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País sombrío; bebés usados; mal ejemplo en la tele

monga21) Yerko Puchento dijo: “Piñera se metió a ver a la Monga (en Fantasilandia) y pregunto: ‘¿Cecilia Perez, eres tu?’”, y Cecilia Pérez (foto) denunció a Yerko Puchento ante el Consejo Nacional de Televisión por decir eso. ¡Denunció a un payaso! ¿Una ‘estadista’ liándose a combos con un payaso? ¡Qué payasada! Y si gana, supongamos que así sea, ¿qué gana? ¿Qué no le digan fea, Monga*? Y después de eso, ¿qué? ¿Se sentirá la redentora de Chile? Sería un triunfo triste. A este paso, nos volvemos tontos graves. Un país sombrío.

2) Con preocupación he visto en televisión un anuncio de un banco, en el que usan a un bebé (de pocos meses de nacido), en primer plano, para ofrecer sus productos financieros. El banco es Falabela, y me parece que aquí hay un abuso del bebé, y de la figura de los bebés. Lo digo ‘mirándote a los ojos’. ¿Habrá una legislación al respecto?

3) Qué asquerosa la promoción de Tvn, o TvChile, para sus transmisiones deportivas. Salen Pedro Carcuro, Marcelo Barticiotto y Patricio Yañez, y usan la imagen de Gonzalo ‘El asqueroso’ Jara, cuando hundió su dedo entre las nalgas del delantero uruguayo Edinson Cavani. ¿Tvn, o TvChile, se enorgullece de ese acto asqueroso, y lo pone de emblema del país? ¡Qué decadente!

4) Julio César Rodríguez, bueno para el dinero y los chistesitos flojos, además de hablar como si tuviera la boca llena de babas, usa el idioma como le da la gana. Los de la televisión son, de algún modo, pedagogos para los televidentes. Por eso, si se habla mal, la audiencia va a creer que así es correcto, y el error se multiplica. No le basta el ‘piedrazo’ (¡esa palabra no existe en español!; se dice “Pe-dra-da”), sino que saca pecho para decir que no esperaba darse “puñalazos” con Claudia Schmitd. ¡Puñalazos! ¿En Hualpén se dan puñalazos? (De paso, decir que le creemos a Claudia Schmitd sobre su salida de ‘Primer Plano’, y no al mercachifle del periodismo Julio César Rodríguez). No existe la palabra ‘puñalazo’ en español. No existe. ¡Se dice Pu-ña-la-da!
*(Monga=mujer gorila)

Andrónico Luksic; The Voice; Alejandro Guillier

andrónico luksicAndrónico Luksic. Me pareció un tanto hipócrita el señor Andrónico Luksic (foto), el dueño del Banco de Chile, que compró a crédito y todas las facilidades de pago, cuando culpó en una entrevista al gobierno de que las cosas van mal, y les pide a los demás empresarios pronunciarse. Hipócrita, porque él es parte de la crisis de confianza que hoy se vive. Hipócrita, porque él se reunió con la nuera de la presidenta Michelle Bachelet y el hijo de la presidenta Michelle Bachelet para otorgar un crédito de miles de millones de pesos, ¡sin aval! Hipócrita, porque quiere que le creamos que se trató de un procedimiento normal, que jamás pensó en derivar beneficios, tratándose de personas cercanas a la presidenta Michelle Bachelet. Y a raíz de semejante adefesio se desató una de las más grandes polémicas nacionales sobre la credibilidad empresarial. Hipócrita, porque él fue la causa de la esta crisis de credibilidad que hoy vivimos. No me cabe duda de que hizo el préstamo pensando en retribuciones, aunque no sean explícitas, como poder seguir con el proceso de ruina y extinción de los ríos, para mencionar el caso de la generadora eléctrica del Alto Maipo, que es obra suya. Un hipócrita este señor Andrónico Luksic. Por cierto, debe ponerse a dieta, porque está obeso y puede sufrir un infarto al corazón. Y para que no le digan ‘el guatón Luksic’.

