(II) El debate de los candidatos presidenciales

debate2El segundo día del debate televisivo con los candidatos presidenciales fue mejor que el primero. Los candidatos estuvieron menos nerviosos y sobreexcitados, y los periodistas (Iván Núñez, Beatriz Sánchez y Mauricio Bustamante) pudieron hacer las preguntas adecuadas, con un menor número de palabras. Pareció tener más sentido el debate, aún contando con un esquema de difícil manejo, debido al número de candidatos.

Chile sería un país idílico, si se pudiera hacer una mezcla de varias de las propuestas de los distintos candidatos: el bienestar social y la felicidad general aumentarían. Pero no es posible.

Para cerrar el debate, cada uno de los candidatos debía dirigirse al país. Evelyn Matthei fue muy sincera: palabras más palabras menos, dijo que nadie se haga ilusiones que nada en Chile va a cambiar. Y si la gente cree que es posible cambiar la Constitución del dictador Augusto Pinochet y su séquito (encabezado por Jaime Guzmán), que se desengañe. Argumentó que los políticos dejarían de pensar en mejorar la educación, la salud, el trabajo y la vida de los pensionados, para enfrascarse en lograr que sus partidos tengan todas (o más de) las garantías posibles, para fortalecer sus posiciones estructurales y puestos de poder.

Eso se oyó como una maldición que nos lanzaba la señora Matthei. Nos cortó toda esperanza, cualquier posibilidad de soñar. Nos quitó el oxígeno. Y quizás sea verdad. Nada va a cambiar, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Según ella.

Y es, probablemente, eso lo que quiso hacer la candidata udista: lanzarle una maldición al país. Pero  no lo logrará. La rechazamos, con toda firmeza. Porque justamente de lo que se trata es de cambiar ese estado de cosas: menos politiquería y más administración pública con beneficio social.

Se trata de recortar los privilegios de los políticos y de los grandes empresarios, y crear nuevos paradigmas sociales, y en este sentido, el único que se comprometió, sin populismo, con este cambio, fue Marco Enríquez-Ominami.

No pareciera que pase nada distinto, ciertamente, si gana Michelle Bachelet. A menos que se explique el hecho de haberse rodeado de viejos politiqueros anacrónicos (como Camilo Escalona, Soledad Alvear, José Miguel Ortíz, Hossain Sabag, por mencionar solo algunos), con el objetivo de contar con los votos suficientes en el Congreso Nacional para aprobar sus reformas.

Solo esto explicaría por qué sigue haciendo la vieja política de las camarillas y el inmovilismo. Pero es solo una hipótesis mía, porque lo más probable es que no pase nada, y la maldición de Matthei se cumpla, si gana Bachelet.

Vi a Franco Parisi más mesurado, menos hiperventilado. Pero me dejó un sabor amargo, que al lío de los colegios que administró (pésimamente) con su hermano Antonino, se sume ahora el hecho de que haya sido “asesor” del sistema de transporte masivo TranSantiago. Que ha sido un fiasco, por la sencilla razón de que el gobierno de la señora Bachelet le entregó la administración del transporte público a un “operador” conformado por bancos.

Esa “asesoría”, y el juicio por los colegios, me hizo perderle credibilidad al señor Parisi, pues anda ocultando cosas que no ha hecho bien y la gente debe saber. En especial él, que habla de transparencia.

El señor Alfredo Sfeir lo sigo considerando un economista serio, un candidato serio que sin populismo pregona una sociedad inclusiva, sustentable y rentable socialmente.

La candidata Roxana Miranda refleja muy bien las aspiraciones populares, pero me parece que se queda en la denuncia y carece de propuestas, excepto la convocatoria de una Asamblea Constituyente, que ella insistió en ponerle apellido de “Social”.

En la foto de este segundo día de debate, aparecen de izquierda a derecha: Marcel Claude, Marco Enríquez-Ominami, Alfredo Sfeir, Franco Parisi, Tomás Jocelyn-Holt, Michelle Bachelet, Ricardo Israel, Evelyn Matthei y Roxana Miranda.

Lo importante de estos dos días de debate es que todos se hicieron visibles, y estoy seguro que este solo hecho hará que los resultados de la encuesta CEP ya no sean, en este momento, los mismos.

También estoy seguro que la Democracia se fortalece con estos eventos masivos, y con las elecciones (como la del 17 de noviembre próximo, para escoger Presidente y parlamentarios) a las cuales espero que concurra, masivamente, la juventud inconforme, y exprese, con su voto, su pensamiento, su expresión de cambio, su preferencia personal.

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2 Respuestas a “(II) El debate de los candidatos presidenciales

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Esto tituló hoy, 31 de octubre, El Mercurio on line: “Matthei y ME-O logran más protagonismo y buscan acortar brecha con Bachelet”
    http://www.emol.com/noticias/nacional/2013/10/31/627394/ultimo-cara-a-cara-de-presidenciables.html
    Y La Tercera tituló: “Contrastes en educación marcan segunda jornada de debate de Anatel”
    http://www.latercera.com/noticia/politica/2013/10/674-549584-9-contrastes-en-educacion-marcan-segunda-jornada-de-debate-de-anatel.shtml

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