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Cierto humor en la Quinta Vergara: ‘Chiqui’ Aguayo

chiquiSolo quiero referirme a dos elementos de reflexión, a propósito de la actuación de la comediante Daniela ‘Chiqui’ Aguayo (foto) en la Quinta Vergara, en el Festival de Viña del Mar 2017. Solo mencionarlos, porque es difícil comentar cuando, en su defensa, se apela al sexismo.

Si se considera que fue vulgar su rutina de humor, se contraataca diciendo que es “un comentario machista”, porque, obvio, ella es mujer. Y también se contraataca diciendo que “en mi casa hablamos así”. O, “¿quién en Chile no habla a los chuchazos?”

Se contraataca diciendo: cuántos humoristas han estado en Viña que han dicho chuchadas, pero nadie les dice nada “porque son hombres”. Entonces, ¿qué más decir? Se cierra toda opción. Se descalifica el comentario.

O sea, una vez anulado el comentario con aquellas declaraciones, el resultado, tácito, es el de que la humorista resultó genial. Y no creo que sea así. ‘Chiqui’ Aguayo ni siquiera es la mejor del programa ‘Minas al poder’, un humorístico del canal Chilevisión, protagonizado por mujeres, más un hombre adulto vestido de mujer y un joven travestido.

Esa defensa, entonces, y esa previsible conclusión, no son verdad. Todo es un truco de ideas. Y así, es muy difícil comentar sobre una rutina que puede considerarse vulgar, en un escenario específico como el Festival de Viña, televisado para hispanohablantes.

Sin embargo, decir que sea hombre o mujer, si se apela a la vulgaridad, al chuchazo, a la facilidad del chiste obvio, hay que señalarlo, aunque no le guste al(la) comediante.

Y decir también que, después de tanto esfuerzo de muchos comediantes y libretistas en los últimos años, por conseguir una narrativa con efectos humorísticos, situaciones escénicas chistosas, discursos graciosos y gracejos, sin apelar a la palabra o el gesto vulgar, es triste que asistamos a este retroceso. Volver a la chabacanería.

¿El humor puede (¿debe?) avanzar hacia modos menos básicos para ganar una carcajada, o una sonrisa?

Referido lo anterior, en segundo lugar, preguntarse también ¿qué tanto ha cambiado el público, el “monstruo”? Porque, al fin y al cabo, rió a mandíbula batiente en algunos pasajes de la rutina de Daniela ‘Chiqui’ Aguayo.

Es decir, había en esa risa una aceptación, una aprobación de lo que estaba diciendo la comediante, una aceptación del lenguaje en que estaba dicho esa clase de humor. Es más: le otorgó las gaviotas de plata y oro.

Aparentemente, este público ya no es un “monstruo”. Es más permisivo. O más comprensivo. O más compasivo. Un gatito nomás.

Reality tramposo; dueños de la libertad de prensa

volverias con tu exReality tramposo. Así calificó Aristarco, ahora que ve tanta televisión, el reality del canal Mega ‘¿Volverías con tu ex?’ La primera trampa, dice, fue reincorporar a Oriana Marzoli, que él apoda ‘Renacuajo’, aduciendo que “la gente la pedía”. ¿En serio, la pedía? Una persona irrespetuosa, camorrera, que vive azuzando a los demás, y cuando los saca de quicio se hace la que no rompe un plato, ¿la pedía la gente? ¿Una persona hipócrita y cínica, la pedía la gente? ¿La gente pedía a Renacuajo, de verdad? Eso no lo cree sino el grupo de productores del programa. Y la segunda trampa, esta vez más protuberante, que “la gente votó para que Aylén Milla se quedara”, después de ser eliminada. ¿En serio? ¿La gente pide a una mujer que se comporta erráticamente, que ofende, que vive criticando (a espaldas) a todo el mundo? ¿A una persona que hace maldades y luego posa de inocente? ¿Alguien que ha depredado de la persona de Gala Caldirola para ‘quedarse’ con Marco Ferri? Qué fea esa mujer, dice Aristarco. Me pregunta si la he visto cuando ríe. Le digo que no. ¡Parece una calavera! Mírala, y después me dices. Se lo prometo. “Así que ese reality está más arreglado que los bigotes de Salvador Dali”. ¿Quieren que lo gane Marco Ferri y Calavera? ¡No! Y ya está furioso Aristarco, y entiendo que es momento de retirarme. Así lo hago. Prometo volver pronto, y él se queda rumiando los programas de televisión.

