Archivo diario: 14 septiembre, 2011

Qué mal hablan en los matinales de televisión

Los medios de comunicación no son solamente para ganar dinero, sino para crear paradigmas culturales. Sirven para entretener, informar y acompañar, pero también deberían servir, aunque fuera mínimamente, para enseñar. Y lo primero que deben enseñar es a expresarse, a hablar. Por lo demás, es un derecho del televidente.

Sin embargo, los medios de comunicación, en particular la televisión, parecen hechos para todo, menos para aportar al paradigma cultural. Es francamente triste ver que ocupan la señal y la pantalla de los canales, varias horas al día, “animadores” que no saben hablar.

Por cierto, si algo distinguió a Felipe Camiroaga, q.e.p.d., fue su perfecta dicción y la expresión clara de sus pensamientos, de manera coherente y pausada. Estos atributos hicieron de Camiroaga, cuyas ceremonias fúnebres tuvieron lugar ayer y fueron multitudinarias, todo un caballero de las comunicaciones.

Hoy día, miércoles, es lamentable escuchar y ver, por un rato no más, a varios “animadores”, cuya dicción es pésima y creen que están en un concurso de quién dice más palabras por minutos. Se atropellan hablando. Han llevado la capacidad de modular de la lengua, a extremos verdaderamente delirantes.

El Canal 13 es al que peor le va. Tiene dos ejemplos de lo que no debe hacerse. Uno es Julio César Rodríguez, que habla como si tuviera la boca llena de marraqueta, de agua o de babas. Y nos referimos a un periodista “veterano”, que se ufana de “haberlo hecho todo en la televisión”. Ahora puede decirse que todavía le falta mucho, y puede comenzar por… hablar bien.

Allí también está Martín Cárcamo, cuya dicción es característicamente tan deficiente, que no se entiende cómo ha sobrevivido tantos años en esa función. Su dicción puede ubicarse entre el hablado flaite, y el de huaso. No quiero decir que él sea una de estas dos personalidades, ni mi propósito es denigrar de ellas. Digo que su hablado, su dicción, es una mezcla de esas dos formas de maltratar el idioma.

Menos mal que el matinal del 13 tiene a dos más (¿cuatro no serán muchos?), que hablan muy bien: Tonka Tomicic y Paulo Ramírez.

Por su parte, en el canal Mega, Javiera Contador (foto), que es una hermosa mujer e inteligente (y no es una frase hecha, en su caso), habla a mil por segundo. Tiene un afán, una urgencia que no se sabe quién se la exige, o por qué razón esa anomalía la invade. Si modulara lo que dice, sumaría a su belleza, convirtiéndose, estoy seguro, en un posible referente. Con esa manera de hablar Javiera no crea la diferencia con nadie.

“Animar” no es gritar, ni estar riéndose ni en la chacota, ni hablar a mil.

Por lo demás, cabe preguntarse cuál es el rol de los directores y de los editores, que no enseñan y, más que eso, exigen a quienes ponen la cara en la pantalla del canal, que hablen bien, se instruyan, sean mejores que quienes están viéndolos en el televisor. Los televidentes tienen el derecho de recibir, en óptimas condiciones, el mensaje, la comunicación. Esta labor de directores y editores sería un gran aporte al paradigma cultural de Chile. Y al fin y al cabo es en favor del producto televisivo, que después el canal sale a vender.