Rodolfo Llinás: amor, neuronas, educación, cerebro

Rodolfo Llinás (foto) es un científico colombiano en neurofisiología, que actualmente dirige el departamento de Fisiología y Neurociencia de la Universidad de Nueva York. Para nosotros, los ignorantes, pueden no significar nada sus logros, pero en el mundo científico se reconocen, entre sus muchos otros aportes, el haber descubierto los microdominios de concentración de calcio en la zona de activación presináptica, la organización funcional de los circuitos neuronales del córtex cerebeloso, o el umbral bajo de la activación de conductancia al ion calcio en la oliva inferior y en las neuronas del tálamo. Es, en resumen, un científico centrado en el cerebro, como órgano físico y funcional, lo cual le ha valido entrar en la lista de postulantes al Premio Nobel de Medicina. Y una vez presentado el entrevistado, me lamento no poder presentar al entrevistador, porque en el email con la entrevista que me envió el colega Jorge Giraldo Acevedo no se informa; quien quiera que sea el periodista, va mi reconocimiento, porque de una manera sencilla nos aproxima a una temática y un personaje cuya sola presencia y genialidad intimidan.

¿Será posible algún día hacer trasplantes de cerebro?    No, absolutamente imposible. Y no porque si a uno le trasplantan un cerebro, no le estén trasplantando un cerebro, que a alguien se le tomó de su cuerpo. Es que usted desaparece como tal cuando le quitan el cerebro, para ponerle uno nuevo. Una mano o el corazón pueden trasplantarse, pero el cerebro, nunca. Si yo me quito mi cerebro y me pongo el suyo, ya no soy yo, sino que soy usted.

¿Es posible en el futuro descubrir una vacuna contra el Alzheimer y el mal de Parkinson?    Sí, no sólo una vacuna, hay muchos tratamientos. Esto ya es mucho más real, porque el Parkinson es una enfermedad degenerativa, y el Alzheimer es una enfermedad degenerativa. Trabajamos la proteína de una persona como antes experimentamos con el cerebro de un calamar. Ya conocemos el mecanismo de la enfermedad, y la solución es muy factible.

¿Pronto o lejana todavía?    Creo que es probable que en los próximos diez años haya una solución, que pueda encontrarse la curación. Tenemos una droga que sirve, aunque no es perfecta, y porque sirve es que ya uno tiene más o menos arrinconada la enfermedad.

¿Usted ha señalado la posibilidad de una especie de vacuna para incitar el amor?    Me han preguntado mucho sobre eso, pero ¡cómo voy a decir semejante cosa! No existen vacunas. El amor no es una enfermedad, no es un virus. Entonces ¿a quién se va a atacar?

En definitiva, ¿qué es el amor?    Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos (“que me ame, que me ame”). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata, o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina (cosa). Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.

¿Y el amor a primera vista?    Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.

¿Y el amor eterno?    Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos, sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad, y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera (a traición) es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno. La que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende, no hay otra posibilidad que amar al otro. En cambio, querer acostarse con otra persona, y pasarla rico, no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile, y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil, hallarlo es un tesoro.

Además de las drogas y el alcohol, ¿es cierto que ser pesimista o amargado también deteriora el cerebro?    Ser pesimista o amargado es un estado del cerebro. No se puede ser triste sin cerebro. Entonces usted me pregunta si el estado general de la tristeza o la amargura deterioran el cerebro. Yo le diría que no, porque el cerebro ya está dañado por la droga o el alcohol: por eso es que está triste todo el tiempo. Cuando uno está feliz es porque está relacionado con algo bueno. Es conveniente hacer cosas que le mejoren a uno la vida. Es importante la capacidad de reproducirse, la sensación de no sentir dolor. Aunque parezca obvio, generalmente uno se siente bien cuando deja de sentirse mal. Después de un dolor de cabeza, yo me siento fantástico porque ya no tengo dolor de cabeza.

¿A qué edad es más importante en el cerebro la educación?    La educación debe hacerse tan tempranamente como sea posible. A los niños hay que enseñarles a pensar, a que generen sus propias soluciones. Hay que enseñarles a que entiendan, pues el saber se pierde. ¿Acaso usted recuerda los afluentes del Caquetá? Es inmensa la cantidad de cosas que aprendimos, pero no sabemos porque no tuvieron contexto. En la educación le queman a uno el cerebro. A los niños hay que enseñarles a pensar, es decir, enseñarles en contexto.