Libertad de prensa. En el caso de la demanda de Michelle Bachelet Jeria contra para Juan Pablo Larraín, original-logo copesadirector de ‘Qué pasa’ (que fue nombrado director de ‘La Tercera’, periódico del mismo grupo Copesa); Francisco Aravena, editor general de ‘Qué pasa’; María José Tapia y Rodrigo Vergara (que es, también, editor periodístico de Radio Cooperativa, de la democracia cristiana), por calumnia e injuria en una publicación que la acusa de ser parte del oscuro negocio de su hijo, el guatón traspirado Sebastián Dávalos y su esposa Natalia Compagnon. Publicación sobre la que la revista ‘Qué pasa’ se disculpó y retiró de la web (pero no del papel impreso) Sin embargo, cuando Michelle Bachelet Jeria (no le voy a decir Presidente de Chile, porque ella así lo quiso en este caso) se querelló, salieron los señores de la revista ‘Qué pasa’ y “doctores” en comunicaciones, y el perico de los palotes, ¡hasta el expresidente Sebastián Piñera!, a decir que se estaba coartando “la libertad de prensa”, la “libertad de expresión” y la “libertad de opinión”. Como dijo el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, que la libertad de expresión comienza cuando los señores Álvaro Saieh y Agustín Edwards, ¡dos personas!, son los dueños de todos los grandes medios de comunicación del país. Alguien más dijo que la publicación de ‘Qué pasa’, del señor Álvaro Saieh, era en venganza por la cuantiosa multa que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) aplicó a CorpBanca, ¡que también es propiedad del señor Saieh! ¡Viva la libertad de prensa!

Las intenciones de ‘Qué pasa’ con Bachelet

querellaHan movido cielo y tierra los señores de ‘Qué pasa’ (grupo Copesa) para desprestigiar el reclamo de la presidente de Chile, Michelle Bachelet, calumniada e injuriada por esa revista, en relación con vincularla al oscuro negocio en el que está comprometido su hijo, el guatón traspirado de los aros picantes, Sebastián Dávalos, y la esposa de éste (nuera de la presidenta) Primero, ‘Qué pasa’ retiró la publicación de la web, y dijo que “hubo desprolijidad” y que el artículo injurioso “no cumplía con los estándares editoriales internos”. La primera pregunta es: entonces, ¿por qué se publicó?

La presidenta entabló una demanda judicial (facsímil), con pedido de 3 años de cárcel y 6 millones de pesos para Juan Pablo Larraín, director de ‘Qué pasa’ (que fue nombrado director de ‘La Tercera’, periódico del mismo grupo Copesa); Francisco Aravena, editor general; María José Tapia y Rodrigo Vergara (que es, también, editor periodístico de Radio Cooperativa)

Saltó de inmediato el gerente del grupo Copesa, Álvaro Caviedes, a decir que la presidenta estaba coartando la “libertad de prensa” y la “libertad de expresión” o la “libertad de opinión”. Pregunto: si un diario publica que la hija del señor Caviedes es una prostituta, o su esposa la amante del vecino, o que él, el señor Caviedes es delincuente y violador, ¿eso es “libertad de prensa”, “libertad de expresión” o “libertad de opinión”? ¿O eso es injuria y calumnia?

Ahora, los señores de ‘Qué pasa’ y de Copesa no saben a quién poner a desacreditar la demanda judicial de la presidenta. Pusieron a políticos amigos y a “doctores” en comunicación, y ayer a la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, la que dijo que había una “intención de amedrentar” por parte de la presidenta, al molestarse judicialmente por la calumnia e injuria de los señores Larraín, Aravena, Tapia y Vergara contra ella.

