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País sombrío; bebés usados; mal ejemplo en la tele

monga21) Yerko Puchento dijo: “Piñera se metió a ver a la Monga (en Fantasilandia) y pregunto: ‘¿Cecilia Perez, eres tu?’”, y Cecilia Pérez (foto) denunció a Yerko Puchento ante el Consejo Nacional de Televisión por decir eso. ¡Denunció a un payaso! ¿Una ‘estadista’ liándose a combos con un payaso? ¡Qué payasada! Y si gana, supongamos que así sea, ¿qué gana? ¿Qué no le digan fea, Monga*? Y después de eso, ¿qué? ¿Se sentirá la redentora de Chile? Sería un triunfo triste. A este paso, nos volvemos tontos graves. Un país sombrío.

2) Con preocupación he visto en televisión un anuncio de un banco, en el que usan a un bebé (de pocos meses de nacido), en primer plano, para ofrecer sus productos financieros. El banco es Falabela, y me parece que aquí hay un abuso del bebé, y de la figura de los bebés. Lo digo ‘mirándote a los ojos’. ¿Habrá una legislación al respecto?

3) Qué asquerosa la promoción de Tvn, o TvChile, para sus transmisiones deportivas. Salen Pedro Carcuro, Marcelo Barticiotto y Patricio Yañez, y usan la imagen de Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, cuando hundió su dedo entre las nalgas del delantero uruguayo Edinson Cavani. ¿Tvn, o TvChile, se enorgullece de ese acto asqueroso, y lo pone de emblema del país? ¡Qué decadente!

4) Julio César Rodríguez, bueno para el dinero y los chistesitos flojos, además de hablar como si tuviera la boca llena de babas, usa el idioma como le da la gana. Los de la televisión son, de algún modo, pedagogos para los televidentes. Por eso, si se habla mal, la audiencia va a creer que así es correcto, y el error se multiplica. No le basta el ‘piedrazo’ (¡esa palabra no existe en español!; se dice “Pe-dra-da”), sino que saca pecho para decir que no esperaba darse “puñalazos” con Claudia Schmitd. ¡Puñalazos! ¿En Hualpén se dan puñalazos? (De paso, decir que le creemos a Claudia Schmitd sobre su salida de ‘Primer Plano’, y no al mercachifle del periodismo Julio César Rodríguez). No existe la palabra ‘puñalazo’ en español. No existe. ¡Se dice Pu-ña-la-da!
*(Monga=mujer gorila)

Doce buenas cosas para una vida más sana

vida sana1Estos doce principios me llegaron en un correo electrónico. Se menciona a un Pablo Flores como el autor de los mismos, pero no tengo idea quién es. Seguro que no le molestará que los comparta. Debe ser una buena persona, sin duda, si practica lo que aconseja. Leí con atención y encontré adecuados estos principios para anotarlos en mi cuaderno. El señor Flores dice que sirven para “vivir en calma y en armonía con los vaivenes de la vida”. Yo creo que sí. Por eso, me permito hacer mis acotaciones, entre paréntesis, al final de cada ítem.

1) Salir al mundo a mostrar quien eres tú realmente, no a que te vean. Implica actuar desde adentro, hacia afuera, y no al revés. No amoldarte a los demás, sino actuar desde tu corazón. (jsa: Que el hecho de no tener lo que está de moda no te acobarde. Si nuestro reloj no es de oro, no importa. Que funcione es lo que cuenta. Tampoco quiere decir que andemos con lo peor de todo, pero dimensionar que las cosas son solo cosas, y nosotros seres espirituales; esto tiene valor para la realización de lo que queremos.)

2) Todo lo material que tengas, tenlo porque lo usas y te da placer, sino te da placer, bótalo o regálalo. Es decir, no acumular objetos materiales, sino gozar las cosas, porque muchas veces nos quedamos en tener, y llenamos nuestros closets, pero no usamos casi nada. (jsa: Tener cosas guardadas por el solo hecho de tenerlas, sin que nos sirvan de nada, a) no tiene sentido, b) se nos convierte en una carga, en un peso muerto, c) estamos alimentando un grado de codicia, que no deberíamos tener como personas sanas.)

3) Todo lo que sabes comunícalo. Guardar tus conocimientos y aprendizajes, por timidez o por mezquindad, es algo que te aleja del camino a la felicidad, y de descubrirte a ti mismo. El conocimiento es como una carrera de postas, pasa de una persona a otra. Si no lo compartes cortas el flujo. (jsa: No compartir lo que sabemos, delata un sentimiento negativo en nosotros: el egoísmo. Nadie nos puede “robar mis ideas”, porque nuestras ideas nadie más las puede elaborar. ¿Qué hace el ladrón de ideas, si no sabe de dónde vinieron, cómo llegaron al punto en el que están, y para qué sirven?)

