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Larga lista de políticos contratados por las AFP

untitledReproduzco este interesante artículo de Gamba.cl: Si todo Chile está marchando para eliminar las AFP (no por ‘mejorarlas’ como dice la prensa burguesa), ya que no son un sistema creado para pagar pensiones, sino que para financiar a los grandes grupos económicos, la pregunta es obvia: ¿Por qué los políticos no hacen nada? Además de porque ellos jamás representarán los intereses del pueblo trabajador, porque muchos, efectivamente, son o fueron empleados de las AFP. Un artículo de El Mostrador da varios nombres:

Se puede reconocer dentro de los aspirantes a los directorios de las AFP (y, por ende, promotores del sistema) a ex ministros, subsecretarios y superintendentes de los Gobiernos de la Concertación. En esta lista se puede destacar a Clemente Pérez, Alejandro Ferreiro, José De Gregorio, Marigen Hornkol y José Pablo Arellano de la Democracia Cristiana, Eduardo Bitrán y Vivianne Blanlot del PPD u Osvaldo Puccio, José Antonio Viera-Gallo y Jaime Estévez del PS, entre otros.

También ex funcionarios/ministros de la dictadura de (del traidor, ladrón y asesino Augusto) Pinochet, que continúan defendiendo su obra, tales como Martín Costabal, Sergio Fernández, Juan Antonio Guzmán, Guillermo Arthur (actual presidente de la Asociación Gremial de AFP de Chile, y Presidente de la Federación Internacional de AFP) y Rafael Caviedes.

Personas que son parte de los Consejos vinculados a distintos centros de pensamiento (think tank), como Luis Felipe Lagos de ‘Libertad y Desarrollo’, Roberto Ossandón del ‘Instituto Libertad’, David Gallagher del ‘CEP’ y ‘Horizontal’, Klaus Schmidt-Hebbel (actual director de AFP Habitat) y Andrea Tokman de ‘Res Pública’ (institución creada por Luksic “para pensar Chile”).

O que son docentes de influyentes universidades, como Claudio Sapelli (profesor de Economía de la PUC y presidente de la Comisión de Usuarios de las AFC) y Joseph Ramos (de Economía de la Universidad de Chile)

Ex o funcionarios públicos del Gobierno de Piñera o ex parlamentarios de la Alianza como Cristián Leay, Ricardo Rainieri, Juan Eduardo Coeymans y el mismo Pablo Longueira. Luego, se encuentra el grupo de las personas vinculadas a los medios de comunicación, como Gonzalo Parot (Copesa), Mikel Uriarte (TVN) y Rodrigo Terré Fontbona (Canal 13). También aquí se puede destacar a tres hermanos del entrenador de fútbol Manuel Pellegrini, que frecuentemente realiza publicidad para AFP Cuprum.

Ex Consejeros del Banco Central, como Joaquín Vial, Jorge Desormeux y Jorge Marshall. Finalmente, se puede destacar a familiares directos de ex o actuales ministros o políticos influyentes. Aquí aparecen el hermano del ministro Larroulet, y los hermanos de los ex ministros Büchi, Foxley y del sociólogo Eugenio Tironi.

A todo lo anterior, debemos sumar los “simpáticos” casos de la actual Ministra del Trabajo, Ximena Rincón (DC), que en el año 2006 fue parte del directorio de AFP Provida, y del ex ministro del Gobierno de Piñera, Rodrigo Pérez Mackenna, actual Presidente de la Asociación de AFP. Para finalizar, un artículo de Punto Final publicó el listado de ex ministros, subsecretarios y superintendentes de la Concertación que han sido candidatos a directores de AFP:

1- Laura Albornoz Pollmann (PDC), ministra del Sernam de Bachelet.

2- Eduardo Aninat Ureta (PDC), ministro de Hacienda de Frei.

3- José Pablo Arellano Marín (PDC), ministro de Educación de Frei.

4- Eduardo Bitrán Colodro (PPD), ministro de OO. PP. de Bachelet.

5- Vivianne Blanlot Soza (PPD), ministra de Defensa de Bachelet.

