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Los Larraín; nepotismo; DC; encubridores y Paula

felipe larrainUn Larraín. Increíblemente, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín (foto), de quien se espera que sea un hombre frío de números, resultó ser un politiquero de miedo. En el primer gobierno del presidente Sebastián Piñera fue uno de los más pendencieros, hasta el último minuto, y en este segundo mandato fue el primero que empezó la camorra acusando al gobierno de la presidente Michelle Bachelet de haber dejado un déficit de 4.000 millones de dólares. Cacareó con esto hasta más no poder, hasta que el ministro de Hacienda saliente Nicolás Eyzaguirre le cerró la boca. Sin embargo, Larraín había empollado un huevo perverso: viajó a una reunión de amigos ex alumnos de la Universidad de Harvad ¡con dinero de los contribuyentes chilenos! Ni se puso colorado, el cínico ministro de Hacienda. Para excusarse, dijo que la invitación se la habían hecho en calidad de ministro hacía nueve meses. ¿Cómo sabían, hace nueve meses, que iba a ser ministro? ¡Mentiroso! Ministro Felipe Larraín, mentiroso y camorrero. ¡Politiquero!

Otro Larraín. El otro Larraín, el ministro de Justicia, Hernán Larraín (foto), lo primero que hernan larraindijo después de posesionarse fue que los jueces en Chile son todos de izquierda. Con esta declaración ¿qué imparcialidad en el ejercicio de sus funciones se puede esperar? Creo que está impedido. Es un ministro prejuiciado con sus gobernados, y esto le impide pensar claramente. Otro ministro, otro Larraín, sin autoridad para ejercer.

Nepotismo. A los casos de nepotismo, en apenas unos días de gobierno, se le está la monedaqueriendo bajar el perfil con argucias de lenguaje, como están acostumbrados a burlar las responsabilidades judiciales en casos de negociados. El argumento para desvirtuar el nepotismo consiste en decir que nombrar familiares no importa, si la persona tiene las competencias para ejercer el cargo. ¡No! El nepotismo es nepotismo, punto. El nepotismo es la preferencia de los funcionarios públicos de dar empleo a familiares o amigos. Punto. Si tiene las competencias es otro asunto. Primero lo primero, y lo primero hay que ver es si se verifica nepotismo, y si ocurre, hay que eliminar esa condición. Si no hay nepotismo, se verán entonces las competencias del candidato para el puesto. Y como no puede ser nombrado, en tanto se cae en nepotismo, sus competencias realmente importan cinco. (Iba a decir, mecánicamente, que importa un huevo, pero un huevo tiene infinitamente muchas más cualidades benéficas que un caso de nepotismo)

Todavía la DC. Hace varios años, seis o siete, dijimos en este blog que la Democracia democracia_cristianaCristiana (logo) era un partido que jugaba al bluf. Primero fue dentro de la Concertación y después dentro de Nueva Mayoría. Se plantaba con gran dignidad para reclamar por todo. Casi querían darle órdenes a la presidente Michelle Bachelet en su primer gobierno. Y en su bluf, en el que supuestamente tenían una base electoral importante y por eso debían ser tomados en cuenta para todo, casi se convirtieron en opositores, de peores consecuencias que los derechistas partidos Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional. El más enconado fue siempre Ignacio Walker. ¡Y los de la Concertación y Nueva Mayoría cayeron en el bluf! Hace ese tiempo que dijimos que debían salirse de esas alianzas políticas (o debían echarlos, que fue lo que en realidad dijimos) y mostrar sus cartas. Ocasión que tuvieron en las elecciones presidenciales pasadas. Y ahí, quedaron reducidos a lo que son: un grupúsculo de origen fascista, que no es amenaza para nadie más que para ellos mismos. Y amenazan extinguirse.

