Archivo de la categoría: Diarios

De las encuestas, los delincuentes y el muro

encuestasEncuestas. Emol, 13 de febrero: “Cadem: 80% cree que Bachelet ha realizado un mal gobierno y Piñera mantiene liderato en presidenciales. De acuerdo al sondeo de esta semana, la Presidenta obtuvo un 19% de respaldo, mientras que el ex Mandatario supera por seis puntos a Alejandro Guillier”.

Glosa: Este es el tipo de propaganda negra con raíces en el nazismo: repetir hasta el cansancio una afirmación, hasta convertirla en verdad, para luego preguntar sobre esa afirmación y obtener la respuesta de la verdad aprendida. Por esta razón es que las encuestas, en general, y sobre todo las ‘políticas’, no sirven más que para introducir ideas preconcebidas, como en el caso tomado de Emol el 17 de febrero (“un mal gobierno”, “un buen candidato” y “un contendor débil”), y hacerle ver a los ‘concientizados’ que las encuestas ‘dicen la verdad’. El juego es tan sutil, como lo descubrieron los nazis, que casi nadie nota la manipulación. Pero el titular de Emol es un buen ejemplo de ello.

Delincuentes. La Tercera, 15 de febrero: “Caso Penta: Condenan a 5 años de libertad vigilada a ex funcionario del SII. El Octavo Juzgado de Garantía declaró culpable de delitos de corrupción y delitos tributarios a Iván Álvarez, convirtiéndose en el segundo sentenciado por esta causa”.

Glosa: Siempre hay que recordar al expresidente Ricardo Lagos Escobar cuando leamos injusticias o venalidades como esta. Él fue quien despenalizó los delitos económicos. Podría decirse que promovió la corrupción. Ahora resulta que estos delincuentes de cuello blanco y casas en el oriente alto de Santiago, son ‘contraventores’ administrativos. Condenado a ‘libertad vigilada’ es como un premio, unas vacaciones a quienes han delinquido, pero no son flaites como los ‘Carejarro’. Una vez más, se burlan del pueblo.

Muro. Ya estoy harto de oír a ‘periodistas’ y ‘analistas’: “El muro de Trump”. En estricto rigor, ¡no hay ningún muro de Trump! El presidente de Estados Unidos, el señor Donald Trump, puede ser conservador, republicano, podemos odiarlo, caernos mal, pero no es ‘el creador’ del muro para separar a Estados Unidos de México. ¡Fue Bill Clinton, el iniciador! El muro en la frontera entre Estados Unidos y México se comenzó a construir en 1994, para evitar la inmigración ilegal, atendiendo a la Fiscal general Janet Reno y su ‘Operación Guardián’. Desde entonces hay tramos del muro entre Tijuana y San Diego, y en los estados de Arizona, Sonora, Nuevo México y Baja California. Además, el Senado de Estados Unidos aprobó, en mayo del 2006 (83 votos a favor y 16 en contra), una enmienda que prevé la construcción del muro a lo largo de 595 kilómetros, más 800 kilómetros de barreras para impedir el paso de automóviles. Es decir, que el presidente Trump está ‘obligado’ a terminar el muro. Esos ‘periodistas’ y ‘analistas’ jamás se preguntaron por qué, si el tema era tan candente y xenófobo, ¿Hillary Clinton jamás dijo nada durante la campaña? ¡Ni siquiera el señor Bernie Sanders, de ideas socialistas! Porque ellos sabían que no era algo ‘descabellado’, sino una política-país. Si hubiera ganado Hillary Clinton, igual lo hubiera tenido que hacer, aunque no lo hubiera proclamado. Dejen la pereza, ‘periodistas’ y ‘analistas’ ignorantes, y averigüen antes de decir sandeces.

Anuncios

Sampaoli, Fulvio Rossi y Benjamín Vicuña

Jorge SampaoliJorge Sampaoli. Parece que Jorge Sampaoli (foto) resultó buen alumno de Sergio Jadue. Lo digo a la luz de los hechos, porque ahora se sabe que Sampaoli había firmado un contrato a espaldas del directorio de la Asociación Nacional del Fútbol Profesional, Anfp, en el que, a posteriori a la Copa América, se aumentaba de manera arbitraria el monto de su remuneración o premio. Y también tenía firmado otro acuerdo, a espaldas de todo el mundo, para que ciertos dineros fueran depositados en cuentas en el extranjero, según se informó ayer. Con estos antecedentes, nada se puede decir de su futuro personal ni como técnico de la Selección Nacional.

