Archivo de la categoría: Medioambiente

Andrónico Luksic; The Voice; Alejandro Guillier

andrónico luksicAndrónico Luksic. Me pareció un tanto hipócrita el señor Andrónico Luksic (foto), el dueño del Banco de Chile, que compró a crédito y todas las facilidades de pago, cuando culpó en una entrevista al gobierno de que las cosas van mal, y les pide a los demás empresarios pronunciarse. Hipócrita, porque él es parte de la crisis de confianza que hoy se vive. Hipócrita, porque él se reunió con la nuera de la presidenta Michelle Bachelet y el hijo de la presidenta Michelle Bachelet para otorgar un crédito de miles de millones de pesos, ¡sin aval! Hipócrita, porque quiere que le creamos que se trató de un procedimiento normal, que jamás pensó en derivar beneficios, tratándose de personas cercanas a la presidenta Michelle Bachelet. Y a raíz de semejante adefesio se desató una de las más grandes polémicas nacionales sobre la credibilidad empresarial. Hipócrita, porque él fue la causa de la esta crisis de credibilidad que hoy vivimos. No me cabe duda de que hizo el préstamo pensando en retribuciones, aunque no sean explícitas, como poder seguir con el proceso de ruina y extinción de los ríos, para mencionar el caso de la generadora eléctrica del Alto Maipo, que es obra suya. Un hipócrita este señor Andrónico Luksic. Por cierto, debe ponerse a dieta, porque está obeso y puede sufrir un infarto al corazón. Y para que no le digan ‘el guatón Luksic’.

The voice. Excelente programa de televisión The Voice, me dice Aristarco. Dice que viendo gonzalo_sorichese programa no entiende por qué siguen considerando a Luis ‘Lucho’ Jara un ‘cantante’. Me dice: tantos muchachos con voces fabulosas, tanto talento de chicas que hacen cabriolas armónicas con sus voces, ¿y sigue ahí Lucho Jara? Deslenguado que es, me dice que los concursantes son casi mejores cantantes que los jurados (Luis Fonci, Álvaro López, Nicole y Ana Torroja) Le digo que exagera. Me cuenta que ha seguido el concurso desde el principio en el Canal 13 (del que también es dueño el guatón Luksic), y tiene un reclamo: ¿Por qué en la semifinal algunos cantaron en inglés? ¿Acaso no es el español el idioma predominante de Chile? Cuando cantan en inglés, dice Aristarco, se les oye de una manera, pero cuando cantan en español, se les oye de otra. Insiste en que es mejor que canten en nuestro idioma, ¡el hermoso español!, porque no todo el mundo sabe inglés, ni todo el mundo conoce las canciones que cantan. Le doy la razón. El favorito de Aristarco es Gonzalo Sorich (foto), porque “es el único que siempre ha cantado en español, y ha cantado trova latinoamericana”.

Alejandro Guillier. Es refrescante que alguien de buenos modales y manos limpias, como alejandro guillierAlejandro Guillier (foto), escale en el sucio mundo de la política, y hoy esté su nombre barajado como el de un presidenciable. Si se lanza mañana, mañana mismo voto por él. Un congresista que va a las sesiones, porque otros cobran por no ir. Un congresista que participa, que representa a su Antofagasta y su región. Nunca anda en componendas, o en reuniones truchas. Es el ejemplo del buen chileno. Votaría ya mismo por él. A ojos cerrados. Lo que preocupa, si surge su candidatura, es la nube de parásitos, como Ignacio Walker, Jorge Pizarro, Andrés Zaldívar, entre otros, que le van a caer encima, en busca de una tajada burocrática o ministerial. Lo asfixiarían de coaliciones, de propuestas y de arreglines, de cuotas de poder para apoyarlo. Pero ojalá se postule o lo postulen, y tenga la suficiente fuerza de voluntad y de conciencia para no sucumbir bajo los parásitos. Ganaría con el voto limpio de los chilenos.

