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Los Larraín; nepotismo; DC; encubridores y Paula

felipe larrainUn Larraín. Increíblemente, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín (foto), de quien se espera que sea un hombre frío de números, resultó ser un politiquero de miedo. En el primer gobierno del presidente Sebastián Piñera fue uno de los más pendencieros, hasta el último minuto, y en este segundo mandato fue el primero que empezó la camorra acusando al gobierno de la presidente Michelle Bachelet de haber dejado un déficit de 4.000 millones de dólares. Cacareó con esto hasta más no poder, hasta que el ministro de Hacienda saliente Nicolás Eyzaguirre le cerró la boca. Sin embargo, Larraín había empollado un huevo perverso: viajó a una reunión de amigos ex alumnos de la Universidad de Harvad ¡con dinero de los contribuyentes chilenos! Ni se puso colorado, el cínico ministro de Hacienda. Para excusarse, dijo que la invitación se la habían hecho en calidad de ministro hacía nueve meses. ¿Cómo sabían, hace nueve meses, que iba a ser ministro? ¡Mentiroso! Ministro Felipe Larraín, mentiroso y camorrero. ¡Politiquero!

Otro Larraín. El otro Larraín, el ministro de Justicia, Hernán Larraín (foto), lo primero que hernan larraindijo después de posesionarse fue que los jueces en Chile son todos de izquierda. Con esta declaración ¿qué imparcialidad en el ejercicio de sus funciones se puede esperar? Creo que está impedido. Es un ministro prejuiciado con sus gobernados, y esto le impide pensar claramente. Otro ministro, otro Larraín, sin autoridad para ejercer.

Nepotismo. A los casos de nepotismo, en apenas unos días de gobierno, se le está la monedaqueriendo bajar el perfil con argucias de lenguaje, como están acostumbrados a burlar las responsabilidades judiciales en casos de negociados. El argumento para desvirtuar el nepotismo consiste en decir que nombrar familiares no importa, si la persona tiene las competencias para ejercer el cargo. ¡No! El nepotismo es nepotismo, punto. El nepotismo es la preferencia de los funcionarios públicos de dar empleo a familiares o amigos. Punto. Si tiene las competencias es otro asunto. Primero lo primero, y lo primero hay que ver es si se verifica nepotismo, y si ocurre, hay que eliminar esa condición. Si no hay nepotismo, se verán entonces las competencias del candidato para el puesto. Y como no puede ser nombrado, en tanto se cae en nepotismo, sus competencias realmente importan cinco. (Iba a decir, mecánicamente, que importa un huevo, pero un huevo tiene infinitamente muchas más cualidades benéficas que un caso de nepotismo)

Todavía la DC. Hace varios años, seis o siete, dijimos en este blog que la Democracia democracia_cristianaCristiana (logo) era un partido que jugaba al bluf. Primero fue dentro de la Concertación y después dentro de Nueva Mayoría. Se plantaba con gran dignidad para reclamar por todo. Casi querían darle órdenes a la presidente Michelle Bachelet en su primer gobierno. Y en su bluf, en el que supuestamente tenían una base electoral importante y por eso debían ser tomados en cuenta para todo, casi se convirtieron en opositores, de peores consecuencias que los derechistas partidos Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional. El más enconado fue siempre Ignacio Walker. ¡Y los de la Concertación y Nueva Mayoría cayeron en el bluf! Hace ese tiempo que dijimos que debían salirse de esas alianzas políticas (o debían echarlos, que fue lo que en realidad dijimos) y mostrar sus cartas. Ocasión que tuvieron en las elecciones presidenciales pasadas. Y ahí, quedaron reducidos a lo que son: un grupúsculo de origen fascista, que no es amenaza para nadie más que para ellos mismos. Y amenazan extinguirse.