6- René Cortázar Sanz (PDC), ministro del Trabajo de Aylwin y de Transportes de Bachelet.

7- José Manuel Cruz Sánchez (PDC), subsecretario de Pesca de Frei.

8- José De Gregorio Rebeco (PDC), triministro de Lagos y presidente del Banco Central de Bachelet.

9- Jaime Estévez Valencia (PS), ministro de OO. PP. de Lagos.

10- Alberto Etchegaray de la Cerda (PDC), superintendente de Valores y Seguros de Bachelet.

11- Alejandro Ferreiro Yazigi (PDC), superintendente de AFPs y de Valores y Seguros; y ministro de Economía de Lagos.

12- Marigen Hornkohl Venegas (PDC), ministra de Educación de Lagos y de Agricultura de Bachelet.

13- Alejandro Jadresic Marinovic (PDC), ministro de Energía de Frei.

14- Guillermo Larraín Ríos (PDC), superintendente de AFPs de Lagos y de Valores y Seguros de Bachelet.

15- Ernesto Livacic Rojas (PDC), superintendente de Bancos e Instituciones Financieras de Frei.

16- Carlos Massad Abud (PDC), ministro de Salud de Frei y presidente del Banco Central de Frei y Lagos.

17- Carlos Mladinic Alonso (PDC), ministro Secretario General de Gobierno y de Agricultura de Frei.

18- Jorge Navarrete Poblete (ex PDC) subsecretario General de Gobierno de Lagos.

19- Clemente Pérez Errázuriz (PDC), subsecretario de OO. PP. de Lagos.

20- Karen Poniachik Pollak (PPD), ministra de Minería y Energía de Bachelet.

21- María Olivia Recart Herrera, subsecretaria de Hacienda de Bachelet.

22- Patricio Rosende Lynch (PPD), subsecretario del Interior de Bachelet.

23- Juan Eduardo Saldivia Medina (PDC), superintendente de Servicios Sanitarios de Frei y Lagos y subsecretario de OO. PP. de Bachelet.

24- Felipe Sandoval Precht (PDC), subsecretario de Pesca de Lagos.

Gamba.cl

‘San’ Guido Girardi y Sampaoli (¡fuera!)

guido girardiGirardi. El congresista del Partido Por la Democracia (Ppd), Guido Girardi (foto), ahora posa de digno. Ahora amenaza con demandar al presidente de la Federación de Farmacias Independientes, Héctor Rojas, porque éste dijo que Girardi estaba al servicio de las grandes empresas farmacéuticas y, probablemente, hubiera cometido cohecho (sobornar o dejarse sobornar) Lo primero que tiene que hacer el señor Girardi es despojarse de la inmunidad de congresista, porque quiere ‘pelear’ desde una posición de poder. Todos recordamos la payasada de Girardi de hospitalizarse hace 6 años, tras anunciar irresponsablemente que un millón de chilenos iban a morir, si no se aplicaban la vacuna Equis (¿la del cohecho?) contra la influenza, del laboratorio Ye. ¿Lo recuerdan, acostado en una cama de hospital y toda la payasada? Estaba presionando la compra de vacunas de determinado laboratorio. Hasta el ministro de Salud de esa época, Jaime Mañalich, se molestó con la pantomima, y culpó a Girardi de presionar al gobierno para la compra de Tamiflú, de un determinado laboratorio, por la nada despreciable suma de $3 mil millones. Entonces, que se despoje de su investidura para demandar al presidente de la Federación de Farmacias Independientes, Héctor Rojas. Ahí lo queremos ver.

