‘…rinden homenaje a verdugos’: Gumucio Rivas

rafael gumucio rivasHace el historiador Rafael Luis Gumucio Rivas (foto) una reflexión pertinente sobre un hecho ocurrido en el Congreso Nacional: los parlamentarios de la derecha dura de la Unión Demócrata Independiente (Udi) propusieron rendir homenaje al ex congresista y fundador de ese partido político Jaime Guzmán Errázuriz, ideólogo de la dictadura de Augusto Pinochet, asesinado durante el gobierno de Patricio Aylwin, y para ello pidieron un minuto de silencio durante el cual los presentes debían ponerse de pies. Todos lo hicieron, incluido el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, menos la recién electa diputada Camila Vallejo, quien permaneció sentada. Algunos de la Udi quieren que la sancionen por esa actitud y la acusaron ante la Comisión de Ética. ¿Qué ética reclamará la Udi, soporte político de la dictadura de Augusto Pinochet, a la comisión? ¿Con cuál ética evaluará la comisión la ética de la diputada Vallejo? Pertinente, digo, la reflexión y el contexto que da el historiador Gumucio Rivas a lo acontecido en el Congreso, que tituló en El Clarín “Cuando los representantes de las víctimas rinden homenaje a los verdugos” y yo abrevié en razón a mantener la titulación en una línea solamente. He aquí el texto del señor Rafael Luis Gumucio Rivas:

Nada me causa más indignación que la mezcla entre los líderes políticos que fueron víctimas de la dictadura y los verdugos de la derecha fascista. Causa pena y vergüenza cómo en las páginas sociales del diario El Mercurio aparecen algunos dirigentes, que fueron parte de la Unidad Popular, hombro a hombro compartiendo un coctel con los empresarios y los Novoas de la Udi, que aplaudieron entusiastas los abusos contra los derechos humanos. Yo, personalmente, no me trago el hecho de que estos personajes se hayan arrepentido, sinceramente, de su apoyo al dictador Pinochet y a su séquito.

Que los Correa, los Tironi, los Garretón, y otros, se hayan pasado de estalinistas a neoliberales de tomo y lomo y, además, sean los “juniors” de los Matte y Cía. y, para más remate, los líderes de la casta de los nuevos ricos en democracia, surgidos de la Concertación, no nos puede extrañar: esta realidad es tan cotidiana como el nacer y morir del día, pero lo imperdonable es que los máximos dirigentes del Partido Comunista, que sufrieron el asesinato de muchos miembros, incluso, varios de sus directivas, de manos de los agentes de la Dina y de la CNI, rindan pleitesía, en el Congreso Nacional, nada menos que al ideólogo de la dictadura, Jaime Guzmán Errázuriz, que con su diabólica inteligencia inventó “la jaula de hierro”, que ha hecho imposible alcanzar una democracia medianamente decente.

En la ridícula ceremonia del desprestigiado Parlamento, en días recientes, la única persona que tuvo el valor de manifestarse decentemente –y vaya que es importante este valor de dignidad en medio de esta “cueva de ladrones– fue la diputada Camila Vallejo, para quien van nuestras felicitaciones y admiración por su consecuencia. Se veían un tanto ridículos el resto de los diputados comunistas de pie, homenajeando al líder máximo de un partido fascista-franquista, la Udi –sería equivalente a que el PSOE español rindiera homenaje a Francisco Franco que, ni siquiera, el Partido Popular se atreve a hacerlo–.

Nadie me podría acusar de anticomunista por el hecho de condenar moral y éticamente un hecho que, desde todo punto de vista, me parece inaceptable. Hace pocos días recordamos el asesinato de los tres militantes comunistas degollados por orden de Pinochet y que cumplieron “lealmente” agentes de la dictadura. Ahora, no parece justo rendir tributo a tan nefasto personaje.

Personalmente, condeno todo tipo de violencia, venga de donde venga, y me precio de haber militado, durante toda mi vida, en la “no violencia activa”, como método para poner fin a las tiranías, en consecuencia, no puedo más que condenar el vil asesinato de Jaime Guzmán, como lo haría con respecto a cualquier ciudadano, víctima de terrorismo de Estado, de individuos o ideológico, pero otra cosa es promover y utilizar la tribuna del Congreso para homenajear a un dirigente, a todas luces enemigo de la democracia.