Encubridores. Parece que los hechos muestran, cada día con mayor nitidez, no solo a errazuriznosotros, sino al mismísimo papa Francisco, la farsa que tenían montada los curas Francisco Javier Errázuriz (foto) y Ricardo Ezzati. Posaban de angelicales ante el papa, y no son más que encubridores de pedofilia, violación y pederastia. Errázuriz viajó a última hora a la reunión programada con el papa, y Ezzati seguirá mintiendo con que jamás se enteró de lo que ocurría en los pasillos de los colegios y seminarios y capillas y centros vacacionales de la curia. En lo personal, les creo a James Hamilton, Fernando Batlle, José Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz (víctimas sexuales de la curia) cuando dicen que, hace muchos años, ellos denunciaron ante los curas Errázuriz y Ezzati los abusos del cura Fernando Karadima, y estos curas engavetaron los papeles, ayudados, también se supo, por otro cura, Juan Barros, el perla. Toda una camarilla eclesiástica de encubrimiento de violaciones sexuales a menores de edad, de pedofilia y pederastia. Qué asco de “guías espirituales” tenía la iglesia católica en Chile. (Los llamamos “curas”, porque no tienen la dignidad de obispos que les otorgó el Vaticano)

Paula. Leí que se acababa la revista Paula. No era asiduo suyo, pero siempre es triste que se acabe un medio de comunicación. La pluralidad en la oferta editorial es alimento para el país.

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‘Gente mala’ de Juan Cristóbal Guarello

GuareloDecidí comprar la novela de Juan Cristóbal Guarello titulada ‘Gente mala’ (ilustración) porque él, como comentarista deportivo, me simpatiza. Es ecuánime y dice pan al pan y vino al vino. También por curiosidad. Sin recelo. Y cuando comienzo a leer “-Mira. El Willy levantó el suplemento Temas de Hombre de La Tercera. Varelita apenas le puso atención y mantuvo su vista en la calle vacía”, quise seguir leyendo.

La contratapa tiene dos opiniones de la novela: 1) “Lanza al lector al pozo sin fondo de un Chile que no quiere mirar”, Revista Qué Pasa, y 2) “Queda la impresión de que fue escrita con rabia, con una ira que el autor a duras penas podía contener mientras escribía, y que no puede menos que transparentarse en su corrosivo sarcasmo”, Revista de Libros, El Mercurio.

Parece que me quedo con la primera afirmación, porque de rabia no vi nada en las 216 páginas de esta segunda edición del libro, publicado por Ediciones B, del Grupo Zeta. Al contrario, la narración es medida, contenida, exacta. No imaginé que un comentarista deportivo tuviera tal maestría para narrar un episodio que resulta icónico del período de la dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet.

Guarello mantiene un ritmo endemoniado en los eventos, mediante el empleo de capítulos breves, de dos, tres o cuatro páginas solamente, pero en cuanto a la elaboración del texto se nota que está pausadamente trabajado. Acude al habla popular chilena, que es tan gráfica, y a metáforas sencillas. Por eso, el texto es simplemente escueto, legible para cualquiera, y la historia es identificable también.

Se trata de un operativo que llevan a cabo militares de civil, y se convierte en el pretexto para aludir a una época, sin mencionarla, y mostrar la bajeza del poder, sin juzgarlo, y llevar a cabo la historia con la velocidad de un thriller a causa de un error que cometen los protagonistas.

Es, en mucho, un buen guion para una película. La novela de Juan Cristóbal Guarello guarello(foto) es una película en cuanto se lee.

Quedo satisfecho con mi decisión de comprar la primera novela que escribe este comentarista deportivo. Sus recursos narrativos (metáforas, diálogos, elipsis, etcétera) son de una enorme eficacia, sin adornar para nada el lenguaje, que se mantiene llano, visual, eficaz.

Diría que esta primera incursión literaria de Guarello resultó exitosa. Se inscribe en el género de la llamada ‘novela negra’. Y en cuanto al lenguaje, diría que encaja con la escuela literaria del ‘realismo sucio’, amigado con Raymond Carver y Charles Bukowski.

Para graficar lo dicho, la siguiente escena:

“-Uno más y terminamos, Negro -anunció el coronel.

El capitán agarró de los bordes el último saco. Era, quizás, el más pesado de todos. Con mucho esfuerzo lo empujó hacia el vacío.

Alzamora quedó mirando el abismo mientras caía. Le temblaban las manos y tuvo ganas de llorar. No se dio cuenta cuando sus pies también estuvieron en el aire. Ahora su cuerpo era liviano y sintió que estaba libre de todo pecado y culpa, que el niño lo había perdonado. Luego vino el olor penetrante de la sal y el ruido y la oscuridad de las olas. Vio a su mujer y a sus hijos antes de estrellar su cara contra el mar.

