Archivo de la categoría: Riquezas

Codelco; Blanco; Sofofa; Transantiago; Monga

javiera blanco1- Escuchando al señor Óscar Landerretche, presidente del directorio de Codelco, hablando sobre la compañía, parece que todo allí es perfecto. No hay contratos truchos, ni hechos a familiares; no hay bonos de 500 millones de pesos que puedan considerados exagerados, todo es transparente, y los cargos se llenan por méritos. Como quien dice, la Contraloría General está desvariando cuando dice que en Codelco faltarían US$ 4.500 millones (¡!), que no aparecen en las Memorias de la minera. También dijo el señor Óscar Landerretche que, justamente por ser tan probo, él y su directorio, fue víctima de un atentado contra su vida, con una carta-bomba. Todo eso está bien, pero: ¿dónde está el dinero que falta?, y acaso ¿le parece ético un bono de 500 millones de pesos, así sea “legal” y acorde con “las políticas” de la empresa, para que lo gaste la empresa de los chilenos en una sola persona? Hay una línea divisoria entre la verdad y el cinismo.

2- No nos extraña que la señora Javiera Blanco (foto), una de las peores funcionarias que ha tenido Chile en toda su historia, que fue de fracaso en fracaso donde quiera que la puso la presidenta Michelle Bachelet, y cada fracaso la presidenta lo premió, promocionándola a cargos cada vez más altos, hasta que instaló su mediocridad en el Consejo de Defensa del Estado (¡!); no nos extraña, pues, que ahora esté metida en un caso de sobresueldos, como lo informa El Mostrador, en planillas al parecer incautadas en Carabineros.

3- La alcaldía de Santiago está aplicando la misma lógica que aplicó el presidente Nicolás Maduro contra su opositor Leopoldo López: Maduro responsabilizó a López por los muertos, heridos y daños durante una manifestación suya. Esta alcaldía está responsabilizando a los directivos del ‘centro de alumnos’ por los destrozos ocasionados en el Liceo Teresa Prats durante una toma estudiantil. Y no solo culpa a los alumnos directivos, sino a los padres de estos. No estoy seguro de esa lógica.

4- Vi al señor Bernardo Larraín Matte, de la dinastía Matte (la misma de la colusión del papel higiénico y beneficiaria de subsidios durante la dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, para montar su imperio forestal), hablar como nuevo presidente de Sofofa (Sociedad de Fomento Fabril). Todo lo que dijo del país se resume en la palabra ‘crecimiento’. Pero no habló de cómo la Sofofa va a impulsar ese crecimiento del país. Dijo que “los empresarios están ávidos de hacer inversiones”, y ¿por qué no las hacen? Dijo que “los empresarios lamentan que se creen trabajos por cuenta propia” porque son de mala calidad, y ¿por qué no crean empleos de buena calidad? Dijo que se necesitaba más dinamismo productivo, y ¿por qué no lo realizan, no lo demuestran? Nos pareció que habló pompas de jabón. Repitió las mismas tontas afirmaciones de “los empresarios” haciendo una pretendida “oposición al gobierno”. No dijo nada. Bla, bla, bla.

5- Está bien que el gobierno se preocupe por la evasión en el pago de los pasajes de Transantiago. Y está bien que el gobierno subsidie parcialmente el transporte público que prestan los privados. Pero no está bien que subsidie a los grandes empresarios y sobre todo a los bancos, que son quienes manejan el Transantiago, y no a los usuarios. El gobierno anda preocupado porque los empresarios recauden los pasajes, pero no que los usuarios tengan un transporte más oportuno, cumplidor de los horarios, menos costoso y con rutas más extensas. Parece que lo que compete al usuario, al gobierno no le importa tanto, como la parte del recaudo y el subsidio para los bancos y las grandes empresas.

 

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Bautizazo; Mena; Codelco; 40 horas; Monga

­nelson pizarro-codelco-1- En siete años la Selección de Fútbol es casi la misma del ‘bautizazo’, aquel acto de indisciplina alcohólica de Arturo Vidal, Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, Jorge Valdivia y Jean Beausejour, entre otros. Y desde esa época se han comportado como una mafia, en cuanto a no dejar participar a nadie más en la organización. Es una selección vieja, alcohólica. Han sido contados los jugadores que han entrado, como Eugenio Mena, con una característica común al resto: fue detenido hace pocas horas por carabineros por conducir a 166 kilómetros por hora, en la ruta Viña del Mar-Santiago. ¡Borracho!