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Nueva Mayoría; Andrónico Luksic; Piñera otra vez

Bandera_de_la_Nueva_Mayoría_svgNueva Mayoría. La Nueva Mayoría ganó el campeonato de hipocresía. Mediante ardides, tan simples como ridículos, la Nueva Mayoría (logo) está evitando a toda costa realizar primarias para escoger sus candidatos. Que llegaron tarde para entregar al Servicio Electoral, Servel, la documentación correspondiente a la realización de elecciones primarias. Tras un reclamo, destemplado y oportunista, en una segunda oportunidad, que varios de quienes debían firmar la documentación no lo hicieron. Y… la verdad, única y lironda, es que la Nueva Mayoría ¡no quiere hacer elecciones primarias! Porque prefiere escoger sus candidatos directamente, al gusto. ¡Qué hipócritas, los de la Nueva Mayoría! En el fondo, no creen en la Democracia. ¡Bah!

Andrónico Luksic. Revelación: ¡Andrónico Luksic es humano! Lo acabamos de descubrir, ¡porque élandronico-luksic lo dijo! Si no lo dice Andrónico Luksic (foto), no nos hubiéramos dado cuenta. De pronto salió un señor gordo, con la barba tinturada a tramos –para satisfacer su vanidad de emperador–, diciendo que él nunca ha hecho nada malo, no es un hijodeputa como dijo un congresista, ni es el dueño del mortífero proyecto Alto Maipo, ni presta plata de agiotista, y si la presta es a quien se le da la gana, en las cuantías que se le da la gana, aunque ese cliente no cumpla los requisitos, como por ejemplo… ¡Sebastián Dávalos!, el guatón traspirado de los aros picantes. Y después de lloriquear porque le dijeron gordo feo y arrogante, e hijodeputa, declaró solemnemente: “Soy un ser humano como todos”. ¡Oh!

Sebastián Piñera. A veces es indeseable que alguien sea tan inteligente. Inteligente y sebastián piñeraexitoso. Inteligente, exitoso y millonario. Inteligente porque soslayó las leyes, exitoso porque obtuvo el dinero que otro debió ganar, y millonario por las dos razones anteriores. Además de esas cualidades, es indeseable que ese personaje sea Presidente de la República. Tal cual. Exactamente hablamos de Sebastián Piñera (foto), quien no lo hubiéramos querido de presidente de Chile, pero lo fue. Y como hombre inteligente, exitoso y millonario, embolató una cantidad, hasta ahora desconocida, de miles de millones de dólares, en solo dos de sus fastuosas realizaciones: 1) un Censo que no sirvió sino para que el país sea el hazmerreír mundial, y 2) un puente, como el Cau Cau, en Valdivia, que no sirve sino para que el país sea el hazmerreír mundial. Por fortuna no le regaló el litio a su amigote Julio Ponce, como casi lo logra con una licitación trucha, la cual, gracias a Dios, fue reversada. No queremos más “inteligentes”, “exitosos” y “millonarios” aspirando a ser Presidente de Chile. Como al traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, le diremos: ¡No!

Douglas Tompkins, un extraño filántropo en Chile

Tompkins2No hay nada más terrible y alucinante que la ignorancia. Cuando se ignora algo se refuerzan nuestros errores para no caer al vacío. Le tememos a decir “no lo sé”, o “no conozco eso”. En su lugar, elaboramos argumentos peregrinos o lanzamos temerarias afirmaciones. Casi con agresividad. O con agresividad, derechamente. Lo digo por la cantidad de versiones que se hicieron circular, irresponsablemente, cuando llegó Douglas Tompkins (foto) a Chile. La ignorancia es atrevida, me enseñó mi papá.

Se trataba de un multimillonario gringo que llegaba comprando tierras, muchas tierras en el sur. La ignorancia, malévola, dijo que él era una ‘cabeza de playa’ de una horda de gente rara que buscaba dónde esconderse, cuando comenzara el fin del mundo o la tercera guerra general.