Salas tiró la colilla al vacío y cerró la puerta corrediza.

-Vámonos -dijo a los pilotos.

El Puma giró hacia el este y se perdió en la noche”.

Y de la manera como resuelve esta escena, está plagada la historia que narra. Quedo a la espera de su segunda novela, independientemente de la temática.

 

Cuentistas judíos

cuentos judiosJudíos. Son 32 cuentos de diferente extensión, en los que lo religioso no es, en su conjunto, el asunto primordial. En todos, sin embargo, está presente lo que Ilán Stavans, el antologista, profesor de la Universidad de Columbia, menciona de la siguiente manera: “Este volumen (ilustración) incluye muchas gemas, muchas obras maestras. Es evidente de la terca necesidad de los judíos de sabernos diferentes. De recordar quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Y mientras lo hacemos, nos divertimos inventando artificios intelectuales como el Marxismo, el Psicoanálisis y la literatura”. Y dibujado el espíritu que subyace en los cuentos reunidos, Stavans añade: “Estas páginas, me atrevo a pensar, están redactadas por muchas plumas pero escritas por una sola mano unificadora: la de un Dios que se divierte cuestionando a sus criaturas”.

Los autores de los ricos textos, varios subyugantes, en verdad, son judíos de Polonia, Rumania, Guatemala, Yugoslavia, Perú, Israel, Argentina, Alemania, Italia, México, Rusia, República Checa, Canadá, Estados Unidos y Brasil. Autores, algunos de los cuales de renombre, como Saúl Bellow (Premio Nobel de Literatura en 1976), Amos Oz (Premio Princesa de Asturias en 2007), Franz Kafka, Isaac Babel y Alcina Lubitch Domecq, entre otros. La publicación es de la mexicana Editorial Porrúa, de 447 páginas, dedicada por el recopilador a Bela Stavchansky.

AÑADIDO el 7 de abril: Este libro es ideal para quienes gustan del género cuento en la Literatura. Lo digo por el volumen de textos: treinta y dos. Y además me parece que pone de manifiesto el hecho de que la disposición clásica de asunto, desarrollo y desenlace, en cuatro o cinco páginas, o diez quizás, no es tan rígida. Hay cuentos de dos y cinco páginas, pero también de más de 20 y de 30 páginas, y siguen siendo cuentos. Y están construidos de tal manera que el típico “final sorpresivo” no es inevitable. No quiero decir con esto que no haya rigor, que no haya cuidado de los tiempos, de los personajes y del tema central. Pero el final no es tan épico como se suele afirmar que debe ser el final de un cuento, pese a que en estos cuentos el final no pierde efectividad. Por eso, casi llega uno a la conclusión, no solo por este volumen sino por tantos cuentos recientes, que sería mejor hablar de ‘textos’. De literatura. Así no más.

Sobre Kast; Bravo; Cavallo; y Efelbein

kastKast. Se les está pasando la mano a los de la Unión Demócrata Independiente, Udi, que quieren convertir en héroe a José Antonio Kast, porque en Iquique un grupo de desadaptados antifascistas lo atacó. Le pegaron por fascista. Pero no es más que un caso aislado. Sin embargo, han querido convertirlo en un hecho de Estado. Ayer en la mañana, el canal de la Udi, Tvn, lo presentó como el mártir San Sebastián. Un abogado, Gonzalo Müller, elaboró una teoría irresponsable: hay un plan desestabilizador del Estado, que se manifestó en un grupo que, de manera preconcebida, impidió la libre expresión y agredió a José Antonio Kast, quien “representa” al ciudadano común de Chile y, en consecuencia, “debe prestársele mayor atención a las universidades”. Qué significa eso, ¿militalizarlas? Una exposición tan alucinada, como el ideario de José Antonio Kast. Que respiren profundo los de la Udi. Lo que ocurrió fue que un grupo de desadaptado antifascistas agredió, fuera de la universidad, a un fascista llamado José Antonio Kast. Eso fue. No representa ni significa nada más. Es ridículo considerar ese bochorno como un acto de desestabilización del Estado, como lo hizo el abogado irresponsable Müller, con cara de trascendental. Y ridículo pedir que el Parlamento se pronuncie, mediante una declaración, condenando el hecho y exaltando la persona de Kast. ¿En serio, usar el Congreso para condenar una agresión personal, condenable eso sí, sin más propósito que el que pueda tener una pelea de borrachos? El Parlamento de Chile no está para esas estupideces. En mucho se parecen la política y la farándula, a veces. Como esta vez.