Jaime Guzmán Errázuriz, como el cura Osvaldo Lira, su mentor ideológico, fue un gran admirador de Francisco Franco y de los ideólogos españoles Donoso y Cortés y Vásquez Mello, Ramiro de Maeztu, que negaban el sufragio universal y creían en corporativismo católico; a Guzmán Errázuriz siempre le gustó el fascismo, como también despreció la democracia liberal, y su ideal era la democracia protegida, con el agravante de un Estado subsidiario, que perdura hasta hoy, a causa de la funesta democracia de los “acuerdos”.

Mucho me temo que si continúan estas actitudes de supuesta “buena crianza” y un ridículo republicanismo, el Congreso siga rindiendo homenaje a tiranos por el solo hecho de contar con algunos representantes –afortunadamente, cada vez menos– en su seno. Quién puede negar, incluso en Chile, haya aún partidarios de Adolfo Hitler, incluso, hubo un personaje que fue embajador en la India, pero jamás, a nadie se le ocurriría ponerse de pie en un homenaje a este político.

Pienso que está bueno que nos dejemos de eufemismos: los colaboradores de la dictadura de Augusto Pinochet, sean civiles o militares merecen, al menos la condena moral, pues de los Tribunales de Justicia poco se puede esperar. Toda tiranía es condenable, sea estalinista o fascista, y los carniceros y verdugos, así como sus instigadores, no merecen ningún homenaje en democracia.

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4 Respuestas a “‘…rinden homenaje a verdugos’: Gumucio Rivas

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  2. juliosuarezanturi

    ABRIL 9 DEL 2014
    Ahora, el Partido Comunista defiende a Camila Vallejo, aunque su presidente, Guillermo Teillier, prácticamente le rindió homenaje a Jaime Guzmán Errázuriz:
    http://www.latercera.com/noticia/politica/2014/04/674-573304-9-pc-defiende-a-camila-vallejo-de-criticas-por-permanecer-sentada-en-acto-de-jaime.shtml

  3. Fuerte el artículo del señor Rafael Luis Gumucio Rivas a raíz de lo sucedido en el Congreso en el homenaje que se le hizo a un político ya fallecido, pero sus palabras fueron tan certeras y dieron en el blanco como un eximio tirador al platillo. Qué quiere que le diga, don Julio, han pasado sobre mis lomos 16 gobiernos y hubiesen sido 19 si no es por la larga noche negra y traumática de 1973 a 1990. Este largo recorrido, por lo menos, me ha dejado un conocimiento más profundo de aquella especie llamada los políticos, cuyo perfil psicológico no es como el nuestro.
    Tengo recuerdos nítidos de la campaña presidencial de 1938 : Don Pedro Aguirre Cerda – don Tinto – vs don Gustavo Ross Santamaría, millonario y ministro de hacienda de don Arturo Alessandri Palma ya gobernante de la poderosa derecha chilena. Aguirre Cerda le ganó por 5.000 votos y todo Chile quedó – como dicen ahora – “marcando ocupado”. Viene a mi mente los días dramáticos donde un importante miembro del Partido Socialista (los viejos deben saber de quién se trata), votó a favor de la promulgación de la Ley de Defensa Permanente de la Democracia ó “Ley Maldita”. En esa oportunidad la Falange Nacional votó en contra (1947) por lo que, en la campaña presidencial de 1958 parte del Partido Liberal (de derecha) tomó venganza y no apoyó a don Eduardo Frei Montalva. Y siguen mis recuerdos: durante uno de los gobiernos radicales, la derecha en pleno, se opuso a la creación de la Corfo argumentando que con ello el Estado “se haría más grande” y competitivo con el empresariado nacional. También se opuso a la ley del pago de “la semana corrida” durante el segundo gobierno de Ibañez (1952/1958), salvo me equivoque.-
    A pesar de aquello, me quedo con ellos, por lo menos, daban la cara y los puños y , en algunas oportunidades, se batían a duelo.
    Los actuales políticos son más peligrosos y dañinos y, fíjese Ud., el 99% tienen estudios universitarios y muchos de ellos, cuentan con diplomas de postgrado en universidades extranjeras. Seguro que mi padre se hubiese referido a ellos con ese dicho fuerte español que no creo prudente ni decente expresarlo.- Sin embargo, también tengo la certeza que dentro de toda esta gelatina, hay gente honesta, honrada y consecuente, pero debe ser, máximo, un 3% – Saludo

    • juliosuarezanturi

      Don Luis, quién mejor que un testigo de la historia, como usted, y un testigo reflexivo, para hacer una evaluación de gran calado, como lo ha hecho usted en su comentario. Gracias por su aporte. Estoy de acuerdo con que los políticos de hoy son más melifluos, hipócritas y traicioneros, que aquellos que abiertamente muestran pasión por sus convicciones. Saludos

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