Fulvio Rossi. Siguiendo las enseñanzas de Jorge Correa, el dueño de Fulvio Rossi‘Imaginacción’ que promueve Radio Cooperativa, quien afirmó que “la financiación irregular de la política no es corrupción”, su aparente discípulo el senador Fulvio Rossi (foto) intenta emularlo al declarar que “no se puede sostener que porque una empresa financie a un candidato lo está coaptando”. Esta relajación de las buenas costumbres, los buenos modales, las buenas acciones, los buenos pensamientos, en la persona de un ‘socialista’, da tristeza. No vamos hacia una sociedad de mayores estándares de probidad, moral y bienestar social, sino hacia un hoyo de podredumbre donde todos están untados de irregularidades. La mente del corrupto hace un intento más por pervertir las mentes de las demás personas, para que acepten sus delitos. De esa manera no tienen que esconder nada, porque todo es permitido.

Benjamín Vicuña. En un culebrón digno de un guionista venezolano o Benjamín Vicuñamexicano se convirtió la separación de Benjamín Vicuña (foto) y Carolina Ardohain, ‘Pampita’. Matrimonio que, al parecer, comenzó a partir de una infidelidad de ‘Pampita’ a su esposo Martín Barrantes. En septiembre del 2008, la prensa argentina informaba que: “La Justicia falló a favor de su ex marido, Martín Barrantes, quien la acusó de adulterio al considerar que el comienzo de su relación con el chileno Benjamín Vicuña, que algunos aventuran que se remonta a fines del año 2004, coincidió con su matrimonio”. Ahora es ‘Pampita’ la que acusa de adulterio a Benjamín Vicuña con la actriz argentina María Eugenia Suárez, ‘China’. ¿Se están midiendo con la misma vara? Lo cierto es que ‘Pampita’ dijo que no estaba separada, pero Benjamín Vicuña dijo que sí. La prensa dijo que seguían juntos, pero ‘Pampita’ escribió en tuiter: “Juntos? Reconciliación? Besos? Vida de novios? Todas mentiras!” Hace apenas un par de días ‘Pampita’ publicó fotos al parecer del circuito cerrado de televisión de su casa, en poses amorosas con Benjamín Vicuña, pero éste confirmó que “hace meses” están separados. Por último, se dijo que ‘Pampita’ afirmó que sorprendió a Vicuña y ‘China’ Suárez juntos, pero nadie pudo confirmar eso. Lo que mal empieza, mal termina. Qué triste todo este episodio.

