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40 ítem del ‘decálogo’ de Umberto Eco para escribir

umberto-ecoUna vez más acudimos a uno de los muchos ‘decálogos’ que críticos y escritores elaboran con el fin de ordenar los consejos sacados de la experiencia, sobre cómo escribir. Ya sabemos que la inspiración no basta. Lo más importante es sentarse y escribir. Hacerlo metódicamente, a diario, disciplinadamente. Y una vez nos enfrentamos al acto de elaborar historias mediante las palabras, debemos considerar algunas normas gramaticales. De todo este proceso surgen las grandes obras, y también los ‘decálogos’. Hoy quiero compartirles el “decálogo” (¡de 40 puntos!) que confeccionó el semiólogo italiano Umberto Eco (foto), autor, además de muchos ensayos, de las novelas ‘El nombre de la rosa’, ‘El péndulo de Foucault’, ‘La isla del día de antes’, ‘Baudolino’, ‘El cementerio de Praga’ y ‘Número cero’. Aquí está:

1) Evita las aliteraciones; solo gustan a los “estúpidos”. 2) No abuses del subjuntivo: utilízalo solo cuando sea necesario. 3) Evita las frases hechas: son como la “sopa recalentada”. 4) Escribe tal y como te expresas. 5) No uses siglas comerciales ni abreviaciones. 6) Acuérdate (siempre) de que el paréntesis (aun cuando parece indispensable) interrumpe el hilo del discurso. 7) No te propases con los puntos suspensivos. 8) Limita el uso de las comillas. Las citas no son “elegantes”. 9) No generalices. 10) Los barbarismos no son de buen gusto.

11) Restringe las citas. Emerson dijo con razón “Odio las citas. Cuéntame solo lo que sabes”. 12) Las comparaciones son equivalentes a las frases hechas. 13) No seas redundante y no repitas dos veces la misma cosa. Redundancia es explicar algo que el lector ya ha entendido. 14) Solo los necios emplean palabrotas. 15) Intenta siempre concretar. 16) La hipérbole es una excelente técnica expresiva. 17) No construyas frases de una sola palabra. 18) Cuidado con las metáforas demasiado atrevidas: son “plumas sobre las escamas de una serpiente”. 19) Pon las comas en el lugar adecuado. 20) Aprende a distinguir entre la función del “punto y coma” y la de los “dos puntos”: no es tarea fácil.

21) Si no encuentras el vocablo idóneo, no recurras a la expresión coloquial: “el parche es peor que el agujero”. 22) No uses metáforas incoherentes, aunque suenen bien. Son “como cisnes degollados”. 23) ¿Son de verdad necesarias las preguntas retóricas? 24) Sé conciso y trata de condensar tus pensamientos empleando el mínimo número de palabras y evitando las frases largas; así evitaras que tu discurso esté contaminado (una de las tragedias de nuestro tiempo dominado por el poder de los medios de comunicación). 25) Los acentos no son ni incorrectos ni inútiles, quien los omite se equivoca. 26) No se apostrofa un artículo indeterminado antes de un sustantivo masculino (el apóstrofo [‘] es una coma que se coloca en la parte superior derecha de una palabra. En castellano apenas se utiliza, solo por influencia del inglés con el genitivo sajón). 27) ¡No enfatices demasiado! ¡Mide los signos de admiración! 28) Ni siquiera los amantes de los barbarismos pluralizan las palabras extranjeras. 29) Escribe correctamente los nombres extranjeros como Baudelaire, Roosevelt, Nietzsche y parecidos. 30) Cita sin perífrasis los autores y los personajes a los que te refieres, tal y como lo hizo el más grande escritor lombardo del siglo XIX, el autor de El 5 de mayo.