The voice. Excelente programa de televisión The Voice, me dice Aristarco. Dice que viendo gonzalo_sorichese programa no entiende por qué siguen considerando a Luis ‘Lucho’ Jara un ‘cantante’. Me dice: tantos muchachos con voces fabulosas, tanto talento de chicas que hacen cabriolas armónicas con sus voces, ¿y sigue ahí Lucho Jara? Deslenguado que es, me dice que los concursantes son casi mejores cantantes que los jurados (Luis Fonci, Álvaro López, Nicole y Ana Torroja) Le digo que exagera. Me cuenta que ha seguido el concurso desde el principio en el Canal 13 (del que también es dueño el guatón Luksic), y tiene un reclamo: ¿Por qué en la semifinal algunos cantaron en inglés? ¿Acaso no es el español el idioma predominante de Chile? Cuando cantan en inglés, dice Aristarco, se les oye de una manera, pero cuando cantan en español, se les oye de otra. Insiste en que es mejor que canten en nuestro idioma, ¡el hermoso español!, porque no todo el mundo sabe inglés, ni todo el mundo conoce las canciones que cantan. Le doy la razón. El favorito de Aristarco es Gonzalo Sorich (foto), porque “es el único que siempre ha cantado en español, y ha cantado trova latinoamericana”.

Alejandro Guillier. Es refrescante que alguien de buenos modales y manos limpias, como alejandro guillierAlejandro Guillier (foto), escale en el sucio mundo de la política, y hoy esté su nombre barajado como el de un presidenciable. Si se lanza mañana, mañana mismo voto por él. Un congresista que va a las sesiones, porque otros cobran por no ir. Un congresista que participa, que representa a su Antofagasta y su región. Nunca anda en componendas, o en reuniones truchas. Es el ejemplo del buen chileno. Votaría ya mismo por él. A ojos cerrados. Lo que preocupa, si surge su candidatura, es la nube de parásitos, como Ignacio Walker, Jorge Pizarro, Andrés Zaldívar, entre otros, que le van a caer encima, en busca de una tajada burocrática o ministerial. Lo asfixiarían de coaliciones, de propuestas y de arreglines, de cuotas de poder para apoyarlo. Pero ojalá se postule o lo postulen, y tenga la suficiente fuerza de voluntad y de conciencia para no sucumbir bajo los parásitos. Ganaría con el voto limpio de los chilenos.

Encuestas; DJ Méndez; isapres; militares

logotipo_CEP_twitterEncuestas CEP. La encuesta del Centro de Estudios Públicos, CEP, se ha vuelto “palabra de Dios”. Una suma de encuestas amañadas, que tienen como propósito legitimar lo que piensan los empresarios del gobierno y las instituciones. Omiten esas encuestas, eso sí, preguntar qué piensa la gente de la colusión de los empresarios, las coimas de los empresarios, del cohecho que auspician los empresarios para obtener beneficios en el Congreso Nacional o en las instituciones para sus contratos, de la mala calidad de los productos, de seguir haciendo de la educación un negocio de compra y venta internacional, etcétera. La encuesta CEP es una encuesta que arroja los resultados que los empresarios quieren, pero se cuidan de hablar de sí mismos. Y las dirige la joya de Harald Beyer, el mediocre y fracasado y destituido ministro de Educación del gobierno de Sebastián Piñera. Un resentido, a nombre de los empresarios, evaluando a los demás. ¡Vaya objetividad de la encuesta CEP!

DJ Méndez. ¿Viste ‘La divina comida’, en Chilevisión?, me preguntó Aristarco. No, le respondí. ¿No viste a Leopoldo Méndez, o DJ Méndez? No. Entonces la soltó: ¡Es un flaite! ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso? ¿En qué mundo estamos? Le pedí que me explicara. Bueno, es así: reúnen a cuatro famosos de la farándula, y cada uno prepara una cena para el grupo. Eso es entretenido. Los otros van calificando. Al final, gana un delantal y un gorro de chef el que tenga la mejor calificación. Pero entre tanto, en este caso, los gestos ordinarios de Méndez, la vestimenta flaite y los tatuajes (¡hasta en la cara, como los sanguinarios pandilleros ‘Maras’ de El Salvador!), los gestos de ese Méndez. ¡Odia la ensalada chilena, el tomate y la cebolla, y quiere ser alcalde! Hace gestos de arcadas con las frutas, huele todas las comidas, la escarba con el tenedor antes de comer. ¡Qué asco de tipo!, remata Aristarco. ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso?

