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Se quemó el Valparaíso invisible

PEOR INCENDIO HISTORIA DE VALPARAÍSO CAUSA 16 MUERTOS Y ARRASA CINCO CERROSCuando doña María vio que salpicaban las bracitas contra su ventana, tomó lo primero que encontró y salió huyéndole al fuego. Era la última que quedaba en la casa, hecha de a pocos, durante veinte años, cuando llegó con su esposo a vivir a estos cerros. Ella estaba viendo cómo se incendiaban las casas del cerro vecino, que así llaman a los barrios en la parte alta de Valparaíso. Los de Las cañas, El litre, Miguel Ángel, La cruz, El vergel, Mercedes, Mariposa, Ramaditas y Rocuant los más afectados. Pero de un momento a otro el viento cambió de intensidad y dirección y las lenguas de fuego empezaron a lamer la ladera que colindaba con su casa. En pocos minutos las casas del cerro vecino desaparecían entre las llamas, y el cerro suyo comenzaba a ser pasto del mismo fuego descontrolado. Las máquinas de bomberos no podían subir cargadas de agua por la grave pendiente, y no eran suficientes los baldes y las mangueras de regar las plantas para sofocar el descomunal incendio. Doña María huyó despavorida de los latigazos de fuego, encorvada bajo las primeras sombras de la noche que caía. A salvo, unos metros más allá, todavía retrocediendo ante la imperio de las flamas, doña María vio con ojos llorosos cómo su casa se retorcía entre las brasas para ser un destino hacia las cenizas. Varias decenas, varias centenas…, hasta un millar de personas vieron, igual que doña María, sus enseres sus ropas sus muebles sus recuerdos y el sudor de tantos años reducidos a pavesas. Un millar de viviendas han sido destruidas por el incendio, hay 10 mil damnificados y más de una docena de personas fue atrapada por las implacables lenguas de fuego, y allí murieron en una muerte horrible y desconocida. Una parte del bosque circundante ardió en la cresta de la montaña, en la parte oculta a los turistas de Valparaíso, en la parte invisible que tienen las ciudades turísticas del mundo entero, la de las carencias. Cuánto duele tanto sufrimiento de la gente sencilla. Del padre, de la madre sencilla, de los hermanos y tíos y sobrinos sin fortuna y ansiosos de vida. Valparaíso se quemó por el lado de los cerros, el de ramaditaslos barrios construidos a retazos a través del tiempo. Se quemó Valpo, sin que se dejaran ver la cara los congresistas de la región, los políticos del país. Sin que los autores de las leyes para defender los intereses de sus patrones en las grandes empresas y corporaciones dijeran esta boca es mía. Con visible sentimiento la presidenta Michelle Bachelet estuvo en los cerros haciendo presencia de Estado, llevando un voz de aliento. Pero fueron los primos con los tíos con sus hermanas y sus padres y madres y vecinos, todos apoyados en su propia desgracia, quienes al menos salvaron sus vidas para llorar el rescoldo donde una vez había sido su hogar.

Post Scriptum: (15 de abril 2014) Lo lamentablemente ocurrido este pasado fin de semana en Valparaíso –el Valpo de los cerros que no está a la vista del turismo– era previsible. Ya el 18 de febrero del 2013 dábamos cuenta en este blog de hechos semejantes: “Sin desconocer la gravedad de los hechos, creo que Carlos Rivas Quiroz (foto) es un ejemplo a seguir. Cuando digo “gravedad de los hechos” me refiero a que 1.200 personas resultaron damnificadas porque perdieron sus viviendas, que fueron devoradas por un incendio que anduvo embravecido por los cerros de Valparaíso, destruyendo 80 casas. Por fortuna, no hubo muertos. Horas de pánico vivieron los pobladores de Rodelillo, La Planchada, San Roque y Placeres, que, impotentes, observaron cómo las llamas hacían de sus viviendas montones de cenizas”.

Y antes de esta fecha, otros incendios se habían producido en el mismo sector. De igual manera, ya el 2 noviembre del 2011, hace tres años, planteábamos lo siguiente: “Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión. Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país”.