Sampaoli. Repetir que Jorge Sampaoli (foto) debe irse de la Selección Jorge SampaoliNacional de Fútbol. Es un tipo que actúa inmoralmente. Que lo hayan descubierto es lo que lo tiene molesto. Digo deshonesto, porque es deshonesto firmar un contrato de premios después de haber ganado la Copa América. Lo hizo con Sergio Jadue, que ya sabemos qué clase de persona es: un delincuente. Y es deshonesto que cobre millones de dólares en el exterior, para no pagarle un peso de impuestos a Chile, el país que lo acogió, siguiendo los pasos deshonestos del señor Lawrence Golborne. ¡Fuera Sampaoli! Por lo demás, la Selección de Fútbol es un grupito de amigotes que encontraron la vaca lechera y no quieren soltarle las tetas. El técnico es una especie de figurín, porque el grupito es el que decide si juega, quiénes juegan, quiénes quedan en la banca, cómo se reparten la plata de los premios e incentivos, etcétera. Propongo que pongan a Marcelo Barticciotto de técnico, para que les cante la tabla a los del grupito, como lo hizo en Colo Colo. Por cierto que la mitad de los actuales jugadores de la Selección son prescindibles. En Chile hay 300 futbolistas de dónde escoger.

Sampaoli, Fulvio Rossi y Benjamín Vicuña

Jorge SampaoliJorge Sampaoli. Parece que Jorge Sampaoli (foto) resultó buen alumno de Sergio Jadue. Lo digo a la luz de los hechos, porque ahora se sabe que Sampaoli había firmado un contrato a espaldas del directorio de la Asociación Nacional del Fútbol Profesional, Anfp, en el que, a posteriori a la Copa América, se aumentaba de manera arbitraria el monto de su remuneración o premio. Y también tenía firmado otro acuerdo, a espaldas de todo el mundo, para que ciertos dineros fueran depositados en cuentas en el extranjero, según se informó ayer. Con estos antecedentes, nada se puede decir de su futuro personal ni como técnico de la Selección Nacional.

Fulvio Rossi. Siguiendo las enseñanzas de Jorge Correa, el dueño de Fulvio Rossi‘Imaginacción’ que promueve Radio Cooperativa, quien afirmó que “la financiación irregular de la política no es corrupción”, su aparente discípulo el senador Fulvio Rossi (foto) intenta emularlo al declarar que “no se puede sostener que porque una empresa financie a un candidato lo está coaptando”. Esta relajación de las buenas costumbres, los buenos modales, las buenas acciones, los buenos pensamientos, en la persona de un ‘socialista’, da tristeza. No vamos hacia una sociedad de mayores estándares de probidad, moral y bienestar social, sino hacia un hoyo de podredumbre donde todos están untados de irregularidades. La mente del corrupto hace un intento más por pervertir las mentes de las demás personas, para que acepten sus delitos. De esa manera no tienen que esconder nada, porque todo es permitido.

Benjamín Vicuña. En un culebrón digno de un guionista venezolano o Benjamín Vicuñamexicano se convirtió la separación de Benjamín Vicuña (foto) y Carolina Ardohain, ‘Pampita’. Matrimonio que, al parecer, comenzó a partir de una infidelidad de ‘Pampita’ a su esposo Martín Barrantes. En septiembre del 2008, la prensa argentina informaba que: “La Justicia falló a favor de su ex marido, Martín Barrantes, quien la acusó de adulterio al considerar que el comienzo de su relación con el chileno Benjamín Vicuña, que algunos aventuran que se remonta a fines del año 2004, coincidió con su matrimonio”. Ahora es ‘Pampita’ la que acusa de adulterio a Benjamín Vicuña con la actriz argentina María Eugenia Suárez, ‘China’. ¿Se están midiendo con la misma vara? Lo cierto es que ‘Pampita’ dijo que no estaba separada, pero Benjamín Vicuña dijo que sí. La prensa dijo que seguían juntos, pero ‘Pampita’ escribió en tuiter: “Juntos? Reconciliación? Besos? Vida de novios? Todas mentiras!” Hace apenas un par de días ‘Pampita’ publicó fotos al parecer del circuito cerrado de televisión de su casa, en poses amorosas con Benjamín Vicuña, pero éste confirmó que “hace meses” están separados. Por último, se dijo que ‘Pampita’ afirmó que sorprendió a Vicuña y ‘China’ Suárez juntos, pero nadie pudo confirmar eso. Lo que mal empieza, mal termina. Qué triste todo este episodio.