10 lecciones de Gay Talese para futuros cronistas

gay taleseMarta Orrantia, de la revista Arcadia, tuvo la genial idea de resumir en 10 puntos el modelo de trabajo de Gay Talese (foto), genio e ícono del ‘periodismo literario’. Genéricamente, así se identifica a la ‘crónica’, que hoy se cultiva con esmero en toda Latinoamérica, aunque se publique poco. Hacer una crónica requiere de tiempo, que no siempre ofrecen los diarios y revistas, pero también de disciplina y método. He aquí lo que Marta Orrantia logró obtener de su conocimiento sobre Gay Talese.
1 Empezar temprano. El periodismo es una vocación, a veces a pesar de uno mismo. Gay Talese no fue el mejor alumno del idioma inglés, pero desde que estaba joven colaboró con el periódico del colegio. Más tarde, en la universidad, donde estudió periodismo, tenía una columna en el semanario del campus llamada “Gayzing” (mezclaba humor con lambonería, dice él)
2 Ojos abiertos y oídos atentos. Gay Talese escuchaba de niño las conversaciones de sus padres. Esa costumbre de escuchar conversaciones ajenas la mantuvo cuando era reportero del Times, donde dice que veía lo que los viejos estaban leyendo y anotaba los títulos para comprarlos y luego, en la cafetería, los escuchaba hablando de esos mismos libros.
3 No tergiverse los hechos, pero dé rienda suelta a su imaginación. En la época en la que Talese trabajaba en The New York Times, era casi un sacrilegio escribir “literariamente”, como Tom Wolfe y otros ya lo hacían en diarios menos tradicionales. Dice que no modifica los hechos pero añade detalles de ambiente y descripciones de los personajes para que el lector sienta que narra una saga y no se limita a escribir una noticia.
4 Busque temas. Proponga temas a los editores. Los verdaderos periodistas, como Talese, tienen unas obsesiones que persiguen, así no haya quién publique las historias. Primero está la idea, luego habrá a quién vendérsela o, en el peor de los casos, servirá en un futuro para un libro o para cultura general. Cada quien tiene unos temas que lo obsesionan. En el caso de Talese, él no busca hacer reportajes sobre los poderosos, los ganadores, los famosos. Por el contrario, casi siempre está más interesado en aquellos a quienes olvida el mundo. El atleta mediocre, el chef fracasado, aquellos que pueden contar la historia desde el punto de vista que nadie ve.
5 Vea la imagen completa y lea mucho. Muchos periodistas se limitan a reportear el día a día, a cubrir una noticia, sin preocuparse por ver en qué contexto se produce. Cada vez que Talese ve una historia potencial piensa en el contexto más amplio y en cómo esa pequeña historia –que puede ser un matrimonio interracial, por ejemplo– puede servir para ilustrar una realidad más amplia –como la lucha de clases en el sur de Estados Unidos–. Para hacer esto es necesario ser un lector incansable y obsesivo. La lectura no debe limitarse a los titulares de la prensa, sino que debe comprender desde las noticias mínimas, esas que nadie toma en cuenta hasta las novelas y libros de historia.
6 Adquiera una rutina de escritura. Cualquiera que le funcione es válida. La de Talese es así: a las ocho de la mañana está sentado en su escritorio. Escribe durante cuatro horas y a las 12 va a una cafetería cercana y almuerza algo ligero. A las cuatro regresa a su oficina y lee lo que escribió en la mañana y se dedica a corregirlo. A las ocho de la noche tiene en su mano un dry Martini de ginebra y se prepara para comer. Gay Talese casi siempre usa una máquina de escribir Olivetti vieja, porque no le gustan los computadores. Sus notas las clava en icopor, que le resulta más económico que el corcho, y en un archivador metálico guarda todos sus proyectos, marcados con el nombre y la investigación que ha hecho en cada uno de ellos.
7 Sea meticuloso. No solo es importante hacerlo en el proceso de escritura, sino más adelante. Recuerde que su nombre y su reputación están en juego. “Escribo una frase muchas veces. Cuando siento que quedó bien, paso a la siguiente. Y luego a la siguiente, hasta que haya completado un párrafo. Después sigo el mismo proceso con varios párrafos hasta completar unas tres o cuatro páginas en papel amarillo a rayas. Cuando he hecho esto, las paso a limpio en mi máquina de escribir y vuelvo a leerlas. Si encuentro un error de escritura, paso la página de nuevo. Y si en el camino se me ocurren otras ideas, vuelvo a escribirla”, dice.
8 Investigue. Según Gay Talese, la investigación es más o menos el cincuenta por ciento de su trabajo periodístico. Talese es capaz de viajar al otro lado del mundo para seguir una pista que tal vez no lo lleve a ningún lugar. De igual forma, puede durar meses buscando una entrevista con un personaje que no le diga nada nuevo. Nada de eso le importa. Lo que realmente interesa, a la larga, es el resultado.
9 Aprenda a entrevistar. Cuando Talese llega a una entrevista ya conoce el tema, lo ha investigado y muchas veces los entrevistados no dicen nada nuevo, pero él se hace una idea de cómo son en persona, de cuál es el ambiente que los rodea y así las descripciones son más acertadas. Una vez empiezan a hablar, Talese toma nota atenta de lo que dicen, no solo para indicarles que están “on the record” sino para mostrar un respeto por sus palabras, aunque muchas veces no estén diciendo nada interesante. Cuando el entrevistado se ciñe a un libreto preestablecido, Talese interrumpe la charla para hacer una pregunta que no tiene nada que ver con el tema. Algo que los deje fuera de base, que los descoloque tanto que los entrevistados no sepan cómo contestar y así terminan casi siempre diciendo la verdad. Esa es la única ocasión en la que se permite el lujo de interrumpirlos. Dice, sin embargo, que cuando un personaje titubea, trastabilla y no sabe cómo responder algo, el entrevistador debe mantener silencio. Son esas dudas las que le dicen al periodista mucho más que las certezas.
10 El periodista nunca es protagonista. Es un observador y un escucha de lo que ocurre. “Los periodistas vivimos vicariamente a través de nuestros entrevistados. Somos sus voceros”, dice Talese. Añade que fue entrenado para dejar a un lado sus sentimientos, y aún más, para no ser el personaje de ninguna de sus historias. “Soy un fastidioso exponente de la no ficción, o sea, un reportero que no quiere cambiar nombres, que no quiere hacer personajes compuestos de personas que ha conocido en la vida. Existe un conflicto de interés entre mi oficio como escritor y yo como sujeto de mi historia”.