4) Sana tu linaje, sana tu familia, sana las relaciones de tu núcleo. Como dicen las constelaciones familiares y la ancestrología de Pedro Engel, para tener relaciones sanas y ser feliz, hay que estar en paz con tu familia. (jsa: Este punto no lo entiendo como que tengamos que ser moneda de oro para todos, ni meloso con todos. Sanar, inclusive, puede estar en una despedida para siempre. Lo entiendo, mejor, como no dejar asuntos pendientes.)

5) Descubre lo que más te gusta hacer y hazlo, no para que te vean, sino para alumbrarle el camino a los demás. La mayoría de la gente ni siquiera sabe qué es lo que quiere hacer con su vida. Venimos a compartir a este mundo y nuestros dones son para ponerlos al servicio de los demás. (jsa: Hay quienes, desde niños, saben qué quieren hacer en la vida; otros, tenemos que irlo visualizando con los años. Pero siempre hay una voz interior que al final nos dice: ¡eso era!)

6) Haz las cosas que ames con disciplina. Si no tienes disciplina, no tienes amor por ti. Porque amar implica muchas veces renunciar a nuestra propia gratificación. Si no eres capaz de esforzarte por lo que te gusta hacer, entonces no lo amas realmente. (jsa: Los triunfadores suelen decir eso, que sin disciplina no hay nada. Cuando uno ve a un atleta que corre, salta o lanza con facilidad, uno debe saber que hay muchas horas de disciplinado esfuerzo antes de hacer eso. Cada día, un poco.)

7) Las relaciones sanas de pareja implican permitirme ser y permitirle al otro ser. No controlar al otro para que actúe como yo quiero, ni tampoco permitirle al otro que me controle para que actúe como él o ella quiera. Esto implica descubrir qué es lo que realmente me importa y respetarlo. Lo importante está en el compartir con el otro. (jsa: La clave es conceder. Quien diga “yo soy así, no voy a cambiar”, está muerto. El cambio es vida. Y cambiar en nosotros cosas que al otro no le gustan, es una forma de entregar amor.)

8) Descubrirme a mí mismo, transformarme en lo que realmente soy. Esto implica ver lo que no me gusta de mí y aceptarlo. Ver mis patrones y mis comportamientos inconscientes y hacerme responsable de ellos, dejando de culpar a los otros. (jsa: Culpar al otro es lo más fácil. Lo difícil es autocriticarse. Decirse, a sí mismo –inclusive decirle al otro–: “Sí, me equivoqué”. Decir: “Lo siento, no volverá a ocurrir”. Eso es aceptarme, y transformarme.)

9) Expandirme, salir de lo conocido, familiar y seguro. Si siempre me quedo en lo conocido, en lo aprendido, no me permito conocer cosas nuevas. Justamente en este explorar, voy abriéndome a nuevos puntos de vista y esto me permite descubrir quién soy realmente. (jsa: Negarse a explorar, es miedo. Hay que conocer sitios, sabores, vestuarios, diversiones. Pero conocer tampoco es relajarse, por ejemplo, “voy a conocer el crack o la heroína”.)

10) ¿Qué quiero dejar como huella en este mundo? Mi aporte a la sociedad, que contribución quiero hacer al mundo en el que vivo. (jsa: Este punto yo lo entiendo como “qué es lo mejor de mí, que puedo dejar”. No importa que eso no lo conozcan sino mis familiares. Porque no se trata de actos heroicos, o de que inventemos algo, sino que con nuestro comportamiento sano, en cuanto al cuidado del agua, del medio ambiente, de las relaciones familiares y de amistad, también estoy aportando al planeta. El planeta lo sabe.)

11) Compartir mis ideales y sueños con los demás. Únete a otros, forma equipos, trabaja con más personas para hacer un cambio en la sociedad. (jsa: Creo que no es imperativo ser socio de nada. Pero sí tener cierta cercanía con el grupo de personas que son afines conmigo. Esto depende del temperamento de cada cual.)

