Sumamente interesante y saludable el debate entablado por los comentaristas “Cristián”, “José Luis C” y “Carlos María Restrepo”, a propósito del post anterior titulado “A Bachelet se admira, pero ¿se imita?”, en el que se retoma la lectura de un ex guerrillero colombiano, que considera digna de imitación la actitud conciliadora de la presidenta Michelle Bachelet, tanto en su visión como en su esfuerzo de consolidación de la democracia chilena.
Los comentaristas Cristián y José Luis C rechazan que la presidenta Michelle Bachelet propugne por la conciliación, la convivencia pacífica y la construcción de la democracia. Antes bien, consideran que ella ha sido particular protagonista de la revancha y el rencor.
Dice Cristián que las pruebas de que la presidenta Bachelet no quiere la conciliación están en haberse negado a una ley de punto final a los procesos penales derivados de la dictadura del general Augusto Pinochet, y haber inaugurado el Museo de la Memoria que “cuenta la historia de Chile a medias”, porque no cuenta “los crímenes de los terroristas”. Estas son, a mi juicio, los argumentos de eventos sobresalientes. Y llamó la atención sobre el hecho de que el padre de la presidenta Bachelet, no fue asesinado por el régimen militar (él era un militar, pero insubordinado) sino que murió de infarto mientras jugaba basquetbol en la cárcel. Y concluye diciendo Cristián, que la presidenta Bachelet “sólo ha aportado al reconocimiento unilateral y sesgado de una sola parte de los involucrados en los conflictos del pasado”.
A su turno, José Luis C, además de apoyar lo dicho por Cristián, añade que iguales actos de reconciliación mostrados por la presidenta Bachelet a las víctimas del régimen militar sean expresados a favor de las víctimas de este bando. Y añade algo que, por sutil no es menos importante: una serie de eventos, en apariencia sociales, que tienen trasfondo político y él llama “matonaje ideológico”.
Por último, está Carlos María Restrepo, colombiano que llegó a Chile por efecto de los grupos armados, como los del ex guerrillero que escribió el artículo dedicado a la reconciliación chilena. Descalifica el que yo haya retomado el artículo, aduciendo que su autor, León Valencia, haya sido guerrillero. Pues, justamente por esta razón, porque se desmovilizó en desarrollo de uno de los dolorosos procesos de paz que se llevaron a cabo con distintos gobiernos, y hoy es considerado uno de los analistas más ponderados de la difícil vida política colombiana, y de alguna manera constructor de paz con su presencia civil, por lo que acudí a su planteamiento.
Porque a mí sí me interesa la conciliación.
Me interesa, tanto en Colombia como en Chile, como quiera que me envuelven lazos vitales a ambos países.
Y es por este interés por lo que retomo los comentarios de Cristián, José Luis C y Carlos María Restrepo, aunque no los comparta plenamente. Me interesa poder razonar, en un foro como este, la necesidad de apaciguar los ánimos y tratar de responder varias preguntas.
En tanto los procedimientos responden a otra realidad, en el caso colombiano, me interesa centrarme en Chile, y preguntar, en primer lugar, si 1)¿Chile necesita una reconciliación nacional, o no?
Si Chile necesita esa reconciliación entre bandos opuestos, siempre a favor de la sana convivencia y del desarrollo socialmente equitativo del país, 2)¿cuál creen ustedes que debería ser el procedimiento?
3)¿A qué deberían comprometerse cada uno de los bandos, y qué deberían ceder?
4)¿Resultaría sano, para cicatrizar el pasado y llegar a la reconciliación, que los procesos judiciales, de lado y lado, se cierren?
5)¿Si alguno, de cualquiera de los bandos, cometió un delito, no debe ser castigado?
Queda este blog abierto para el intercambio de ideas y propuestas, de quien quiera participar. Queda abierto para apreciar mejor, con mayor información, algunos temas que no conocemos suficientemente, y para conocer qué es lo que obstaculiza la reconciliación, y cómo remover ese obstáculo.
Las opiniones pueden vertirse a través de los comentarios, pero si hay argumentaciones (no diatribas, ni coro de consignas, sino aportes conceptuales para ver una salida a fin de superar los odios y rencores) que requieran un poco más de espacio, el correo de este blog, como está expuesto en la parte superior de la columna de la derecha, es julsua@hotmail.com. Toda la buena vibra para que podamos avanzar. Bienvenidos.