Archivo de la categoría: Isapres

Encuestas; DJ Méndez; isapres; militares

logotipo_CEP_twitterEncuestas CEP. La encuesta del Centro de Estudios Públicos, CEP, se ha vuelto “palabra de Dios”. Una suma de encuestas amañadas, que tienen como propósito legitimar lo que piensan los empresarios del gobierno y las instituciones. Omiten esas encuestas, eso sí, preguntar qué piensa la gente de la colusión de los empresarios, las coimas de los empresarios, del cohecho que auspician los empresarios para obtener beneficios en el Congreso Nacional o en las instituciones para sus contratos, de la mala calidad de los productos, de seguir haciendo de la educación un negocio de compra y venta internacional, etcétera. La encuesta CEP es una encuesta que arroja los resultados que los empresarios quieren, pero se cuidan de hablar de sí mismos. Y las dirige la joya de Harald Beyer, el mediocre y fracasado y destituido ministro de Educación del gobierno de Sebastián Piñera. Un resentido, a nombre de los empresarios, evaluando a los demás. ¡Vaya objetividad de la encuesta CEP!

DJ Méndez. ¿Viste ‘La divina comida’, en Chilevisión?, me preguntó Aristarco. No, le respondí. ¿No viste a Leopoldo Méndez, o DJ Méndez? No. Entonces la soltó: ¡Es un flaite! ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso? ¿En qué mundo estamos? Le pedí que me explicara. Bueno, es así: reúnen a cuatro famosos de la farándula, y cada uno prepara una cena para el grupo. Eso es entretenido. Los otros van calificando. Al final, gana un delantal y un gorro de chef el que tenga la mejor calificación. Pero entre tanto, en este caso, los gestos ordinarios de Méndez, la vestimenta flaite y los tatuajes (¡hasta en la cara, como los sanguinarios pandilleros ‘Maras’ de El Salvador!), los gestos de ese Méndez. ¡Odia la ensalada chilena, el tomate y la cebolla, y quiere ser alcalde! Hace gestos de arcadas con las frutas, huele todas las comidas, la escarba con el tenedor antes de comer. ¡Qué asco de tipo!, remata Aristarco. ¿Y quiere ser alcalde de Valparaíso?

Isapres. Las Isapres (“Instituciones de Salud Previsional”) se quejan de que “el gobierno no hace nada” para evitar que los judicialicen, por mala o nula prestación del servicio médico. Eso dice el presidente del gremio que agrupa a las isapres, Rafael Caviedes. ¡El gobierno no hace nada!, dice él, y eso lo reproducen los grandes medios de comunicación (que después repiten personas sin análisis como Sergio ‘Checho’ Hirane en Radio Agricultura) Pero cuando se le pregunta por las utilidades del año pasado, que llegaron a $ 37.000 millones, dice que tienen muchos gastos. ¡Cínico! Las utilidades son utilidades, lo que queda después de pagar los costos de producción y las costas judiciales y los sueldos y todo otro gasto administrativo y operacional en que incurra una empresa; al final, quedan las u-ti-li-da-des. Por las utilidades, ¡que fueron 35 % superiores a las del año 2014!, el señor Caviedes considera que las empresas son muy ‘eficientes’, pero por las reclamaciones por nulo o mal servicio le echa la culpa al gobierno. ¡Cínico! Como dice el dicho: “Con cara gano yo, y con sello pierde usted”. Esa es la lógica de esta clase de empresarios.

Ley reservada del cobre. Ya nadie tiene la más mínima sombra de duda de la urgencia de acabar ¡para siempre! con la llamada “Ley reservada del cobre”. Esa ley propicia un auténtico agujero negro: muchos miles de millones de pesos de los chilenos, desaparecen ahí. Esa ley obliga a “la cuprífera estatal” Codelco, a pasarle una suma exorbitante de dinero anual a los militares, para que hagan con ese dinero lo que se les da la gana, porque nadie vigila el destino de esos recursos, ni la Contraloría General. Es tan abusiva esa ley, que ordena darles a los militares el 10% “de las ventas” de cobre de Codelco. ¡De las ventas! No es 10% de las utilidades, sino de las ventas. Alguien con dos dedos de frente de inteligencia, sabe que las ventas son una manera de obtener recursos, a los que se les debe restar los gastos y las provisiones, y ahí sí, contabilizar utilidades. De modo que no es el 10% de las utilidades, sino el leonino 10% de las ventas, lo que hay que darles a los señores militares. ¿Quién habrá ideado esta macabra manera de chuparle la sangre a Codelco? ¿Quién vigila qué hacen los militares con ese dinero?, porque cuando necesitan comprar armamento, táctico o estratégico, hay que tramitar una ley de recursos ante el Congreso. ¡Mundo de locos!

