Después de la renuncia de Dávalos Bachelet

sebastián dávalos bacheletSí, renunció. Pero queda uno con una sensación de insatisfacción. Como que se salió con la suya. Como que fue una burla su propia renuncia, para evitar responder por los hechos concretos y su condición política en el gobierno de su mamá, Michelle Bachelet. Viéndolo por la televisión, Sebastián Dávalos Bachelet (foto) me pareció un auténtico narciso. Cuando renunciaba, lo que hizo fue decir que Yo he sido buen funcionario, Yo he sido calumniado, Yo no he cometido ilícito alguno, Yo no acepto preguntas, Yo hablaré después con la prensa. Yo, yo, yo. Un ególatra, un arrogante y vanidoso hijo de mamita, que se cree el centro del mundo. Y cuando dijo que, “humildemente pedía perdón”, en realidad estaba dolido por haber sido atrapado. Después de siete días, primero en vacaciones con su mamá y su esposa (el ‘palo blanco’ de todo este entuerto) en Caburgua, y después de un silencio en Santiago, salió a renunciar. Lo hizo con displicencia. Lo hizo molesto, ofendido, herido en su egolatría, en su narcisismo y su arrogancia. A duras penas mencionó el gobierno de su mamá: “Entiendo el malestar que ha generado esta situación y asumo el perjuicio provocado que ha dañado a la Presidenta de la República y al gobierno, quienes cuentan con mi total y absoluta lealtad”. ¿Ven? Entiende el daño, pero lo importante en la frase es “mi total y absoluta lealtad”. Yo. Mi. “Es debido a lo anterior que no me queda más que pedir humildemente perdón por este amargo momento”, dijo, pero por tener que renunciar.
Y renunció, pero lo hizo para que no se hablara del hecho concreto por el que lo hizo. Renunció para evadir su responsabilidad. Ni siquiera miró a la cámara.
Enseguida de la renuncia de Sebastián Dávalos Bachelet habló el ministro de Justicia, José Antonio Gómez, y repitió que el hijo de la presidenta “no cometió delito”. Un periodista, quizás con la misma desazón con que estábamos viendo el televisor, le preguntó: “Si no cometió ilícito y todo lo hizo bien, ¿por qué renunció?” El ministro Gómez trastabilló y respondió con un circunloquio de los que saben dar los políticos como él. No supe el nombre del periodista, pero fue la mejor pregunta de todos estos siete días de la mala telenovela digna de Sebastián Dávalos Bachelet como su protagonista. El hijo de la presidenta Michelle Bachelet. Y ahora, ¿qué sigue después de su renuncia? No creo que todo haya terminado. Que simplemente se salió con la suya, y ya.

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3 Respuestas a “Después de la renuncia de Dávalos Bachelet

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  3. FEBRERO 19 DEL 2015
    Poco a poco, parece que se están precisando ciertos hechos que hablan de información privilegiada, además de la seguridad que pudo darle Sebastían Dávalos al Banco de Chile con la elección presidencial de su mamita, doña Michelle Bachelet, que se daba por descontada, dos días antes de las elecciones, cuando Dávalos se reunión con el señor Andrónico Luksic.
    http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/02/680-617460-9-caso-caval-seremi-de-vivienda-visito-los-terrenos-de-machali-junto-a-socio.shtml

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