Hasta el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, mismo que “repatrió” de Londres al dictador Augusto Pinochet para “juzgarlo” en “su patria”, lanzó una andanada contra el gringo raro que, además, se atrevía a opinar que unir el extremo sur con el resto del país era más fácil a tramos de mar y tierra, que “por el interior” del territorio continental. Dicho de paso: hoy ya están unidas esas dos partes, mediante barcazas.

Lo cierto es que con la fortuna obtenida con su firma The North Face, el señor Tompkins adquirió cerca de 500 mil hectáreas (o 5.000 kilómetros cuadrados, que es un barbaridad) en el sur, donde Chile todavía es una zona virgen, un pulmón planetario. Pero aún hoy levantan la mano algunas personas para acusarlo de… ¡cualquier cosa!

Una y otra vez Douglas Tompkins ha tenido que desmentir esas versiones alucinadas, y actuar con cautela, abriendo las puertas de sus predios al escrutinio público, para acallar a los ignorantes irresponsables. Pero estos volvieron a levantar la voz, ya no porque “ese gringo se estaba comprando el país”, sino porque ¡“ese gringo” está regalándole a Chile las tierras que había comprado con su fortuna!

El asunto es que Chile no tiene ninguna tradición de filantropía. Ninguna. Acá los empresarios y millonarios chilenos son cada día más voraces, más agresivos, más avaros, más lujuriosos con sus riquezas. Pecan de gula. Desconocen los sentimientos de la compasión, de la fraternidad, de la generosidad. Entre más rapaces sean, más importantes.

¡Y viene un gringo a comprar tierras para después regalarlas! ¡Ese tipo es sospechoso!

Acá no existe la idea del cuidado del medio ambiente. Es mejor derribar árboles y volverlos dólares. Es mejor inundar cuencas y volverlas hidroeléctricas para generar muchos kilovatios que se volverán dólares. No hay sentido medioambientalista. No. Eso es de hippies, de gente rara, sospechosa.

En Chile hay “cero misantropía”. Algunos escarceos son mal vistos, como los de Leonardo Farkas, un minero multimillonario que sigue bajo sospecha porque regala muchos millones de pesos para rehabilitar niños de la Teletón, o apoya deportistas sin pedir nada a cambio. Los demás ricachones lo miran con recelo, como un estorbo. Lo miran como alguien que hace ver mal el dinero.

Yo mismo, al hacer las afirmaciones anotadas, puedo caer bajo sospecha, porque ¿a quién se le ocurre defender el medio ambiente, la fauna, los recursos naturales que le pertenecen a todos y cada uno de los chilenos?

Como sea, Douglas Tompkins ya hizo una primera devolución de tierras: 38.780 hectáreas para la formación del Parque Nacional Yendegaia. Y anunció que tiene otras 450 mil hectáreas para entregar al Estado chileno. Con una sola condición: el Estado jamás podrá usar esas tierras para desarrollos económicos, o expropiarlas para esos fines. Deben ser santuarios naturales, perpetuamente.

El pasado enero, las periodistas Paula Comandari y Rosario Zanetta le hicieron una entrevista para la revista ‘Qué pasa’, y en ella Tompkins anuncia el fin de la restauración del parque Pumalín, que fue afectado durante el primer gobierno de Michelle Bachelet.

¿Eso quiere decir que la donación de Pumalín se podría concretar en este gobierno de Bachelet?     Pienso que sí. Esperamos tener una buena recepción por parte de la presidenta. Para eso necesitamos poner todo en orden y hacer el mismo proceso que llevamos a cabo con la administración Piñera. Nosotros tenemos el corazón puesto en el Parque Pumalín, pero siempre nuestra meta fue entregarlo porque sabemos que es un parque de calidad muy alta.

¿Pero nunca se ha reunido con Michelle Bachelet?     No, nunca.

Una de sus luchas más emblemáticas ha sido contra la construcción de HidroAysén. ¿Existe algún tipo de viabilidad para ese proyecto?     El problema con HidroAysén es que el concepto es el equivocado: estamos represando ríos en el sur de Chile para mandar toda la energía al norte, cuando en el norte hay abundancia de energía solar. Hay que desarrollar la energía cerca del usuario y así no sería necesario poner líneas de alta tensión.