Es decir, estamos en el mundo al revés. Yo te escupo, pero tú eres el culpable por avisarle a la policía. Porque ni siquiera la presidenta ha actuado, como pudo haberlo hecho alguien que sorprende al lanza en la calle y lo detiene y golpea, sino que ha acudido a la justicia, que es el cauce democrático normal para saldar este tipo de disputas.

Pero al parecer a estos soñores no les gusta la democracia, sino para llenarse los bolsillos de dinero, pero no para respetar la honra, el buen nombre, la intimidad y el valor humano de las personas (así sea Presidente de la República, vendedora callejera o cajero de banco) Porque estos señores vienen de apoyar y medrar de una etapa tan oscura, triste y sucia como la dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet.

Lo normal es que la justicia actúe. Si eso que hicieron Vergara, Tapia, Aravena y Larraín no es injuria y calumnia, así lo dirán los tribunales de justicia, y si lo es, que esas personas asuman las consecuencias de su absoluta irresponsabilidad.

Por lo pronto, en otro acto de soberbia, el señor Álvaro Caviedes ha dicho: “No estamos dispuestos a retractarnos por el contenido” de la publicación, tanto en papel impreso como en la web de ‘Qué pasa’. ¿Qué intenciones, pues, movieron a ‘Qué pasa’, entonces, para publicar algo “desprolijo”, que “no cumplía con los estándares editoriales” de la revista, y que afecta, con nombre y apellido, a la Presidente de Chile, Michelle Bachelet? ¿Hay una conspiración?

Eduardo Lara; ultraconservadora Radio Agricultura

eduardo lara1Eduardo Lara. Aristarco me confiesa que tiene dificultades para aceptar lo ocurrido con el señor Eduardo Lara (foto), el hombre de 72 años que murió el 21 de mayo en el edificio que unos vándalos incendiaron en Valparaíso. En primer lugar lamentar la muerte de esa persona que no debió haber ocurrido. Pero también, tiene dudas sobre el hecho de que a esa hora el edificio estuviera vacío y el único habitante fuera don Eduardo Lara, al parecer durmiendo en el tercer piso. “No sé”, me dice Aristarco, “pero hay algo que no me cierra en esto”. Levanto los hombros como diciéndole, yo no sé. “No quiero ser mal pensado”, dice, “pero hay algo que no cierra, alguien buscaba crear ese antecedente”. Hoy será inhumado don Eduardo Lara, que en paz descanse.

Radio Agricultura. Si hay una emisora de marcada línea editorial, me dice Aristarco, esa es fernando-villegas-Radio Agricultura. Escuchándola un rato es evidente su espíritu reaccionario, la mentalidad ultraconservadora de quienes conducen los programas, la mala intención que se nota en todos los comentarios. Hay algunos de esos conductores que parecen ‘caseritas’. Aterradoramente parecidos a ‘gallas copuchentas’. Me refiero a Sergio Hirane y Fernando Villegas (foto), dice Aristarco. Para ellos, todo en el país está mal. Y en su irresponsabilidad, hacen ver a Chile como una nación inculta, de idiotas que son arrastrados a los más absurdos pensamientos, y que nada se ha hecho bien desde la salida del sanguinario dictadorzuelo Augusto Pinochet, vergüenza de la historia patria pero a quien ellos admiran. ¡Qué irresponsables!, me dice Aristarco, estos sujetos cargando de mala onda a la gente, sin proponer nada, sin considerar en los demás errores corregibles, ni en ofrecer esperanzas a nadie. Dos personas que le hacen mal al país. Es obvio, me dice Aristarco, que se critiquen cosas, tanto del gobierno como de los empresarios, pero estos tipos hablan en forma sistemática, solamente contra el gobierno: nada es bueno, el país va al abismo. Son dinosaurios de los tiempos en que la consigna era hacer mala propaganda contra el gobierno de Salvador Allende. Los señor Hirane y Villegas le ocultan a sus oyentes que quienes mandan en Chile no son los del gobierno, sino la bancada ultraconservadora de la Unión Demócrata Independiente (Udi) y Renovación Nacional en el Congreso; los que mandan son los empresarios con apellidos como Luksic, Matte, Larraín, Hurtado, etcétera; mandan los gremios de la construcción, de la producción y el comercio. Mandan los banqueros. Estos son los que mandan en Chile y que nadie se llame a engaños. Pero los señores Sergio Hirane y Fernando Villegas, idiotas útiles de no se sabe quién o quiénes, lanzan cortinas de humo para desorientar a los oyentes, para seguir mintiendo (que de la mentira algo queda)

