Archivo diario: 31 mayo, 2011

Polémica (Bachelet) y escándalo (Viale)

En la polémica de si conviene a los árboles y a las personas hacer las 5 represas de HidroAysén (logo), los aliados de la ex presidenta Michelle Bachelet salieron a decir que varios ministros suyos estuvieron de acuerdo con el proyecto hidroeléctrico, “pero ella no”. Es una lógica que se repite, desde los tiempos en que ella era la Presidenta de Chile. Las encuestas siempre reportaban una grado escandalosamente alto de aprobación para ella, y escandalosamente bajo para sus ministros. A la gente le gustaba ella, pero no su gobierno. Esta misma dicotomía se repite ahora en el caso de su defensa ante los ataques de quienes afirman que “su gobierno defendía a HidroAysén”. Y esto no está bien visto. La intención es claramente la de protegerla para convertirla en candidata presidencial en las próximas elecciones. Pero ¿entenderá el elector que en tal caso, votará por ella, que es buena, pero que suele rodearse de personas distintas a ella? ¿Confiará en el buen efecto de su voto, si ya su primer gobierno fue “malo”, a pesar de que ella es “buena”? Y si no es ella la que va a tomar las decisiones, ¿por qué y para qué votar por ella? No digo que no se vote a su favor, según cada cual lo decida, sino que con los argumentos de sus defensores pareciera que ella no sea la que gobierne de verdad, en caso de obtener los votos, si es que se lanza como candidata presidencial.

En el escándalo de la infidelidad de Juana Viale, la nieta de Mirtha Legrand y esposa de Gonzalo Valenzuela, ocurrió un hecho curioso. Juana Viale tuvo amoríos extramaritales con Martín Cousteau, estando casada con Gonzalo Valenzuela. Y no solo tuvo amoríos, sino que su embarazo de siete meses era, al parecer, obra del señor Cousteau. Pero, lamentablemente, perdió al bebé. Y entre los primeros que fueron a la clínica a visitarla tras esta desgracia, aparecen Carolina Ardohain, conocida como Pampita, de quien se dijo ante la justicia que le había sido infiel a su esposo Martín Barrientos, con Benjamín Vicuña, una especie de Martín Cousteau del caso de Gonzalo Valenzuela.