¿Qué expectativas tiene sobre HidroAysén (que la presidenta ha considerado “inviable”)?     Obviamente en el movimiento ambiental y en Patagonia sin Represas están bien conscientes de estas tendencias. Los asesores (de la presidenta) son gente razonable y van a escuchar buenos argumentos, van a buscar alternativas, porque hay otras alternativas.

Usted ha hecho esfuerzos de conservación en Chile y en Argentina. ¿Cuáles son las diferencias en cómo se hace esto acá y allá?     Tanto Chile como Argentina (…) tienen buenas redes de parques nacionales. Argentina está mejor organizado. Tiene una mejor administración. Ahí a Chile le falta.

¿En qué, por ejemplo?     Chile tiene a la Conaf, que es una agencia público-privada, formada en otros tiempos. Las administraciones de Lagos, Bachelet y Piñera no han cumplido la idea de formar una administración de parques bajo el Ministerio de Medio Ambiente. En Argentina, por un siglo, han tenido una administración bien formada y ha funcionado bastante bien.

¿Cree que la institucionalidad medioambiental no ha funcionado bien en Chile?     No todavía. Está en formación. A ver si en esta nueva administración de Bachelet se pueda formar la nueva Conaf, como en todos los países del mundo.

Usted se opone a la construcción de la Carretera Austral por el interior…     No estoy en contra de la carretera. Estoy en contra de hacerla ahora y por el interior. Eso es demasiado caro. Para mí, la mejor idea es la de la ruta costera, porque es más barata, más inmediata y mucho más rápida.

¿Por qué cree que hay gente que promociona esa ruta interior?     Los promotores de los caminos al interior han convencido a una masa de personas de que es la mejor opción. Ellos quedarían como los tontos del pueblo si ahora dicen “me equivoqué, prefiero la ruta de la costa”. Es la porfía humana. No creo que esto tenga que ver con intereses personales, pero hay una masa de gente mal informada que piensa que la ruta entre Chaitén y Puerto Montt tiene que pasar sólo por vía terrestre.

El cambio climático es un gran tema, pero la gente pobre está más preocupada de tener un hospital cerca…     Hemos escuchado esto por años. Por eso hay que volver a la primera pregunta y ésa es, si es factible tener este boom económico en un planeta muerto.

Usted ha recibido varios reconocimientos a nivel internacional, pero en Chile tiene grandes detractores. ¿Le afecta que en Chile genere desconfianza?     No, tengo cuero de chancho. Hace 20 años tuvimos mucha oposición a nuestras iniciativas: mucha gente no nos creyó que donaríamos los terrenos. Eso era entendible, porque en Chile no hay tradición de filantropía. No culpo al pueblo chileno por no haber entendido esto, porque era algo novedoso. Hoy, en cambio, los empresarios y algunos políticos me han hecho una figura pública, un personaje. Hoy, para bien o para mal, soy un referente.

Más allá de lo donado en Yendegaia, ¿cuántas hectáreas tiene todavía en Chile?     Tenemos alrededor de 450.000 hectáreas en Chile y unas 200.000 en Argentina.

¿Cuánto ha pagado por esas tierras?     En los últimos 20 años hemos invertido en total más de US$ 300 millones entre Chile y Argentina.

Y de esas 450.000 hectáreas, ¿cuántas piensa donar?     Tenemos 450.000 hectáreas para entregar. Estamos trabajando en distintos proyectos. Yo no sé cuántos años más me quedan, por eso estamos pensando terminar nuestro plan de parques nacionales en la próxima década.

O sea que en 10 años más, dirá “misión cumplida”…     ¡Ésa es la idea!