De manera reflexiva, Aristarco me pregunta hasta cuándo el señor Fernando Villegas, cuya personalidad la tiene en el pelo, manoseará a la Revolución Francesa. Todo lo que habla, termina ahí, en la Revolución Francesa. Que en su ‘erudición’ hable de otra cosa para sus arengas biliosas y obsesivamente negativas.

Derecha infiltrada; DC de derecha; ‘Caso Caval’

sidicatosDerecha infiltrada. Aristarco es de la idea que la derecha tiene infiltrados los sindicatos y organizaciones de empleados del país. Pone dos ejemplos: uno, cuando el gobierno presentó la Ley Laboral, entró en paro el Registro Civil, poniendo al gobierno entre los palos. La derecha de inmediato hizo ver que el ‘no reemplazo’ (que odian y temen) es “malo”, y lograron que se viera con buenos ojos “el derecho al reemplazo” (quitándole así dientes a los sindicatos y organizaciones de empleados para presionar el cumplimiento de sus peticiones) ¡Jodió la Ley Laboral!

El otro caso, es el ocurrido hace unas horas apenas, cuando por efecto del verano comenzaron a presentarse incendios forestales. Casi inmediatamente, los trabajadores de la Conaf (Corporación Nacional Forestal), encargada de apagar incendios y prevenirlos, enarbolan las banderas de sus reivindicaciones y anunciaron paro. Más inoportunos no podían ser. ¿O creen que hacer peticiones encima de los incendios es “presionar” al gobierno? No, no es presionar al gobierno, es favorecer a la derecha.

El efecto, ¡perverso!, en ambos casos, es que los sindicatos y las organizaciones de trabajadores se hacen ver como cosas inadecuadas, que deben meterse en cintura, a fin de que no tengan un efecto real cuando reclamen algo. Y hasta el momento, están logrando que la gente piense así. Pero llegará el día, dice Aristarco, en que habrán de lamentar profundamente haber saboteado al gobierno, cuando éste quiso darle dientes y garras a los trabajadores para tramitar sus reclamos salariales y de bienestar. No fue posible porque la derecha estaba infiltrada.

DC de derecha. La historia chilena dice que la Democracia Cristiana apoyó con ahínco el Genaro Arriagadavergonzoso golpe militar contra el presidente elegido democráticamente Salvador Allende. La historia chilena dice que la Democracia Cristiana apoyó la dictadura, excedida en violación de derechos humanos y represión inhumada. Por eso no se entiende que la Democracia Cristiana haya hecho parte de la llamada ‘izquierda’, en las alianzas llamadas ‘Concertación’ y ‘Nueva mayoría’. La Democracia Cristiana, ideológicamente, debe militar al lado de la Unión Demócrata Independiente (Udi), de Renovación Nacional (RN) y, últimamente, también del grupo ‘Vamos Chile’.

Sorprende oír al señor Gerano Arriagada (foto) decir que “una fuerza de izquierda sin la Democracia Cristiana es imposible”. ¿Imposible? Serán patudos, dice Aristarco. Pero otro golpista, El Mercurio, publica sus declaraciones en la parte alta de la primera página, solazándose. Curioso, ¿no?