Isapres. Las Isapres (“Instituciones de Salud Previsional”) se quejan de que “el gobierno no hace nada” para evitar que los judicialicen, por mala o nula prestación del servicio médico. Eso dice el presidente del gremio que agrupa a las isapres, Rafael Caviedes. ¡El gobierno no hace nada!, dice él, y eso lo reproducen los grandes medios de comunicación (que después repiten personas sin análisis como Sergio ‘Checho’ Hirane en Radio Agricultura) Pero cuando se le pregunta por las utilidades del año pasado, que llegaron a $ 37.000 millones, dice que tienen muchos gastos. ¡Cínico! Las utilidades son utilidades, lo que queda después de pagar los costos de producción y las costas judiciales y los sueldos y todo otro gasto administrativo y operacional en que incurra una empresa; al final, quedan las u-ti-li-da-des. Por las utilidades, ¡que fueron 35 % superiores a las del año 2014!, el señor Caviedes considera que las empresas son muy ‘eficientes’, pero por las reclamaciones por nulo o mal servicio le echa la culpa al gobierno. ¡Cínico! Como dice el dicho: “Con cara gano yo, y con sello pierde usted”. Esa es la lógica de esta clase de empresarios.

Ley reservada del cobre. Ya nadie tiene la más mínima sombra de duda de la urgencia de acabar ¡para siempre! con la llamada “Ley reservada del cobre”. Esa ley propicia un auténtico agujero negro: muchos miles de millones de pesos de los chilenos, desaparecen ahí. Esa ley obliga a “la cuprífera estatal” Codelco, a pasarle una suma exorbitante de dinero anual a los militares, para que hagan con ese dinero lo que se les da la gana, porque nadie vigila el destino de esos recursos, ni la Contraloría General. Es tan abusiva esa ley, que ordena darles a los militares el 10% “de las ventas” de cobre de Codelco. ¡De las ventas! No es 10% de las utilidades, sino de las ventas. Alguien con dos dedos de frente de inteligencia, sabe que las ventas son una manera de obtener recursos, a los que se les debe restar los gastos y las provisiones, y ahí sí, contabilizar utilidades. De modo que no es el 10% de las utilidades, sino el leonino 10% de las ventas, lo que hay que darles a los señores militares. ¿Quién habrá ideado esta macabra manera de chuparle la sangre a Codelco? ¿Quién vigila qué hacen los militares con ese dinero?, porque cuando necesitan comprar armamento, táctico o estratégico, hay que tramitar una ley de recursos ante el Congreso. ¡Mundo de locos!

 

Narcisismo de Cheyre y teatro de Choquehuanca

cheyreNarciso. Los enfermos de narcisismo y sociopatía creen que el mundo se acaba sin ellos. Son solipsistas con peligrosos rasgos de dominación, de querer tener el control de las situaciones y de las personas. De esto es de lo que padece, al parecer, el señor Juan Emilio Cheyre (foto). Llama la atención que nadie haya comentado su peregrino argumento para mantenerse en la dirección del Servicio Electoral (Servel), ¡aun cuando está sub judice por 15 homicidios!, cometidos en los tiempos en que su psicopatía campeaba blindada por el uniforme militar del fascismo sanguinario, encabezado por el traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet. El señor Cheyre es un sujeto procesado. Ante la justicia no es ‘testigo’, ni ‘informante’, sino autor y cómplice de 15 asesinatos, ¡y se da el lujo de decir que no renuncia al Servel, que es un organismo público, oficial, estatal, porque sin él esa institución no funcionará bien! ¿Qué? ¿Un miserable mortal con ínfulas de que el Servicio Electoral de Chile se va a paralizar si él no está ahí? ¿Han escuchado algo más delirante que eso? Lo mismo decía, claro, de Chile, su criminal jefe, el traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet. Pero lo peor es que ¡nadie dijo nada, y él continúa en el Servel! Todo el mundo tomó sus palabras como algo natural. ¿O fue terror ante el criminal?