12) Acércate a tu alma. Date tiempo para estar contigo mismo y busca la respuesta a las preguntas espirituales ¿quién soy yo? ¿Qué hago acá? Deja tiempo para la espiritualidad en la vida, para la conexión interior. Esto te permitirá entender que todos somos parte de un mismo rompecabezas y todas las piezas son necesarias. (jsa: Uno puede pensar en las cosas buenas, y cómo corregir las malas, y esto también es espiritual. No nos imaginemos que la espiritualidad es sentarse en posición Buda, y cerrar los ojos. Podemos ser espirituales todo el día, en cada cosa que hacemos: jugar, hablar con otro, lavar la losa, leer o caminar.)

‘La vorágine’ de José Eustasio Rivera

José Eustasio RiveraVuelve uno a abrir el libro y surge otra vez la exuberancia narrativa, la riqueza del lenguaje, la certeza de la frase y el drama del amor frustrado y la denuncia de trata de personas, y las matanzas, en medio de un paisaje inhóspito como la selva. La formidable novela ‘La vorágine’ se publicó en Colombia en noviembre de 1924, convirtiéndose en un hito actual del modernismo literario hispanoamericano.

Su autor, José Eustasio Rivera (foto), poeta eximio también (‘Tierra de promisión’), murió a los 40 años, el primero de diciembre de 1928 en Nueva York, cuando avanzaba en su segunda novela, ‘La mancha negra’, e intentaba una nueva edición de La Vorágine y su traducción al inglés, así como su adaptación al cine, sin éxito.

José Eustasio Rivera logra que ‘La vorágine’ (Editorial Andrés Bello, 1981, 246 páginas) la escribiera un hombre pudiente que huía con Alicia de los manierismos de la sociedad bogotana, Arturo Cova, a quien, finalmente, se lo tragó la selva. En una nota final, destinada al viejo Clemente Silva, quien estaba en las caucherías buscando a su hijo e hizo amistad con el narrador, Arturo Cova dice: “…le dejo este libro, para que en él se entere de nuestra ruta por medio del croquis, imaginado, que dibujé. Cuide mucho esos manuscritos y póngalos en manos del cónsul; son la historia nuestra, la desolada historia de los caucheros”.

La novela tiene una fuerza particular, desde esa primera frase, “Antes que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la Violencia”, porque la aventura no se detiene, en llanos y selvas, con una dosis exacta de apasionamiento que convulsiona la existencia y se mezcla con el ‘temperamento’ del paisaje, que se vuelve otro protagonista más. Raptos de lirismo, que se echan de menos hoy, delinean ese entorno: “¡Oh selva, esposa del silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejó prisionero en tu cárcel verde? Los pabellones de tus ramajes, como inmensa bóveda, siempre están sobre mi cabeza, entre mis aspiraciones y el cielo claro, que solo entreveo cuando tus copas estremecidas mueven su oleaje, a la hora de los crepúsculos angustiosos. (…) Tu eres la catedral de la pesadumbre, donde dioses desconocidos hablan a media voz, en el idioma de los murmullos, prometiendo longevidad a los árboles imponentes, contemporáneos del paraíso, que eran ya decanos cuando las primeras tribus aparecieron y esperan impasibles el hundimiento de los siglos venturos”.

Escenas crudas, igualmente: “Vi que Millán con emulador aceleramiento tendía su caballo sobre la res; mas ésta, al inclinarse el hombre para colearla, lo enganchó con un cuerno por el oído de parte a parte, desgajándolo de la montura, y llevándolo en alto como a un pelele, abría con los muslos del infeliz una trocha profunda en el pajonal. Sorda la bestia a nuestro clamor, trotaba con el muerto de rastra, pero en horrible instante, pisándolo, le arrancó la cabeza de un golpe, y aventándola lejos, empezó a defender el mútilo tronco a pezuña y a cuerno, hasta que el winchester de Fidel, con doble balazo, le perforó la homicida testa”.

Eso en las llanuras, y en la selva los árboles tienen vida: una vida que va más allá de su propia presencia y alcanza a manipular la de los hombres que se adentran en su espesura. “El vegetal es un ser sensible cuya psicología desconocemos. En estas soledades, cuando nos habla, solo entiende su idioma de presentimiento. Bajo su poder, los nervios del hombre se convierten en haz de cuerdas, distendidas hacia el asalto, hacia la traición, hacia la acechanza. Los sentidos humanos equivocan sus facultades: el ojo siente, la espalda ve, la nariz explora, las piernas calculan y la sangre clama”. “…creo acertar en la explicación: cualquiera de estos árboles se amansaría, tornándose amistoso y hasta risueño, en un parque, en un camino, en una llanura, donde nadie lo sangrara ni lo persiguiera; mas aquí todos son perversos, o agresivos, o hipnotizantes”.

