‘La francesa’ y el héroe de Adolfo Bioy Casares

adolfo bioy casaresEl 15 de septiembre de 1914 nació Adolfo Bioy Casares (foto), de quien hay que dar por descontado que Jorge Luis Borges dijo que su novela ‘La invención de Morel’ era perfecta. En efecto, los unió la amistad hasta el último de los días de cada uno, y también varios seudónimos con que firmaron obras escritas a cuatro manos, entre los que destacan B. Suárez Lynch y, de preferencia, Honorio Bustos Domecq. Según reseña de El Mercurio en este centenario, el crítico Carlos Gamerro dice que “sus personajes traman huidas y vías de escape de los objetos persecutorios, que para Bioy fueron el peronismo y sus amantes”. Y añade el diario que la mexicana Elena Garro, mujer de Octavio Paz, y la argentina Beatriz Guido, se contaron entre estas últimas. Y se casó con una escritora: Silvina Ocampo. Ganó el Premio Miguel de Cervantes en 1990. Recordamos a Adolfo Bioy Casares con los siguientes dos de sus textos breves. JSA
La francesa Me dice que está aburrida de la gente. Las conversaciones se repiten. Siempre los hombres empiezan interrogándola en español: “¿Usted es francés?” y continúan con la afirmación en francés: “J’aime la France”. Cuando, a la inevitable pregunta sobre el lugar de su nacimiento ella contesta “Paris”, todos exclaman: “Parisienne!”, con sonriente admiración, no exenta de grivoiserie como si dijeran “comme vous devez éter cochonne!” Mientras la oigo recuerdo mi primera conversación con ella: fue minuciosamente idéntica a la que me refiere. Sin embargo, no está burlándose de mí. Me cuenta la verdad. Todos los interlocutores le dicen lo mismo. La prueba de esto es que yo también se lo dije. Y yo también en algún momento le comuniqué mi sospecha de que a mí me gusta Francia más que a ella. Parece que todos, tarde o temprano, le comunican ese hallazgo. No comprendo –no comprendemos– que Francia para ella es el recuerdo de su madre, de su casa, de todo lo que ha querido y que tal vez no volverá a ver.
Retrato del héroe Algunos al héroe lo llaman holgazán. Él se reserva, en efecto, para altas y temerarias empresas. Llegará a las islas felices y cortará las manzanas de oro, encontrará el Santo Grial y del brazo que emerge de las tranquilas aguas del lago arrebatará la espada del rey Arturo. A estos sueños los interrumpe el vuelo de una reina. El héroe sabe que tal aparición no le ofrece una gloriosa aventura, ni siquiera una mera aventura –desdeña la acepción francesa del término– pero tampoco ignora que los héroes no eluden entreveros que acaban en la victoria y en la muerte. Porque no se parece a nuestros héroes criollos, no sobrevive para contar la anécdota. ¿Quiénes la cuentan? Los sobrevivientes, los rivales que él venció. Naturalmente, le guardan inquina y se vengan llamándolo zángano.

Anuncios

2 Respuestas a “‘La francesa’ y el héroe de Adolfo Bioy Casares

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s