Estos son los funcionarios señalados por el directorio de La Polar como los responsables de la manipulación de los créditos, a espaldas de los clientes, que le permitió a la empresa tener un desmedido enriquecimiento ilícito y un bajo indicador de cartera morosa, con lo cual mejoraba los activos para mantener artificialmente el precio alto de la acción en la Bolsa de Valores de Santiago. (No entiendo ¿por qué la llaman Bolsa de “Comercio”, si es Bolsa de “Valores”?) He aquí los nombres de esos responsables y los cargos que ocupaban:
–Nicolás Ramírez Cardóen, gerente general al momento del descalabro.
–Fabiola Maldonado, Gerente de Contraloría.
–Jorge Rojas, Subgerente de Cobranzas
–Julián Moreno, mencionado junto a Jorge Rojas y Manuel dela Prida por la ex funcionaria que reveló la manera como delinquían con los créditos de los clientes.
–Jaime Ripoll, Gerente de Contabilidad
–Marta Bahamondes, Gerente de Control de Gestión
–Mario Pérez, Gerente de Informática
–Santiago Grage, Gerente Corporativo de Finanzas
–Ismael Tapia, Jefe de Proyectos y Análisis
–Simón Venegas, Supervisor de Call Center
–Manuel Rabanales, Jefe de Proyectos y Análisis
–Juan Carlos Leiva, Gerente de Crédito
–Manuel de la Prida, Gerente Promociones y Servicio al Cliente.
Todos los anteriormente identificados, fueron despedidos. Entre tanto, los miembros del directorio (foto) al momento de quedar al descubierto el multimillonario fraude que se realizaba en las oficinas call center de la súper tienda La Polar, son los que se mencionan a continuación. (Estos miembros del directorio sabían obviamente de la existencia de ese call center, desde el cual se perpetró el ilícito y ellos visitaban esas instalaciones.)
–Pablo Alcalde Saavedra, Ingeniero Comercial
–Martín Costabal Llona, Ingeniero Comercial
–Manuel Francisco Gana Eguiguren, Ingeniero Civil Industrial
–Andrés Ibañez Tardel, Ingeniero Comercial
–Fernando Tisné Maritano, Ingeniero Comercial, y
–Heriberto Urzúa Sánchez, Ingeniero Comercial
La pregunta ahora es: ¿Cuántos de estos delincuentes veremos en la cárcel, que es donde deberían estar, o será otra pantomima de impunidad como ocurrió con los delincuentes de las farmacias Salcobrand, Cruz Verde y Ahumada (Fasa), que se coludieron para robar a los usuarios de escasos recursos mediante los precios de los medicamentos básicos para la salud, y no están en la cárcel, donde deberían estar, sino que siguen orondos en sus mansiones? ¿Una farsa de la “justicia”?
