Pongo ‘La vorágine’ a la altura de ‘Cien años de soledad’, con los 43 años de diferencia en su nacimiento.

Cuatro-4 leyes de una ascensión espiritual

espiritualidad2Más que religiosidad, me interesa la espiritualidad. Por cierto que la palabra “religión” no se emplea en la Biblia (el libro sagrado de nosotros, los cristianos, así como del islam lo es el Corán), excepto en Santiago 1.27, donde dice: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Y esa es toda la ‘religión’ en la Biblia.

Así es que la espiritualidad (ilustración) traspasa lugares y se halla en distintas formas, hasta en expresiones sistematizadas que buscan aglutinar expresiones aparentemente disímiles en una sola, como lo pretende y busca la Fe bahá’i. Entre tanto, la espiritualidad puede hallarse dispersa, sin exclusiones, y las siguientes cuatro leyes provenientes de la sabiduría india, corresponden a esa búsqueda de los planos superiores:

La primera ley dice: “La persona que llega es la persona correcta”; es decir, que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice: “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el supuesto de “si hubiera hecho tal cosa, hubiera sucedido tal otra…” No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera ley dice: “En cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última ley: “Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución; por lo tanto, es mejor dejarlo y seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy, es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.

Los mejores augurios para todos en el 2013

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El valor de las ‘crisis’ para Albert Einstein

albert_einstein_firma2Hay quienes creen que la inteligencia científica de Albert Einstein (firma) le impedía tener raptos poéticos, como el que se anota más adelante. No lo voy a discutir, por una razón poderosa: los desarrollos científicos de Einstein fueron la consecuencia de su anhelo por entender a Dios. De modo que no era un hombre pedestre, uno de causa y efecto y nada más, sino alguien con un espíritu receptivo, amplio y curioso, que es tanto como las cualidades el poeta. Los apuntes, porque se trata de apuntes y no de un ensayo académico, del científico Albert Einstein exaltan la crisis como la chispa que mueve el mundo humano. Su aspecto positivo. Una lección para asumir, de manera distinta, los retos que el nuevo año nos pueda deparar. Al respecto, el señor Einstein dijo:

“No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”.

“Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla”.

El 24 de diciembre nace Jesús, el Cristo

nacimiento-de-jesusMe gusta la manera que tiene Alejandro Jodorowski de entender y presentar el acontecimiento que este 24 de diciembre celebramos los cristianos: el nacimiento de Jesús. Me agrada la manera de concebir el encuentro de quienes serían los padres de Jesús. Diferente a como suelen presentarnos a José, un hombre casi anciano, de barbas y calvo, Jodorowski nos lo muestra como un judío joven, vigoroso, apenas un poco mayor que María (ilustración). “José provenía de la línea de David y habitaba en la ciudad de éste, Belén, hacia el tiempo en que María era residente de Nazaret. José se lleva a María a Belén. Nazaret es una aldea casi imaginaria por ser uno de los puntos más pequeños del país. María no era oriunda de Belén; María proviene de una familia anónima”.

Jodorowski continúa: “¿Cómo fue que un hombre surgido de una descendencia prestigiosa se casó con una mujer sin linaje conocido y residente en una aldea casi inexistente? La respuesta es que estaba perdidamente enamorado de ella. Si José no hubiera amado tan completa, terrible, profunda y apasionadamente a María, la historia no tendría ninguna razón de ser. Es el más grande amor que la humanidad ha conocido. El amor de José y María es más grande que el de Romeo y Julieta. ¿En qué momento María comunica a José que está encinta? Apenas Dios la ha poseído, María sabe, por sentir la potencia sagrada en su cuerpo, que ya está encinta. E inmediatamente emprende viaje para visitar a Elisabet y permanece con ella hasta el nacimiento de Juan, que tiene lugar tres meses más tarde. En seguida, supongo, regresa a su casa y al entrar encuentra a José. Entonces le anuncia “Estoy encinta de tres meses”. Si se hacen cuentas a partir de los datos ofrecidos en este capítulo del Evangelio, existe aquí una cierta discrepancia temporal; pero no nos preocupemos por ello: estamos en la región de los mitos, donde algunas leyes humanas son abolidas. El Evangelio nos dice que como José era justo y no quería que el pueblo la lapidara por adulterio, decidió partir en secreto.