Encubridores. Parece que los hechos muestran, cada día con mayor nitidez, no solo a errazuriznosotros, sino al mismísimo papa Francisco, la farsa que tenían montada los curas Francisco Javier Errázuriz (foto) y Ricardo Ezzati. Posaban de angelicales ante el papa, y no son más que encubridores de pedofilia, violación y pederastia. Errázuriz viajó a última hora a la reunión programada con el papa, y Ezzati seguirá mintiendo con que jamás se enteró de lo que ocurría en los pasillos de los colegios y seminarios y capillas y centros vacacionales de la curia. En lo personal, les creo a James Hamilton, Fernando Batlle, José Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz (víctimas sexuales de la curia) cuando dicen que, hace muchos años, ellos denunciaron ante los curas Errázuriz y Ezzati los abusos del cura Fernando Karadima, y estos curas engavetaron los papeles, ayudados, también se supo, por otro cura, Juan Barros, el perla. Toda una camarilla eclesiástica de encubrimiento de violaciones sexuales a menores de edad, de pedofilia y pederastia. Qué asco de “guías espirituales” tenía la iglesia católica en Chile. (Los llamamos “curas”, porque no tienen la dignidad de obispos que les otorgó el Vaticano)

Paula. Leí que se acababa la revista Paula. No era asiduo suyo, pero siempre es triste que se acabe un medio de comunicación. La pluralidad en la oferta editorial es alimento para el país.

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‘Gente mala’ de Juan Cristóbal Guarello

GuareloDecidí comprar la novela de Juan Cristóbal Guarello titulada ‘Gente mala’ (ilustración) porque él, como comentarista deportivo, me simpatiza. Es ecuánime y dice pan al pan y vino al vino. También por curiosidad. Sin recelo. Y cuando comienzo a leer “-Mira. El Willy levantó el suplemento Temas de Hombre de La Tercera. Varelita apenas le puso atención y mantuvo su vista en la calle vacía”, quise seguir leyendo.

La contratapa tiene dos opiniones de la novela: 1) “Lanza al lector al pozo sin fondo de un Chile que no quiere mirar”, Revista Qué Pasa, y 2) “Queda la impresión de que fue escrita con rabia, con una ira que el autor a duras penas podía contener mientras escribía, y que no puede menos que transparentarse en su corrosivo sarcasmo”, Revista de Libros, El Mercurio.

Parece que me quedo con la primera afirmación, porque de rabia no vi nada en las 216 páginas de esta segunda edición del libro, publicado por Ediciones B, del Grupo Zeta. Al contrario, la narración es medida, contenida, exacta. No imaginé que un comentarista deportivo tuviera tal maestría para narrar un episodio que resulta icónico del período de la dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet.

Guarello mantiene un ritmo endemoniado en los eventos, mediante el empleo de capítulos breves, de dos, tres o cuatro páginas solamente, pero en cuanto a la elaboración del texto se nota que está pausadamente trabajado. Acude al habla popular chilena, que es tan gráfica, y a metáforas sencillas. Por eso, el texto es simplemente escueto, legible para cualquiera, y la historia es identificable también.

Se trata de un operativo que llevan a cabo militares de civil, y se convierte en el pretexto para aludir a una época, sin mencionarla, y mostrar la bajeza del poder, sin juzgarlo, y llevar a cabo la historia con la velocidad de un thriller a causa de un error que cometen los protagonistas.

Es, en mucho, un buen guion para una película. La novela de Juan Cristóbal Guarello guarello(foto) es una película en cuanto se lee.

Quedo satisfecho con mi decisión de comprar la primera novela que escribe este comentarista deportivo. Sus recursos narrativos (metáforas, diálogos, elipsis, etcétera) son de una enorme eficacia, sin adornar para nada el lenguaje, que se mantiene llano, visual, eficaz.

Diría que esta primera incursión literaria de Guarello resultó exitosa. Se inscribe en el género de la llamada ‘novela negra’. Y en cuanto al lenguaje, diría que encaja con la escuela literaria del ‘realismo sucio’, amigado con Raymond Carver y Charles Bukowski.