2- Es tanto el sentido de pertenencia, y más que pertenencia, el sentido de propiedad que se tiene de la Selección, que apareció la mamá de Jorge Valdivia, la señora Elizabeth Toro, a exigirle al director técnico Juan Antonio Pizzi que convoque a su hijo borrachín. Valdivia no ha sido, hace muchos años, ningún aporte a la Selección.

3- Después de la ridícula declaración del presidente ejecutivo de Codelco, Nelson Pizarro (foto), sobre que la empresa no tenía “un puto peso”, ahora se sabe, por medio del contralor general Jorge Bermúdez, que en Codelco se feriaban contratos con amigos y familiares de los directivos, y las cuentas de producción e ingresos no cuadran. ¡Por eso no hay un puto peso para inversiones! De acuerdo con el volumen de producción y los precios de mercado del cobre, los ingresos por ventas del año 2016 debieron sobrepasar de US$ 16.000 millones. Sin embargo, en la Memoria de Codelco, los ingresos por ventas del año 2016 alcanzan solamente a US$ 11.537 millones. Faltan US$ 4.600 millones. ¿Dónde están? ¿O, por qué no están? ¡Cuatro mil seiscientos millones de dólares! Y lo más cínico es que los señorones del directorio de Codelco se niegan a que la Contraloría los vigile. Quieren ser otra república independiente, como la de los militares con sus ‘gastos reservados’. Los analistas más suspicaces hablan de que el objetivo de estos directivos de Codelco es adelgazar al máximo la empresa, dejarla famélica, al borde de la quiebra o la inviabilidad, para cumplir el sueño largamente acariciado por la oligarquía: privatizar a Codelco.

4- Le preguntaron a Sebastián Edwards: “Según el ministro Rodrigo Valdés, reducir las jornadas a 40 horas elevaría el costo laboral en 12,5%. ¿No está de acuerdo con esto?” Respondió el señor Sebastián Edwards: “El ministro Valdés es uno de los mejores que ha tenido nuestro país, pero en este tema se equivoca. Su cálculo resulta de dividir la reducción de la jornada laboral (cinco horas por semana) por el número de horas totales en la nueva legislación (40 horas). Esos son los cálculos del carnicero, que no corresponden”.

De Santa Cruz a Lagos Escobar

andres-santa-cruzPrepotente. Yo creo que es porque no se los ha metido presos, por los delitos que han cometido a los ojos del país entero durante los últimos diez años, que estos señorones de los barrios del oriente de Santiago son tan prepotentes, y tan agresivos con el gobierno. Un ejemplo, el nuevo presidente de las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, Andrés Santa Cruz (foto), a su vez ex presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC (es decir, de los mismos), que, en forma prepotente “manda a callar” al gobierno y le dice que no debe opinar, sino “hacer cumplir la ley”. Obvio, una ley que, hasta hoy, favorece el latrocinio que cometen las administradoras de fondos de pensiones con el dinero del pueblo chileno. ¿Qué le pasa a este señor? ¿No se ha enterado que el sistema de pensiones hizo crisis en Chile y en el mundo entero? Un sistema que solo deja sueldos multimillonarios para los ‘directores’ de los fondos (¿recuerdan a Pablo Longueira presentando su curriculum vitae en las AFP, después de la crisis de diarrea que le dio cuando hizo el tony de candidato presidencial e intuía una investigación penal en su contra, que está en curso?), y utilidades multimillonarias para los socios de esos fondos, pero unas pensiones miserables para quienes ponen su dinero, durante años de sudor para, supuestamente, vivir tranquilamente los últimos años de su vida. Ver sufrir a los chilenos con pensiones miserables es un acto de extrema crueldad, de lesa humanidad. ¿Cuándo, estos señorones ‘empresarios’ aportarán para las pensiones de los trabajadores que les permiten hacerse ricos? En todas partes del mundos los empresarios aportan, ¡menos en Chile! Es un negocio de una decena de personas, controlando los dineros de cientos de miles de chilenos, que ya no tiene futuro. Ya hizo crisis. Pero este señor Santa Cruz se siente por encima de la realidad y por encima del gobierno. Sin embargo, al final, cuando le piden una propuesta para mejorar el sistema, sale con el mismo chorro de babas de sus antecesores: aumentar el monto de las cotizaciones y aumentar la edad de cotización. Con esta propuesta ramplona lo que quieren es perpetuar, en las condiciones actuales, el mismo negocio de promesas, el mismo sistema de engaños, y antisocial.