Agua, Vodanovic, Bio Bio, De la Fuente y Lagos

Aguas andinasCortes de agua en Santiago: La crecida de los ríos que enturbia sus aguas por deslizamientos de sus riberas y arrastre de sedimentos provocó un corte del agua en Santiago y la amenaza de nuevos cortes. La ‘justificación’ de la empresa (logo) que surte de agua potable a la capital de Chile es esa: tanta turbiedad no la podemos filtrar y tenemos que cerrar las válvulas y compuertas. Esto quiere decir, que la empresa se limita a succionar agua concesionada de los ríos, y pasarla por filtros para después cobrar sus tarifas. ¿Y las obras de mitigación en las riberas de esos ríos? ¿Y la política medioambiental de manejo de cuencas? Hay un atraso legal en esta materia, y una manera fácil de  la empresa ganarse la plata. Suma y suma a sus arcas, y no invierte en “el negocio”.

Hazme reír: Este es un programa de contadores de chistes, o cuentachistes, antonio_vodanovicque transmite Chilevisión los domingos y lunes a las 22:30. Lo anima Antonio Vodanovic (foto), por años el animador del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, y por muchos considerado irremplazable. Es clásico, sin aspavientos, no pretende ser nada de lo que no es. Sobrio y clásico, son palabras que lo definen. Y que hacen que el programa adquiera prestancia. Enhorabuena. Genial, por lo demás, el humor de una marioneta llamada Murdock. Ácido. Mordaz.

Las tardes con Bío Bío: Volvió por sus fueros Radio Bío Bío (logo). Había radiobiobiomantenido una inexplicable disonancia con el “concepto Radio Bío Bío” en las tardes. Un prolongado y jactancioso programa con un nombre lamentable, presentado por Julio César Rodríguez, cuya dicción es pésima, como si tuviera la boca llena de babas, sin modulación, y la construcción gramatical de sus frases deja qué desear. Qué desagradable escucharlo, sobre todo cuando, además, no dice nada especial. Sus comentarios son morbosos, de doble sentido y… ¡chistis! No es periodismo, sino un embeleco que él define como “show de noticias”. Y exótico que esto ocurra en Radio Bío Bío, que tiene las mejores voces radiales de Chile: las de los hermanos Nibaldo y Tomás Mosciatti, que articulan y modulan bien. Una buena voz radial no necesariamente es grave, como muchos creen. Enhorabuena que podamos volver a escuchar una emisora con personalidad, porque Julio César Rodríguez se fue a ‘redimir’ a Chilevisión.

Cristián de la Fuente: Con una carrera hecha en el extranjero, Cristián de la Cristian-de-la-FuenteFuente (foto) anima ahora un programa que mezcla docureality y estelar de varieté, llamado ‘Cabaret Burlesque’. La idea es que las participantes recreen ante un jurado el glamour de grandes espectáculos de antes, protagonizados por hermosas mujeres ataviadas en plumas y lentejuelas. En realidad de verdad, hay muchos otros mejores presentadores para un programa de esta clase (Rafael Araneda, Cristian Sánchez y José Miguel Viñuela, por mencionar unos), porque le falta ritmo y carisma a la presencia de De la Fuente en esta animación. Quizás crea que por haber hecho telenovelas en el extranjero no necesita mejorar en la animación.

Mujeres en deportes: Qué refrescante y agradable una mujer en la sección de cecilia lagosdeportes de los noticieros tradicionales. En particular, excelente desempeño el de Cecilia Lagos (foto) en TVN. Su dicción es perfecta, es agradable el timbre y el tono de voz, así como su ritmo. Y sabe de deportes y tiene conocimiento de fútbol, tanto nacional como internacional. La de los deportes ha sido un área exclusiva y excluyente de los hombres.  Por fortuna, más mujeres están dispuestas a incursionar en ese campo. Y el resultado, cuando hay calidad humana y periodística, salta a la vista. Enhorabuena.