 

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Rysselberghe; isla Dawson; embarazo, isapres

jacqueline van rysselbergheEsta vez es el CDE. En una breve lectura de las noticias en Chile nos encontramos con la insistencia de la congresista Jacqueline van Rysselberghe (foto) sobre su inocencia en el uso de dineros públicos cuando fue alcaldesa de Concepción. La acusación proviene ahora, no del congresista Alejandro Navarro, a quien ella le restó toda importancia, sino del Consejo de Defensa del Estado (CDE). Este organismo la acusa de “uso indebido de recursos municipales” en gastos de campaña con los que su hermano Enrique fue diputado, y cambio de partidas presupuestales. De doña Jacqueline tenemos el antecedente de abril del 2011, cuando tuvo que renunciar a ser intendenta del Biobío porque fue filmada anunciando el uso de dineros de los damnificados del terremoto del 27 de febrero del 2010 en personas que no eran damnificados. Aún con el video de prueba, ella decía que no lo había hecho. Eso se llama cinismo. Y dijo que, al fin y al cabo, esas otras personas que no eran damnificadas, “también eran pobres”. He oído decir que es una mujer guapa, pero también a Aristarco considerarla la belleza del mal.
Que también paguen. Esta noticia me la mostró Aristarco. Se trata de la obligación que tiene el Estado de isla Dawsonresarcir el daño causado a los prisiones de la isla Dawson. Por decisión de la Corte de Apelaciones de Santiago, el Fisco, o sea todos los chilenos, deben pagar a 30 ex prisioneros la suma total de 4.000 millones de pesos. La isla Dawson (foto) se usó como campo de concentración durante la vergonzosa dictadura del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet. Fue un campo de concentración diseñado por el nazi prófugo que se refugió en Chile, Walter Rauff. Algunos de los prisioneros eran ministros y colaboradores del gobierno democrático de Salvador Allende. Aristarco me dice que si ese campo funcionó en la dictadura que muchos actuales empresarios apoyaron, ¿por qué éstos señores no asumen el pago a los ex prisioneros? ¿Por qué la Democracia tiene que pagar lo que hizo esa vergonzosa dictadura? No fue la democracia la que los relegó y torturó en esa isla, sino la dictadura que ellos apoyaron y de la que obtuvieron millonarias ganancias y empresas. Me quedé pensando en la propuesta de Aristarco. (Por cierto, que el temido teniente de isla Dawson Jaime Weidenslaufer, fue nombrado por el gobierno del 2012 como director regional de Sernapesca para la zona de Arica y Parinacota)
Desobediencia empresarial. No acaba de anunciar la presidenta Michelle Bachelet que se terminaba el embarazo isaprescomo “preexistencia” para obtener los servicios de las Isapres (logo), cuando éstas salieron a decir que esa eliminación “traería mayores costos” y, por tanto, se aumentarían las tarifas para las mujeres embarazadas. ¿Qué es esto? ¿Qué pasa con la empresa privada, sigue tan politizada como cuando estábamos en la dictadura? Este es un caso típico de arrogancia. ¿Los empresarios en permanente rebeldía contra el actual gobierno? (lo que no se vio en el gobierno anterior). Pero el cinismo los lleva a decir que hay “un clima anti empresarial”. Tuvo que salir el superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, a decir que el fin del embarazo como “preexistencia” no debe causar alzas en los planes de salud de las isapres. ¿Por qué está el empresariado generando este permanente clima de zozobra?
Post Scriptum. Me llamó Aristarco porque leyó mi blog, para ironizar con los señores de las isapres, diciendo que están bravos porque antes solo ellos podían tener “preexistencias”, y ahora todas las mujeres de Chile. Como quien dice –añadió Aristarco–, sus esposas no estuvieron “embarazadas” sino “enfermas de preexistencia”, o sea que ellos antes no tenían “hijos” sino “preexistencias”.