Bravo. Algunos quieren poner en menos a Claudio Bravo, porque declinó estar en la claudio-bravoSelección de Fútbol. Se marginó porque es consecuente con su idea de que el alcohol carcome al equipo, desde los tiempos del ‘bautizazo’ gerenciado por Jorge Valdivia (que tanto le costó al entonces rey de los asados, Claudio Borghi, un técnico sin don de mando) Admiramos la decisión de Bravo. Tipos con carácter hacen falta en la Selección, en la política, en la administración pública y en muchas otras partes. Fue triste ver a Alexis Sánchez decir que “Claudio tiene las puertas abiertas en la Selección”, como si hubiera cometido una falta y se la estuvieran perdonando. Al contrario, otros han cometido una, dos y tres faltas, y siguen tan tranquilos, con cierto cinismo, dentro de la Selección.

Cavallo. Nunca es tarde para expresar que las circunstancias le jugaron una mala jenny-cavallo-002-1pasada a la humorista Jenny Cavallo en el recientemente pasado Festival de Viña del Mar. Muy cerca del final de su rutina, algo le ocurrió, en la salud, a un espectador en la galería, y se formó un remolino de gente y gritos de auxilio, que muchos interpretaron como abucheos a la humorista. El hecho modificó los ánimos del público, que hasta ese momento eran por completo favorables a la buena presentación de Jenny Cavallo. Al final, ganó solo la Gaviota de Plata, mientras todos los demás humoristas del Festival se llevaron esa y la Gaviota de Oro. Hay que decir, aunque sea tarde, que Jenny Cavallo también mereció y ganó la de Oro, pero las circunstancias le jugaron en contra.

Pasapalabra. De admirar el trabajo de Julián Efelbein en Chilevisión, con el programa elfenbeinde los domingos en la noche llamado ‘Pasapalabra’. Sin un peso de presupuesto, por lo que se ve, y sin despliegue de tecnologías (con apenas una cortina musical y una con voz en off) Julián Efelbein se las arregla para darle vida a ese programa. En situaciones de carencia y dificultad es que se puede medir a las personas por la actitud. Y la mejor manera de medir al animador en este caso, es que hace un trabajo inmejorable. Un programa de concurso, enteramente familiar, casero, agradable. Ojalá le lluevan a Pasapalabra auspiciadores que quieran patrocinar un espacio de sano esparcimiento.

 

Nueva arremetida retrógrada contra Yerko

yerko-810x540Excelente la primera rutina de Yerko Puchento en su inicio de temporada 2018. Quizás no hubiera sido necesario pintarse la cara de negro y ponerse una peluca encrespada para hablar de la migración de haitianos hacia Chile. El atuendo característico de Yerko Puchento hubiese bastado. Eso sería lo único a comentar. Sin embargo, al día siguiente, como si se hubieran puesto de acuerdo, salieron El Mercurio y La Tercera a descalificar a nuestro admirado humorista. Lo consideraron ‘irrespetuoso’ por una broma que hizo a la actriz transgénero Daniela Vega. La talla no me pareció tan terrible como la quisieron hacer ver. Y como si hubiese intocables. En sus páginas web, esos diarios dejaron ‘colgada’ la ‘noticia’ de crítica durante varios días, sin explicación alguna. También escuché a Sergio ‘Checho’ Hirane, como una comadre histérica, despotricar por la retrógrada Radio Agricultura contra Yerko Puchento. Él, que dice ser ‘humorista’, pelaba como vieja copuchenta la rutina de su colega. ‘Checho’ Hirane, el admirador del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, que se viste de militar los días patrios, este seudo analista político que estila veneno, seudo periodista que inventa crisis y desastres donde no los hay, seudo humorista que tuvo un late en un canal de cable que no duró más de 3 programas, babeaba contra Yerko Puchento, pidiendo su cabeza. Dijo que cómo permitía Andrónico Luksic, el dueño del Canal 13, que Yerko Puchento hiciera bromas ‘tan pesadas’. Tal vez no ha notado el seudo humorista ‘Checho’ Hirane que Luksic es más liberal que él, más moderno que él, menos cartucho que él. Con las babas chorreando, que se oye que las chupa para que no caigan sobre la mesa del locutorio, y que hace un ruido como si aspirara hasta las muelas, tan desagradables manías para los oyentes, clamaba, en actitud por completo histérica, que debían sancionar y sacar del aire a Yerko Puchento. O sea, tres medios con nostalgia de dictadura, El Mercurio, La Tercera y Radio Agricultura (la emisora por la que habla irresponsablemente ‘Checho’ Hirane), en picada contra Yerko Puchento. Quieren que Yerko sea una especie de monja o cura de buenos modales, desfigurándolo. No es así Yerko Puchento. Él es cínico, es cruel, es ácido, es de humor negro. Pero, sobre todo, Yerko Puchento es de crítica social. Y esto es lo que los conservadores, los retrógrados como ‘Checho’ Hirane, no soportan. Amparándose en una crítica de forma, lo que quieren es callar su voz de protesta. Ellos se quedaron en el pasado, en más de un sentido. Quieren que todos seamos unos amargados como ellos. Que el país viva amordazado. Y les arde en aquella parte, que un humorista de verdad tenga la más alta sintonía, sea el más admirado y más inteligente que ellos. Dejen de rebuznar.