¿Se podrá llegar a leer alguna vez la mente humana, la de los demás?    Sí, ya lo hablamos: cableándolo, o con estímulos. Una vez trabajé en París y teníamos que llegar por la noche y el celador cerraba con llave. Y entonces debíamos timbrar y el celador refunfuñaba, nos regañaba: que ya estaba en la cama, que qué desgracia. Entonces dije: vamos a hacer un experimento interesante, y le llevamos una botella de vino. El celador cambió, y cada noche nos recibía como a unos príncipes. Le cambiamos el modo de pensar. Pues cambiar la manera de pensar es de lo más pendejo (fácil) que hay. Ahora, que la gente se lo deje cambiar es otro asunto, pues hay cosas que no son negociables.

¿Cree que el cerebro funciona mejor que cuando se es joven?    Mucho mejor cuando era joven. Lo que pasa es que ahora sé más. Bien se dice que el diablo sabe más por viejo que por diablo. El ideal es que yo pudiera tener el cerebro joven, sabiendo todo lo que sé ahora. Si al cerebro le quitamos el conocimiento, sería botar a la basura un gran capital que me ha costado tanto trabajo.

¿Existe alguna fórmula para mejorar el cerebro?    Hay muchísimas. La principal: úselo. Si uno no usa el cerebro, éste se atrofia, como los músculos y como todo lo demás. Por ejemplo, no se meta esas borracheras espantosas ni consuma drogas. Esas gentes que están metiendo drogas, ¡qué horror!, van a tener el cerebro podrido cuando tengan sesenta años, si es que llegan a los sesenta.

¿Se puede afirmar que algunas personas tienen el cerebro tan poderoso como para dominar a otras?    Es una buena pregunta, sobre lo que es un cerebro poderoso. Si uno mira los animales, hay unos que son animales Alfa, líderes, y eso quiere decir que piensan un poco más rápido, que ven mejor, que oyen mejor, que para ciertas cosas son mucho mejores. Entonces todos los siguen. Una persona que realmente es líder, puede hacer las cosas mejor. El liderazgo es importantísimo, pero no es que sea más fuerte el cerebro. De pronto, sí piensa mejor. Entonces cambie la pregunta: Si uno tiene un cerebro que piensa mejor, ¿puede convencer a las personas? Pues claro, así es el concierto humano.

¿Qué opina de tantos negociantes que ofrecen vitaminas y medicinas para el cerebro?    Que quieren plata. La gente vende porquerías por plata, desde el principio de la vida. Es como el cuento de los tres judíos que están en un tren y llega un ruso y les pregunta: ¿Ustedes por qué son tan inteligentes?, y le contestan: Es que nosotros comemos cerebro de pescado, y si nos paga por estas cabezas, se las vendemos. El ruso se las come, y piensa que de inmediato se va a poner más inteligente. Al rato regresa y dice: Pues me comí el cerebro de los pescados y nada; yo creo que eso no sirve. Entonces los judíos le responden: Le sirvió para que se diera cuenta de algo de lo que antes no se había dado cuenta: de que eso no sirve. ¡O sea que su cerebro empezó a funcionar!

Usted dijo que la plata es importante pero que el negocio es la vida…    Lo que dije es que el negociar, la capacidad de interactuar socialmente, es sumamente importante, porque somos animales sociales. La plata es una manera muy sencilla de facilitar los negocios. Uno puede hacer una pregunta muy sencilla que yo le hago a la gente: ¿Cuánta plata tengo que darle para que me deje matarlo? Y responden: “¡Cómo así!”. El dinero es una metodología para mejorar ciertas cosas, pero no es la vida.

¿Los humanos tenemos el mismo cerebro, o hay diferencias entre razas, entre hombre y mujer, entre ricos y pobres…?    La similitud de los cerebros es como la de la nariz: todas las personas la tienen, pero no hay dos iguales. El cerebro es el mismo para todos, pero se diferencia en la organización de los circuitos, que se da al azar; aquí la variabilidad es infinita. Hay personas con mayor capacidad para ver los colores, para interpretar música o para ser parlanchinas… Y eso depende de las propiedades intrínsecas de las neuronas, no del color de la piel o del tamaño del bolsillo.