Para graficar lo dicho, la siguiente escena:

“-Uno más y terminamos, Negro -anunció el coronel.

El capitán agarró de los bordes el último saco. Era, quizás, el más pesado de todos. Con mucho esfuerzo lo empujó hacia el vacío.

Alzamora quedó mirando el abismo mientras caía. Le temblaban las manos y tuvo ganas de llorar. No se dio cuenta cuando sus pies también estuvieron en el aire. Ahora su cuerpo era liviano y sintió que estaba libre de todo pecado y culpa, que el niño lo había perdonado. Luego vino el olor penetrante de la sal y el ruido y la oscuridad de las olas. Vio a su mujer y a sus hijos antes de estrellar su cara contra el mar.

Salas tiró la colilla al vacío y cerró la puerta corrediza.

-Vámonos -dijo a los pilotos.

El Puma giró hacia el este y se perdió en la noche”.

Y de la manera como resuelve esta escena, está plagada la historia que narra. Quedo a la espera de su segunda novela, independientemente de la temática.

 

El papa Francisco

Debo confesar que la visita del papa Francisco me dejo un gusto amargo. Porque en realidad no hubo nada constructivo que recordar. No se me viene a la mente una sola frase interesante que haya dicho, digna de repetir. Díganme una, por favor. Admito que, quizás, mi visión esté sesgada. No sé si para la ‘zurda’, como el papa les dijo de los habitantes de Osorno (“tontos”, que se dejan influenciar “por zurdos”) cuando un turista le reclamó, informalmente, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, a propósito del recientemente nombrado obispo Juan Barros. Porque, justamente, la presencia de este señor, Juan Barros, fue lo que empañó la visita del papa. Una presencia provocadora, en todas partes. Y Barros es alguien que está mencionado en investigaciones civiles y eclesiásticas, como “encubridor del abusador sexual de niños Fernando Karadima”. Barros fue quien, en aquellos tiempos, desapareció, como cercano al delincuente Karadima, cualquier queja o reclamo contra este degenerado. Es lo que afirman José Andrés Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz. La causa contra el abusador de niños Fernando Karadima, también la conoció y desvió, y se la jugó por ocultarla, el actual arzobispo Ricardo Ezati. Esa causa llegó al Vaticano, y el papa Francisco se negó a responder una solicitud de la Corte Suprema de Justicia de Chile. De modo que el papa estaba al tanto, y no cabía que dijera ahora que “muéstrenme una prueba”, o “esas son calumnias contra el obispo Juan Barros”. Con todo respeto, pero le creo más a Cruz, Hamilton y Murillo, que a Jorge Bergoglio, el papa Francisco. Y lo más ofensivo, me pareció, el beso que le dio el papa en la mejilla derecha a Juan Barros, antes de partir a Perú. Un mal sabor me dejó la visita del papa. Un sabor amargo.

Bienvenidos; Pizzi; Terrorista; No+AFP; MEO

FutbolBienvenidos. Lamento contradecir a los conductores y panelistas de ‘Bienvenidos’, del Canal 13, que trataron, excepto Hugo Valencia (hay que ser justos, así no sea santo de la devoción), de apabullar a Carla Pardo, la esposa de Claudio Bravo, por lo que dijo, razonadamente, sobre la Selección de Chile: “Yo sé que la mayoría se pelaron el culo, mientras otros se iban de fiestas e incluso no entrenaban de la borrachera que llevaban. A quien le quepa el sombrero que se lo ponga”. ¿Por qué ‘Bienvenidos’ trató de esconder lo que desde hace cerca de 6 años hemos denunciado en este blog: que es un grupo de borrachines los que manipulan la Selección. Y tiene espíritu de mafia. Me parecieron un poco mezquinos los de ‘Bienvenidos’, pidiéndole a Carla Pardo que diera nombres. ¿De modo que la culpa no es del que dio la puñalada, sino del que la recibió? ¡Te apoyamos Carla Pardo, por tu valentía! Tienes derecho a tener rabia. Tienes derecho a denunciar a las lacras de la Selección. ¡Los que tienen que decir los nombres son los de la Selección! En su defecto, se están haciendo cómplices de los borrachitos con alma mafiosa. Muy mediocre, me pareció, la actitud de los de ‘Bienvenidos’, que dijeron que sobre los borrachines “ya se sabía”, “era un secreto a voces”. Entonces ¿por qué no dijeron los nombres, si los sabían? ¿O solo querían encubrir a los borrachitos de mierda que actúan como mafia, y cagarse a Carla Pardo? ¿O es machismo? Les faltó, como al técnico Pizzi, tener pantalones para hablar de la realidad.