Doña Inés de Collahuasi, paradigma empresarial

Hay noticias que pasan desapercibidas, pero que son de enorme importancia. Ejemplo de esta situación, es la de una decisión empresarial de ser parcialmente autosuficiente en materia eléctrica. La importancia de la noticia es que denota un cambio en la actitud de los empresarios, que siempre patalean y lloran por cada cosa que necesitan, y presionan, muchas veces indebidamente, al gobierno o al Estado. Pero esta actitud, se la adjudican ellos, los empresarios, a los sindicalistas y a los comunistas y a todo aquel que reclame. Se creen los únicos con derechos. Pero ellos son peores, porque no solamente lloran y patalean, sino que amenazan. Específicamente, en el caso eléctrico, son campeones en amenazar. Cuando se presentaron reparos a HidroAysén, salieron a decir que el país sufriría un apagón eléctrico, que las tarifas iban a triplicarse en valor, que la justicia estaba viciada, y otros tantos presagios catastróficos, que solo buscaban presionar y amenazar (casi chantajear) al gobierno y al Estado, para que hicieran lo que ellos querían. La dosis la repitieron con los obstáculos en la Central Castilla. Pues bien, hay una empresa que, además de hacer todos los esfuerzos por reciclar, por reducir las emisiones y por preservar el medio ambiente, ahora decidió generar 25 MW (25 millones de watt). Se llama Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi (logo). ¿Qué significa esto? Significa varias cosas: 1) Que se hace parcialmente autosuficiente. 2) Que reduce la presión de demanda sobre el Sistema Interconectado. 3) Que hace un ahorro, estimado, de 20 millones de dólares anuales, en la carga de costos de operación. 4) Que incentiva a otros al uso de energía alternativa, porque se trata de usar energía solar. Son dos plantas de energía solar en la Región de Tarapacá, instaladas por la compañía española Solarpack. Y, además de los 25 mega watt, Collahuasi informó que “tenemos un contrato de opción aparte, por 9 MW, que nos permite decidir, durante el próximo año, si necesitamos o no más energía, por sobre lo que estamos comprando”. Es decir, no solo se emplea a fondo en su empeño, sino que sigue siendo previsiva. Loor a empresas de esta mentalidad. Porque es un asunto de mentalidad. Los empresarios también deben cambiar algunos switch de su proceder nacional.

Revolución industrial para salvar el planeta: Ekins

Si partimos del principio según el cual todo lo que empieza termina, deberíamos aceptar el hecho de que esta sociedad moderna que conocemos, una consumidora compulsiva y feroz destructora de los recursos del medio ambiente, más pronto que tarde se ha de acabar. Y quizás no sea por fuerzas de confrontación, desde el punto de vista político, armadas; sino, y es más sano y ventajoso pensarlo así, por la conciencia de quienes lideran la sociedad. En un punto se dirán: “¿A dónde vamos a llegar, si devoramos los recursos sin control?” “¿Estaremos cavando nuestra propia tumba?” Y quizás a estas reflexiones no se llegue como organismo estatal, sino como acto individual de un industrial que diga basta, y sea imitado por otros. Todo puede ocurrir. Sin embargo, el hecho concreto es que hemos sido malos huéspedes del planeta. Malos huéspedes que tapamos las cañerías, dejamos abiertas las llaves del agua, no barremos el piso, no limpiamos los vidrios de las ventanas, la cocina está toda chorreada y así sucesivamente. Pero en medio de todo eso, vivimos felices. O aparentemente felices, porque esa casa en la que nos hospedamos será nuestra sepultura.

Por fortuna, hay personas, en todo el mundo, preocupadas por hacernos ver la urgencia de este cambio de paradigmas en la manera como nos aprovechamos de los recursos naturales. Gastamos decenas de metros cúbicos de agua para obtener un gramo de un mineral, talamos cientos y miles de hectáreas de bosques, desviamos los ríos y los deforestamos, agotamos las tierras con cultivos intensivos. Somos, casi, una plaga.

Todo esto nos ocurre por correr en pos de objetos con los cuales creemos no poder vivir, o ser felices. Pero la felicidad quizás está en otro sitio, y no en esos objetos. La felicidad puede partir de la percepción que tenemos de nosotros mismos. Su máxima expresión puede estar ligada a la manera como disfrutamos del entorno, y no en la manera cómo lo consumimos. Esta es otra manera de presionar la modificación de las costumbres empresariales de producción: dejar de consumir bienes y servicios prescindibles.

