Monumento de mármol y bronce a Rey y Coeymans

En días pasados ocurrió un hecho sobre la probidad de los funcionarios públicos que pasó desapercibido en los medios de comunicación masiva. Un hecho que debió haber ocupado las primeras planas de todos los diarios, y las informaciones de las radios, aún de aquellas que se dicen independientes de verdad. Pero ninguno de los medios masivos tradicionales se ocupó del tema, excepto, curiosamente, el “diario del cahuín y la farándula”, Las Últimas Noticias.

Resulta que en la Región Libertador Bernardo O’Higgins (antiguamente “la VI”), vive un matrimonio: el de Patricio Rey y María Isabel Coeymans (foto). Ambos trabajaban para el gobierno regional: él, para la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Planificación, y ella para la Seremi de Justicia.

El hecho es que a él lo nombraron Intendente, por lo que, automáticamente, se convertiría en jefe de su esposa, la Seremi de Justicia. Pero ella, María Isabel Coeymans, decidió renunciar. Y dijo: “En estricto rigor legal, no hay incompatibilidad expresa. Tomamos la decisión porque es lo más prudente y decente”. (Por cierto, una democracia que se precie de tal, deberá tener un Régimen de Incompatibilidades e Inhabilidades del Funcionario Público. Chile carece de ello.)

Esto, prudencia y decencia, es lo que les falta a muchos funcionarios, y constituyen pilares de la probidad en la administración pública. Huelga recordar que de prudencia y decencia es de lo que carecen muchos funcionarios, caso emblemático el de la ex intendenta de la Regióndel Biobío, Jacqueline van Rysselberghe, absolutamente.

“Fue una decisión netamente profesional”, dijo María Isabel Coeymans, cuando quiso ahondar.

Recuerdo siempre el caso de la presentadora de noticias del canal oficial TVN, Consuelo Saavedra, y el entonces ministro de Hacienda, Andrés Velasco, que no consideraron prudente, ni decente, que la presentadora renunciara a presentar las noticias de su esposo en un canal de televisión estatal.

Adujo, sin prudencia ni decencia, que el canal no es público, lo cual es verdad “en estricto rigor legal”, pero tampoco es privado, en estricto rigor legal. El canal oficial TVN es un híbrido, un engendro estatal, que debe ser conjurado y transparentado, y que ha sido el vocero de los distintos gobiernos, desde el socialista Salvador Allende, pasando por la dictadura de Augusto Pinochet, hasta los 20 años de la alianza política llamada Concertación.

Casi la presentadora salía para decirnos: “Mi marido les manda a decir que el dólar va bien”, o “Mi esposo afirmó que en el 2010, Chile sería un país del primer mundo”, etcétera. Faltó prudencia y decencia, y a mi entender, se violó, durante los 4 años de la presidencia de Michelle Bachelet, la ética periodística y profesional. Pero este es otro asunto, el del periodismo de mala calidad, que podemos tratar en otra ocasión.

Por cierto que amerita un espacio aparte, para mencionar también la concepción ética del señor Velasco sobre “el ejercicio de la política de los funcionarios públicos”. Concepción de la que un demócrata desprevenido (y decente, claro) sentiría náuseas.

Un monumento, pues, de mármol y bronce, para Patricio Rey y María Isabel Coeymans, por ser funcionarios prudentes, decentes y profesionales en la toma de decisiones, tanto administrativas como personales. ¡Loor a ellos, porque devuelven la esperanza de un país cada vez mejor!

Advertisement

Una Respuesta a Monumento de mármol y bronce a Rey y Coeymans

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s