Expresiones impropias del Periodismo en Chile

idiomaEste es uno de esos artículos que todos se abstienen de escribir porque se refiere al periodismo chileno que nadie quisiera tocar ni con el pétalo de una rosa. Porque hay un prurito de negarse a ver sus propias falencias, o un afán de posar de perfectos. Aunque sé que hay problemas sistémicos en el Periodismo, como el hecho de que los mismos periodistas trabajan en dos y tres medios de comunicación al mismo tiempo, negando de esta manera la diversidad, la posibilidad de competencia y la noticia propia, con lo que se aplana la profesión, causándole daño. Pero de esto nos podemos ocupar en otro momento, en realidad. Por ahora, quiero hablar de ciertas expresiones que por repetidas no indican que sean adecuadas.
Se supone que un periodista de prensa es alguien que sabe escribir bien, uno de radio alguien que sabe hablar bien, y lo mismo uno de televisión. Pero cada vez más ocurre que los primeros no escriben bien, y los segundos no hablan bien, y no solo en la construcción gramatical sino además en la pronunciación.
Para empezar, no entiendo por qué el periodismo chileno eliminó del vocabulario la palabra “hoy”, que es imperativa, gráfica, y la sustituyó por la imprecisa y meliflua “jornada”. ‘Hoy’ es un adverbio que indica el presente (condición primaria del Periodismo) en el que la persona habla o escribe. Así es como se define.
Mientras que ‘jornada’ se define como: “espacio de tiempo de 24 horas”, “duración del trabajo de obreros y empleados”, y “camino que se recorre en un día”. Ninguna, como se ve, es sinónima de “hoy”. La primera definición (“espacio de tiempo de 24 horas”), que pudiera parecer semejante, se remite al ‘día’ completo, no al momento de la acción.
Así que, ¿qué tiene qué ver “jornada” con “hoy”, para que tontamente la tomemos como sinónima? No tienen nada que ver las dos expresiones. Es más, una frase puede referirse a ambas expresiones, sin ser sinónimas (porque no lo son): “Hoy, en la jornada escolar prevista todos los años, los estudiantes dieron su prueba de aptitudes”.
Y para mayor insensatez, algunos genios del periodismo dieron en ser más audaces, y como eliminaron “hoy” se dijeron que sería bueno eliminar “ayer”. Y lo hicieron, transformándolo en… “la jornada anterior”. Claro, si “hoy” es “jornada”, pues “ayer” debe ser “jornada anterior”.
Y ahí, cabe preguntar: ¿”Anterior” a qué? Hoy es hoy, y ayer es ayer.
Por favor, no intenten ser más inteligentes de lo que no son.
Pero como siempre la situación es susceptible de empeorar, otros, o los mismos ‘transformadores’ del lenguaje en los medios de comunicación, eliminaron la preposición “en”, y la convirtieron en “al interior”.
La preposición es solvente, se vale por sí misma, no necesita esa clase de ‘sinónimos’. O esa clase de torpezas. Significa: “El lugar donde está algo”.
Entonces, “dos trabajadores mueren en ruta al interior de Copiapó (El Mercurio, octubre 25 del 2014), o “fuentes al interior de la producción liderada por María Eugenia Rencoret” (La Tercera, octubre 27 del 2014), o, sobre el mismo hecho pero en otro medio (como la tontera ya es generalizada), “así lo confirmaron a Emol fuentes en el interior de la casa televisiva” (Emol, octubre 27 del 2014)
¿Por qué no usar correctamente la preposición “en”? O dejar de usarla cuando no sea necesario, como en los casos anotados. Veamos:
–Dos trabajadores mueren en Copiapó
–Fuentes de la producción liderada por María Eugenia Rencoret
–Así lo confirmaron a Emol fuentes de la casa televisiva
En estos dos últimos casos, no hay necesidad de introducir una torpeza a una frase que puede ser más corta y mejor dicha.
En cuarto lugar, hay que decir algo de la palabra “poner”, que la sustituyeron por “colocar”. Alguien dijo que solo “ponían” las gallinas, mientras los humanos “colocamos”. Miguel de Cervantes los perdone desde su santa gloria.
Tan absurda es la pretendida sinonimia, que terminamos “colocándonos colorados”, o diciendo que tal persona “se colocó triste”. ¡No, por favor! No más estupidez. Simple y llanamente: “Nos pusimos colorados”, y “se puso triste”.
Sobre esto de “colocar” y “poner”, voy a buscar un artículo que leí hace un tiempo donde salta a la vista lo ridículo de “colocarse furioso”, en vez de “ponerse furioso”, y otras expresiones igual de graciosas como ridículas. En cualquier momento lo publicaré aquí.
Y a la barbaridad lingüística de “piedrazo” no quisiera ni referirme otra vez, pero es necesario. Esa expresión ¡es la de los niños que no han aprendido a hablar!
No es un chilenismo, como alguien me argumentó. No, no es chilenismo. Es-mal-ha-bla-do. Los chilenismos ya sabemos cuáles son: “guagua”, “pololo” y otros por el estilo. Esto del “piedrazo” de que hablamos es, simplemente, un mal uso del idioma.
No se dice “piedrazo”, se dice “pedrada”, porque es una forma irregular, tanto como “portazo” en lugar de “puertazo”, o “cachetada” en vez de “cachetazo”.
Por momentos se pregunta uno, ¿dónde están los directores y los editores de prensa, que no corrigen a los periodistas? ¿O acaso son igual de ignorantes a sus subalternos? O quizás lo que ocurra es que sus intereses están por fuera del Periodismo.
Ya. Por hoy, esto nomás.