Pizzi. Lamento la suerte de este técnico de fútbol, sobre quien dijimos aquí que era mediocre y le faltaban pantalones. Lo reiteramos: Juan Antonio Pizzi fue un técnico mediocre, sin pantalones para lidiar con la mafia de los borrachitos de la Selección. Así como en este momento se busca técnico, también debería buscarse otro equipo para constituir una nueva Selección. Hay en Chile 200 o 300 futbolistas profesionales, y solo escogen, desde hace casi una década, a los mismos 12, que se volvieron viejos y con el mismo vicio: el alcohol. Esta afirmación es generalización, pero ellos saben quiénes son, y como dijo la valiente Carla Pardo, “al que le quepa el sombrero que se lo ponga”. El alcoholismo es un mal del cuerpo y del alma. Y requiere tratamiento médico. Saquen a jubilación (sin esos astronómicos sueldos que hoy tienen, eso sí) a la actual Selección, sin excepciones, y armen otra desde las bases. ¡El mundo no se va a acabar si se corta por lo sano!

Terrorista. Se molestó el pinochetista Sergio Melnick porque se dijo que el presidente de la Bolsa de Comercio de Santiago, Juan Andrés Camus, es un terrorista, con su anuncio, maligno, de que “habrá un colapso del precio de las acciones si no gana Piñera”. ¡Que idiota! La gente del común puede creerle, porque “es el presidente de la bolsa”, pero lo que hizo fue terrorismo. El terrorismo, para decírselo a Menlick, porque su obesidad mórbida le impide pararse (iba a decirlo en términos españoles: “mover ese culo”) y buscar un diccionario o encender un computador para preguntarle a Google, y poder leer que el terrorismo es el uso del terror para coaccionar a un grupo o sociedad. Lo que hizo su patrón, el ladrón, traidor y asesino Augusto Pinochet, en esos años oscuros que vivió Chile. Por esta razón, por decir una imbecilidad mayor, ¡pero malintenciondamente!, como que “los precios de las acciones van a colapsar si no gana Piñera”, el señor Juan Andrés Camus es un terrorista. E idiota.

No+AFP. Creemos que debe hacerse realidad la consigna de No+AFP. ¡No más administradoras de fondos de pensiones! Ese modelo de estafa legalizada debe terminar. Lo hemos dicho hace años, y lo repetimos: tomar el dinero de la gente y hacer negocios con él, y quedarse con las utilidades, pero no darles ninguna ganancia a los dueños de ese dinero, es una estafa. Es un modelo delincuencial, o delictivo, digno de Rafael Garay o Alberto Chang. ¡No más AFP! La gente debe tener réditos, y abundantes, como resultado de sus ahorros de toda una vida. Pero con las AFP, los dueños del dinero quedan con pensiones miserables de 100 mil pesos, mientras que los señorones administradores ganan millonadas, viven en mansiones y se dan la gran vida, como pudimos saberlo en el caso de la AFP Capital. Ahí quedaron retratados los zánganos que se dan la gran vida, chupándole, sin pudor ni remordimiento, la sangre a la gente pobre. No+AFP.

