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Gary Medel, Mauricio Isla, Alexis Sánchez

Cory Monteith, protagonista de la serie Glee.Aristarco encontró de dónde le vino la inspiración a Gary Medel para mandar a confeccionar el traje con chispeza que usó en su matrimonio civil con Cristina Morales. No fue algo que se le vino a la cabeza de repente. Estuvo asesorado, y bien asesorado.

La inspiración del traje fue el actor canadiense Cory Monteith (primera foto), quien hizo el papel de Finn Hudson en la serie de televisión ‘Glee’. (Lamentablemente, Cory murió en Vancouver por sobredosis de heroína, hace 4 años)

Este dato, me dice Aristarco, es para ‘Maldita moda’, donde se horrorizaron con Garyto, un vanguardista osadogarymedel_esposacumple2, que puso en evidencia lo atrasados que están en ese programa de Chilevisión; dijo atrasados, porque el diseño del traje masculino es de, por lo menos, cuatro años atrás. Cory usó un azul grisáceo, y Garyto (segunda todo) fue mucho más radical, hasta llegar al blanco y negro. Larga vida (como se decía antaño) para Gary Medel y Cristina Morales.

Aproveché para preguntarle a Aristarco por la suerte de otros dos futbolistas de primera línea como Gary Medel. Primero pregunté por Mauricio Isla (tercera foto), quien en los últimos partidos de la Selección Nacional de fútbol se ha desempeñado como un crack. ¡Ha sudado la camiseta! Ha mostrado su clase, su pundonor, su destreza. Un mauricio isla¡bravísimo! para Mauricio Isla.

Entonces le pregunté qué opinaba de su relación con la chica reality española Gala Caldirola. Me miró y dijo: es posible que dure más que la de Alexis Sánchez con Mayte Rodríguez (cuarta foto) ¿Qué?

En serio, le dije, ¿crees que Alexis y Mayte no duren mucho? Y sin pestañear, dijo: eso creo.

Le recordé que ellos vienen madurando esa relación hace varios meses, que se ven enamorados, que son de la misma edad, que hacen bonita pareja, pero no hubo caso.

alexis y mayteSon muy distintos, dijo. Están felices por el dios Eros, añadió Aristarco, pero eso pasará. ¿Aunque pronto queden esperando guagua?, dije, pero no me pescó. Y, antes bien, consideró que no alcanza a dimensionar la bronca que debe llevar dentro el ex pareja de Mayte, el gran actor Thiago Correa. ¡Ella lo cambió por un futbolista! Un futbolista no desmerece, le dije. Él, que es intelectual, dijo Aristarco, actor de alto vuelo, hombre inteligente, ¡fue reemplazado por un futbolista!

Esto lo va a torturar toda la vida, dijo Aristarco, a menos… Aproveché la pausa para atajarlo: ¿A menos qué…? A menos que, pasados unos meses, cuando se harten, ella vuelva a su lado. ¿En serio, crees posible semejante cosa, medio disparatada? Y solo respondió: sí. Todo es posible.

 

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Loa a la chispeza de Gary Medel para vestirse

gary-medel-matrimonio-1Impecable. El traje a la medida. El forro níveo de la chaqueta se convierte en solapa. Son dos flechas que bajan del cielo sobre el pecho negro. El borde de los bolsillos del ambo, también blanco, tanto como los botones de las mangas. ¡Qué elegancia, por Dios! Complementada, eso sí, con un chaleco negro con botones blancos, sobre una camisa azabache, sin corbata, ni lazo corbatín, o pajarita. El primer botón de la camisa abierto, relajadamente. Los zapatos, también negros, mitad acharolados. Muy refinado, Garyto, como el que más. Tal era el atuendo para su matrimonio civil. ¡Un traje con chispeza! Pero me cuentan que en ‘Maldita moda’, el programa de Chilevisión que vive criticando a Martín Cárcamo y Rafael Araneda porque “no son jugados”, porque “se mantienen en una zona de confort” con sus atuendos, se escandalizaron con la chaqueta vanguardista de nuestro zaguero central. Se escandalizaron porque Gary se la jugó. ¡No saben lo que dicen! O dicen las cosas para posar de que saben, pero en la realidad no tienen sentido estético. ¡Garyto, compadre, nunca es tarde para decir que tu chispeza en el vestir te hace tan grande fuera de la cancha, de lo que ya eres dentro de ella! Y tu esposa, como la musa que es para ti.

‘Bolaño sobrevaluado y devaluado’ de Aguilera G.

mt-aguilera-garramunoAlguien tiene que decirlo. Lo voy a decir yo, que ya tengo la costumbre kamikaze de tirar la piedra y mostrar la cara, y lo tengo que decir aunque me excomulguen en Anagrama, aunque nunca me den los premios Herralde, Rómulo Gallegos, Alfaguara, Planeta -ya saben que el Nobel nunca lo voy a aceptar-, aunque pierda la posibilidad de entrar en los grupos de elogios mutuos y promoción y repartición de premios de Vilas-Mata, Sergio Pitol, Jorge Edwards, Juan Villoro, Jorge Herralde, aunque me odien todos los chilenos del mundo (menos el autor de Malorum)

Alguien tiene que decirlo: Los detectives salvajes, del “genio de la literatura contemporánea Roberto Bolaño”, es una de las novelas más mediocres, aburridoras, monótonas, intrascendentes, libres de personajes o situaciones memorables. Es una novela sin raíces, sin espíritu, sin trama, sin tensión: cien o más personajes hablan en primera persona -todos de manera semejante-, hablan, hablan, cuentan aventuras sosas, olvidables, en ocasiones estúpidas.