‘Caso Caval’. No se necesita ser economista, ni banquero, para darse cuenta que nadie en Chile Mauricio Baezapuede solicitar un crédito por 3.000 millones de pesos (¡tres mil millones de pesos!) sin garantías reales, sin avales, y obtenerlo en tan solo tres días. Esto fue lo que ocurrió con el crédito pedido por Natalia Compagnon, la esposa del guatón traspirado de los aros picantes Sebastián Dávalos, hijo de la presidenta Michelle Bachelet. Y para solicitarlo, fueron recibidos ¡por el dueño del banco!, Andrónico Luksic.

Vaya uno de nosotros a pedir un crédito hipotecario por, digamos, 20 millones de pesos, para que tenga que reunir una montaña de papeles, fiadores y garantías, en un trámite que puede demorar 30 días, o más. Pero al señor Dávalos y la señora Compagnon, que pidieron un “crédito de inversión”, es decir con alto riesgo, y por una suma astronómica, se lo dieron en cuestión de horas.

Mauricio Baeza (foto), el gerente de riesgo del Banco de Chile, tuvo la valentía (a menos que haya otra jugada en el proceso judicial sobre este préstamo) de admitir ante el juez que investiga la podredumbre del llamado ‘Caso Caval’, que “no fue una ‘operación usual’”, como lo publicó El Mercurio (tan extraño que El Mercurio puso las comillas a ‘operación usual’, en cambio de hacerlo a toda la expresión: ‘no fue una operación usual’; ¿otro de los trucos del gran manipulador?)

Los empresarios chilenos…

Empresarios-2.jpg1) Los empresarios chilenos no parecen empresarios, sino camorristas. Reaccionan a una velocidad inusitada a cualquier acción gubernamental, sin la más mínima evaluación.

2) Los empresarios chilenos tienen una visión bastante recortada de la realidad, con relación a los indicadores de sus empresas o de la economía general. Creen que los índices siempre son ascendentes, sobre todo el de utilidades. ¿Quién les enseñará que la realidad es distinta, tiene otros ponderables y circunstancias?

3) Los empresarios chilenos creen que están solos en el mundo, que no hay más países, que la economía general es solo la que ellos producen y no hay una movimiento global que afecta al país. La desaceleración mundial de la economía, ellos se la adjudican al gobierno de turno.

4) Los empresarios chilenos no saben de sindéresis. Son reactivos. Bocones. Parlanchines. Chillan como pollos o chanchos, todo el tiempo. Tienen que hacerse notar.

5) Los empresarios chilenos tienen una gran consciencia política, como no es posible ver en ningún otro país del mundo. Quizás porque ellos tienen la cultura golpista, la prepotencia militaresca que les dejó la promoción y sustento de la vergonzosa dictadura que padeció el país y ellos sustentaron como si se tratara de un ejemplo a seguir.

6) Los empresarios chilenos son sádicos, gozan de ver morir lentamente a sus empleados y trabajadores de hambre. Pagan malos salarios y son déspotas con los subalternos que digan tener derechos. Los únicos que tienen derechos en Chile son ellos, los empresarios chilenos.

7) Los empresarios chilenos tienen equipos o empresas de encuestas de opinión, de proyección de los indicadores económicos, y usan los medios de comunicación, de los cuales son dueños, para difundir sus conclusiones de manera que el gobierno quede asfixiado. Antepone sus proyecciones y resultados a los del gobierno, y a las acciones oficiales. Actúan como un corsé que no deja que la vida sea real, sino que forme una figura a su antojo.

‘The switch’ y ‘Espías del amor’ en tv chilena

Fernanda Brown-Roberto CortésThe Switch. Hay en este momento en la televisión chilena dos programas livianos, entretenidos, que llevan subyacente un mensaje importante. Uno de ellos es ‘The switch’ (‘El arte del transformismo’), en el canal Mega. Se trata de encontrar al transformista integral: el hombre que no solo se vista de mujer, y lo parezca, sino que además cuente con otras virtudes, como poder actuar un drama o una comedia, y saber cantar.

Al principio era más o menos un griterío de ‘locas’, que con el paso del tiempo y la insistencia de los profesores están entrando en razón, de que no se trata de ‘ponerse unas faldas’ sino de considerar el transformismo como un arte. Y una profesión.