MEO. Me duele en el alma decirlo, porque me simpatizaba, pero Marco Enríquez-Ominami, MEO, no tiene futuro. Si nos hubiera leído hace 8 años, cuando dijimos que buscara un(a) fonoaudiólogo(a) para pronunciar el hermoso idioma español, y expresara sus ideas con calma y precisión, quizás tuviera alguna ventaja con relación a los demás. ¡Qué nos importa que quiera batir la marca del que hable más rápido! Puede ser que, en realidad, seas un hombre brillante, por encima del promedio, pero si no se sabe expresar, si habla entre los dientes, si siempre sufre de una disfonía (porque no sabe hablar ni respirar), y si siempre habla como ametralladora, pues no pasa nada con él. Tiene, además, la cruz de haberle mendigado al ex yerno del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, el señorón Julio Ponce. Tal vez diga que eso no es así, que lo probará ante los tribunales de justicia, pero no es lo que gente percibe. La gente percibe que estás creciendo, políticamente, como la cola de las vacas: para abajo. ¡Lástima!

 

Codelco; Blanco; Sofofa; Transantiago; Monga

javiera blanco1- Escuchando al señor Óscar Landerretche, presidente del directorio de Codelco, hablando sobre la compañía, parece que todo allí es perfecto. No hay contratos truchos, ni hechos a familiares; no hay bonos de 500 millones de pesos que puedan considerados exagerados, todo es transparente, y los cargos se llenan por méritos. Como quien dice, la Contraloría General está desvariando cuando dice que en Codelco faltarían US$ 4.500 millones (¡!), que no aparecen en las Memorias de la minera. También dijo el señor Óscar Landerretche que, justamente por ser tan probo, él y su directorio, fue víctima de un atentado contra su vida, con una carta-bomba. Todo eso está bien, pero: ¿dónde está el dinero que falta?, y acaso ¿le parece ético un bono de 500 millones de pesos, así sea “legal” y acorde con “las políticas” de la empresa, para que lo gaste la empresa de los chilenos en una sola persona? Hay una línea divisoria entre la verdad y el cinismo.

2- No nos extraña que la señora Javiera Blanco (foto), una de las peores funcionarias que ha tenido Chile en toda su historia, que fue de fracaso en fracaso donde quiera que la puso la presidenta Michelle Bachelet, y cada fracaso la presidenta lo premió, promocionándola a cargos cada vez más altos, hasta que instaló su mediocridad en el Consejo de Defensa del Estado (¡!); no nos extraña, pues, que ahora esté metida en un caso de sobresueldos, como lo informa El Mostrador, en planillas al parecer incautadas en Carabineros.

3- La alcaldía de Santiago está aplicando la misma lógica que aplicó el presidente Nicolás Maduro contra su opositor Leopoldo López: Maduro responsabilizó a López por los muertos, heridos y daños durante una manifestación suya. Esta alcaldía está responsabilizando a los directivos del ‘centro de alumnos’ por los destrozos ocasionados en el Liceo Teresa Prats durante una toma estudiantil. Y no solo culpa a los alumnos directivos, sino a los padres de estos. No estoy seguro de esa lógica.

4- Vi al señor Bernardo Larraín Matte, de la dinastía Matte (la misma de la colusión del papel higiénico y beneficiaria de subsidios durante la dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, para montar su imperio forestal), hablar como nuevo presidente de Sofofa (Sociedad de Fomento Fabril). Todo lo que dijo del país se resume en la palabra ‘crecimiento’. Pero no habló de cómo la Sofofa va a impulsar ese crecimiento del país. Dijo que “los empresarios están ávidos de hacer inversiones”, y ¿por qué no las hacen? Dijo que “los empresarios lamentan que se creen trabajos por cuenta propia” porque son de mala calidad, y ¿por qué no crean empleos de buena calidad? Dijo que se necesitaba más dinamismo productivo, y ¿por qué no lo realizan, no lo demuestran? Nos pareció que habló pompas de jabón. Repitió las mismas tontas afirmaciones de “los empresarios” haciendo una pretendida “oposición al gobierno”. No dijo nada. Bla, bla, bla.