Pantomima. La presencia del canciller boliviano David Choquehuanca (foto) en Chile fue lo choquehuancamás vergonzoso que he visto de un gobierno. Se apareció en Chile con el propósito de ‘inspeccionar’ los puertos por donde salen y entran, libremente, las mercaderías bolivianas. ¡Vino a ‘inspeccionar’ los puertos! Por Dios santo, ¿esto qué es? Y vino a hacerlo en calidad de ‘particular’, no del ‘canciller’ que es. Que alguien me explique este sainete, por favor. Y tal vez más que sainete, fue una puesta en escena de una pieza teatral del absurdo. Porque eso fue: una puesta en escena. Venían, él y su comitiva, libreteados. De improviso, una mañana, se presenta en la puerta de acceso al puerto de Arica, ¡con 58 personas más!, diciendo que va a ‘inspeccionar’ las condiciones en que se mueven las mercaderías bolivianas. Así, de pronto. Como Pedro por su casa. Y, obviamente, hay procedimientos (no solo protocolos) que todo visitante debe cumplir. ¡Choquehuanca, también! Entonces le dijeron que esperara, aunque en realidad estaban tratando de saber si el señor llegaba como ‘particular’ o como ‘canciller’. Y armó la pataleta. Una pataleta ensayada. ¿Cómo hizo para no morirse de la risa de la pantomima que estaba haciendo, ensayada días atrás con el presidente Evo Morales? Curiosamente, el señor Morales estaba ‘en vivo’, hablando por los medios de comunicación bolivianos, a esa misma hora. ¡Increíble coincidencia! Y de los 58 acompañantes, 30 eran periodistas bolivianos, que también se prestaron, quizás con espíritu patriótico, para semejante ridiculez. ¡Por Dios santos! Con razón no quisieron reelegir a Evo. Los bolivianos también deben estar hartos de estos señores. Al parecer, la patraña en la que utilizaron a Chile, era para distraer la atención de un paro de transportadores que tenían en su país.

Caleuche; politico-empresas; Compagnon-Bachelet

CaleucheCaleuche. El ‘Caleuche’ (ilustración) es, según Francisco Coloane, un “buque de arte, como también lo llaman mis paisanos de Chiloé. Es la nave de anclas de oro, escobenes y cadenas de plata, cordajes de aluminio y mástiles que son sus antenas invisibles cargadas de microondas (todo ello desconocido por ‘los limpios’), y que les permite comunicarse por esas vibraciones con otros caleuchanos que deambulan por las corrientes marinas”.

Con este hermoso significado se bautizó un nuevo premio, de artistas para artistas. ¿Se pone de pies, junto al Altazor? Para mi gusto, pasó un poco sin pena ni gloria en los medios de comunicación, o tal vez soy pesimista. Aunque, desde luego, lo importante es el estímulo. Hasta donde fue posible observar, no tiene una estatuilla representativa, sino un conjunto que, obviamente, si se toma una se excluyen otras. Por eso la ilustración del mito. Quiero solamente reseñar a los ganadores:

–Premio a la trayectoria: Jaime Vadell.

–Premio actor revelación: Michael Silva.

–Mejor actriz protagónica de telenovelas: Amparo Noguera

–Mejor actor protagónico de telenovelas: Cristián Carvajal

–Mejor actriz de reparto de telenovelas: Gaby Hernández

–Mejor actor de reparto de telenovelas: Otilio Castro

–Mejor actriz protagónica de series: Tamara Acosta

–Mejor actor protagónico de series: Daniel Muñoz

–Mejor actriz de reparto de series: Paulina Urrutia

–Mejor actor de reparto de series: Daniel Alcaíno

–Mejor actriz protagónica de Largometraje-Ficción cine: Amparo Noguera

–Mejor actor protagónico Largometraje-Ficción cine: Luis Gnecco

–Mejor actriz de reparto Largometraje-Ficción cine: Antonia Zegers

–Mejor actor de reparto Largometraje-Ficción cine: Roberto Farías

Aportes a políticos. En el proceso de la Fiscalía de casos de Alta Complejidad Centro Norte, Pablo Longueirase vino a saber la cuantía en la que algunas empresas compran a los políticos. A las empresas no les importa si el político (corrupto, porque se deja comprar) es de ‘izquierda’ o es de ‘derecha’, si es gordo o flaco, si alto o chico. Lo cierto es que los compra para que voten a su favor, como se tiene la sospecha fundada de que así lo hicieron sinvergüenzas como Jaime Orpis, Pablo Longueira (foto), Andrés Zaldívar, etcétera.

