De las exquisiteces de ciertos damnificados

Hay situaciones en las que, al observarlas con detenimiento, uno queda como bien lo expresó Pepo a través de su mundialmente conocido Condorito: ¡Plop!

Así quedé al escuchar esta mañana al alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, contar en el nuevo espacio noticioso de radio Oasis que conduce magistralmente Felipe Vidal, la exquisitez con que reaccionan ciertas personas, y en particular, algunos afectados por el terremoto del 27 de febrero pasado.

Resulta que la municipalidad de Ñuñoa les ofreció a los damnificados de Villa Olímpica pagar un departamento y sus gastos comunes mientras se reparaban los 83 edificios afectados.

La municipalidad de Ñuñoa los convocó para entregarles los departamentos provisorios, pero algunos decían que no les gustaba la distribución, tampoco les gustaba el color de las paredes, tampoco les gustaba que no tuvieran balcón, tampoco les gustaba las baldosas de los baños y etcétera que tampoco les gustaba.

Qué exquisitez. Querían departamentos pagados por la municipalidad que estuvieran por encima de los $300.000 mensuales.

Digámonos las verdades, pero estos no son damnificados de mediaguas de Dichato, Cobquecura o Constitución, sino señoritos de Ñuñoa.

“Capaz que son los mismos que salen a decir que el gobierno ni la municipalidad se han hecho presentes para ayudarlos”, decía el alcalde Pedro Sabat. Sí, capaz que también hacen eso.

Según el señor Sabat, hasta el día de hoy su municipalidad ha desembolsado $1.200 millones de pesos en ayudas a los afectados, que es mucho más que lo desembolsado para los damnificados de Cobquecura, Constitución y Dichato.

Y contaba que estaba gestionando dos nuevas partidas presupuestarles del gobierno central: una, por $800 millones, para las reparaciones de los techos de todos los edificios de Villa Olímpica, y otra, por $1.200 millones, para mejorar el sistema de depósitos de aguas y hacer la mantención de las estructuras de esos edificios, que no se les ha hecho en 50 o 60 años.

Lo escuchaba y me parecía increíble, que personas ante la ayuda exigen más. En el fondo de las cosas, los daños causados por un terremoto no son responsabilidad de la municipalidad.

Obvio que la municipalidad y el gobierno central tienen un compromiso social, pero hay que poner las cosas en dimensión, y considerar transitorio el momento, pero sobre todo, ante el ofrecimientos de ayuda adoptar una actitud acorde, pues los de Constitución, Dichato ni Cobquecura han tenido este tipo de facilidades.

Yo creo que todos debemos concientes del punto que permite el elástico.

Y deberíamos ser un poco más realistas, más sencillos, menos tirados a señoritos, y dimensionar las cosas. Por fortuna, no son todos los afectados de Villa Olímpica. Son unos pocos que, lamentablemente, dañan la percepción general del problema.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s