5- Está bien que el gobierno se preocupe por la evasión en el pago de los pasajes de Transantiago. Y está bien que el gobierno subsidie parcialmente el transporte público que prestan los privados. Pero no está bien que subsidie a los grandes empresarios y sobre todo a los bancos, que son quienes manejan el Transantiago, y no a los usuarios. El gobierno anda preocupado porque los empresarios recauden los pasajes, pero no que los usuarios tengan un transporte más oportuno, cumplidor de los horarios, menos costoso y con rutas más extensas. Parece que lo que compete al usuario, al gobierno no le importa tanto, como la parte del recaudo y el subsidio para los bancos y las grandes empresas.

 

Impuestos; municipios; Ezzati; Edwards

Cuatro breves comentarios sobre las desgracias que tenemos que vivir en el actual sistema de cosas. Todas, referidas al mundo al revés en el que estamos.

SII. La primera tiene que ver con el extraño, sospechoso modo de actuar del Servicio de SIIImpuestos Internos (SII). Un organismo autónomo que va al garete. Investiga delitos tributarios cuando se le da la gana, y no lo hace cuando no se le da la gana. Se querella contra Juan Pueblo de Curicó por una falta de 13 millones de pesos, pero deja de querellarse contra los señorones (y señoronas) que falsifican boletas por 300 millones de pesos. Un servicio de impuestos que aplaza las investigaciones hasta que prescriben, para favorecer a personas cercanas al poder, como el señor Carlos Ominami. Perdona a los poderosos, y se ensaña contra los desposeídos o quienes tienen menos fortuna.

Municipios. Parece increíble que un boliche de Talca pague más impuestos que una municipiosmultitienda de Cencosud. Pero es verdad. Hay que creerlo. Porque en este mundo al revés que nos quieren hacer pasar por ‘el mundo feliz’, ocurren desfachateces como esta. Resulta que los parlamentarios, que legislan en favor de los poderosos, dispusieron en una ley que las grandes firmas comerciales solo paguen un impuesto: donde está la casa matriz. De este modo, el boliche de Talca paga 60.000 (sesenta mil) pesos de impuesto al municipio, por poner un caso, y Cencosud solo 3.000 (tres mil) pesos. Es obvio que las grandes firmas tienen que pagar impuesto en cada municipio donde se instala. Es obvio. Y pagar el impuesto proporcional a su tamaño. Porque los municipios están urgidos de recursos, por eso también tienen que pagar los centros deportivos, las iglesias, los centros educativos… Es decir, todos los establecimientos que generen lucro.

Asesinos. No contento con encubrir a los pederastas, ahora sale el cura Ricardo Ezzati a obispo-ezzatidefender a los asesinos, a los torturadores y responsables de muchas muertes de gente inocente, que están recluidos en Punta Peuco. Alega el defensor de pederastas que “hay que dejar libres a los ancianitos”. No, no son ancianitos, son asesinos y torturadores, gente mala, que envejeció. No son viejitos, no, son asesinos y torturadores que envejecieron, que es distinto. Y no satisfecho con encubrir los delitos sexuales de sus subordinados, como los delitos del pederasta Fernando Karadima, el cura Ezzati no encontró una mejor causa, que la más alejada de las enseñadas por Jesucristo.

Murió. El señor Agustín Edwards murió. Lo hizo tarde, a los 89 años. Y lo hizo edwardsimpunemente. Como su socio, el traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, murió longevo e impunemente. Ninguno pagó sus crímenes. Murieron, como quiere el cura Ezatti para los criminales de Punta Peuco, en sus casas, gozando de los cuidados que ellos no otorgaron a sus víctimas. Cuando se afirma que el señor Agustín Edwards fue una mala persona, es porque los archivos de la central de inteligencia de los Estados Unidos, CIA, así lo certifican. Fue instigador del alevoso golpe militar contra la democracia, que dejó un reguero de muertos y otro tanto de gente afectada psicológicamente. Actuó contra la democracia, contra un presidente elegido democráticamente. Gústenos o no nos guste ese presidente, como no nos gustó que un día ganara Sebastián Piñera, ese presidente había sido elegido por la gente, en unas elecciones impolutas. Murió, impunemente, Agustín Edwards.

