Cosas extrañas por depresión de Pablo Longueira

pablo longueiraHay cosas extrañas. Se ven cosas extrañas. Ocurren cosas extrañas. No es común, es extraño, que un candidato presidencial renuncie a su condición de tal por un ‘cuadro depresivo’. Le ocurrió al candidato de la centro-derecha, Pablo Longueira (foto). ¿Qué habrá ocurrido en su psique para caer en depresión, y estar amenazado de crisis de pánico? “No es falta de fe, ni debilidad de carácter”, opina el psiquiatra Antonio de la Parra sobre la que considera “una enfermedad”. Añade que en ella, la depresión, “cae hasta el más pintado”. Quien es víctima de depresión “amanece, y en el pecho se le planta un yunque sobre el esternón”. Al parecer, no fue la inercia, sino exactamente lo contrario, el cúmulo de responsabilidades y actividad, en su condición de candidato presidencial, lo que provocó su derrumbe emocional.

Resulta, a continuación, extraño, que quien le siguió en votos, Andrés Allamand, no sea el llamado a reemplazarlo. Los dos se enfrentaron el pasado 30 de junio en elecciones primarias para escoger el candidato presidencial del bloque del sistema binominal ‘Coalición por el Cambio’; el otro bloque del ‘binominal’ lo representa la ‘Oposición’. En esas ‘primarias’ Longueira le ganó a Allamand. Y ahora que se retira Longueira se pensaría que el sucesor ‘natural’ es, justamente, quien fue su contendor electoral, superado con apenas 22.124 votos. Pero no es así. Extraño que no sea así. Lo cual, por lo demás, habla de lo endeble que es la unidad de la ‘Coalición por el Cambio’, y que, en verdad, se odian, según dicen, (aunque yo no lo creo) sus integrantes: los de la Unión Demócrata Independiente (Udi) y los de Renovación Nacional (RN).

Extraño, también, que el presidente Sebastián Piñera, que pertenece a Renovación Nacional (es decir, su candidato era Andrés Allamand en esas ‘primarias’), saliera enseguida a decir que un buen reemplazo del candidato Longueira sería su ministra de Trabajo Evelyn Matthei, militante de la Udi. Qué extraño. Con que hubiera lamentado el estado de salud del candidato Longueira, habría dado una lección de decoro y gallardía. Y de sentido republicano. Pero es extraño que “encima del muerto”, por así decirlo, el presidente de la República se meta en política, y lo peor es que lo haga en asuntos del partido político que fue contrincante suyo en las pasados elecciones ‘primarias’.

Es extraño que Andrés Allamand resultara descartado por la Udi para suceder a Pablo Longueira. Extraño que hubiera sido ‘el primer descartado’. Es extraño, porque la Udi y RN son “socios de sangre (que defienden el sistema binominal, la gran empresa, los bajos salarios, la especulación financiera, la privatización de la salud, la privatización de la educación, el aumento de impuestos a los trabajadores y no a las empresas, la entrega de los recursos naturales a los privados, etcétera). Puede ser porque Allamand casi no se dignó felicitar a su compañero de ‘Coalición por el Cambio’, Pablo Longueira, cuando fue derrotado en las ‘primarias’, y lo peor, que a renglón seguido de “ponerse al servicio de la candidatura de Pablo Longueira” anunció que lanzaba su candidatura como militante de Renovación Nacional al Senado, no solo incumpliendo su palabra (que quedo valiendo bien poco), sino obstruyendo, dentro del sistema binominal, las aspiraciones del cupo de la Udi en esa jurisdicción electoral.

Hay cosas extrañas. Se ven cosas extrañas. Ocurren cosas extrañas.

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2 Respuestas a “Cosas extrañas por depresión de Pablo Longueira

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  2. juliosuarezanturi

    JULIO 21 DEL 2013
    Comparto el sentido del artículo de Carlos Peña sobre el cuadro depresivo del candidato presidencial de la centro-derecha (o la derecha, a secas), Pablo Longueira. Dice el señor Peña: “La UDI y la Alianza, en el desgraciado caso de Pablo Longueira, han puesto las cosas del revés: han hecho de todo esto un asunto familiar y una desgracia privada, cuando, por la posición que apenas hace unos días tenía Pablo Longueira, se trata justamente de una cuestión pública…”
    Esta confusión de lo público y lo privado lo inauguró el presidente Sebastián Piñera en los primeros meses de su mandato, cuando piloteaba un helicóptero que aterrizó de emergencia ¡porque estaba sin combustible! La ‘vocera’ de La Moneda, Ena Von Baer, salió a decir: 1) Que el helicóptero era del presidente y no de una institución pública, por lo que podía hacer con él lo que quisiera. 2) Que el presidente lo estaba piloteando un fin de semana, que es tiempo suyo, privado. 3) Que ‘tomó las provisiones’ aterrizando en una carretera secundaria. Y eso fue todo. Qué confusión entre lo público y lo privado. Acá dijimos que el presidente de un país, lo es 24 horas del día, los 7 días de la semana y 365 días del año. Aún en vacaciones, no es un ciudadano, es ¡un presidente en vacaciones! (https://juliosuarezanturi.wordpress.com/2011/03/09/miente-la-vocera-de-la-moneda-ena-von-baer/)
    El texto completo del señor Carlos Peña: http://www.elmercurio.com/blogs/2013/07/21/13676/El-enfermo-publico.aspx

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