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Impuestos; municipios; Ezzati; Edwards

Cuatro breves comentarios sobre las desgracias que tenemos que vivir en el actual sistema de cosas. Todas, referidas al mundo al revés en el que estamos.

SII. La primera tiene que ver con el extraño, sospechoso modo de actuar del Servicio de SIIImpuestos Internos (SII). Un organismo autónomo que va al garete. Investiga delitos tributarios cuando se le da la gana, y no lo hace cuando no se le da la gana. Se querella contra Juan Pueblo de Curicó por una falta de 13 millones de pesos, pero deja de querellarse contra los señorones (y señoronas) que falsifican boletas por 300 millones de pesos. Un servicio de impuestos que aplaza las investigaciones hasta que prescriben, para favorecer a personas cercanas al poder, como el señor Carlos Ominami. Perdona a los poderosos, y se ensaña contra los desposeídos o quienes tienen menos fortuna.

Municipios. Parece increíble que un boliche de Talca pague más impuestos que una municipiosmultitienda de Cencosud. Pero es verdad. Hay que creerlo. Porque en este mundo al revés que nos quieren hacer pasar por ‘el mundo feliz’, ocurren desfachateces como esta. Resulta que los parlamentarios, que legislan en favor de los poderosos, dispusieron en una ley que las grandes firmas comerciales solo paguen un impuesto: donde está la casa matriz. De este modo, el boliche de Talca paga 60.000 (sesenta mil) pesos de impuesto al municipio, por poner un caso, y Cencosud solo 3.000 (tres mil) pesos. Es obvio que las grandes firmas tienen que pagar impuesto en cada municipio donde se instala. Es obvio. Y pagar el impuesto proporcional a su tamaño. Porque los municipios están urgidos de recursos, por eso también tienen que pagar los centros deportivos, las iglesias, los centros educativos… Es decir, todos los establecimientos que generen lucro.

Asesinos. No contento con encubrir a los pederastas, ahora sale el cura Ricardo Ezzati a obispo-ezzatidefender a los asesinos, a los torturadores y responsables de muchas muertes de gente inocente, que están recluidos en Punta Peuco. Alega el defensor de pederastas que “hay que dejar libres a los ancianitos”. No, no son ancianitos, son asesinos y torturadores, gente mala, que envejeció. No son viejitos, no, son asesinos y torturadores que envejecieron, que es distinto. Y no satisfecho con encubrir los delitos sexuales de sus subordinados, como los delitos del pederasta Fernando Karadima, el cura Ezzati no encontró una mejor causa, que la más alejada de las enseñadas por Jesucristo.

Murió. El señor Agustín Edwards murió. Lo hizo tarde, a los 89 años. Y lo hizo edwardsimpunemente. Como su socio, el traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, murió longevo e impunemente. Ninguno pagó sus crímenes. Murieron, como quiere el cura Ezatti para los criminales de Punta Peuco, en sus casas, gozando de los cuidados que ellos no otorgaron a sus víctimas. Cuando se afirma que el señor Agustín Edwards fue una mala persona, es porque los archivos de la central de inteligencia de los Estados Unidos, CIA, así lo certifican. Fue instigador del alevoso golpe militar contra la democracia, que dejó un reguero de muertos y otro tanto de gente afectada psicológicamente. Actuó contra la democracia, contra un presidente elegido democráticamente. Gústenos o no nos guste ese presidente, como no nos gustó que un día ganara Sebastián Piñera, ese presidente había sido elegido por la gente, en unas elecciones impolutas. Murió, impunemente, Agustín Edwards.