ricardo-lago-escobar-_101Esperpento. Otro que está fuera de la historia es Ricardo Lagos Escobar (foto). El artífice, por cierto, de que los señorones delincuentes de los barrios del oriente de Santiago no paguen con penas de cárcel sus delitos económicos. Por eso lo aman los ‘empresarios’, porque es un protector de sus pillerías. (Digamos, de paso, que también legitimó la Constitución del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet) Pero digo que está fuera de la historia porque ya le pasó su tiempo, y sale, prepotente, a presentarse como ‘alternativa’, como ‘nueva propuesta’ para las próximas elecciones presidenciales. Da tristeza ver y escuchar a este señor, con sus argumentos obsoletos, y su voz gagá, hablar de ser la alternativa para suceder a la presidenta Michelle Bachelet. No tiene nada qué proponer. Fue opositor, solapado, de varias reformas, entre otras la del sistema de pensiones. Él, está de acuerdo con Andrés Santa Cruz. Se ha convertido el señor Lagos Escobar, más bien, en un estorbo a la límpida carrera de Alejandro Guiller. En este sentido, es más retrógrado que Sebastián Piñera, y todos los de su corrillo. Pero de esperpentos como Ricardo Lagos Escobar está hecha la política.

Solo avaricia: Rainer Voss, banquero arrepentido

Rainer VossUn llamativo artículo de Gregorio Belinchón publicó El País en estos días, sobre un banquero arrepentido de la podredumbre que mueve y se mueve en el mundo de los inversionistas. Pareciera estar hablando de Chile, pero lo mismo es de Alemania, Estados Unidos, México o Inglaterra. Creo que con extractar sus declaraciones, evitando el texto adicional, puede uno formarse una idea de lo que quiere decir Rainer Voss (foto), que es como se llama el acaudalado ex hombre de negocios alemán, quien dejó la banca en el 2008. Habla en un documental titulado Yo confieso.

“Lo que me enfurece es en lo que se ha convertido el sistema. Se ha pervertido. ¿Mi puesto? Umm, a ver. Primero está el Consejo de Administración, luego un primer anillo o escalafón, y luego uno segundo: ahí estaba yo.

“Creamos innovaciones financieras. Logramos que la economía real se subordinara a la financiera. Y sobre todo, se desregularizó el mercado. No te engañes: no existe el libre mercado. ¿La crisis es culpa de la desregularización? No. ¿Es un prerrequisito? Desde luego.

“No existe el mundo exterior.

“Es fácil hacer ganar una millonada con minúsculos movimientos de precios. Si tienes millones de euros a tu disposición para invertir, solo necesitas que el precio varíe un 0,0001% para obtener grandes beneficios. En la pirámide alimenticia mercantil, empresas como Siemens o Volkswagen son más listas que un banco. Y debajo de ellos estarían las compañías intermedias, los gobiernos locales y los inversores privados. Hay un viejo dicho en las bolsas: los inversores privados siempre pierden. A veces ganan, pero es como jugar a la ruleta.

“Hace dos décadas, una acción estaba unos cuatro años en manos de su dueño. Hoy, la media es de 22 segundos.

“Sentía que a mi alrededor los valores morales que yo poseía se iban pudriendo, que el sistema y la sociedad se alejaban de mí. La avaricia, la competición es tremenda. Solo vendes tu producto a clientes sin las mismas oportunidades que tú.

“El próximo país en peligrar en la Eurozona será Francia. Los mercados no aprenden.

“Claro que sabíamos que iba a haber guerra en Irak. Los bancos tienen un plan B para todo. Bueno, para casi todo. Porque no hay plan B para esta crisis.

“El dinero es como el amor: nunca tienes suficiente. ¿Cuánto gané? Más de lo que algunos piensan, menos de lo que otros creen. Es como los futbolistas: unos pensarán que ganan poco, otros que mucho.

“El abatimiento es un sentimiento estéril. Enfádate, levántate, protesta como Occupy Wall Street, escribe a tus políticos. De verdad que la gente que hay en Bruselas es inteligente, competente. ¿Por qué no controlan el sistema financiero? Bueno, es como si quisieras sacar el dinero del sistema como el aire dentro de un globo y solo tienes una aguja. No quieres estallar el globo-sistema, sería una catástrofe. Debes pinchar con mucho cuidado para que salga el aire poco a poco… mientras los países siguen pidiendo ayuda a paladas.