Publicidad; la política; el CDF; el manoseo JC

CDFA riesgo de extemporáneo, las opiniones que siguen hacía varios días quería publicarlas y solo ahora lo logro.

1) PUBLICIDAD. Un excelente ejemplo dan las autoridades argentinas al prohibir en los medios audiovisuales las frases que se dicen a la alta velocidad y nadie entiende. Esa es una manera equivalente de usar la letra chica en los documentos bancarios, por ejemplo. Chile debería imitar esa buena decisión vecina.

2) D.C. MINORÍA. Muchas veces hemos dicho aquí y desde hace muchos años que la Democracia Cristiana proviene del fascismo español y nada tenía que hacer en la Concertación, primero, y después en la Nueva Mayoría. Los que tengan memoria o quieran consultar el archivo del blog, recordarán también que dijimos que no hubo más acucioso e incisivo opositor a los gobiernos de Michelle Bachelet que los demócratacristianos; un ejemplo: Ignacio Walker. Hablaban siempre como si fueran la mayoría de las coaliciones. Siempre dijimos que eran un bluf, que debían salirse, o, en el peor de los casos, ser echados, corridos, porque no eran más que una minoría catete. La realidad nos dio la razón. Ahora que se lanzaron de manera independiente a la presidencia de Chile, se pudo saber que la Democracia Cristiano no tiene ninguna importancia numérica. Son una mínima minoría, a pesar de todo el apoyo que tuvo de la cadena radial demócratacristiana Radio Bio Bio.

3) BURLA. La clase política es dueña de un cinismo a prueba de balas. Terminada la votación por candidatos al Congreso, los electores les dijeron a varios políticos “ya no más”. Estos políticos perdieron sus curules, afortunadamente. Uno de ellos el marrullero Andrés Zaldívar, defensor abierto y solapado del gremio pesquero. Sin embargo, al día siguiente de que los electores lo mandaron para la casa, el Congreso lo nombró en un cargo cuya función es fijarles los sueldos a los parlamentarios. ¡Qué burla hacen del pueblo, al que dicen representar!

4) CDF-COLO COLO. El Canal del Fútbol, CDF, ¿es de Colo Colo? Lo preguntamos porque la ‘cortina’ televisiva para separar informes e imágenes del CDF la hace Jorge Valdivia, quien actúa como si despertara de una pesadilla. Los demás clubes tienen el derecho de reclamar que se suspenda esa publicidad a un jugador y a un equipo, porque todos los demás tienen el mismo derecho de aparecer ahí. El CDF debería guardar distancia y ser ecuánime con todos los equipos de fútbol. ¿No había un actor para hacer eso? ¿No había un desconocido, con mínimas dotes de actor, que hiciera esa publicidad? ¿Tenía que ser, obligadamente, Jorge Valdivia del Colo Colo?