Homenaje a Douglas Tompkins, gringo ejemplar

DouglasTompkinsQuiero rendir un homenaje, de corazón, a un multimillonario. Un homenaje de corazón a un extranjero. Quiero exaltar la memoria de un ‘gringo’ que fue vilipendiado, calumniado, menospreciado.

Los detractores dijeron que él era la ‘cabeza de playa’ de una futura invasión gringa. Dijeron que había escogido a Chile por su posición estratégica en caso de una Tercera Guerra Mundial. Y cuando ese gringo multimillonario empezó a comprar tierras en la Patagonia chilena, los infamadores gritaron ‘¡se los dije!’, y pusieron un oprobio sobre otro, al asegurar que estaba chantajeando y presionando a los indígenas y campesinos pobres para hacerse con unas tierras, cuyo objetivo ya habían augurado.

¡Sepulcros blanqueados!

Ese multimillonario extranjero, víctima de los más oprobiosos dardos se llamaba Douglas Tompkins (foto), quien murió ayer en un absurdo (e irresponsable) accidente en el lago General Carrera. Que en paz descanse.

¡Ese extranjero compró tierras para regalárselas al estado chileno!

Hay que vigilar esas tierras, para que sean efectivamente una reserva ecológica, como Douglas Tompkins deseaba, y evitar que las conviertan en un negociado, en una concesión, en una explotación más del capitalismo salvaje y ruinoso que estamos viviendo.

No era un invasor, ni un alienígena, ni un depredador.

¡Era un ecologista!

Un hombre que ha hecho más por Chile que Eliodoro Matte, un depredador de suelos con sus bosques y de aguas con su propuesta hidroeléctrica de HidroAysén, además de autor de delitos comerciales contra la sociedad; más que Andrónico Luksic que quiere depredar el Cajón del Maipo con la hidroeléctrica AltoMaipo y depreda las suelos y subsuelos con Antofagasta Minearal, además de esquilmar a los chilenos con sus tasas de interés confiscatoria en el Banco de Chile; más que…, y podría extender largamente esta lista de señorones que han hecho menos por Chile que el gringo Douglas Tompkins. Señorones que solo saben extraer riqueza de todas partes y no la devuelven al pueblo en forma de bienestar social, mientras el gringo ¡no sacó un peso a los chilenos!, y en cambio ¡regaló cientos de miles de hectáreas de bosques vírgenes, Pumalín, como reserva del planeta!

El 20 de marzo del año pasado hice una reseña del señor Douglas Tompkins, que invito a leer, pinchando aquí.

‘The switch’ y ‘Espías del amor’ en tv chilena

Fernanda Brown-Roberto CortésThe Switch. Hay en este momento en la televisión chilena dos programas livianos, entretenidos, que llevan subyacente un mensaje importante. Uno de ellos es ‘The switch’ (‘El arte del transformismo’), en el canal Mega. Se trata de encontrar al transformista integral: el hombre que no solo se vista de mujer, y lo parezca, sino que además cuente con otras virtudes, como poder actuar un drama o una comedia, y saber cantar.

Al principio era más o menos un griterío de ‘locas’, que con el paso del tiempo y la insistencia de los profesores están entrando en razón, de que no se trata de ‘ponerse unas faldas’ sino de considerar el transformismo como un arte. Y una profesión.

La procedencia de los concursantes es diversa. Uno de ellos era obrero de la construcción, otro esposo y padre, otro actor de teatro, etcétera. En varios casos, realmente han logrado un nivel de aceptación importante como ‘mujeres’. Porque todos quieren ser lo más fielmente ‘una mujer’. Jamás lo serán, obviamente, como admite uno de ellos, Roberto Cortés (foto), que caracteriza a ‘Fernanda Brown’ de su creación.

Cuenta Roberto Cortés que no fue que un día amaneció pensando en ser gay. Porque antes que transformistas son gay, homosexuales. Eso no ocurrió así, sino que desde niño sintió que ‘era distinto’ a sus compañeritos de colegio. En lugar de patear un balón de fútbol prefería hablar con otro amiguito, o soñar con muñecas jugando al papá y la mamá.

