Las discusiones sobre un asunto particular suelen rebasar su ámbito y llenarse de elementos emocionales. La de la salida del presidente de la Asociación Nacional del Fútbol Profesional (Anfp), Harold Mayne-Nicholls y la elección de su sucesor, Jorge Segovia Bonet (foto), no podía ser la excepción.
El ejercicio de la democracia interna de la Anfp de someter a elecciones la permanencia de Harold Mayne-Nicholls se ha convertido en una pasta emocional. Todos los chilenos ponen en lo más alto de sus sentimientos, los beneficios de la democracia, sin duda, pero en este caso no. Inclusive, aún cuando en el momento de su derrota el mismo Harold Mayne-Nicholls dijo que “había triunfado la propuesta de Jorge Segovia Bonet”, y al día siguiente declaró que él había perdido “en franca lid”.
Nadie tomó en cuenta eso. Porque la emocionalidad estaba unida a él. En especial, por su labor con la Selección Nacional, “la Rojita”, que avanzó como nunca bajo la orientación del director técnico que él contrató, el argentino Marcelo Bielsa. Y todo Chile estaba prendado, como buen enamorado, de la dupla Mayne-Nicholls y Bielsa.
De esto era de lo que nadie se quería desprender, de esta situación y estas emociones, aún por encima de los principios de la democracia que tanto se ha defendido.
La contradicción era algo así, como si se dijera: “Sí, las elecciones las ganó Jorge Segovia, ¿pero por qué tiene que irse Harold Mayne-Nicholls?” O decir, “Bueno, las elecciones las ganó Jorge Segovia, pero que siga Harold Mayne-Nicholls”.
Además: “Y si ganó Jorge Segovia, ¿por qué tiene que irse Marcelo Bielsa?” Tanta emocionalidad ha dado para que, sin mostrar pruebas hasta este instante, se dijera que el gobierno intervino para que ganara Jorge Segovia. De probarse esto, quedaría, ipso facto, anulado todo lo hecho hasta ahora, y habría que convocar a unas nuevas elecciones.
Tanta la emocionalidad, que alguien recordó, entonces, la cláusula “i” del artículo 164 del Reglamento de la Anfp, según la cual “aquellas personas que directamente o por medio de personas naturales o jurídicas han celebrado algún acto o contrato, de cualquier naturaleza, con la Asociación o con el respectivo club”, quedan impedidas para ser directivos.
Ya no era que el gobierno metió mano para el triunfo de Jorge Segovia, sino que Segovia triunfó porque le torció el precuezo a los reglamentos. Por eso, se instaló una Comisión Jurídica de la Anfp para dilucidar si era aplicable la norma al señor Jorge Segovia Bonet. Él, en efecto, ha tenido tratos con esa asociación, por intermedio de uno de los clubes, el Unión Española, y de la Universidad Sek, empresas de las que él es propietario.
La Comisión Jurídica acaba de fallar sobre el asunto, y ha dicho que, ciertamente, los clubes, de común acuerdo, incluyeron esa inhabilidad en el Reglamento, y por tratarse de un hecho “convencional”, el tema debe ser visto a la luz del Código Civil sobre contratos, en cuyo artículo 1564 se refiere a que “el uso o la aplicación práctica que las partes han hecho de la inhabilidad contenida en el artículo 164 letra “i”, ha sido la de omitir su utilización como causal de inhabilidad”.
Es decir, los clubes no le han aplicado a nadie, desde el año 2005 en que se reglamentaron las sociedades anónimas en el fútbol, esa inhabilidad. Inhabilidad que pudo recaer en varios de los directivos que acompañaron a Harold Mayne-Nicholls en la dirigencia de la Anfp, y por tanto, hablaríamos de una directiva que ejerció todo este tiempo ilegalmente.
En palabras de la Comisión Jurídica: “Los dirigentes de los clubes, de la ANFP y sus funcionarios se han comportado respecto a esta norma (art. 164 letra i), en lo que respecta a los dirigentes de los clubes profesionales, como si la norma no se les aplicara, entendiendo que a su respecto la disposición supone una contradicción con la legislación general y particular que rige en la materia que se trata de resolver”.
Situación que legitimaba, en su momento, las elecciones. Entonces, la Comisión Jurídica encuentra que: “En consecuencia, no cabe sino concluir que el Directorio verificó, o sea examinó y comprobó la verdad de algo, cual es, que los candidatos de ambas listas cumplían los requisitos positivos y negativos (no poseer inhabilidades) de los Estatutos y Reglamentos”. O sea, las elecciones fueron limpias, y colorín colorado, para Comisión Jurídica este asunto se ha acabado.
Siendo legítimas las elecciones, ganaba el que tuviera más votos, y el que los obtuvo no fue Harold Mayne-Nicholls, sino Jorge Segovia Bonet. Saliendo Harold Mayne-Nicholls, sale también Marcelo Bielsa. Y Marcelo Bielsa sale porque un día antes de las elecciones había dicho que no podría trabajar con Jorge Segovia, si ganaba su lista, que era la que se enfrentaba a la de Harold Mayne-Nicholls.
Y como ganó la de Jorge Segovia, motu propio Marcelo Bielsa se marginó de la Selección. Porque nadie lo echó. Nadie le dijo que se fuera. Pero el día antes de las elecciones, él dijo que si perdía Harold Mayne-Nicholls, él también se iba.
Medio Chile está dolido por 1)la salida de Marcelo Bielsa, por 2)la salida de Harold Mayne-Nicholls y por 3)el triunfo de Jorge Segovia. Todo a la vez.
Toda la emocionalidad reunida en ese punto.
Hay varias cosas que uno puede preguntarse: 1)¿Sabía Marcelo Bielsa que las cosas estaban tan mal contra Harold Mayne-Nicholls, a quien él le debe toda la gratitud, que un día antes dejó entrever que iba a perder? 2)Si las cosas estaban mal, ¿qué había hecho Harold Mayne-Nicholls para que así fuera? 3)¿A quién le servía, entonces, inventar que hubo movimientos oscuros para el triunfo de Jorge Segovia? 4)¿Cuál era la situación de los clubes asociados en la Anfp? 5)¿Por qué la situación interna de la Anfp se había mantenido oculta, a quién le servía?
Estas y otros muchos pueden ser los interrogantes. Pero encuentro uno, aún mayor: ¿Cómo va a poder ejercer Jorge Segovia, con todo en contra?
Está en contra la hinchada de la Selección, están en contra los clubes que votaron a favor de Harold Mayne-Nicholls y está en contra una parte de la prensa.
O, a lo mejor, como ocurren cosas extrañas en este tipo de episodios extraños, en unos años se estarán convocando unas nuevas elecciones, y para esa fecha nadie querrá que se vaya Jorge Segovia Bonet, ni que se vaya el técnico que Segovia haya contratado para la Selección, y el que oponga una lista a Jorge Segovia en esas elecciones y gane, será acusado de haber hecho movimientos oscuros para triunfar, y la historia se vuelve a cumplirse, ya no como el drama que es ahora, sino en este tiempo futuro como una simple comedia.