 

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Robo en pensiones; más delincuentes; Imacec

Robo en pensiones. Una vez más, ¿para qué sirven los fondos de pensiones? En mi José Piñeraconcepto, para nada distinto que engordar un grupito de burgueses de Las Condes, La Dehesa y Los Trampenses que forman parte de sus directorios y ganan una millonada mensual, sin hacer nada. Para pagar esos sueldos a esos burgueses (incluido Pablo Longueira, que aspiraba a un puesto en un directorio) es para lo que sirven los fondos de pensiones. Porque a juzgar por la “rentabilidad en favor de los trabajadores”, que depositan ahí parte de su pequeño sueldo con la ilusión de un día dejar de trabajar y tener un dinerito para vivir, sin lujos, pero dignamente, no es; para esto no sirven los fondos de pensiones. La última información es que en enero del 2016, los fondos de pensiones perdieron “todo lo que ganaron durante el año 2015”. ¿Quién se come ese cuento chino? Pero durante todo el 2015, cada miembro del directorio de cada uno de esos fondos, ganó, pongamos por caso, 8 millones de pesos mensuales, es decir, ¡96 millones de pesos al año! Y esto, sin contar con los “bonos” que ellos mismos se pagan. Entonces, si son 5 directores en un fondo, para poner una cifra baja, los sueldos de estos señorones le costaron ¡480 millones de pesos a los trabajadores que depositaron su ahorro ahí! Esta es una de las razones por las cuales la gente del común no se puede pensionar dignamente. Porque los señorones burgueses sacan dinero y acumulan riqueza para sus negocios o su vida muelle, y la gente trabajadora que se joda. El señor José Piñera (foto) inventó el esquema de estos fondos, para hacer más ricos a los ricos, o, en el peor de los casos, para alimentar unos zánganos que no aportan a la riqueza del país, o para que no estén desempleados, como sí le toca al pueblo.

Más delincuentes. Ahora queda claro por qué Pablo Longueira (foto) se quejaba de que a los pablo-longueira‘políticos delincuentes’ los llamáramos derechamente “delincuentes”. ¡Se estaba poniendo el parche curita antes de la herida! ¡Estaba ensillando las bestias antes de traerlas! ¡Se estaba curando en salud él solito! Porque lo siguiente que se supo es que él, Pablo Longueira, había cometido un delito, es decir, era un delincuente. Y lo cometió de la manera más vil: en calidad de sirviente de Patricio Contesse, el gerente de la empresa del ex yerno del traidor, ladrón y asesino Augusto Pinochet, SQM de Julio Ponce. Está en la causa judicial, que se le sigue por delincuente, que tenía informado al “empresario” Contesse de lo que se cocinaba en el Congreso Nacional sobre el ‘Royalty Minero’ y sobre la ‘Reforma Tributaria’. Sí, ahora se entiende por qué Pablo Longueira estaba “ofendido” porque a quienes cometen delitos, como él, se les diga delincuentes. ¡Delincuente!

Imacec. ¿Hasta cuándo los “empresarios” seguirán manipulando las cifras de desempeño econimacec1ómico de Chile? Cada vez que se aproxima la fecha de entrega del Índice Mensual de Actividad Económica, conocido ampliamente como “Imacec” (ilustración), que entrega el Banco Central, salen los “expertos”, los “analistas”, los “asesores financieros”, con seguridad mandados por los “empresarios” que son sus dueños de conciencia, a decir que ellos “esperan” que el Imacec sea tal cifra. A los ‘empresarios’ los llaman “mercado”. Entonces, esos ‘analistas’ dicen: “El mercado espera que el Imacec sea de…”, y con esto coaccionan al Banco Central, pero sobre todo, a la opinión nacional, de lo que “debería ser”, con la amplísima divulgación a la que tienen acceso en todos los medios (de los que también son dueños, o son dueños sus amigos) Así, cuando el Banco Central revela la cifra Imacec, que corresponde al estudio de lo ocurrido en la actividad económica nacional, aparecen titulares tan ridículos como este último: “Imacec de diciembre es levemente inferior al proyectado por el mercado al crecer 1,5%”. Así, se predispone a la gente, haciéndola creer que “el mercado”, que todo lo sabe, “había dicho” que el Imacec debía ser más alto. Sin decir, eso sí, que ‘el mercado’ son los ‘empresarios’. Como no fue más alto el Imacec, la gente entiende que “el gobierno no está haciendo las cosas bien”. Sabiendo, eso sí, que “el mercado” es el mismo grupito de empresarios acostumbrado a manejar el país desde 1973. Este truco barato debería ser suspendido en los diarios, las emisoras y los noticieros de las televisoras de Chile, por burdo, barato y tendencioso en favor de “los empresarios” para desprestigiar al gobierno, sea este o cualquiera que esté vigente, o al Banco Central.