5) DECADENCIA. De Jorge Valdivia decir, también que, inadvertidamente, se convirtió en vocero de Colo Colo y hombre imprescindible del futbol chileno. En días pasados rabió, no se supo con quién, diciendo que él no estaba acabado. No era un decadente. Que ahora corría los 90 minutos del partido. ¿Y eso es una proeza? ¡Todo futbolista, por malo que pueda considerársele, debe correr los 90 minutos! Es lo mínimo que debe hacer. Para eso le pagan, y en el caso suyo, le pagan de más. Hacerle ver, entonces, que un futbolista a su edad, que pasó por el fútbol extranjero, sin tanta gloria como él se cree, y ahora se esfuerza por correr 90 minutos en cada partido del torneo doméstico, está en el final de su carrera. Así nomás es.

6) MANOSEO OBSESIVO. También lo hemos dicho muchas veces en esta página: todo lo que habla Julio César Rodríguez es en doble sentido, ¡qué aburrimiento! Tiene la morbosidad a flor de piel. Su mente está mal diseñada: está llena de penes y vaginas. Muy notorio durante la alfombra roja del Festival de Viña del Mar 2018. A todas las mujeres que entrevistó las tomó por la cintura, innecesariamente. A todas les miró los pechos, descaradamente. Pueden ver el video. Si la mujer estaba parada a su izquierda, él tomaba el micrófono con la mano derecha, y con su izquierda la abrazaba abusivamente, aprovechando la oportunidad; misma operación si ella estaba en su lado derecho: tomaba el micrófono con la izquierda, y con la mano derecha la abrazaba abusivamente. Están los videos para confirmar lo que aquí se dice. Y cuando no manosea a las invitadas a la gala de Viña, manosea a Francisca García Huidobro en el programa ‘Primer Plano’, o en el del festival. Pareciera que tiene un problema de calentura sexual permanente don Julio César Rodríguez. Propia de la adolescencia. En un programa de televisión se ufanó de que él hacía el amor varias veces al día, cada vez que tenía ganas. Estaba conviviendo con Laura Prieto en ese momento. Y bueno, hace unos años, cuando comenzó en la cadena radial demócratacristian Bio Bio, dijimos que necesitaba un(a) fonoaudiólogo(a), porque hablaba como si tuviera la boca llena de babas, asunto que no atendió y por eso no ha mejorado su dicción. En este momento decimos que necesita un(a) psicólogo(a) para superar esa tara sexual que lo agobia.

El papa Francisco

Debo confesar que la visita del papa Francisco me dejo un gusto amargo. Porque en realidad no hubo nada constructivo que recordar. No se me viene a la mente una sola frase interesante que haya dicho, digna de repetir. Díganme una, por favor. Admito que, quizás, mi visión esté sesgada. No sé si para la ‘zurda’, como el papa les dijo de los habitantes de Osorno (“tontos”, que se dejan influenciar “por zurdos”) cuando un turista le reclamó, informalmente, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, a propósito del recientemente nombrado obispo Juan Barros. Porque, justamente, la presencia de este señor, Juan Barros, fue lo que empañó la visita del papa. Una presencia provocadora, en todas partes. Y Barros es alguien que está mencionado en investigaciones civiles y eclesiásticas, como “encubridor del abusador sexual de niños Fernando Karadima”. Barros fue quien, en aquellos tiempos, desapareció, como cercano al delincuente Karadima, cualquier queja o reclamo contra este degenerado. Es lo que afirman José Andrés Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz. La causa contra el abusador de niños Fernando Karadima, también la conoció y desvió, y se la jugó por ocultarla, el actual arzobispo Ricardo Ezati. Esa causa llegó al Vaticano, y el papa Francisco se negó a responder una solicitud de la Corte Suprema de Justicia de Chile. De modo que el papa estaba al tanto, y no cabía que dijera ahora que “muéstrenme una prueba”, o “esas son calumnias contra el obispo Juan Barros”. Con todo respeto, pero le creo más a Cruz, Hamilton y Murillo, que a Jorge Bergoglio, el papa Francisco. Y lo más ofensivo, me pareció, el beso que le dio el papa en la mejilla derecha a Juan Barros, antes de partir a Perú. Un mal sabor me dejó la visita del papa. Un sabor amargo.