¿Será esta nueva tragedia del fin de semana pasado, la última enseñanza de que hay que asentar esas familias damnificadas de manera planificada, ahí mismo o en otro lugar, y rodear los sectores urbanos de un cortafuegos que los separe de los bosques circundantes, donde, al parecer, empezó esta vez el incendio? En un año más, estaremos viendo qué aprendimos. Y quizás el Estado deje que cada cual, como cualquier vieja invasión, levante su casa de a pedazos, con latas y cartones al comienzo y luego con materiales de construcción formales, o el Estado asuma el liderazgo de un plan de repoblación de los cerros de Valparaíso, dignificando a estas familias con viviendas de calidad y accesos expeditos y suministro de servicios básicos, que hoy están sumidas en el dolor de haberlo perdido todo. Amanecerá y veremos.

La Pampilla dijo ‘No’ a la farándula santiaguina

Contra todo pronóstico, la coquimbana Claudia Tarbuskovic, una joven de 23 años, se impuso como la reina de La Pampilla: Miss Coquimbo 2012. Este es un evento de Fiestas Patrias y de belleza, muy tradicional de Chile: La Pampilla. Y lo que ocurría en los últimos tiempos era una avalancha de jóvenes mujeres, y otras no tan jóvenes, que iban en tropel, desde Santiago, para arrebatar el cetro y coronarse reina. Iban, procedentes del mundillo de la ‘farándula’, para sumar honores a sus carreras de oropel. Pero esta vez, la votación popular decidió otra cosa. Nada de Fanny Cuevas (una ex reality sin talentos conocidos), Anita Alvarado (conocida como “La Geisha” por haber ejercido la prostitución en Japón), Camila Nash (participante de un programa juvenil, en el canal oficial TVN, llamado ‘Calle 7’) y Catalina Palacios (ex animadora de un programa juvenil en el canal privado Chilevisión, llamado ‘Yingo’). No, La Pampilla no es trofeo de relumbrón, algo de pueblerinos que ‘las de la capital’ van a arrebatarlo. No. Hay que ganárselo, parece que dijo esta vez la gente de allá, con otros atributos. Se hizo respetar. Por eso, todas las mencionadas debieron regresar a Santiago derrotadas, en una aventura que, a partir de ahora, no fructificará tan fácilmente. La decisión popular optó por alguien conocido allá, que ‘jugaba de local’ (como dirían los comentaristas deportivos), lejana de la ‘farándula santiaguina’, una Contadora y estudiante de último año de Periodismo, llamada Claudia Tarbuskovic (foto). Me gustó que La Pampilla diera esa señal, ‘fuerte y clara’. La Miss Chile 2012, Camila Recabarren, coronó a la nueva soberana de La Pampilla.

Bancos aseguran ingresos con Transantiago

La noticia del “subsidio” al Transantiago la encuentro un poco cuática, por decir lo menos. El gobierno la presentó como la bondad misma, y los medios se hicieron eco; titularon que el pasaje del Transantiago “no va a subir”, que el Transantiago será mejor porque está “subsidiado”, etcétera.

Sea lo primero decir que el Transantiago se hizo todo lo mal posible. Incubado en el gobierno de Ricardo Lagos Escobar y materializado en el de Michelle Bachelet el sistema de transporte masivo no tenía cómo ser una buena solución. Su destino era el que se está viendo: un costo para el Estado, y ninguna solución para el usuario.

Porque desde la misma raíz está mal. No podía crecer más que un árbol retorcido y sin frutos.

El contrato entre el Estado y el Administrador Financiero de Transantiago (AFT) no es simétrico, en el sentido de que son más las obligaciones del Estado que las de AFT. Y principalmente, la obligación del Estado de pagarle una suma determinada de dinero a la AFT, aunque ésta no deba garantizar, en contraprestación, frecuencias de buses, rutas o número de ciudadanos transportados.

¿Quiénes forman parte de la AFT? El Banco Estado, dueño del 21%, Banco de Chile 20%, BCI 20%, Banco Santander 20%, CMR Falabella 9,5% y Sonda 9,5%.

Viendo la composición accionaria de la AFT queda absolutamente claro por qué la principal preocupación es que el Estado les pague lo que se comprometió a hacer, sin importarles dar nada a cambio.

El Transantiago es un barril sin fondo, en tanto como “operador” no es más que un grupo de bancos, a los que les importa el dinero y no el transporte de personas, porque éste no es su rubro, sino el financiero.

Es como poner a un grupo de fabricantes de alambres a administrar el abastecimiento de alimentos de las principales ciudades del país.