¿Cómo explica usted la muerte? ¿Tanto luchar para morirse?    Es que si no quiere luchar, pues no luche. Pero si alguien no lucha, entonces no entendió la vida. La vida no es para que le paguen a uno por trabajar, qué cosa tan triste. Y si cree que el trabajo es para burros, si cree eso, fue que le dañaron el cerebro. Vivimos para trabajar, para pensar, para cambiar…, eso es la vida.

¿Cómo puede mejorarse la memoria?    La memoria es un estado funcional del cerebro. Si usted me pregunta cómo determina la masa muscular la fuerza, le respondo que la fuerza es la masa muscular. Haga ejercicio. Venden productos que pueden mejorar la memoria, como programas de computadora, y sudokus, y no solamente eso: viva más. Esos aparatitos son buenos y fuerzan a la gente a utilizar la memoria.

¿Qué es la inteligencia?    Cerebralmente, es la capacidad de abstraer para simplificar, y actuar sobre esa simplificación. Cerebralmente está entre un oído y el otro, es decir en todas partes… Y claro, existen diferentes tipos de inteligencia.

Se dice que solo usamos el 10 por ciento del cerebro…    Esa es una forma estúpida de pensar. Lo usamos todo y nunca se detiene. El cerebro actúa todo, siempre. Lo que sí sucede es que unas funciones se inactivan, para que otras puedan marchar. Eso es necesario.

¿Cómo define a una persona inteligente?    La que es capaz de poner en contexto el mundo externo.

¿Se puede ejercitar el cerebro?    Sí, la labor intelectual genera más labor intelectual…

¿Quién es genio?    Aquél al que no le cuesta trabajo.

¿Y nace o se hace?    Nace con patrones cerebrales específicos: por ejemplo, el que es buen matemático, no es bueno bailando; el que es bueno pintando, se puede enredar haciendo una cuenta.

¿Por qué los científicos no son políticos?    Porque la política es un arte, no una ciencia.

¿Cree que este país debe seguir siendo manejado por esos artistas?    Desgraciadamente, no hay más remedio.

¿Tenemos buenos artistas de la política?    No son artistas de la política pura. La mayoría, son fracasados de otras disciplinas.

¿Por qué usted pudo y otros no?    Por suerte. Sea lo que sea, no me hice a mí mismo. Si en el momento en que uno nace las narices grandes son favorables, y uno viene con ellas, ¡de buenas! El valor que uno tiene es el problema de los demás. Uno no se juzga, lo juzgan los demás.

¿Cómo se sentiría si mañana encuentra la cura de una enfermedad?    ¡Colombianísimo!

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6 Respuestas a “Rodolfo Llinás: amor, neuronas, educación, cerebro

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Violeta Andrea Rojas Bacho soy chilena

    me encantó, siempre he sentido la necesidad de ocupar mi cerebro, utilizar mis neuronas para crear, y pienso que están conectadas con el sentir, si es cierto lo que dice Rodolfo, se puede transplantar un corazón, pero no un cerebro, por eso el día que uno deje de crear, de trabajar es porque ya está muerto.
    yo escribo poesías, solo aficionada, me fijo en la gente y me importa el ser humano que me rodea y me procupa el ser humano que no me rodea y que está en otro continente sufriendo por la gerra, siria por ejemplo, la inteligencia de todo el cuento de esta existencia para encontar la solución es conocer el verdadero amor, para ello, tendríamos que utilizar el 100 por ciento de todas nuestras neuronas.
    felicito al autor.

  3. PERIODISTA: CARLOS FERNANDEZ
    http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-8929060.html
    y CURIOSAMENTE, faltó una pregunta de esa entrevista, con otra respuesta magistral:
    ¿Cerebralmente qué es Dios?
    Es un invento del hombre. Y como todos los inventos humanos, se parece a él. Dios tiene dos razones de ser: a los inteligentes les sirve para gobernar a los demás y a los menos inteligentes para pedirle favores. A todos para explicar lo que no entendemos de la naturaleza. Es una lógica de un primitivismo náuseo.

    • juliosuarezanturi

      Javier (¿o Carlos?), agradezco precisar el origen de la entrevista. ‘Curiosamente’ no tiene que ir en mayúsculas. Tu aporte hubiera sido igualmente aceptado.
      Gracias por tu visita.

  4. Pingback: Amar ¿un baile cerebral? | El blog de Pilar Almagro

  5. Te amo Liinas

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