Archivo diario: 30 septiembre, 2010

I-Comenzó juicio a arquitecta asesina

Primera semana del juicio contra la arquitecta María del Pilar Pérez por los presuntos crímenes de su ex esposo Francisco Zamorano, el compañero de éste Héctor Arévalo y el novio de su sobrina, Diego Schmidt-Hebbel, que la pone en riesgo de recibir una pena de 83 años sin beneficios.

El nombre de María del Pilar Pérez surgió como un destello cuando una noche de noviembre del 2008 un sujeto se abalanzó sobre el joven Diego Schmidt-Hebbel, matándolo, quien ya se iba de visitar a su novia María Belén Molina, la sobrina de María del Pilar Pérez. De inmediato, todos los dedos apuntaron a la arquitecta como la autora intelectual del crimen.

Al mismo tiempo, surgió la versión de que María del Pilar Pérez también había mandado a matar a su ex esposo, Francisco Zamorano, quien después de muchos años de matrimonio con ella y dos hijos, le confesó que era homosexual y se separó.

Y no solamente había contratado los servicios de un sicario para asesinar a Francisco Zamorano, sino a la nueva pareja de éste, Héctor Arévalo. De esta manera, en noviembre del 2008 María del Pilar Pérez era acusada de los tres homicidios. Fue detenida posteriormente, y esta semana comenzó el juicio con desgarradores testimonios que la convierten en la presunta responsable de aquellas muertes.

María Belén Molina contó que aquella noche, cuando salía Diego un hombre que surgió de las sombras se le abalanzó. Diego “me mira y me dice escóndete, porque su idea era que yo corriera detrás de la puerta blindada y me ocultara”, añadió María Belén Molinas, quien vio a Diego forcejear con esa persona. “Le digo que le entregue todo al tipo, pero el objetivo de esa persona que entró no era robarse el auto o el notebook de Diego, sino que apuntaba a la cabeza de Diego”.

Como su víctima estaba reaccionando de manera sorprendente, el homicida dispara al cuello de Diego Schmidth-Hebbel, y enseguida hace un segundo disparo, que impacta en el pecho. “Era una pelea absolutamente desigual, entre un ser armado y otro que tenía sólo su cuerpo para defenderse”, relató María Belén Molina en la sala del juicio.

Agregó que su pololo (novio) siguió forcejeando y peleando con el sicario, quien además le cortó la cara con un cuchillo. “Yo veía que esta persona estaba asesinando al amor de mi vida, comienzo a gritar y me escucha mi papá, quien me dice que me corra de la puerta”. En ese minuto entra a la escena el padre de la joven y el asesino escapa del lugar.

Posteriormente María Belén Molina sale a la calle y le pide a un joven que pasaba que llame a una ambulancia. “Con una de mis manos le tapaba la herida del cuello y con la otra intentaba tapar la herida de su cara, pero seguía desangrándose”, contó la novia del joven muerto.

“El asesino de Diego está sentado en esta sala”, dijo finalmente la joven; “es ese hombre que está con camisa gris, sentado al lado de su abogado me imagino, ni siquiera quiero mirarlo mucho”. El hombre al que señala es José Ruz, quien confesó el crimen. María Belén contó que una vez llegaron los policías de Investigaciones (PDI), ella les pidió “por favor, investíguenla”, refiriéndose a su tía María del Pilar Pérez, quien también estaba en la sala.

María del Pilar Pérez, arriesga una pena de hasta 83 años de prisión. Todos se preguntan por qué lo hizo, si era una profesional con relativo éxito, con hijos que se estaban haciendo mayores en buenas condiciones y con una fortuna que había dejado su padre que podía disfrutar. Sus familiares dicen que la codicia la llevó a eso, porque no quería compartir la herencia con ninguno de ellos.

Quien iba a morir esa noche de noviembre del 2008 era, aparentemente, su sobrina María Belén Molina, pero se interpuso con vehemencia su novio (pololo) Diego Schmidt-Hebbel, ofrendando su vida por defenderla.