Lo mismo narra Marcelo Ramírez, ‘Luna di Mauri’, que inclusive estuvo casado y tuvo una hija. Pero no se casó convencido, sino por no defraudar a su familia y al vecindario. Al final, había una olla a presión en su pecho, y a la primera que le habló de sus inclinaciones reales fue a su esposa. Un trauma, pero ella terminó por comprender, y hoy mantienen una relación sana de amistad.

El mensaje que subyace en el programa de Mega es poner de presente un mundo oculto, compuesto por hombres que tienen alma se mujeres. Ya sabemos de casos de acoso a los homosexuales, inclusive de asesinatos perpetrados por homofóbicos desorbitados. Pero en tanto la condición sexual de los participantes, homosexuales que no escogieron serlo sino que llegaron al mundo siéndolo, y fueron los primeros en sorprenderse de poseer una sensibilidad distinta a la de los de su género, el programa la respeta y, de hecho, la promueve desde el punto de vista artístico.

Espías del amor. El otro programa dedicado a un mundo en apariencia espías del amorraro, es el de ‘Espías del amor’ (logo), del canal Chilevisión, una franquicia que cuenta historias de personas que han trabado amistad, y luego se han enamorado, a través de internet. En la totalidad de los casos, esas personas que dicen sentir emociones de amor por quien está al otro lado de la línea, sentados ambos frente a un computador, no se conocen. Y en la mayoría de los casos no se han hablado sino por teléfono, ni ante la propia cámara del computador. Lo que el programa hace es develar quién está al otro lado.

Son contados los casos en que las personas dicen la verdad. Una de ellas apela a fotos falsas, y si se hablan por teléfono celular, por ejemplo, aplican distorsionadores de voz. En el engaño para ‘enganchar’ al otro, se llega inclusive al cambio de sexo. Curiosamente, son mujeres que simulan ser hombres; lo hacen con dos propósitos, hasta ahora vistos. Uno, porque hay, ciertamente, una inclinación sexual latente, y otro, para sonsacar dinero. Hay también casos de personas que usan información real, hombre y mujer, que llegan a conocerse gracias al programa, y terminan gustándose.

El mensaje que subyace es el de los nuevos tiempos, un mundo con una capacidad de interrelaciones virtuales, rápidas y azarosas, por millones. Desde la comodidad del living o la alcoba, una persona se comunica con otra que está en otra ciudad o en otro país, y llegan a trabar amistad y enamoramiento.

Cuando es real, ¡bendito sea internet! Pero cuando es una estafa, una mofa, una suplantación maliciosa, ¡internet es una amenaza!

El éxito de los dos programas es que ponen al descubierto la realidad que subyace en la cotidianidad de nuestras ciudades y nuestros países. Personas que hacen cosas, alejadas del ojo censurador de un pariente o amigo que les llame la atención. En el caso del transformismo, el asunto es más profundo, más humano, porque se trata de la esencia de las personas y de la profesionalización de un oficio. En el de internet amoroso, es un juego que puede terminar con una lluvia de pétalos de flores, lanzados por un gozoso Cupido, o con una cara larga o de pocos amigos, producto de un engaño que puede llegar a ser mayor.

‘Sobre idiotas, velos e imanes’ de Pérez-Reverte

Arturo Pérez-ReverteVaya por Dios. Compruebo que hay algunos idiotas –a ellos iba dedicado aquel artículo– a los que no gustó que dijera, hace cuatro semanas, que lo del Islam radical es la tercera guerra mundial: una guerra que a los europeos no nos resulta ajena, aunque parezca que pilla lejos, y que estamos perdiendo precisamente por idiotas; por los complejos que impiden considerar el problema y oponerle cuanto legítima y democráticamente sirve para oponerse en esta clase de cosas.