“Quiero que la gente que vea el documental entienda que el dinero es irrelevante en ese contexto, en el que se mueve tanto. Es más importante la avaricia, la competición, la sensación de pertenecer a una secta, a un movimiento especial. Y que no hay buenos o malos como dicen los medios de comunicación. No hay un grupo de gánsteres.

“Es todo más complicado, es el mismo sistema el que ha olvidado la moral, es gente que se convierte en culpable sin ser culpable según las reglas del sistema.

“¿Wall street? Bah, es como una ópera.

“(Ahora) me dedico a hacer nada. Hace 200 años había gente que filosofaba, pensaba y nos parecía bien. Hago eso ahora y parece extraño”.

El texto completo lo puedes leer aquí.

El terrorista Jovino Novoa de la Udi

jovino novoaQué mala imagen de Chile proyecta el señor Jovino Novoa (foto). Él fue un alto funcionario del dictador Augusto Pinochet, y fundador del partido ultra derechista Unión Demócrata Independiente (Udi), que todavía, en democracia, ocupa puestos de dirigencia. Él considera todo lo que no esté alienado con las dictaduras y el fascismo, como una amenaza “izquierdizante”.

En estos días está empeñado en hacerle mala imagen a Chile, diciendo que el actual gobierno de Michelle Bachelet quiere ahuyentar la inversión extranjera, y quiere empobrecer a los ricachones que él representa.

Qué mala imagen proyecta este ex congresista de Chile, asociándolo con Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, como si fueran comparables los cinco países. Eso es mala fe.

Un daño profundo causa en la mente de los chilenos, también, llenándolos de miedo. Insinuando que puede haber otro criminal como Augusto Pinochet si se sigue con ideas “izquierdizantes”.

Este tipo de actitudes son propias de radicales políticos, que suelen estar por fuera de la realidad, como Adolfo Hitler, o criminales contra el Estado como Pablo Emilio Escobar Gaviria. No son actitudes de un demócrata.

El señor Jovino Novoa quiere que los chilenos vivamos con terror.

Toda su actitud, agria y refractaria con su país, porque el gobierno puso a consideración del Congreso una reforma tributaria, en la que los pocos que ganan 250 veces más que los trabajadores (*), y cuentan con ejércitos de abogados para crear y emplear decenas de artilugios legales para no pagar impuestos, o eludirlos o evadirlos, paguen, por fin, tributos al país.

Está furioso por eso. Porque se quiere cerrar la brecha de la vergonzosa desigualdad actual en Chile, que es algo exótico en estos tiempos, y sobre todo en un país que se precia de pertenecer a la Ocde y ser impoluto en el vecindario de los gobiernos de mala calidad, “izquierdistas”.

Él quisiera que aún tuviéramos el mundo enfermo y violento de su protector, el dictador impune Augusto Pinochet.

Está furioso porque quienes lo han financiado en sus campañas electorales, es decir, los ricachones (sus patrones) le han expresado su inconformidad por tener que retribuirle al país unos pocos pesos, de los miles de millones que se echan al bolsillo y sacan del país para no pagar impuestos.

Cómo puede alguien preciarse de ser “un político” cuando odia a su país. Cuando considera que los connacionales son personas de segunda clase. Gente que no merece vivir dignamente, sino sometida al terror y con ingresos de miseria.

Lo que hace el señor Jovino Novoa es defender a los que sacan su dinero a paraísos fiscales, como el ex candidato presidencial Lawrence Golborne; defender a los empresarios que no pagan impuestos, o que los eluden, o que los evaden; empresarios que recibieron en la dictadura bancos y empresas y miles de hectáreas a precios irrisorios y con créditos a plazos infinitos y tasa de interés ridículamente bajas, casi inexistentes.

A estas personas defiende el señor Jovino Novoa.

Y para ello, que él considera una noble labor, crea un clima de terror en el país, considerando a todo el que no se parece a su padrino el dictador impune Augusto Pinochet un “izquierdista peligroso”, y diciéndoles a los inversionistas extranjeros que no vengan a Chile.

Es decir, más parece un apátrida, que un demócrata.

Personas con la mentalidad como la del señor Jovino Novoa son las que hacen desigual el país, crean ciudadanos de segunda categoría, siembran el terror, disocian para reinar, confunden los propósitos de bienestar social con unas amenazas a los capitales de sus patrones. Capitales que, muchos de ellos, han sido dudosamente habidos o hechos merced a los beneficios del impune dictador Augusto Pinochet.