Paul Ekins (foto) es un profesor universitario británico, reconocido militante de las causas verdes, que ofreció al periodista Javier Silva Herrera, del diario El Tiempo, una entrevista que me permito reproducir, en la que hace hincapié en la creación de una sociedad económica y, especialmente, medioambientalmente sostenible. El periodista lo presenta como “uno de los seres humanos que más sabe de economía verde, una nueva estrategia que busca que las naciones impongan un modelo de crecimiento que genere riqueza, pero al tiempo reduzca los impactos ecológicos sobre los ecosistemas. Tanta fe le tiene Ekins a esta nueva vía, que considera que puede “y debe” dividir en dos el futuro del siglo XXI”. Estamos sacrificando la salud del planeta y la nuestra, por un consumo desaforado. ¿Cuál es el camino para cambiar ese enfoque tan impactante?   Logrando que las formas de consumo irresponsable sean gravadas o penalizadas. El consumo propio no es un problema hasta tanto no perjudiques a tu vecino. El uso excesivo u ofensivo de los recursos debe ser castigado con dinero.

Usted dice que la economía verde es la próxima revolución industrial. ¿Por qué?   La revolución industrial cambió las bases de la economía, cambió las formas de producción, de consumo y de inversión. De una humanidad muy agrícola se pasó a una manufacturera; surgieron los combustibles fósiles y nació el carro, por ejemplo. La economía verde busca que se dejen de mirar los recursos naturales como activos infinitos. Ahora tenemos que comenzar una nueva revolución industrial que nos ponga a movernos de forma diferente, a usar nuevos recursos para cambiar la manera de hacer energía. Necesitamos pasar de una economía marrón o contaminante a una verde y que se mueve con el viento, el sol o las olas del mar.

¿La economía verde es una moda medioambiental pasajera o ya maduró?   No es una moda ni puede serlo; aquí las cosas no dependen de si es o no una tendencia, debe ser el modelo del futuro. No podemos esperar que los 7.000 millones de ciudadanos vivan como los californianos, sin restringir lujos o consumo. Toca cambiar. El énfasis debe ser la no destrucción del medio ambiente.

¿No cree que es un modelo excluyente, solo para países ricos?   Hoy, por el uso incorrecto de los recursos y la destrucción de los ecosistemas, los pobres no pueden acceder a energía, a comida adecuada, al agua potable. Precisamente lo que logra la economía verde es sostener los recursos de los cuales dependen las comunidades de escasos recursos y reducir sus carencias. Un ejemplo: a corto plazo, crear un botadero a cielo abierto es más barato que construir un relleno con tecnología de punta que maneje las basuras adecuadamente. Pero a largo plazo, sale más caro el botadero, que generará daños impagables al suelo, al agua y a la salud de la gente. Es todo lo contrario a un modelo excluyente.

Para pasar de la teoría a la realidad, ¿qué países se destacan, así sea parcialmente, como económicamente verdes?   En Alemania, el 20 por ciento de su energía es limpia; la hacen con turbinas eólicas. En Austria, esa misma producción de energía renovable llega al 40 por ciento. En Holanda, más del 85 por ciento de los residuos industriales son reciclados. En Taiwán, la industria recicla el 50 por ciento. En estos sitios se está pasando del modelo producir-usar-botar a uno que cierre el ciclo y sea producir-usar-botar y reusar.

¿Cuál debe ser la estrategia gubernamental para aplicar este modelo sostenible?   Impuestos ambientales para quienes contaminen y oportunidades para sectores que intenten ser limpios. Aplicar restricciones: obligar a que cada complejo de viviendas que se construya sea energéticamente eficiente, por ejemplo. E impulsar las innovaciones, la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

La Administración de Información Energética dice que el consumo de carbón y otros combustibles fósiles aumentará hasta 2030. ¿Cuál es el futuro de las energías renovables, si esa economía basada en contaminantes no frena por ahora?   Todo depende. Esos son los cálculos de hoy, hechos con el modelo actual. No sabemos si en 20 años haya tanta inversión en formas de producción sostenibles que el modelo comience a variar, al punto de que el carbón o el petróleo dejen de ser tan atractivos comercialmente. Dependemos de las decisiones políticas.