La principal idiotez es creer que hablaba de una guerra de cristianos contra musulmanes. Porque se trata también de proteger al Islam normal, moderado, pacífico. De ayudar a quienes están lejos del fanatismo sincero de un yihadista majara o del fanatismo fingido de un oportunista. Porque, como todas las religiones extremas trajinadas por curas, sacerdotes, hechiceros, imanes o lo que se tercie, el Islam se nutre del chantaje social. De un complicado sistema de vigilancia, miedo, delaciones y acoso a cuantos se aparten de la ortodoxia. En ese sentido, no hay diferencia entre el obispo español que hace setenta años proponía meter en la cárcel a las mujeres y hombres que bailasen agarrados, y el imán radical que, desde su mezquita, exige las penas sociales o físicas correspondientes para quien transgreda la ley musulmana. Para quien no viva como un creyente.

Por eso es importante no transigir en ciertos detalles, que tienen apariencia banal pero que son importantes. La forma en que el Islam radical impone su ley es la coacción: qué dirán de uno en la calle, el barrio, la mezquita donde el cura señala y ordena mano dura para la mujer, recato en las hijas, desprecio hacia el homosexual, etcétera. Detalles menores unos, más graves otros, que constituyen el conjunto de comportamientos por los que un ciudadano será aprobado por la comunidad que ese cura controla. En busca de beneplácito social, la mayor parte de los ciudadanos transigen, se pliegan, aceptan someterse a actitudes y ritos en los que no creen, pero que permiten sobrevivir en un entorno que de otro modo sería hostil. Y así, en torno a las mezquitas proliferan las barbas, los velos, las hipócritas pasas –ese morado en la frente, de golpear fuerte el suelo al rezar–, como en la España de la Inquisición proliferaban las costumbres pías, el rezo del rosario en público, la delación del hereje y las comuniones semanales o diarias.

El más siniestro símbolo de ese Islam opresor es el velo de la mujer, el hiyab, por no hablar ya del niqab que cubre el rostro, o el burka que cubre el cuerpo. Por lo que significa de desprecio y coacción social: si una mujer no acepta los códigos, ella y toda su familia quedan marcados por el oprobio. No son buenos musulmanes. Y ese contagio perverso y oportunista –fanatismos sinceros aparte, que siempre los hay– extiende como una mancha de aceite el uso del velo y de lo que haga falta, con el resultado de que, en Europa, barrios enteros de población musulmana donde eran normales la cara maquillada y los vaqueros se ven ahora llenos de hiyabs, niqabs y hasta burkas; mientras el Estado, en vez de arbitrar medidas inteligentes para proteger a esa población musulmana del fanatismo y la coacción, lo que hace es ser cómplice, condenándola a la sumisión sin alternativa. Tolerando usos que denigran la condición femenina y ofenden la razón, como el disparate de que una mujer pueda entrar con el rostro oculto en hospitales, escuelas y edificios oficiales –en Francia, Holanda e Italia ya está prohibido–, que un hospital acceda a que sea una mujer doctor y no un hombre quien atienda a una musulmana, o que un imán radical aconseje maltratos a las mujeres o predique la yihad sin que en el acto sea puesto en un avión y devuelto a su país de origen. Por lo menos.

Y así van las cosas. Demasiada transigencia social, demasiados paños calientes, demasiados complejos, demasiado miedo a que te llamen xenófobo. Con lo fácil que sería decir desde el principio: sea bien venido porque lo necesitamos a usted y a su familia, con su trabajo y su fuerza demográfica. Todos somos futuro juntos. Pero escuche: aquí pasamos siglos luchando por la dignidad del ser humano, pagándolo muy caro. Y eso significa que usted juega según nuestras reglas, vive de modo compatible con nuestros usos, o se atiene a las consecuencias. Y las consecuencias son la ley en todo su rigor o la sala de embarque del aeropuerto. En ese sentido, no estaría de más recordar lo que aquel gobernador británico en la India dijo a quienes querían seguir quemando viudas en la pira del marido difunto: “Háganlo, puesto que son sus costumbres. Yo levantaré un patíbulo junto a cada pira, y en él ahorcaré a quienes quemen a esas mujeres. Así ustedes conservarán sus costumbres y nosotros las nuestras”.