Si Chile quiere crecer, en lo económico y lo ciudadano, si quiere como país tener sana su mente, debe aislar a personas como el señor Jovino Novoa, que son un cáncer destructivo del tejido social.

El señor Novoa no hace oposición, hace terrorismo, amparado en un partido que apoyó una dictadura sanguinaria, y cobijó con la impunidad al despreciable dictador.

(*) “250 veces” no es una expresión caprichosa y efectista, sino un dato cierto de analistas imparciales chilenos. Quiere decir que mientras un empleado gana el mínimo, $210.000 al mes, un empresario de los que defiende el señor Jovino Novoa, gana $52.500.000 mensuales.

Per cápita de chilenos ricos: US$10 millones al año

el mostradorImpresionantes son las cifras de la riqueza chilena que publicó el Boston Consulting Group (BCG). Un estudio muestra que hay 65 familias chilenas con más de US$100 millones para invertir y acumulan un total de US$60.738 millones. Y no termina ahí: Chile tiene 1.051 hogares con más de US$5 millones para invertir, 7 mil con más de US$1 millón.

En total se estima que en Chile hay US$330 mil millones en activos líquidos para invertir. La cifra incluye los fondos de pensiones, pero no incluye inmuebles o las posiciones controladores en empresas. Las cifras representan un aumento de 7%.

El boom económico de los últimos años ha hecho que Chile se convierta en uno de los mercados con mayor riqueza en la región. También se destaca la creciente capacidad de ahorro de los hogares chilenos y el rol que juegan las AFP, que representan un porcentaje significativo de los ahorros.

Los chilenos también están invirtiendo más en acciones y bonos. El estudio de BCG revela que a los millonarios chilenos, a diferencia de Argentina o Venezuela, les gusta invertir en casa. El documento revela que de las grandes economías de Latinoamérica, Chile es la que tiene el mayor porcentaje de riqueza onshore, con 93% (US$ 306.488 millones), y apenas un 7% offshore (US$ 24.052 millones).

México tiene 66% de sus activos bajo gestión onshore, y Colombia tiene 70% y Argentina sólo el 29%, mientras el 71% restante está afuera.

El estudio aparece en momentos en que el tema de la desigualdad se ha tomado la agenda del año electoral.

Un estudio reciente de la Universidad de Chile dice que el ingreso per cápita mensual de las 1.200 personas más ricas “es estratosférico”, sobre los US$10 millones al año.

El monto, según el informe, es casi 3.000 veces mayor que el ingreso promedio del 80 % más pobre de la población. “Chile es por lejos el más concentrado entre todos los países para los cuales existen datos basados en declaraciones tributarias oficiales y estimaciones de las ganancias de capital”, concluye el estudio.

El Mostrador (logo)

El narcotraficante Pablo Escobar no es Colombia

Pablo EscobarEl canal de televisión Mega viene transmitiendo con éxito de sintonía en Chile la serie titulada “Pablo Escobar, el patrón del mal” (logo), sobre la vida de ese narcotraficante colombiano, que fue abatido en un enfrentamiento con las autoridades el 2 de diciembre de 1993. Pablo Escobar fue un delincuente que, con los cientos y miles de millones de dólares provenientes del comercio de cocaína hacia los Estados Unidos, se encumbró y rodeó de un ‘ejército’ de jóvenes asesinos a su servicio (‘pistolocos’, sicarios, ‘gatilleros’), y sobornó a políticos, funcionarios, policías, empresarios, etcétera, y a los que se resistieran los mataba.

El soborno fue lo que permitió que el ‘reinado’ de Pablo Escobar se prolongara más allá de lo deseado. Con el soborno relajó la moral y las buenas costumbres de muchas personas, en especial de policías y funcionarios de la administración pública y el poder judicial. Esto explica por qué no lo atrapaban. Porque había creado una red de información y de protección enorme, corrompiéndolo todo con su dinero. Hablamos de cientos y miles de millones de pesos colombianos que, de pronto, podía recibir el policía modesto, o el abogado, o el modesto tendero, o el alcalde del pueblo chico o el ejecutivo del banco, transformándoles sus vidas.

Con el soborno permeó de venalidad los estamentos, incluidos el político y el empresarial, facilitándole su criminal carrera. Y quien no aceptara el soborno, debía estar consciente de que, a cambio, recibiría un balazo.

