Carta de Andrés Caicedo que no usó Alberto Fuguet

andrés caicedoRevela la revista digital las2orillas el malestar que causó en las hermanas del escritor Andrés Caicedo (foto), María Victoria y Pilar, una expresión hallada en una de las cartas revisadas por Alberto Fuguet cuando se disponía a escribir ‘Mi cuerpo es una celda’, la biografía del escritor caleño. La carta era de Caicedo a Jaime Manrique, escritor barranquillero que en 1978 publicó una pequeña novela magistral, a mi juicio, titulada ‘El cadáver de papá’. En la carta, Andrés Caicedo le mencionaba a Manrique el interés por su obra y agradecía sus caricias.

Rosario, la tercera de las hermanas de Andrés Caicedo, que acompañaba en la lectura de la correspondencia de Andrés la aventura de Fuguet, decidió comentarles el hallazgo a sus hermanas. Ellas, encontraron eso de mal gusto. En castizo: censuraron publicar ese sentimiento.

Yo ignoraba este dato, que resulta relevante en la historia biográfica de Andrés Caicedo, de quien siempre se rumoró su homosexualidad, a pesar de que su novela cumbre, que salió publicada el mismo día en que se suicidó, ‘¡Qué viva la música!’, está dedicada a Clarisol.

Si es así, lamento que Alberto Fuguet no haya podido compartir ese documento con sus lectores, de primera mano, es decir, con la anuencia de la hermana Rosario (que la tuvo) y también de María Victoria y Pilar (que se negaron), porque habría develado algo siempre presente, pero soslayado, de su identidad homosexual (tal como sí lo hizo Pilar Donoso, con su padre, el maestro José Donoso, tras lo cual ella se suicidó, como lo hizo Andrés Caicedo en 1977)

Además de este episodio, y una censura adicional sobre la contratapa del libro ‘El atravesado’, publicado en 1971, que salió en su primera edición con una reseña de Jaime Manrique, se revela en el interesante artículo de Iván Gallo publicado por las2orillas.

(Post Scriptum. Así comienza ‘El atravesado’: “A mí el primero que me enseñó a peliar fue mi amigo Edgar Piedraíta, que fue el que fundó con su novia Rebeca la Tropa Brava. Fue el que me enseñó a usar la derecha, bien pueda tóquela. Ahora toque la izquierda, ¿qué diferencia, no? Claro que antes de Edgar me enseñara yo ya me daba con los de mi clase, en tercero en el Pilar. Mejor dicho me daba con todos, y a todos les daba. Con todos, con Pirela, con Franco, con Rizo, con todos me di a la salida, y todos se dieron cuenta… tarde o temprano, que conmigo no había caso. A Rizo sí que le di bien duro, porque me había sapiado. Y no sólo a mí, a todo el mundo. Sapo y lambón, cuando don Benito entraba a dar clase de inglés, Rizo se le hacía bien cerquita y le sonreía, claro don Benito, que si se le caía la tiza él se la recogía, que si había que escribir en el tablero él escribía con esa letra que tenía, que seguro había cogido un método Palmer y se había puesto a copiar la letra o yo no sé, en todo caso nunca he visto a nadie con una letra así de parejita. Y don Benito que le decía qué buena letra la que tiene usted, mister Rizo”)

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4 Respuestas a “Carta de Andrés Caicedo que no usó Alberto Fuguet

  1. Pingback: ‘Noche sin fortuna’ de Andrés Caicedo | JulioSuarezAnturi

  2. Es verderamente lamentable que no se haya podido publicar ese testimonio pero confío que, cuando aceptemos que un antecedente homosexual no quita en absoluto la valía a una persona y tampoco la valía de una obra, llegue al gran público. No se deje de lado que Andrés Caicedo también supo lo que era volarse con una desbordante e inquietante ‘pollita’ de 12 años según el testimonio de unas cartas publicadas en la revista El Malpensante.
    También coincido en que la citada novela de Jaime Manrique Ardila es una pequeña obra maestra, y la recuerdo con viveza porque salió bajo la misma editorial, Plaza y Janés, en que salió la inolvidable obra ‘Santificar al Diablo’ de Amparo María Suárez Anturi, de quien abrigo la esperanza sea ud. pariente directo, porque ando buscándo esa novela impacientemente (por esa búsqueda llegué aquí) pues perdí el libro y lo deseo para un par de proyectos.
    Que sea larga la empantanada memoria de Andrés Caicedo

    • Thronx, en todo tienes razón: las versión sobre quien ya es un mito, Andrés Caicedo, la calidad de esa novela de Jaime Manrique y la casi imposibilidad de tener un ejemplar de la novela Plaza y Janés de mi hermana, del que también perdí el mío.
      Gracias por tu visita.

  3. Pingback: ‘Melina Mercouri’ de Andrés Caicedo | JulioSuarezAnturi

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