–Enersis (de propiedad de la italiana Enel), por ejemplo, hizo 16 aportes por $ 764.625.000.

–Endesa (filial de Enersis), hizo 16 aportes por $ 509.750.000.

–Latam (principal empresa de transporte aéreo de Latinoamérica, ligada a la ‘familia Cueto’), hizo aportes por $ 197.000.000

–Copec (empresa perteneciente al holding ‘Antar Chile’, que es del Grupo Angelini), hizo un aporte por $ 23.400.000.

Esto de los ‘aportes’ de las empresas a las campañas políticas, es lo que se discute en el Congreso. Ojalá salga una ley que le dé orden y probidad, tanto a la política como a la empresa privada.

Bachelet-Compagnon. Cuando vi que la presidenta Michelle Bachelet (foto) aparecía en la Michelle-Bachelettelevisión, esperé que dijera algo contundente, porque acababan de formalizar a su nuera Natalia Compagnon, la esposa del guatón traspirado de los aros picantes, Sebastián Dávalos, su hijo. A Compagnon la sindican de declaraciones de impuestos maliciosamente falsas y procedimientos dolosos (es decir, un conducta de delincuente: persona que comete delito), y le aplicaron arraigo nacional, firma mensual y alejamiento e incomunicación con sus socios (que también fueron ‘formalizados’)

Esperaba con expectativa, pero escuché fue a una mamá que casi rompe en llanto. Dijo la presidenta: “Desde el corazón quiero decir que han sido tiempos difíciles para mí y para  familia, muy dolorosos y que sin duda eso me ha afectado profundamente. Es un sentimiento humano normal. Pero eso no me ha nublado ni por un minuto de lo que son mis responsabilidades como Presidenta de la República y como Jefa de Estado. Quiero hablar de la audiencia de las formalizaciones de hoy. He querido hablar porque este es un caso que ha concentrado la atención de la gente, que espera sin duda que la justicia actúe con  imparcialidad en este y en otros casos. Los chilenos demandan, merecen igualdad de oportunidades y derechos, y eso también incluye igualdad ante la ley. Y yo voy a seguir trabajando por lo que me comprometido con la gente, por hacer de este país un país más equitativo, más justo y más digno para todos, y de eso los chilenos pueden tener confianza”.

Y se fue. No supe qué pensar.

‘Sobre idiotas, velos e imanes’ de Pérez-Reverte

Arturo Pérez-ReverteVaya por Dios. Compruebo que hay algunos idiotas –a ellos iba dedicado aquel artículo– a los que no gustó que dijera, hace cuatro semanas, que lo del Islam radical es la tercera guerra mundial: una guerra que a los europeos no nos resulta ajena, aunque parezca que pilla lejos, y que estamos perdiendo precisamente por idiotas; por los complejos que impiden considerar el problema y oponerle cuanto legítima y democráticamente sirve para oponerse en esta clase de cosas.

La principal idiotez es creer que hablaba de una guerra de cristianos contra musulmanes. Porque se trata también de proteger al Islam normal, moderado, pacífico. De ayudar a quienes están lejos del fanatismo sincero de un yihadista majara o del fanatismo fingido de un oportunista. Porque, como todas las religiones extremas trajinadas por curas, sacerdotes, hechiceros, imanes o lo que se tercie, el Islam se nutre del chantaje social. De un complicado sistema de vigilancia, miedo, delaciones y acoso a cuantos se aparten de la ortodoxia. En ese sentido, no hay diferencia entre el obispo español que hace setenta años proponía meter en la cárcel a las mujeres y hombres que bailasen agarrados, y el imán radical que, desde su mezquita, exige las penas sociales o físicas correspondientes para quien transgreda la ley musulmana. Para quien no viva como un creyente.