Tenía socios, como los hermanos Ochoa Vásquez (Fabio, Jorge Luis y Juan David), Carlos Ledher, Gonzalo Rodríguez Gacha, William Moncada y Francisco Galeano, entre otros, todos igualmente peligrosos que conformaban el llamado Cartel de Medellín. Ninguno de estos socios tenía las pretensiones políticas, o de Estado, que Pablo Escobar.

Este fue el grupo pionero que generó el fenómeno del narcotráfico en Colombia. Podían contarse con los dedos de la mano esos grandes delincuentes que transportaron toneladas de hojas de coca desde Bolivia y Perú hasta ‘laboratorios’ mimetizados en los campos y la selva colombianos donde eran transformadas en cocaína (benzoilmetilecgonina), con su derivado de ‘pasta base’ (‘bazuco’).

Pero no era Colombia la que ‘exportaba’ cocaína. No era Colombia la que ‘comerciaba’ o ‘comercializaba’ cocaína. No era Colombia la que ganaba cientos y miles de millones de dólares con la cocaína. No era Colombia la que sobornaba. No era Colombia la que hacía estallar bombas y mataba indiscriminadamente. No.

Era un grupo de delincuentes, encabezados por Pablo Escobar, que cometía los crímenes. Eran los narcotraficantes, unos delincuentes encumbrados por la lluvia de dólares que producía el negocio. Colombia fue víctima de ese grupo y de su jefe, el degenerado mental.

De modo que si esto queda claro para el televidente de la serie de televisión, de algo habrá servido contar la vida de un delincuente inescrupuloso, que escaló en su megalomanía hasta convertirse en un sicópata delirante.

Pablo Escobar y sus socios no hicieron más que tatuar de vergüenza a todos los colombianos, quienes deben vivir con ese estigma. Y también, por si fuera poco, soportar los chistes destemplados del resto del mundo, en los que aluden a un colombiano hipotético que ‘debe’ andar con cocaína en los bolsillos, o ‘debe’ estar en capacidad de comprar fácilmente ese veneno.

Gracias a la serie de Mega, me parece que los televidentes pueden entender, que además de ser un grupo de delincuentes los que se untan las manos con la cocaína, y se vuelven violentos asesinos si el sucio dinero que manejan no sirve para el soborno, el grupito feroz de esos narcotraficantes, no hicieron ningún otro aporte al país más que envilecer una nacionalidad.

Los delincuentes narcotraficantes, son una cosa: delincuentes narcotraficantes. Y los colombianos, son otra cosa. Esta es la fotografía que puede ser pedagógica de la serie de televisión. Cualquier otra lectura debe someterse a la duda.

Porque una cosa es el sicópata Pablo Escobar, un delincuente que tapizó un país de muertos inocentes, y de sangre inocente, y otra el país, Colombia, que padeció sus delirantes arrebatos criminales.

Todo el mal que hizo no puede suavizarse con pretender alguien resaltar que fue “un benefactor”, porque construyó casas para gente pobre. Lo hizo, sí, para distraer la atención sobre el resto del dinero sucio, que usó para apertrechar a los sicarios que, casualmente, poblaron esas casas. Dinero sucio con el que también sobornó y financió los crímenes y el baño de sangre en que sumió a un país llamado Colombia.

Por eso, me llamó la atención que el último programa Primer Plano de Chilevisión, el del viernes 26 de abril, se dedicara al hijo de Pablo Escobar, y a una visita, con él, a la Hacienda Nápoles, que fue el centro de operaciones del Cartel de Medellín, encabezado por Pablo Escobar; visita que resultó frustrada.

¿Con qué objeto se hizo eso? ¿Para reforzar la idea de que Pablo Escobar era un hombre ‘bueno’ y un ‘padre amoroso’? ¿”Periodismo”?…

De Sebastián Marroquín (el nombre cambiado de Pablo Emilio Escobar, hijo) decir que su empeño ha sido el de reinsertarse a la sociedad. No ha querido, hasta donde se sabe, seguir los pasos de narcotraficante de su padre. Destacable, porque los hijos no deben heredar los crímenes de los padres. Pero, ¿para qué recabar en la figura del peor criminal que ha existido en la historia de Colombia, y tal vez de Latinoamérica, y en su momento el más buscado en el mundo?

Primer Plano presentó, esa misma noche, a la abogada de los traficantes de drogas chilenos, Helhue Sukni, casi como una exaltación de los oficios. ¿No hay una apología velada en, y a todo esto? Me quedé pensando en cuál era el objetivo de Chilevisión al emitir ese programa.