Los tatuajes y el deseo de tener uno

tatuaje16La noticia del lanzamiento del libro Tatuajes SCL que contiene cien historias detrás de cien tatuajes me hizo recordar los tiempos en que nuestra madre decía que eso era vicio de los presidiarios, aunque los habíamos visto, también, en los brazos de los marinos. Como sea, se relacionaban los tatuajes con personas cuyas personalidades dejaban algo que desear. Porque era una aguja o punzón que se mojaba en tinta china y mediante un procedimiento que bien podía imitar el puntillismo, se elaboraban clandestinamente dibujos más bien elementales. Casi siempre, unas iniciales, una calavera, un corazón. Pero el tatuaje1tatuaje5método ha evolucionado ha estados inimaginables. Con auténticos mecanismos de alta tecnología y pigmentos de calidad. Métodos menos invasivos, al parecer, que aquella punta que se aseaba con alcohol. Y el resultado son dibujos, o pinturas, a todo color, relativamente complejas, que pueden cubrir zonas más amplias de la piel

tatuaje17tatuaje18humana. Entiendo que hay tatuajes tan elaborados que es menester realizarlos por etapas, durante varios días. O primero hacer el croquis, y luego colorearlo. Pero esto depende de la capacidad de aguante que tenga el tatuado, no el tatuador.
Los tatuajes también los puedo relacionar con sectas secretas y peligrosas de Japón, principalmente. Guerreros clandestinos, samuráis de otro tipo, que cubrían (o cubren) sus cuerpos con elaboraciones multicolores de tigres, dragones, flores y otras fantasías. De este modo, el tatuaje está ligado a una cierta mística, no santa en todos los casos. Lo cierto es tatuaje14que los tatuajes tienen una simbología. También responden a un momento en las vidas de las personas que se tatúan. Casi siempre fatales, como las muerte de un ser querido, o epifánicos o gloriosos, como la superación de un cáncer o un accidente. Un volver a la vida.

Veo que ese dibujo sobre la piel que antes era elemental y bicolor, hoy es complejo y un arco iris, y que si antes se ocultó o trató de ocultar, hoy se exhibe casi como una hazaña. Hombres y mujeres tienen los brazos tatuados hasta la palma de la mano. El cuello, la espalda, y hasta la cara. En la cara pintan lágrimas tatuaje15tatuaje13y notas del pentagrama, que también pueden asociarse con la peligrosísima pandilla salvaje de los Maras. Muchos, inocentemente, se tatúan por un impulso estético, hacen letras chinas, kois, kanjis, dragones japoneses, geishas, hannyas, etc.

Todos los que terminaron cubriendo sus cuerpos, o la mayor parte de sus cuerpos, piernas, brazos, pecho, espalda, estómago y hasta el cráneo, con tatuajes de ciertas características, empezaron con uno solamente, casi tímidamente. El peligro es que, como el cigarrillo, se vuelva una adicción, y de la pequeña rama de cerezo con que se inició, termine como una auténtica segunda piel que ya no avergüenza en su desnudez.

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