Sampaoli, Fulvio Rossi y Benjamín Vicuña

Jorge SampaoliJorge Sampaoli. Parece que Jorge Sampaoli (foto) resultó buen alumno de Sergio Jadue. Lo digo a la luz de los hechos, porque ahora se sabe que Sampaoli había firmado un contrato a espaldas del directorio de la Asociación Nacional del Fútbol Profesional, Anfp, en el que, a posteriori a la Copa América, se aumentaba de manera arbitraria el monto de su remuneración o premio. Y también tenía firmado otro acuerdo, a espaldas de todo el mundo, para que ciertos dineros fueran depositados en cuentas en el extranjero, según se informó ayer. Con estos antecedentes, nada se puede decir de su futuro personal ni como técnico de la Selección Nacional.

Fulvio Rossi. Siguiendo las enseñanzas de Jorge Correa, el dueño de Fulvio Rossi‘Imaginacción’ que promueve Radio Cooperativa, quien afirmó que “la financiación irregular de la política no es corrupción”, su aparente discípulo el senador Fulvio Rossi (foto) intenta emularlo al declarar que “no se puede sostener que porque una empresa financie a un candidato lo está coaptando”. Esta relajación de las buenas costumbres, los buenos modales, las buenas acciones, los buenos pensamientos, en la persona de un ‘socialista’, da tristeza. No vamos hacia una sociedad de mayores estándares de probidad, moral y bienestar social, sino hacia un hoyo de podredumbre donde todos están untados de irregularidades. La mente del corrupto hace un intento más por pervertir las mentes de las demás personas, para que acepten sus delitos. De esa manera no tienen que esconder nada, porque todo es permitido.

Benjamín Vicuña. En un culebrón digno de un guionista venezolano o Benjamín Vicuñamexicano se convirtió la separación de Benjamín Vicuña (foto) y Carolina Ardohain, ‘Pampita’. Matrimonio que, al parecer, comenzó a partir de una infidelidad de ‘Pampita’ a su esposo Martín Barrantes. En septiembre del 2008, la prensa argentina informaba que: “La Justicia falló a favor de su ex marido, Martín Barrantes, quien la acusó de adulterio al considerar que el comienzo de su relación con el chileno Benjamín Vicuña, que algunos aventuran que se remonta a fines del año 2004, coincidió con su matrimonio”. Ahora es ‘Pampita’ la que acusa de adulterio a Benjamín Vicuña con la actriz argentina María Eugenia Suárez, ‘China’. ¿Se están midiendo con la misma vara? Lo cierto es que ‘Pampita’ dijo que no estaba separada, pero Benjamín Vicuña dijo que sí. La prensa dijo que seguían juntos, pero ‘Pampita’ escribió en tuiter: “Juntos? Reconciliación? Besos? Vida de novios? Todas mentiras!” Hace apenas un par de días ‘Pampita’ publicó fotos al parecer del circuito cerrado de televisión de su casa, en poses amorosas con Benjamín Vicuña, pero éste confirmó que “hace meses” están separados. Por último, se dijo que ‘Pampita’ afirmó que sorprendió a Vicuña y ‘China’ Suárez juntos, pero nadie pudo confirmar eso. Lo que mal empieza, mal termina. Qué triste todo este episodio.