 

De los nombramientos espurios: Javiera Blanco

javiera-blancoQué cosa extraña ocurre en el fuero interno de las personas. Caras vemos, corazones no conocemos. El bastión moral que creíamos ver en la presidente Michelle Bachelet, ahora se desmorona. Hablamos de un caso que no dudo en considerar aberrante: el de la señora Javiera Blanco (foto). Activista política a la sombra de doña Michelle Bachelet, logró escalar de un día para otro hasta convertirse en su ministra del Trabajo. Ahí fracasó. Y de ‘castigo’, ¡la presidenta la nombró ministra de Justicia! Ahí fracasó de nuevo. Y de ‘castigo’, ¡la presidente Michelle Bachelet la propuso como nueva integrante del Consejo de Defensa del Estado! ¿Qué onda?, como dicen los muchachos.

Todo este proceso de favorecimientos resulta extraño. Muy extraño. ¿Acaso algún secreto inconfesable de la mandataria, maneja Blanco? Porque no es normal que un pésimo funcionario sea premiado con escalones cada vez más altos. ¿Qué gato encerrado hay? O quizás solo sea que Javiera Blanco está emparentada con la dinastía de los Frei, y se cree con derechos por encima del resto de chilenos, y, obviamente, la presidente Michelle Bachelet inclina su cabeza ante esa evidencia. Por lo demás, a la señora Bachelet le importa cinco quedar mal ante los chilenos, porque su prestigio, a esta altura de su gobierno, está bastante maltrecho, y le da lo mismo.

Aristarco me dice que, en realidad, la jugada de la señora Bachelet se debe al miedo profundo que le tienen a la Democracia Cristiana en la Nueva Mayoría. Si la Democracia Cristiana le ordenó a la señora Bachelet que nombrara a Javiera Blanco en el Consejo de Defensa del Estado, tenía que hacerlo. Mismo miedo que antes le tenían en la Concertación. La Democracia Cristiana ha sabido chantajear, con el cuento de que son ‘el partido más grande’, a la izquierda chilena, cuando su origen es claramente del fascismo español, y tiene más afinidad ideológica con la Unión Demócrata Independiente, Udi, que con el Partido Socialista de la presidente Bachelet. Tal vez sea así, le concedo a Aristarco. No es para nada descabellado.

Compartimos en un todo la reflexión del columnista Carlos Peña sobre este aberrante caso de amiguismo entre la presidente Michelle Bachelet y la mediocre funcionaria Javiera Blanco:

“La pregunta entonces que cabe plantear es si acaso la designación de un miembro del equipo político de la Presidenta (que comenzó como vocera de su candidatura, ejerció de ministra del Trabajo y concluyó como ministra de Justicia), entre cuyas abundantes virtudes no se cuentan las propias del jurista, una persona que es de su entera confianza y que posee total convergencia con su propio punto de vista, es la designación más razonable atendida la índole y las funciones públicas del Consejo, o si, en cambio, parece objetivamente una designación partisana, motivada más bien por consideraciones privadas como, por ejemplo, la de retribuir servicios gubernamentales y adhesión política.

“Y la conclusión es obvia para quien no se arroje tierra a los ojos. El simple examen de las circunstancias objetivas lleva a ella: la designación de Javiera Blanco en el Consejo de Defensa del Estado constituye una designación partisana, aparece como una retribución a una lealtad política más que una selección por méritos de esos que la índole del Consejo de Defensa del Estado exige.

“Quien ejerce el cargo de Presidente de la República a veces debe elegir entre dos intereses: los que emanan de la índole de las instituciones y los de quienes le sirvieron de apoyo para alcanzar el poder.

“La Presidenta Bachelet escogió, esta vez, uno de los segundos.

“Al hacerlo, actuó mal”.