“Veo a la Virgen María firme y fuerte. Es tan fuerte que ha engendrado a un Dios. Para ser capaz de llevar el poder entero de Dios en su vientre, hace falta que María posea una considerable energía física. Hacen falta un vientre y unos ovarios plenos de energía, un útero poderoso y de una elasticidad indescriptible. Hacen falta buenas piernas y un pecho pleno de una leche maravillosa. Para alimentar a Dios, a María no podía faltarle la leche. No le iba a ofrecer un alimento ácido o envenenado, o uno que le causara urticaria. No: ella está plena de purísima leche y le proporciona absolutamente todo lo necesario. María es fuerte. No cultiva ningún temor. Nadie la asusta. ¿Cómo María va a atemorizarse de cualquier cosa si ni siquiera se ha espantado ante el ángel Gabriel, que se tiene ante Dios?

“Es una mujer que ha sido envuelta con la sombra del Señor. Esto es como un choque eléctrico comparable al de tres mil sillas eléctricas. Hay que imaginar el inconcebible placer que ella recibe en el curso de este suceso. El Espíritu Santo ha entrado en su corazón, que está abierto, y Dios entero se ha introducido en su cuerpo. El poder total la ha penetrado. ¿Podría una débil jovencita vivir momento así?

“En mitad de esta sombra inconmensurable, por vez primera María ha sentido a la divinidad penetrando en cada una de sus células. ¿Será imaginable un placer más grande que el experimentado cuando el propio Dios entra en un cuerpo humano? Es interminable todo lo que esto representa. Cuando Dios entra en los ovarios de María, ella no ofrece ninguna resistencia. La vagina está íntegramente humedecida (porque se trata de un ser normal que experimenta un deseo total). El corazón está completamente abierto. El cerebro totalmente vacío. Nada de familia, de recuerdos, de nada: María no es sino carne abierta. Su corazón, su sexo, todo está abierto. En ese instante, Dios mismo ha invadido cada célula de su cuerpo, que debe haber experimentado un temblor inmenso. María debió dar pruebas de una fuerza inconcebible para contener a este poder enorme. Así, en medio de una explosión de inconmensurable placer, María absorbe la divinidad en sus ovarios y queda encinta”.

Y llega el 24 de diciembre, el momento en que Jesús nace y todo en la Humanidad ha de cambiar. Jodorowski concibe así, aquel acontecimiento: “Está dicho que no había lugar para ellos en el mesón y que ella acostó al recién nacido en un pesebre. Están, pues, en un establo o una caballeriza. Si el lugar está lleno de paja y suciedad, María no se va a tender ahí, menos aun cuando no hay un lecho. Entonces, ayudada por José, se sostiene de un trozo de madera y se pone en cuclillas separando las piernas; José está de rodillas a sus pies y extiende las manos para recibir al niño y evitar que éste caiga al suelo. Es necesario comprender la postura de María. Si ella puja estando acuclillada, el niño podría caer en la tierra, y éste no es el caso porque José está allí para recibirlo.

“El niño, pues, pasa directamente de la vagina de la Virgen a las manos de José. Él es el primero en tocar al cristo… El niño se adapta de inmediato a la postura y comienza a efectuar un lento movimiento de rotación. Dios lo ha dotado con el impulso que Él da a los planetas. Es la nueva galaxia que viene. Es decir, que con una lentitud increíble el niño comienza a girar en espiral. Debía llegar al mundo para colocar el ojo de su séptimo chakra en la “puerta” de la Virgen y así formar “el ojo del mundo”. (La noción chakraes utilizada en el tantrismo hindú y budista. El séptimo chakra está situado en lo alto de la cabeza).

“Quien ha presenciado un parto, puede suscribir que es de esta manera como sucede: la vagina forma un óvalo, exactamente igual al contorno de un ojo humano, y la cabeza del niño al salir, toma el sitio del globo ocular. Si entonces vemos de frente el sexo de la parturienta, contemplamos el séptimo chakra del niño comunicándose con todo el cosmos. El niño y su madre forman el ojo cósmico.

“Es evidente que, milímetro por milímetro, la vagina de la Virgen María acaricia la piel del niño con un amor increíble. De piel a piel se forma una corriente de adiós, de fe, de ayuda, de masaje y de conciencia, en el transcurso del cual la madre dice: a partir de ahora tomaré en consideración cada milímetro de tu cuerpo porque, desde mi vagina que lo sacraliza, cada milímetro es sagrado. Si yo no reconozco cada parcela de tu cuerpo con mi vagina, si no te froto, si en el pasaje no te doy tu primer masaje, nunca en tu vida serás acariciado, nunca pedirás ni exigirás una caricia completa, ni tampoco te ofrecerás a ti mismo al acariciar y, por tanto, nunca sacralizarás el cuerpo humano”.