Archi sabotea la música nacional, y ‘late’ Moulian

ArchiArchi. La Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi, logo, los grupos económicos dueños de las emisoras) puso al aire un mensaje radial en el que alguien solicita un artículo y el vendedor le quiere vender otro. La mujer insiste en lo suyo y el vendedor también. Interrumpe el locutor para decir que así es la ley que pone un piso porcentual obligatorio para transmitir música chilena. Y, como si fuera un orgullo, dice que esa campaña es de Archi. Queda uno con un sentimiento indefinido, y este es el propósito del ‘comercial’: sembrar la duda, apelar a una falsa ‘libertad’ y defender la exclusión de la música chilena en las emisoras del país. Desinforma. Tácitamente, sugiere que la música chilena son solo cuecas, cosas aburridas. Y no es así. Hay boleros, cuecas, rancheras, pop, rock, baladas, etcétera, de factura chilena. Y de buena calidad. Hasta música docta, tenemos. Y coral, también. Pero el ‘comercial’ de Archi dice que poner música chilena debe ser una decisión “libre”, y no una “imposición”. Sin embargo, ¿cuándo las emisoras promueven, “libremente”, la música chilena? No lo han hecho, no lo hacen, y no lo harán. Archi es la que censura la música nacional. A menos que haya una ley que obligue un piso porcentual, en este caso del 20%, de la programación musical de cada emisora, con producción nacional. Ley que apoyamos, sin dudas.

Vasco Moulian. Comenzó en el 2012 siendo un tipo chabacano que uno no se vasco moulianexplicaba por qué estaba animando el programa, a menos que se tratara de, una vez más, un apitutado (apadrinado) por un ejecutivo del canal por cable Zona Latina. Sobreactuado, quería ser gracioso y agradar a Dios y al diablo. La escenografía usada, una mesa con apariencia de caja de chocolates, ya había sido usada por Julio César Rodríguez y Tati Pena, los presentadores que antecedieron a Vasco en el programa llamado ‘Sin Dios ni late’. Un nombre, por cierto, que juega con los sonidos, pero que es un disparate en su traducción, o en su sentido real. El programa, y particularmente, Vasco Moulian (foto), ha mejorado una enormidad. Tanto en su atuendo como en sus modales. Le falta mucho para ser un presentador de verdad, claro está. Debe dejar esa ansiedad sin norte, ese afán de ser gracioso, esa desagradable manía de interrumpir a los invitados, esa morbosidad cuando invita mujeres al programa, ese tono de voz de orate. Y esa rupestre combinación de traje con corbata de nudo suelto, y zapatillas de hacer deportes. Pero ha mejorado enormemente, debo reconocerlo. También la escenografía cambió, y se agradece. Es más vistosa, procurando una originalidad que, por estos días, es escasa en la televisión.

Profesor renuncia por apatía de sus alumnos

Camilo JiménezEl profesor Camilo Jiménez (foto) fue presa del desencanto, de la vacuidad, del hastío de estar haciendo algo sin perspectivas. De la misma manera que los estudiantes exigen un buen profesor, este buen profesor exigía unos buenos estudiantes, que nunca lo fueron. Casi como si se tratara de analfabetas por vocación, sus estudiantes se convirtieron para él en un animal muerto con el que no podía seguir lidiando. Y lo más sórdido y desencantador del mundo: eran estudiantes de Periodismo. Como una maldición, el Periodismo está siendo víctima de acechanzas como esta, que nacen en las universidades y se siguen en los diarios, las emisoras y noticiarios televisivos y la gente tiene que padecerlo a diario. ¡Tanta mediocridad abruma! El profesor, quien es, por cierto, editor de la excelente revista Soho con su Zona Crónica, prefirió renunciar a su cátedra de Comunicación Social en la Universidad Javeriana, a continuar dándose de cabezazos contra la pared de la ausencia de espíritu periodístico de sus alumnos. He aquí su aleccionadora carta de renuncia:

“Un párrafo sin errores. No se trataba de resolver un acertijo, de componer una pieza que pudiera pasar por literaria o de encontrar razones para defender un argumento resbaloso. No. Se trataba de condensar un texto de mayor extensión, es decir, un resumen, un resumen de un párrafo, en el que cada frase dijera algo significativo sobre el texto original, en el que se atendieran los más básicos mandatos del lenguaje escrito –ortografía, sintaxis– y se cuidaran las mínimas normas: claridad, economía, pertinencia. Si tenía ritmo y originalidad, mejor, pero no era una condición. Era solo componer un resumen de un párrafo sin errores vistosos. Y no pudieron.

“No voy a generalizar. De 30, tres se acercaron y dos más hicieron su mejor esfuerzo. Veinticinco muchachos en sus 20 años no pudieron, en cuatro meses, escribir el resumen de una obra en un párrafo atildado, entregarlo en el plazo pactado y usar un número de palabras limitado, que varió de un ejercicio a otro. Estudiantes de Comunicación Social entre su tercer y su octavo semestre, que estudiaron doce años en colegios privados. Es probable que entre cinco y diez de ellos hubieran ido de intercambio a otro país, y que otros más conocieran una cultura distinta a la suya en algún viaje de vacaciones con la familia. Son hijos de ejecutivos que están por los 40 y los 50, que tienen buenos trabajos, educación universitaria. Muchos, posgraduados. En casa siempre hubo un computador; puedo apostar a que al menos 20 de esos estudiantes tiene banda ancha, y que la tele de casa pasa encendida más tiempo en canales por cable que en señal abierta. Tomaron más Milo que aguadepanela, comieron más lomo y ensalada que arroz con huevo. Ustedes saben a qué me refiero.

“Por supuesto que he considerado mis dubitaciones, mis debilidades. No me he sintonizado con los tiempos que corren. Mis clases no tienen presentaciones de Power Point ni películas; a lo más, vemos una o dos en todo el semestre. Quizá, ya no es una manera válida saber qué es una crónica leyendo crónicas, y debo más bien proyectarles una presentación con frases en mayúsculas que indiquen qué es una crónica y en cuántas partes se divide. Mostrarles la película Capote en lugar de hacer que lean A sangre fría. Quizá, no debí insistir tanto en la brevedad, en la economía, en la puntualidad. No pedirles un escrito de cien palabras, sino de tres cuartillas, mínimo. Que lo entregaran el lunes, o el miércoles.

“De esas limitaciones y dubitaciones, quizá, vengan las pocas y tibias preguntas de mis estudiantes este último semestre, sus silencios, su absoluta ausencia de curiosidad y de crítica. De ahí, quizá, vengan sus párrafos aguados, con errores e imprecisiones, inútilmente enrevesados, con frases cojas, desgreñadas. Esos párrafos vacilantes, grises, que me entregaron durante todo el semestre. Pareciera que estoy describiendo a un grupo de zombis. Quizá, eso es lo que son. Los párrafos, quiero decir.

“El curso se llama Evaluación de Textos de No Ficción y pertenece a la línea de Producción Editorial y Multimedial de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Javeriana. En cuanto a lecturas, siempre propuse piezas ejemplares en los géneros más notorios de la no ficción: crónica, perfil, ensayo, memorias y testimonios. A partir de clásicos nacionales y extranjeros, los estudiantes componían escritos como los que debe elaborar un editor durante su ejercicio profesional. Primero, un resumen: todos los textos de los editores son breves, o deberían serlo –contracubiertas, textos de catálogo, solapas, etcétera–. Una vez que la mayoría hubiera conseguido un resumen pertinente y económico, pasábamos a escritos más complejos: notas de prensa y contracubiertas, para terminar con un informe editorial o una reseña.