De modo que el contrato original, que hasta donde sé no se ha modificado medularmente, obliga al Estado a unos pagos, pese a que no obtenga contraprestación del servicio de transporte.

Lo que se está haciendo ahora, no es “subsidiando” el transporte público (llamado Transantiago), sino garantizando (presupuestalmente) los pagos al AFT a que el Estado se comprometió, mientras se hacen los correctivos del caso.

Creo que esto es lo que busca el gobierno actual: poner un remiendo mientras logra concretar una mejora significativa en el diseño del modelo de transporte masivo. Lo del “efecto espejo” (bonita metáfora), que obliga al Estado a darle a las regiones una suma igual a la que se le va a dar al AFT, $370.000 millones, no es más que la zanahoria del cuento del burro.

Ruego a Dios porque los gobernantes encuentren una solución, que no sea onerosa como lo es hoy, al Transantiago.

Aeronaves de monitoreo volcánico

La del avión no tripulado para la vigilancia de los volcanes en actividad es una de esas noticias interesantes y prometedoras que pasan casi inadvertidas en los medios de comunicación masivos. Me refiero a un avión de material ligero que utilizará el ministerio de Minería, para obtener información de volcanes activos que, inclusive, estén expeliendo cenizas. Esta información se estima que anticipará en 8 horas las medidas preventivas, como la evacuación de poblaciones próximas al volcán, lo cual hace la diferencia entre la vida y la muerte.

A mí me quedaron dos inquietudes: una es, si la temperatura va en aumento, como se supone que ocurre en un proceso de ebullición magmática, lo cual comienza por la expulsión de las cenizas, ¿el material ligero del avión, que es básicamente plástico, soportará esas temperaturas sin derretirse?

La otra inquietud es que siendo la aeronave a control remoto, ¿cuál será la distancia a la cual puedan controlarlo? No podrá ser muy cerca, porque se usará justamente para evitar riesgos humanos, y por tanto, el controlador debería estar lo suficientemente retirado para no correr ese riesgo.

La aeronave científica, será puesta a prueba en el sector El Caulle, donde se ha presentado un aumento en la actividad volcánica, con epicentro de varios sismos. La tarea que le espera al avión exploratorio es para 43 volcanes.

Tras los responsables del doble crimen ecológico

Se cometió un doble crimen en Chile: 25.000 hectáreasde bosques naturales quemadas en la turística zona de Torres del Paine (Región de Magallanes y Antártica), y 32.000 hectáreasde eucaliptos y bosques quemadas en las regiones del Biobío y la Araucanía.

En el primer caso, se habla de un imputado: el ciudadano israelí Rotem Singer, de 23 años, pero al parecer no hay cabal seguridad de su autoría, y en el segundo caso no hay indicio de culpable alguno.

Como sea, las averiguaciones deben llevarse a cabo para dar con los responsables. Un crimen de este tamaño no puede quedar impune. Por eso, resulta oportuno que la Fiscalía haya abierto averiguaciones formales para descubrir a los criminales.

En las Torres del Paine el daño es incalculable. Muy gráficamente lo reporta Cristián Warnken en su columna en Emol. En el Biobío y la Araucanía se perdieron muchas pequeñas explotaciones agrícolas, y bosques con fines comerciales de grandes y pequeñas forestales.

El presidente Sebastián Piñera advirtió que se aplicará todo el rigor de la ley. No es para menos. En cuanto al incendio en la Araucanía que todavía no se sofoca por completo, las llamas fuera de control y manipuladas por las ráfagas del viento, causaron la muerte de 6 brigadista y la declaratoria de desaparecidos de 2 más. Con horas de antelación se había confirmado la muerte de un adulto mayor en el Biobío.

Por fortuna, Chile ha contado con la ayuda de países amigos, como Argentina, España, Uruguay y Estados Unidos, que la han enviado oportunamente. Elevo una oración por los brigadistas chilenos fallecidos: Diego Mella Rosales, Marcelo dela Vegadela Vega, Ítalo Vidal Valdebenito, Cristián Freire Bustos, Juan Carlos Cordero Cerón y Carlos Pinto Catalán. Que en paz descansen…

Un Plan de Inversión para Valparaíso

Cada cierto tiempo Valparaíso tiene espacio en los noticieros de la televisión y páginas de los diarios porque los ascensores (pequeños funiculares) se dañaron o dejaron de funcionar. Ni hablar de los buses. Recuerdo que quisieron darlos en concesión a una empresa privada que ganara la licitación, pero la gente se opuso, con sus razones.