31) Al principio del discurso utiliza la “captatio benevolentiae”, para congraciarte con el lector (pero a lo mejor ustedes son tan estúpidos que no entienden lo que estoy diciendo). 32) Cuida con detalle la ortografía. 33) No hace falta decir que las pretericiones (decir lo que no vas a contar) son desesperantes. 34) No pongas punto y aparte muy a menudo; solo cuando sean necesarias. 35) No uses el plural “majestatis”. Causa una impresión pésima. 36) No confundas causa con efecto: podrías equivocarte y cometer un error. 37) No construyas frases en las cuales la conclusión precede a las premisas: si lo haces, las premisas se podrían deducir de las conclusiones. 38) No utilices arcaísmos como “hápax legomena” u otros lexemas inusuales, así como estructuras profundas de rizomas, que superen las habilidades cognitivas del destinatario. 39) No seas prolijo, pero tampoco te quedes corto. 40) Cada frase ha de tener un significado, con independencia del contexto.

País sombrío; bebés usados; mal ejemplo en la tele

monga21) Yerko Puchento dijo: “Piñera se metió a ver a la Monga (en Fantasilandia) y pregunto: ‘¿Cecilia Perez, eres tu?’”, y Cecilia Pérez (foto) denunció a Yerko Puchento ante el Consejo Nacional de Televisión por decir eso. ¡Denunció a un payaso! ¿Una ‘estadista’ liándose a combos con un payaso? ¡Qué payasada! Y si gana, supongamos que así sea, ¿qué gana? ¿Qué no le digan fea, Monga*? Y después de eso, ¿qué? ¿Se sentirá la redentora de Chile? Sería un triunfo triste. A este paso, nos volvemos tontos graves. Un país sombrío.

2) Con preocupación he visto en televisión un anuncio de un banco, en el que usan a un bebé (de pocos meses de nacido), en primer plano, para ofrecer sus productos financieros. El banco es Falabela, y me parece que aquí hay un abuso del bebé, y de la figura de los bebés. Lo digo ‘mirándote a los ojos’. ¿Habrá una legislación al respecto?

3) Qué asquerosa la promoción de Tvn, o TvChile, para sus transmisiones deportivas. Salen Pedro Carcuro, Marcelo Barticiotto y Patricio Yañez, y usan la imagen de Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, cuando hundió su dedo entre las nalgas del delantero uruguayo Edinson Cavani. ¿Tvn, o TvChile, se enorgullece de ese acto asqueroso, y lo pone de emblema del país? ¡Qué decadente!

4) Julio César Rodríguez, bueno para el dinero y los chistesitos flojos, además de hablar como si tuviera la boca llena de babas, usa el idioma como le da la gana. Los de la televisión son, de algún modo, pedagogos para los televidentes. Por eso, si se habla mal, la audiencia va a creer que así es correcto, y el error se multiplica. No le basta el ‘piedrazo’ (¡esa palabra no existe en español!; se dice “Pe-dra-da”), sino que saca pecho para decir que no esperaba darse “puñalazos” con Claudia Schmitd. ¡Puñalazos! ¿En Hualpén se dan puñalazos? (De paso, decir que le creemos a Claudia Schmitd sobre su salida de ‘Primer Plano’, y no al mercachifle del periodismo Julio César Rodríguez). No existe la palabra ‘puñalazo’ en español. No existe. ¡Se dice Pu-ña-la-da!
*(Monga=mujer gorila)

Escuchar a Umberto Eco

umberto ecoEl filósofo, semiótico y escritor italiano Umberto Eco ofrece algunas recomendaciones para quienes deciden escribir, quienes ya han escrito algo y quienes quieren seguir escribiendo. Más que sobre el acto mismo del dominio del idioma, Eco enfoca sus sugerencias sobre el escritor como persona, que es el punto de confluencia de la vanidad humana, el narcisismo, la egolatría y el solipsismo. Muchas veces, o casi siempre, estas son las invitaciones que valen la pena. Porque el escritor, o quien escribe, es el vector de lo mejor y lo peor que pueda haber en su humanidad. Esto es:
–No creas que eres un ‘artista’.
–No te tomes demasiado en serio. Esto es, no dejes que tu ego te nuble.
–No pienses que estás inspirado: no creas que todo es inspiración. También es trabajo.
–No entiende a los escritores que publican un libro cada año. Pierdes el encanto de preparar la historia.
–No puedes convertirte en un general sin haber sido antes soldado: ve paso a paso.
–No pretendas ganar el premio Nobel de forma inmediata. Eso acaba con cualquier carrera literaria.