“En el centro de todo el programa estaban la participación y la escritura de textos breves a partir de otro texto mayor. Insistí siempre en la participación en clase para fomentar actividades que noto algo empañadas en la actualidad: la escucha atenta, la elaboración de razones y argumentos, oír lo que uno mismo dice y lo que dice el otro en una conversación.

“El otro concepto transversal, la economía lingüística, buscaba mostrarles la importancia de honrar la prosa. Si uno en 100 palabras debe sintetizar un libro de 200 páginas, debe cuidar cada palabra, cada frase, cada giro. En últimas, la palabra escrita les dará de comer a estos estudiantes cuando sean profesionales, no importa si se desempeñan como editores de libros, revistas o páginas web, como periodistas o como profesores e investigadores.

“Los estudiantes de este último semestre, y los de dos o tres anteriores, nunca pudieron pasar del resumen. No siempre fue así. Desde que empecé mi cátedra, en el 2002, los estudiantes tenían problemas para lograr una síntesis bien hecha, y en su elaboración nos tomábamos un buen tiempo. Pero se lograba avanzar. Lo que siento de tres o cuatro semestres para acá es más apatía y menos curiosidad. Menos proyectos personales de los estudiantes. Menos autonomía. Menos desconfianza. Menos ironía y espíritu crítico.

“Debe ser que no advertí cuándo la atención de mis estudiantes pasó de lo trascendente a lo insignificante. El estado de Facebook. “Esos gorditos de más”. El mensaje en el Blackberry.

“Nunca he sido mamerto ni amargado ni ñoño: a los 20 años, fumaba marihuana como un rastafari y me descerebraba con alcohol cada que podía al lado de mis cuates. Quería ver tetas, e hice cosas de las que ahora no me enorgullezco por tocarlas. Empeñé mucho, mucho tiempo en eso. Pero leía.

“No sé. En esos tiempos lo importante, creo, era discutir, especular, quedar picados para buscar después el dato inútil. Interesaba eso: buscar. Estoy por pensar que la curiosidad se esfumó de estos veinteañeros alumnos míos desde el momento en que todo lo comenzó a contestar ya, ahora mismo, el doctor Google.

“Es cándido echarle la culpa a la televisión, a Internet, al Nintendo, a los teléfonos inteligentes. A los colegios, que se afanan en el bilingüismo, sin alcanzar un conocimiento básico de la propia lengua. A los padres que querían que sus hijos estuvieran seguros, bien entretenidos en sus casas. Es cándido culpar al “sistema”. Pero algo está pasando en la educación básica, algo está pasando en las casas de quienes ahora están por los 20 años o menos.

“Mi sobrino le dice a su madre, mi hermana, que él sí lee mucho, en Internet. Lo que debe preguntarse es cómo se lee en Internet. Lo que he visto es que se lee en medio del parloteo de las ventanas abiertas del chat, mientras se va cargando un video en Youtube, siguiendo vínculos. Lo que han perdido los nativos digitales es la capacidad de concentración, de introspección, de silencio. La capacidad de estar solos. Solo en soledad, en silencio, nacen las preguntas, las ideas. Los nativos digitales no conocen la soledad ni la introspección. Tienen 302 seguidores en Twitter. Tienen 643 amigos en Facebook.

“Dejo la cátedra porque no me pude comunicar con los nativos digitales. No entiendo sus nuevos intereses, no encontré la manera de mostrarles lo que considero esencial en este hermoso oficio de la edición. Quizá la lectura sea ahora salir al mar de Internet a pescar fragmentos, citas y vínculos. Y en consecuencia, la escritura esté mudando a esas frases sueltas, grises, sin vida, siempre con errores. Por eso, los nuevos párrafos que se están escribiendo parecen zombis. Ya veremos qué pasa dentro de unos pocos años, cuando estos veinteañeros de ahora tengan 30 y estén trabajando en editoriales, en portales y revistas. Por ahora, para mí, ha llegado el momento de retirarme. Al tiempo que sigo con mis cosas, voy a pensar en este asunto, a mirarlo con detenimiento. Pongo el punto final a esta carta de renuncia con un nudo en la garganta”.