La procedencia de los concursantes es diversa. Uno de ellos era obrero de la construcción, otro esposo y padre, otro actor de teatro, etcétera. En varios casos, realmente han logrado un nivel de aceptación importante como ‘mujeres’. Porque todos quieren ser lo más fielmente ‘una mujer’. Jamás lo serán, obviamente, como admite uno de ellos, Roberto Cortés (foto), que caracteriza a ‘Fernanda Brown’ de su creación.

Cuenta Roberto Cortés que no fue que un día amaneció pensando en ser gay. Porque antes que transformistas son gay, homosexuales. Eso no ocurrió así, sino que desde niño sintió que ‘era distinto’ a sus compañeritos de colegio. En lugar de patear un balón de fútbol prefería hablar con otro amiguito, o soñar con muñecas jugando al papá y la mamá.

Lo mismo narra Marcelo Ramírez, ‘Luna di Mauri’, que inclusive estuvo casado y tuvo una hija. Pero no se casó convencido, sino por no defraudar a su familia y al vecindario. Al final, había una olla a presión en su pecho, y a la primera que le habló de sus inclinaciones reales fue a su esposa. Un trauma, pero ella terminó por comprender, y hoy mantienen una relación sana de amistad.

El mensaje que subyace en el programa de Mega es poner de presente un mundo oculto, compuesto por hombres que tienen alma se mujeres. Ya sabemos de casos de acoso a los homosexuales, inclusive de asesinatos perpetrados por homofóbicos desorbitados. Pero en tanto la condición sexual de los participantes, homosexuales que no escogieron serlo sino que llegaron al mundo siéndolo, y fueron los primeros en sorprenderse de poseer una sensibilidad distinta a la de los de su género, el programa la respeta y, de hecho, la promueve desde el punto de vista artístico.

Espías del amor. El otro programa dedicado a un mundo en apariencia espías del amorraro, es el de ‘Espías del amor’ (logo), del canal Chilevisión, una franquicia que cuenta historias de personas que han trabado amistad, y luego se han enamorado, a través de internet. En la totalidad de los casos, esas personas que dicen sentir emociones de amor por quien está al otro lado de la línea, sentados ambos frente a un computador, no se conocen. Y en la mayoría de los casos no se han hablado sino por teléfono, ni ante la propia cámara del computador. Lo que el programa hace es develar quién está al otro lado.

Son contados los casos en que las personas dicen la verdad. Una de ellas apela a fotos falsas, y si se hablan por teléfono celular, por ejemplo, aplican distorsionadores de voz. En el engaño para ‘enganchar’ al otro, se llega inclusive al cambio de sexo. Curiosamente, son mujeres que simulan ser hombres; lo hacen con dos propósitos, hasta ahora vistos. Uno, porque hay, ciertamente, una inclinación sexual latente, y otro, para sonsacar dinero. Hay también casos de personas que usan información real, hombre y mujer, que llegan a conocerse gracias al programa, y terminan gustándose.

El mensaje que subyace es el de los nuevos tiempos, un mundo con una capacidad de interrelaciones virtuales, rápidas y azarosas, por millones. Desde la comodidad del living o la alcoba, una persona se comunica con otra que está en otra ciudad o en otro país, y llegan a trabar amistad y enamoramiento.

Cuando es real, ¡bendito sea internet! Pero cuando es una estafa, una mofa, una suplantación maliciosa, ¡internet es una amenaza!

El éxito de los dos programas es que ponen al descubierto la realidad que subyace en la cotidianidad de nuestras ciudades y nuestros países. Personas que hacen cosas, alejadas del ojo censurador de un pariente o amigo que les llame la atención. En el caso del transformismo, el asunto es más profundo, más humano, porque se trata de la esencia de las personas y de la profesionalización de un oficio. En el de internet amoroso, es un juego que puede terminar con una lluvia de pétalos de flores, lanzados por un gozoso Cupido, o con una cara larga o de pocos amigos, producto de un engaño que puede llegar a ser mayor.