Siempre he creído que Valparaíso es una ciudad que, estando bajo las narices de todos, nadie hace nada por ella. Hay un cierto “orgullo nacional”, pero todos sabemos que los hechos son expresión de amor, y no los buenos discursos y razones. Y me refiero a que Valparaíso no necesita más saludos honoríficos, ni canciones, ni títulos de nobleza. Lo que necesita Valparaíso es inversión.

Resulta extraño, por decir lo menos, que ningún gobierno se haya planteado hacer de Valparaíso una ciudad turística, de talla mundial, cuya vocación de tal es más que indiscutible. Valparaíso necesita un plan de restauración urbano, con cargo al Presupuesto Nacional, y también que convoque e involucre a los inversionistas privados, porque toda ella es un tesoro histórico del país. Un plan de inversiones, a 5 o 10 años, pero potente, que la haga una joya que ningún turista, nacional o extranjero, se pueda resistir a visitar.

Y lo primero que hay que hacer, es sacar de ahí el Congreso Nacional. ¿Qué hace en Valparaíso? ¿Acaso no es clara la torpeza de haberlo llevado para allá? (Por razones que no vienen al caso, pero que son bastante discutibles.) Por lo demás, es un riesgo semanal, que los congresistas estén recorriendo las carreteras para llegar, tanto desde Santiago como de otros lugares. Y es increíble que todavía no haya habido ningún accidente de tránsito qué lamentar, pues los congresistas andan en los autos fiscales a mil por hora, violando las normas de máxima velocidad y poniendo nerviosos a los demás automovilistas.

En cambio, parece adecuado que haya esté el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, porque Valparaíso es Patrimonio Cultural dela Humanidad. La ciudad, con toda la historia que contiene, su colorido, los castillos y sitios que ya son turísticos y los que tienen potencial, merece ser tratada con más cariño.

Las inversiones, que deben provenir de un Plan de Inversión, incluirían la restauración urbana, con cuidado de calles y escaleras y servicios públicos, créditos a las personas para mejorar las viviendas. Hay que restaurar casas, las casonas, y modernizar los buses y los ascensores, que dan lástima del deterioro. Hay que transformar la mentalidad de los porteños y hay que conectar Valparaíso al mundo.

Para todo eso, se requiere dinero. Estoy seguro que esa inversión del Plan Turístico (no sé cuánto pueda valer, $2.000 millones de dólares, o un poco más) se podrá recuperar en menos tiempo de lo que tarde el plan (cinco o diez años).

Presidente ¿cargará HidroAysén en su conciencia?

Señor Presidente: Con el respeto que me merece su persona y su investidura, me permito en mi calidad de ciudadano libre de compromisos políticos, empresariales e institucionales, plantearle algunas preguntas y un comentario en relación al megaproyecto Hidroaysén, próximo a ser votado en cuanto a su factibilidad.

Preguntas:   ¿Está usted dispuesto a cargar en su consciencia el que bajo su presidencia se haya aprobado el más brutal Megaproyecto de la historia de Chile, en cuanto a sus devastadores impactos ambientales, sociales y culturales?

¿Imagina usted el infierno de impacto social y cultural que significará para los asentamientos humanos de la región vivir diez o doce años rodeados de megamaquinarias y de miles de trabajadores no locales destruyendo y devastando su entorno, su cotidianeidad, sus costumbres y su tranquilidad familiar? ¿Está usted dispuesto a cargar eso en su consciencia?

¿Piensa usted que una línea de transmisión de 2.300 kilómetros con torres de 70 metrosde altura (equivalentes a edificios de20 a 25 pisos) cada 400 metros, que, según análisis preliminares basados en peticiones mineras realizadas por y para los interesados, fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación, 16 humedales y 32 áreas protegidas privadas, es algo liviano como para cargas en su conciencia?

¿Ha pensado usted que una franja de 2.300 kilómetrosde largo por 100 metrosde ancho para instalar las torres, significan 23.000 hectáreas de total deforestación? Cuatro veces más que las presuntas hectáreas que serán inundadas por las represas. En adición a lo anterior, ¿ha reflexionado usted sobre la descomunal destrucción de naturaleza que significará trasladar, desde unos pocos puertos, 5.750 torres de esa magnitud a su lugar de emplazamiento? ¿Vale la pena eso en la consciencia?