Cecilia Barriga en Cine Arte Alameda

??????????????????????Se estrenó en Cine Arte Alameda, en Santiago, la película “Tres instantes, un grito”, de Cecilia Barriga (foto), oriunda de Concepción, en la región del Biobío, y egresada de la Universidad Complutense, en España. El largometraje documental, cuya voz es la de quienes protestan, recorre tres recientes movimientos sociales, emblemáticos en el mundo: los indignados de la Puerta del Sol, en Madrid; los indignados de Zuccotti Park, en Manhattan, Nueva York; y los indignados estudiantes de los colegios Liceo Carmela Carvajal, Internado Nacional Barros Arana, Liceo Lastarria, Liceo 7, Internado Nacional Femenino e Instituto Nacional, en Santiago.

Estos son los puntos cardinales de la indignación: España, Estados Unidos y Chile. El triángulo de la voz de quienes creen que el mundo puede ser mejor, la sociedad contemporánea menos opresiva y excluyente, y los congéneres menos egoístas.

La película, que se presentó exitosamente en Sanfic 9, carece de un narrador formal y unipersonal, para acudir a la polifonía de los propios protagonistas: son los indignados los que con sus conceptos, sus pensamientos, sus gestos, van narrando lo que acontece en cada uno de los sitios geográficos donde se sitúa la cámara. Es, casi todo el tiempo, una cámara al hombro que entra a las carpas, a la muchedumbre, a los edificios estudiantiles explorando la protesta por dentro, develando el sueño de los indignados, diciéndole al espectador que son jóvenes o adultos, hombres o mujeres, que conservan el ideal de una vida con mayor bienestar: poder comer, poder tener un techo, poder vestir, poder tener educación, todo esto sin agonías, y también, poder sentirse útiles con todas esas comodidades y conocimientos en beneficio del bienestar social.

En más de una oportunidad se aprieta la garganta, el estómago o el corazón, porque la película tiene la virtud de enfrentarnos a unas imágenes casi en bruto que, sin embargo, guardan una estética y nos identifica. La lente de Cecilia Barriga es pausada, se toma el tiempo suficiente, avanza, escucha, sin ser invasiva ni miserabilista. Vale destacar esta característica del filme, porque la expresión ‘documental’ suele asociarse con algo convulsivo, desarrapado, gritón. Hay en “Tres momentos, un grito”, otra expresión de un documental, que, no obstante, también acude al dolor humano.

Rosauro Martínez, de la Dina al Congreso de Chile

rosauro2Con el título La historia oculta del comandante Rosauro, el periodista Jorge Escalante del diario online El Mostrador recuerda a los votantes quién es el diputado Rosauro Martínez Labbé (foto) que busca la reelección por el distrito 41 de Chillán. Se trata de un militar de los tiempos de la dictadura de Augusto Pinochet, que trabajó para la Dirección de Inteligencia Nacional, Dina. Conocido como El Mosquetón, dirigió operativos de exterminio de opositores al régimen militar; el más conocido, en el que se dio muerte a tres militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Mir, mientras dormían: Eugenio Monsalve Sandoval, Próspero Guzmán Soto y Patricio Calfuquir Henríquez. Algunos dirán que estuvo bien que los mataran, y otros opinan que la vida es sagrada y todos tienen derechos a un debido proceso. Unos más, piensan que el régimen de Pinochet aún vive, en cabeza de diputados como Rosauro Martínez, y de ex ministros, de ex alcaldes, empresarios y dirigentes de partido. A continuación, una versión abreviada del artículo de Jorge Escalante:

“La bandera chilena todavía flameaba al viento fresco esa mañana del 20 de septiembre de 1981 en Remeco Alto, a corta distancia de Neltume en la precordillera de Valdivia. El aire olía a leña humeante.