Uno de los beneficios teóricos de la economía verde es que crea millones de puestos de trabajo. ¿Cómo se produce este milagro?   En el momento en que se inventen nuevas tecnologías, se necesitarán más personas que manejen esas nuevas propuestas. Incluso habrá gente que deje de trabajar en actividades contaminantes y se pase a cubrir el nuevo modelo. La transición hacia una economía más verde podría generar entre 15 y 60 millones de empleos adicionales en el mundo en las próximas dos décadas, y sacar a millones de la pobreza.

¿Cuál es ese sector que se debe ‘enverdecer’ primero?   La agricultura, que debe ser mucho más orgánica, como lo está logrando Europa. Pero en general, todos los sectores deben incluir procesos menos impactantes, porque igual vamos a necesitar hierro, agua o madera.

¿Cuál energía renovable se podría desarrollar primero: eólica, solar, térmica o marina?   La energía de biomasa, que usa materia orgánica. Le seguiría la solar, que transforma la energía en electricidad. Detrás estaría la que se produce con las olas del mar.

¿Se podría vivir solo del sol?   Por supuesto. Solo el sol, en un día, nos aporta la energía que los humanos usamos y producimos de múltiples formas durante un año. Impensable todo lo que estamos desperdiciando; por eso, las tecnologías que la captan deben ser cada vez más eficientes, sobre todo para los países ubicados sobre el Ecuador, donde la energía solar está presente todos los días.

Central Castilla ¿quiere funcionar contaminando?

El gobierno y los empresarios tienen que aprender que deben cumplir las leyes. Hacen algo, a su manera, y si una instancia judicial les dicen que no es así como deben hacerlo, que deben corregir sus actos, se molestan. Y califican a esa instancia judicial de “terrorista”, y de que quiere acabar con el país. ¿Por qué no pueden, el gobierno y los empresarios, someterse a las leyes y la justicia, como los demás mortales chilenos? En el caso de la Central Castilla (ilustración del proyecto), la Corte Suprema de Justicia consideró que no tiene Estudio de Impacto Ambiental (EIA) sino que presentó solicitudes de “permisos fraccionados”, y por eso rechazó la ejecución del proyecto. Obvio. Si no tiene EIA que certifique que el proyecto no es contaminante, pues no se puede autorizar su ejecución. ¿Qué tiene de extraño esto? Pero inmediatamente salta un ministro a decir que “ahora qué irán a decir de Chile, que no es un país serio”, y los empresarios saltan a decir que el país se quedará sin energía y a oscuras por el resto de su vida. Mienten. A ese ministro se le puede responder que un inversionista serio, verá en Chile un país serio, en el debe cumplir las normas. Verá que Chile ya no es el fundo de media docena de familias, donde se hace lo que a esas personas se les da la gana. La secretaría regional ministerial (seremi) de Salud de la Región de Atacama (donde estará el proyecto generador de energía, a carbón), Pilar Merino, ya había determinado, en enero del 2010, que ese proyecto es contaminante. En el Diario Financiero leí esta mañana a un columnista diciendo que la Corte “se extralimitaba” al pedir el EIA, porque recientemente (y esto es sospechoso) se había aprobado una norma que permitía “la solicitud de permisos fraccionados” (el mismo ardid que se usó para eludir a las autoridades, en el caso de HidroAysén). Esa norma que contiene el truco del “fraccionamiento” es la que se debe acabar. ¿Quién incluyó en la legislación esa trampa del fraccionamiento? Los que lo hicieron, son los que deben ser sancionados. Pero resulta que quien protege el medio ambiente (que es pertenencia de ricos y pobres, de “derecha” y de “izquierda”) es calificado de sospechoso. ¿A tanto ha llegado la alienación de algunos empresarios, articulistas y funcionarios de gobierno? Chile, país al revés.