Lo hacía mediante la emisión de boleta por parte de los políticos o sus cercanos, por actividades que jamás se llevaban a cabo. De esta manera, Penta y los políticos justificaban ese movimiento de dinero. En realidad se estaban financiando las campañas electorales mediante un mecanismo en el que los documentos contables eran “falsos ideológicamente”, porque no correspondían a servicios prestados realmente.
Y lo peor, lo más cínico y delictual o delincuencial del sistema, es que con esas facturas o boletas o papeles de cobro por servicios no prestados, Penta pedía devolución de impuestos. O sea, hay una doble defraudación: 1) a la contabilidad de la empresa que presentaba ante el Servicios de Impuestos Internos (Sii), y 2) al Sii que terminaba devolviendo dinero a Penta de manera “inocente” (porque debajo de la apariencia de legalidad, estaba el fraude).
Este mismo sistema lo aplicó Soquimich (también conocida como SQM), para financiar a políticos de izquierda, integrantes de la alianza política Nueva Mayoría, actualmente en el gobierno a través de la socialista Michelle Bachelet (foto)
Es decir, que la podredumbre no es solo de la derecha pinochetista, sino también de la izquierda.
Obviamente, esta irregularidad, que constituye una vergüenza para los partidos políticos, el fisco nacional y el empresariado, pone en entredicho los valores de legitimidad institucional sobre los cuales está fundada la república.
Ante esta debilidad institucional se oyen voces de quienes afirman que la presidenta Michelle Bachelet estaría pensando en renunciar. Como lo hizo Benedicto XVI.
Sobre la posible renuncia de la presidenta Bachelet el periodista Tomás Mosciatti le preguntó al principal candidato a la presidencia del Partido Socialista, Camilo Escalona (antiguo paladín de la Michelle Bachelet en su primer gobierno) y él no lo confirmó, pero tampoco lo desmintió. Admitió, en cambio, que él también había escuchado ese rumor.
¿Renunciará la presidenta Michelle Bachelet, poseedora en el más reciente sondeo de opinión de una aprobación de solamente el 31 por ciento de los chilenos?
Pero la pregunta más difícil es: Y si renuncia, ¿quién podría reemplazarla? Institucionalmente puede ser que le corresponda asumir provisionalmente al presidente del Senado, ¿y después? ¿Convocar elecciones? ¿Y por quién votar, si los que aspiran a La Moneda también “están untados”?

Después de la renuncia de Dávalos Bachelet

sebastián dávalos bacheletSí, renunció. Pero queda uno con una sensación de insatisfacción. Como que se salió con la suya. Como que fue una burla su propia renuncia, para evitar responder por los hechos concretos y su condición política en el gobierno de su mamá, Michelle Bachelet. Viéndolo por la televisión, Sebastián Dávalos Bachelet (foto) me pareció un auténtico narciso. Cuando renunciaba, lo que hizo fue decir que Yo he sido buen funcionario, Yo he sido calumniado, Yo no he cometido ilícito alguno, Yo no acepto preguntas, Yo hablaré después con la prensa. Yo, yo, yo. Un ególatra, un arrogante y vanidoso hijo de mamita, que se cree el centro del mundo. Y cuando dijo que, “humildemente pedía perdón”, en realidad estaba dolido por haber sido atrapado. Después de siete días, primero en vacaciones con su mamá y su esposa (el ‘palo blanco’ de todo este entuerto) en Caburgua, y después de un silencio en Santiago, salió a renunciar. Lo hizo con displicencia. Lo hizo molesto, ofendido, herido en su egolatría, en su narcisismo y su arrogancia. A duras penas mencionó el gobierno de su mamá: “Entiendo el malestar que ha generado esta situación y asumo el perjuicio provocado que ha dañado a la Presidenta de la República y al gobierno, quienes cuentan con mi total y absoluta lealtad”. ¿Ven? Entiende el daño, pero lo importante en la frase es “mi total y absoluta lealtad”. Yo. Mi. “Es debido a lo anterior que no me queda más que pedir humildemente perdón por este amargo momento”, dijo, pero por tener que renunciar.
Y renunció, pero lo hizo para que no se hablara del hecho concreto por el que lo hizo. Renunció para evadir su responsabilidad. Ni siquiera miró a la cámara.
Enseguida de la renuncia de Sebastián Dávalos Bachelet habló el ministro de Justicia, José Antonio Gómez, y repitió que el hijo de la presidenta “no cometió delito”. Un periodista, quizás con la misma desazón con que estábamos viendo el televisor, le preguntó: “Si no cometió ilícito y todo lo hizo bien, ¿por qué renunció?” El ministro Gómez trastabilló y respondió con un circunloquio de los que saben dar los políticos como él. No supe el nombre del periodista, pero fue la mejor pregunta de todos estos siete días de la mala telenovela digna de Sebastián Dávalos Bachelet como su protagonista. El hijo de la presidenta Michelle Bachelet. Y ahora, ¿qué sigue después de su renuncia? No creo que todo haya terminado. Que simplemente se salió con la suya, y ya.