“Rosauro, conocido en el Ejército como El Mosquetón, habló en un susurro de voz con la dueña de la casa, Floridema Jaramillo Manquel. Esta le informó que los tres jóvenes dormían. Habían llegado hambrientos y cansados pidiendo comida, refugio y camas donde descansar. El destacamento de Tropas Especiales de la Compañía de Comandos N°8 de Valdivia al mando del comandante Rosauro Martínez Labbé, se había acercado sigilosamente a la casa.

“En 1978 el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Mir, inició la Operación Retorno a Chile con el fin de combatir la dictadura por las armas. A comienzos de la década del ‘80, poco menos de veinte militantes se instalaron en Neltume y sus alrededores para conformar el Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro.

“Aunque era la madrina de Monsalve, la misma Floridema denunció a los tres militantes enviando a su hijo de 15 años a avisar a los Carabineros del retén Neltume. Estos montaron en un vehículo y se dirigieron al campamento donde permanecía el destacamento de Rosauro. El sargento Alfonso Rozas, jefe del retén, habló directamente con él y le entregó la información.

“Esa mañana de septiembre, a una señal de Rosauro los comandos y agentes de la UAT (Unidad Antiterrorista, una dependencia de la Central Nacional de Informaciones, CNI) abrieron fuego con fusiles automáticos y una ametralladora punto 30 instalada en lugar estratégico. La casa de madera quedó totalmente destruida por el nutrido fuego de grueso calibre. Patricio Calfuquir y Próspero Guzmán murieron sólo en minutos atravesados por las balas. El cadáver de Guzmán quedó con 28 heridas de proyectiles de acuerdo al informe de autopsia. Eugenio Sandoval, quedó herido y alcanzó a huir por una ventana posterior.

“Rosauro y un puñado de sus hombres lo encontraron a pocos metros de distancia aún con vida, oculto entre unos coligües. Le dispararon directo a la cabeza y lo mataron. Un helicóptero Puma enviado desde la IV División del Ejército en Valdivia por su comandante, el general Rolando Figueroa Quezada, recogió los tres cadáveres y los condujo a esa ciudad entregándolos en la morgue local.

“Tiempo después, desde Valdivia, Rosauro envió a Floridema una mediagua sin forrar, por la que se colaba el viento helado. Floridema protestó por la vivienda que no alcanzaba a reemplazar la calidad de la destruida, pero no logró nada más del comandante.

“Por su misión en Neltume a cargo de la CCN°8, el comandante Rosauro recibió felicitaciones del Ejército estampadas en su hoja de vida. El 11 de noviembre de 1981 dice: “Extraordinario desempeño al mando de la Compañía de Comandos N°8 durante las acciones de combate contrasubversivas en la zona de Neltume, donde resultaron siete extremistas muertos sin bajas del Ejército”.

“Por estos crímenes, hasta ahora la jueza Emma Díaz mantiene procesados al actual coronel retirado Conrado García y al capitán en retiro Enrique Sandoval Arancibia. Esta semana sería presentada en la Corte de Apelaciones de Valdivia la solicitud de desafuero del actual diputado de Renovación Nacional, Rosauro Martínez, por parte del abogado Boris Paredes. El pretendido desafuero tiene por fin pedir posteriormente el procesamiento del parlamentario por estos delitos de lesa humanidad, los que la magistrada tiene ya tipificados como homicidios calificados.

“(…) el diputado llevaría el número 77 en la lista con 1.097 ex agentes (de la Dina) que en 2008 el Ejército entregó al ministro (juez) en visita extraordinaria Alejandro Solís.

“El ex agente y comandante Rosauro, ha sido diputado desde 1994, y este año postula a su reelección por el distrito 41 de Chillán”.

El artículo completo está aquí.