De concretarse la construcción de dicha línea, Chile podrá sentirse “orgulloso” de haber generado la cicatriz más grande del planeta. ¿Cabría tal “orgullo” en su conciencia? Es un hecho que, a pesar de la desinformación, la publicidad maliciosa, las presiones y las tácticas de seducción locales a través de regalitos realizadas por la empresa, una clara mayoría ciudadana se manifiesta contraria al proyecto. ¿Siendo nuestro país una presunta democracia, cabe en su conciencia que esa ciudadanía que hizo posible que usted fuera Presidente, no sea respetada?

Muchos sabemos, y desde luego usted también sabe, los múltiples vicios que se han cometido en el Estudio de Impacto Ambiental. No sólo el haber despreciado e ignorado totalmente la participación y las observaciones ciudadanas que la ley garantiza. Ha habido mentiras, descalificaciones y adulteraciones de todo tipo, que resultan inaceptables para una ciudadanía responsable y preocupada por un futuro digno para el país. El resultado final, de aprobarse el proyecto, sería el de constatar una vez más, que vivimos en un país que practica toda clase de rituales democráticos falsificados y enmascarados, de tal manera que el poder y el dinero acaben siempre siendo los vencedores. ¿Estría usted dispuesto a corroborar esta verdad con su conciencia?

El hecho de que la construcción de las represas se presente como un proyecto distinto y separado del de la línea de transmisión es no sólo una bofetada al sentido común, sino una grave ofensa a la inteligencia ciudadana. La más elemental honestidad y transparencia institucionales (de que tanto se habla como propósito del gobierno) obligaría a evaluar lo que realmente corresponde; es decir un solo proyecto que incluye represas y línea de transmisión. El hecho que no se haga como corresponde es obvio. El rechazo del proyecto sería casi seguro. ¿Está usted dispuesto a legitimar este tipo de truco en su consciencia?

Comentario:   Permítame aclararle, señor Presidente, que no soy un “terrorista ambientalista” ni un fundamentalista fanático. Tengo un prestigio internacional bien ganado y consolidado como intelectual que ha trabajado en el diseño de alternativas económicas y de desarrollo que eviten los desastres locales y globales que estamos experimentando tan duramente en las últimas décadas. Para mí, respeto a todas las formas de vida, amor ala Naturaleza, belleza, felicidad, dignidad, bienestar y calidad de vida, son componentes que no pueden ni deben estar marginados del concepto de desarrollo. Es más, sostengo con toda mi fuerza que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar sobre la reverencia por vida; de todas las manifestaciones de la vida. ¿Cuántos de estos principios respeta el monstruo de Hidroaysén?

Usted ha manifestado en múltiples oportunidades que Chile está próximo a ser un país desarrollado. ¿Cómo entiende usted el desarrollo? ¿Se trata de alcanzar un determinado PIB per capita? En mi opinión se trata de cumplir con las condiciones que acabo de enumerar. Y para cumplirlas nos falta mucho, muchísimo señor Presidente. Desde luego que favorecer proyectos como Hidroaysén, que prioritariamente contribuyen al enriquecimiento de corporaciones trasnacionales que no le deben ninguna lealtad a Chile, nos aleja aún más del verdadero desarrollo que necesitamos.

Aún cuando no existe entre usted y yo una amistad profunda, hemos mantenido cordiales relaciones personales desde hace muchos años. He apreciado su inteligencia y sus capacidades. Del mismo modo me fui formando la impresión de que usted era uno de los pocos políticos sensibles al medioambiente y amante de la naturaleza. A pesar de que no voté por usted, me sentí contento de que tendríamos un Presidente capaz de concebir un desarrollo armónico entre economía y Naturaleza. Me apenaría mucho, no sólo por mí, sino por usted, el poder haberme equivocado.

Hago votos, señor Presidente, porque inicie usted un diálogo profundo con su conciencia. Quienes realmente amamos la notable belleza de nuestro país sinceramente lo esperamos.

Saluda a usted cordial y respetuosamente,

Manfred Max-Neef   (foto) Prof. Doctor Honoris Causa, Ex Rector, Director Instituto de Economía, Universidad Austral de Chile.