¿Qué piensan Bachelet-Dávalos-Compagnon?

caburguaTantos días de saberse que aparentemente gracias a la gestión de Sebastián Dávalos su esposa Natalia Compagnon obtuvo con un patrimonio de 6 millones de pesos un crédito en el Banco de Chile por 6.200 millones de pesos para hacer un negocio en el que se embolsilló 2.500 millones de pesos y tanto Dávalos como su mamá, la presidenta Michelle Bachelet, guardan silencio. ¿Qué significará este silencio? Porque los de a pie, los ciudadanos de la calle, no sabemos interpretar esas actitudes de las personas de los barrios del oriente de Santiago, ni menos de las de La Moneda.
Parece que van a tomar el camino más fácil: decir que todo “fue legal”. Ya el superintendente de Bancos e Instituciones Financieras, Eric Parrado, un empleado de la presidenta Bachelet, empezó a pavimentar este camino y salió a decir que todo “era legal”.
Y si habla Andrónico Luksic, el dueño del Banco de Chile que se reunió con el señor Dávalos antes de aprobarle el crédito a la señora Compagnon, dirá que de acuerdo con los estándares de su negocio, todo “es legal”.
Pero los de a pie no entendemos eso. Queremos manos limpias. Absolutamente limpias.
¿Qué estarán pensando esas personas, me refiero a Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos y Natalia Compagnon en estos momentos?
¿Qué pensarán allá en Caburgua (foto), donde están de vacaciones ellos tres, en la misma casa? ¿Qué hablarán de este caso, suegra-hijo-nuera mientras comen en la misma mesa?
¿Con qué irán a salir cuando vuelvan a Santiago? ¿Con que todo “es legal”? ¿Con ese chorro de babas?
Creo que me estoy alejando de la presidenta Michelle Bachelet.
Debió haber salido el primer día del escándalo, para decir: “He luchado toda mi vida por la honestidad, la transparencia, la Democracia y las buenas prácticas. Y no voy a permitir ahora que nadie empañe esos principios morales y éticos que han guiado mi carrera y mis gobiernos. Así sea mi hijo el que lo haga. Por eso, le estoy pidiendo la renuncia de la manera inmediata a Sebastián Dávalos, director del Área Sociocultural de la Presidencia”.
Pero no lo hizo. Y no la ha hecho. Y parece seguro que no lo hará.
Entonces, ¿en qué se diferencia Sebastián Dávalos de Jacqueline van Rysselberghe, Lawrence Golborne, Andrés Velasco, Enna von Baer, Iván Moreira y todos los demás enlodados, cuya ética está en entredicho a pesar de que puedan haber actuado dentro de “lo legal”? ¿Qué diferencia a este gobierno de la oposición?