Muchos de ellos se echan a llorar sin razón y buscan a una mujer de apellido Tinajero (nunca me enteré bien quién era pues abandoné la novela en la página 300 y juro que no terminaría las 600 del volumen de Anagrama ni bajo pena de decapitación). Bolaño ofrece un mundo sin sentido y sin color: escenas tras escenas sosas se van en una antología de bobadas más dignas de lástima y llanto que un niño atropellado. Las voces son todas monótonas. Un solo personaje rescato: el alemán medio tonto llamado Heimito. Esta, dizque novela, es una avalancha interminable de naderías.

Ya lo dije una vez: o el mundo está imbécil al exaltar a este monumento al ocio improductivo, al promover a este atentado contra la naturaleza y al ofender al dichoso y escaso tiempo dichoso de lectura… o el imbécil soy yo. Que lo juzgue el lector.

Pensar que Bolaño pudo escribir algo valioso -dicen que su novela 2006 o 2666 es… Aquí se suspende la frase y se incluye un comentario del blog “El Sentenciero”… Después se reanuda mi frase… Marco Tulio, hola. No soy lo que pueda llamarse un “fan” de Roberto Bolaño (es que estos términos son los que se usan con él, es parte de una moda y de una forma de hablar), aunque he leído Los detectives y tres libros más de él. De todo ese material, lo único que realmente me ha parecido bueno, es un cuentario que se llama “Llamadas telefónicas”. El resto no es que sea deplorable, pero apenas pasa de curioso, de divertimento. Claro, en ciertos círculos de escritores, hablar mal de Bolaño puede significar el linchamiento público.
…una obra maestra …(¡ojala!)- es algo que no puedo entender.

Estoy anonadado y estupefacto y demolido: Anagrama, que ha publicado tantas obras de valor, ahora exalta a esta almita de Dios (vi a Bolaño en un video: sí, es un inocente, un ingenuo, muy culto, sí, pero con unas ideas resobadas y con unos aires de grandeza que oculta (ocultaba) tras una fachada de timidez y modestia. Es el típico escritor del post-boom: convencido que el mundo comienza con sus propias obras. Para él García Márquez es una especie de maestro orfebre, na má. No dudo que como persona y como amigo Bolaño haya sido maravilloso: como escritor no es de los míos.

Es un frenólito disfrazado de frenáptero. Mis 19 (ya no son 19 sino entre 50 y 119. Nota actualizada el 11 de septiembre de 2010) lectores me entienden. Con ellos me basta. Aunque 800 millones de moscas estén de acuerdo en que comer mierda es algo maravilloso, uno no tiene por qué estar de acuerdo. Han comenzado a llegar mensajes de adhesión a estas opiniones, no dudo que comenzarán a llegar insultos. Los espero con ansiedad para agregarlos a mi Colección de estímulos a la Creación Literaria que atesoro con cariño…

Marco Tulio Aguilera Garramuño (foto)

Las mariposas monarca de Francisco Leal Díaz

francisco leal diazEn un muy personal estilo, Francisco Leal Díaz (foto) narra en ‘La pasión de la mariposa monarca’ (Editorial Palabras Latinas, 160 páginas) la historia de amor, desamor y horror de una mujer de lentejuelas y admiradores nocturnos llamada Guadalupe Rodríguez Ortiz, quien se rebautizó ‘Gisela’ y un empresario de farándula la apodó ‘Mariposa Monarca’. Parece ser a mediados de los años noventa cuando ocurren los acontecimientos, visiblemente marcados por la lucha enconada entre el Bien y el Mal. El bien, que proviene del corazón limpio de Gisela y su inclinación por la espiritualidad en la vida, y el mal, encarnado por el hombre de negocios Ernesto de los Santos que se resiste a la pérdida de Gisela y a que otro hombre pueda gozar su compañía y sus atributos. La acción se desplaza al bosque de oyameles, en Angangueo, un pueblo del estado de Michoacán, en México, a donde llegan por millones a copular las mariposas monarca desde Estados Unidos y Canadá. La trama permite que Gisela conozca en ese bosque al anacoreta Romario Romeo, quien subyuga sus afectos. Al final, como en la vida real, vence el Bien, gana el amor. Angangueo: “Geranios, camelias, bugambilias, margaritas, rosas, hortensias, pensamientos, gladiolos, aretillos y camotes… colgaban orondos de balcones, techos y ventanas. Un panorama mágico para Gisela. Deambula absorta por las calles de este pueblo amistoso, gente de sonrisa noble, de rostro afable y actitud gentil. Parecían seres de otro planeta, insertos en la energía fantástica que cada año originaba aquel destello de mariposas viajeras”. La novela, en palabras del autor, “inserta personajes ficticios en contextos reales que transitan la cotidianidad mágica del México contemporáneo”. Y es, además y su característica vital, una defensa de la flora y la fauna naturales, una defensa de los reservorios de vida vegetal que van quedando en el planeta, y de esa danza gigantesca y sensual de las mariposas monarca que viajan miles de kilómetros para cortejarse, copular y reproducirse en un ciclo virtuoso sin fin.