Por eso es importante no transigir en ciertos detalles, que tienen apariencia banal pero que son importantes. La forma en que el Islam radical impone su ley es la coacción: qué dirán de uno en la calle, el barrio, la mezquita donde el cura señala y ordena mano dura para la mujer, recato en las hijas, desprecio hacia el homosexual, etcétera. Detalles menores unos, más graves otros, que constituyen el conjunto de comportamientos por los que un ciudadano será aprobado por la comunidad que ese cura controla. En busca de beneplácito social, la mayor parte de los ciudadanos transigen, se pliegan, aceptan someterse a actitudes y ritos en los que no creen, pero que permiten sobrevivir en un entorno que de otro modo sería hostil. Y así, en torno a las mezquitas proliferan las barbas, los velos, las hipócritas pasas –ese morado en la frente, de golpear fuerte el suelo al rezar–, como en la España de la Inquisición proliferaban las costumbres pías, el rezo del rosario en público, la delación del hereje y las comuniones semanales o diarias.

El más siniestro símbolo de ese Islam opresor es el velo de la mujer, el hiyab, por no hablar ya del niqab que cubre el rostro, o el burka que cubre el cuerpo. Por lo que significa de desprecio y coacción social: si una mujer no acepta los códigos, ella y toda su familia quedan marcados por el oprobio. No son buenos musulmanes. Y ese contagio perverso y oportunista –fanatismos sinceros aparte, que siempre los hay– extiende como una mancha de aceite el uso del velo y de lo que haga falta, con el resultado de que, en Europa, barrios enteros de población musulmana donde eran normales la cara maquillada y los vaqueros se ven ahora llenos de hiyabs, niqabs y hasta burkas; mientras el Estado, en vez de arbitrar medidas inteligentes para proteger a esa población musulmana del fanatismo y la coacción, lo que hace es ser cómplice, condenándola a la sumisión sin alternativa. Tolerando usos que denigran la condición femenina y ofenden la razón, como el disparate de que una mujer pueda entrar con el rostro oculto en hospitales, escuelas y edificios oficiales –en Francia, Holanda e Italia ya está prohibido–, que un hospital acceda a que sea una mujer doctor y no un hombre quien atienda a una musulmana, o que un imán radical aconseje maltratos a las mujeres o predique la yihad sin que en el acto sea puesto en un avión y devuelto a su país de origen. Por lo menos.

Y así van las cosas. Demasiada transigencia social, demasiados paños calientes, demasiados complejos, demasiado miedo a que te llamen xenófobo. Con lo fácil que sería decir desde el principio: sea bien venido porque lo necesitamos a usted y a su familia, con su trabajo y su fuerza demográfica. Todos somos futuro juntos. Pero escuche: aquí pasamos siglos luchando por la dignidad del ser humano, pagándolo muy caro. Y eso significa que usted juega según nuestras reglas, vive de modo compatible con nuestros usos, o se atiene a las consecuencias. Y las consecuencias son la ley en todo su rigor o la sala de embarque del aeropuerto. En ese sentido, no estaría de más recordar lo que aquel gobernador británico en la India dijo a quienes querían seguir quemando viudas en la pira del marido difunto: “Háganlo, puesto que son sus costumbres. Yo levantaré un patíbulo junto a cada pira, y en él ahorcaré a quienes quemen a esas mujeres. Así ustedes conservarán sus costumbres y nosotros las nuestras”.

Arturo Pérez-Reverte (foto)