Arturo Pérez-Reverte (foto)

Con Juan Andrés Camus y otros, hay esperanza

juan andrés camusPara algunos, las denuncias de corrupción contra Julio Ponce, Carlos Alberto Délano, Juan Bilbao y Carlos Eugenio Lavín, por mencionar lo más recientes casos de ‘hombres de negocios’, ‘empresarios’, ‘ejecutivos’ involucrados judicialmente con procedimiento poco ortodoxos, es una exageración.
Algunos los siguen considerando santos, y les prenden velas. Pero hay que advertirles a esas personas que estos señores no son lo que imaginan, sino lo que son en realidad: tipos que buscan el mayor ingreso, en una compulsión que los hace desbordar los medios para obtener ese fin. Y los obnubila la avaricia, la codicia.
Son personas llenas de una autoestima desbordada, son narcisistas obsesivos que creen estar por encima de todo el mundo, ser más inteligentes que el mundo y tener más derechos que el resto del mundo. Y cruzan la sutil línea de la legalidad, volviéndose delincuentes.
Prácticas como el uso indebido de información privilegiada, emisión de facturas falsas, triquiñuelas contables para evadir impuestos (que es como si le robaran a todos los chilenos, porque el erario es plata de todos los chilenos), manipulación del mercado de valores, solicitud fraudulenta de devolución de impuestos, financiación ilegal de campañas políticas, etcétera.
Lo más realista que pueden hacer esos que han levantado altares, es aceptar que existe una Democracia, un poder Judicial, un ordenamiento jurídico y que los infractores de las leyes deben responder con sus bienes y con penas de prisión efectiva por sus delitos. Solo así podremos mantener una sociedad mentalmente sana.
Porque hasta ahora, los torturadores, los financiadores y sostenedores políticos y jurídicos de la vergonzosa dictadura son, lamentablemente, los que pretenden ser los portadores de “la moral”. A lo cual se suma la impunidad.
Este es el espejismo en que han caído los adoradores de los falsos ídolos. Han inhalado ese humo pestilente de la corrupción como sahumerio santificado. Desde aquí los conjuro para que despierten.
No estamos solos, por fortuna. Todavía hay vergüenza en alguna gente de bien, en una franja de ricos, en algún sector de la burguesía chilena. Y pongo solo un caso, pero sabemos que hay por cientos, por miles, por millones de personas de bien, que no pueden ser oprimidas por una minoría malvada. Ese caso es el del presidente de la Bolsa de Comercio de Santiago, Juan Andrés Camus (foto). (Por cierto, ya es hora de que le cambien el nombre, porque la Bolsa no tasa, ni transa, vacas y arroz, madera y pescado, sino bonos y acciones, y debería llamarse Bolsa de Valores de Chile)
El señor Camus recuerda algunos descalabros de algunos “hombres de negocios”, “empresarios” y “ejecutivos”: “Las sanciones impuestas por el caso Cascadas (entre ellos al expresidente de ese centro bursátil, Leonidas Vial, y a dos de las principales intermediarias del país, LarrainVial y Banchile); la condena penal efectiva a dos exejecutivos de la quebrada corredora “Raimundo Serrano Mc Auliffe”; la bancarrota de Fit Research; el acuerdo de Manuel Cruzat (que también vio quebrar a su corredora de bolsa) con Falabella, para poner término a un juicio por “apropiación indebida de US$ 40 millones” y las denuncias realizadas por el SII (Servicio de Impuestos Internos) contra los controladores del grupo Penta (también dueños de una corredora de bolsa) Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín. Ahora último, la demanda de la SEC estadounidense contra Juan Bilbao y Tomás Hurtado Rourke”.
Y al ser preguntado sobre qué está fallando, para que la corrupción abunde, dijo: “Las sanciones deben ser duras, tenemos una legislación apropiada pero puede endurecerse. Las malas prácticas deben ser eliminadas con escarmiento”. Estamos de acuerdo. ¡Las malas prácticas deben ser eliminadas con escarmiento! Queremos ver en la cárcel a los delincuentes de cuello blanco, a los Bernard Madoff chilenos.