El ‘nacionalismo’ de Larry Moe y otros adefesios

larry moeLa manera más sencilla de definir la nacionalidad es diciendo que se trata de la condición que permite reconocer a una persona como perteneciente a un estado o nación. Pero no la entiende así el que firma o los que firman como Larry Moe (foto-imagen) en el diario de Agustín Edwards ‘Las Última Noticias’. Esa es una definición amplia, que abarca desde la comida y el vestuario, el saludo y su relación con las instituciones hasta la manera de expresarse. Y es en la forma de expresar ciertos modismos donde Larry Moe ha afincado la nacionalidad. Comete el error de considerar exclusivamente los modismos como la nacionalidad.
Larry Moe cree que en decir ‘weón’ o ‘wón’, está “la nacionalidad chilena”. Así se desprende de su artículo de ayer titulado “El ‘error involuntario’ de Pablo Illanes”, en el que reclama que el guionista de la serie ‘Dueños del paraíso’ no pusiera a los personajes a decir weón a cada rato.
‘Dueños del paraíso’ es una serie cofinanciada y coproducida entre el ‘canal oficial’ chileno Tvn, y el canal mexicano Telemundo, en la actúan los chilenos Jorge Zabaleta, Tiago Correa y Mané Sweet. Y la gran crítica de Larry Moe es que “jamás hicieron amago de expresarse como se suele hacer por estos lados”. Es decir, “¡mándate un huevón, Zabaleta!”, como clamó su tuitero favorito.
Qué pobreza conceptual sobre lo que es la nacionalidad. Restringirla, y de qué manera, denota pequeñez mental. La nacionalidad no está en decir ‘huevón’ o ‘weón’ o wón’. ¡Por favor!
Creo, al contrario de Larry Moe, que si Chile mejorara un poco, nada más que un poco, la dicción de sus actores, y evitara, justamente evitara, la muletilla del huevón, podría vender sus productos televisivos o audiovisuales a países vecinos. Porque Chile hace muy buenas producciones cinematográficas y televisivas. Pero es, justamente, eso que Larry More considera ‘nacionalidad’, como el mal lenguaje, lo que impide que la creación nacional se expanda por Latinoamérica.
Otros adefesios. Los colegas periodistas, que deberían hablar bien y tener un buen léxico, son los que peor se la tercera-logoexpresan. Eso es lo que enseñan a los televidentes, a los oyentes y a los lectores. Enseñan mal. Y quieren hacer pasar ciertas incorrecciones del idioma como “chilenismos”.
Así, encontramos la disonante expresión ‘piedrazo’ en vez de la correcta palabra ‘pedrada’, para denotar que alguien lanzó una piedra, o recibió el golpe de una piedra. Y se confunde ‘implicación’, que significa consecuencia, o relación entre el efecto y la causa, con ‘implicancia’, que significa contradicción entre términos, incompatibilidad moral o legal para tomar una decisión justa.
A alguien se le ocurrió que era lo mismo, quizás porque suenan parecido. O porque los argentinos, que hablan pésimo, cometen este error a diario y los chilenos, que nos sentimos menos que ellos, no hacemos nada mejor que copiar lo malo de los demás.
La Tercera (logo) tituló “Gas Natural dice que no deshuesará CGE”. No, no, señores de La Tercera. No se trata de un ave o de un vacuno, de un pollo o una vaca, para quitar los ‘huesos’ y ‘deshuesar’. En este caso, como en el de los automóviles (va para los colegas periodistas de información judicial o policial), la palabra correcta es ‘desguazar’, que significa desmontar una estructura.
En Radio Bio Bio se dijo que “La PDI procedió al desbaratamiento de la banda”. La palabra ‘desbaratamiento’ se refiere a cuerpos sólidos, pero en la noticia se relaciona con organizaciones humanas, es decir, se debe emplear la palabra ‘desmantelamiento’, que es la expresión correcta.
No quisiera tener que decir que los periodistas chilenos han cometido un crimen gramatical, reiterado día a día, despareciendo la palabra, real y contundente, ‘hoy’, por la babosa expresión de ‘jornada’. Pero lo han hecho.
Y es tanta la ignorancia del idioma en los medios de comunicación que desaparecieron, de contera, la palabra ‘ayer’, para reemplazarla por la tontera (por no decir idiotez) de ‘última jornada’. ¿Quién iniciaría esta cadena de errores?
Para colmo, y quizás apelando a eso de los “chilenismos” (que no son más que una disculpa para legitimar la incorrección en el uso del idioma) en Radio Cooperativa un comentarista deportivo dijo que había sido un ‘golón’. ¿Pueden creerlo? ¡Quiso decir un ‘golazo’!
Pero no sigamos, porque en realidad quería referirme a la nota de quien o de quienes firman como Larry Moe la columna sobre televisión y farándula en el diario de Agustín Edwards ‘Las Última Noticias’, LUN.