Archivo mensual: diciembre 2009

Si no pudo el 80% de la Presidenta…

Escuché a Marco Enríquez Ominami en el programa “Sin dios ni late”, del periodista Julio César Rodríguez (que está consolidando un estilo burlón con los invitados, y morboso con las mujeres, bastante desagradable). Marco Enríquez Ominami dijo algo que tiene lógica: los presidentes de los partidos de la alianza llamada Concertación, están intentando echarle la culpa (anticipadamente) de la posible pérdida del candidato Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la segunda vuelta (que no es “balotach” o “balotaje”, como siguen diciendo los colegas periodistas cuicos). Rasgándose las vestiduras, esos presidentes, en particular los del Partido Por la Democracia (PPD), José “Pepe” Auth, y del Partido Radical, José Antonio Gómez, renunciaron a sus presidencias políticas y dijeron que ahora “le tocaba” el turno a Marco Enríquez Ominami de hacer un llamado a los electores a favor de Eduardo Frei.

Marco Enríquez Ominami debió volver a aclarar que los dos candidatos, Eduardo Frei y Sebastián Piñera, son del pasado, son muy semejantes entre sí, y habiendo sido sus  contrincantes, no encontraba honesto salir ahora a llamar al electorado para que vote por uno de ellos. Destacó que es respetuoso del 20% del electorado que votó por él, en la primera vuelta, y que todos quedaron en libertad de votar en la segunda vuelta, de la siguiente manera y sin orden de prioridades: 1)Por Eduardo Frei, 2)Por Sebastián Piñera, 3)En blanco, y 4)Nulo.

¿Quién mejor que las propias conciencias para saber cómo votar en la segunda vuelta?, dijo, sabiamente, Marco Enríquez Ominami anoche en el programa de televisión del canal por cable Zona Latina.

Y respondiendo a José “Pepe” Auth y José Antonio Gómez, dijo que si la presidenta Michelle Bachelet con su 80% de popularidad; que si con todos los funcionarios que salieron, encabezados por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, a trabajar en horarios de oficina o no, por Eduardo Frei, violando la imparcialidad y el respeto que debe tener el gobierno frente a los candidatos presidenciales; y que si toda la propaganda no pudo hacer ganar a Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la primera vuelta, ¿cómo tienen cara para adelantar responsabilidades y, prácticamente, culparlo anticipadamente a él, a Marco Enríquez Ominami, de una posible pérdida del candidato Eduardo Frei?

Compartimos enteramente la idea de que Chile podría acabarse en el 2012, de acuerdo con el calendario Maya y con las cosas absurdas que están ocurriendo últimamente, y con que el mundo anda patas arriba, en materia de análisis y manejo político. Y es justamente enderezar el mundo sobre sus pies, que Marco Enríquez Ominami anunció que trabajará por su propuesta de cambio social durante el 2010, 2011, 2012, 2013, 2014…

¿Se acabará Chile en el 2012?

UNO: Renunció el presidente del Partido Por la Democracia, PPD, José “Pepe” Auth (foto), después de afirmar que efectivamente se había cometido un enorme error en la alianza política llamada Concertación, cuando se coartó la democracia interna de esa agrupación de partidos y movimientos políticos, y mediante un procedimiento burocrático se prefirió al ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, como candidato, en lugar de la auténtica posibilidad de triunfo electoral que sabían era Marco Enríquez-Ominami.

DOS: El vocero de la alianza llamada Concertación, el ex presidente Eduardo Frei, que llegó a ser candidato mediante un procedimiento burocrático, y ha estado declarándose continuador de la obra de la presidenta Michelle Bachelet y de la labor realizada por la Concertación, sorpresivamente dijo que no acudirá a los partidos políticos que componen esta coalición, tanto en el corto trecho de campaña electoral que queda para la segunda vuelta, y tampoco si llega a ser Presidente de la República lo hará para gobernar a Chile.

TRES: ¿Qué está ocurriendo? Uno admite una componenda dentro de la Concertación, en el caso de Pepe Auth, y el otro, en un arranque de emancipación de la Concertación, en el caso de Eduardo Frei, le cambian el panorama a los electores. O pretenden cambiarles el imaginario. ¿Qué es lo que está ocurriendo, realmente? ¿Se acabará Chile y el mundo en el 2012, como dicen que dice el calendario Maya? Muchas cosas extraordinarias están pasando, en todo caso. ¿O, no?

Cambio mi vida por lámparas viejas

Hay días en que se acumula en todo el cuerpo y parte del alma toda “la hartura, todo el fastidio, todo el horror” y está uno listo para cambiarlo todo, hasta la vida misma, “por lámparas viejas”, o “por la cándida aureola del idiota o del santo”. Y hace la oferta del trueque ya sin odios, pero también sin resignación, sino con la evidente constatación de que la vida hay que recibirla como viene, tanto como para poderla cambiar, hasta “por una baraja incompleta”.

Esta musicalidad de la vida en ruinas, que puede durarnos un par de minutos o acompañarnos todo un fin de semana, es la que caracteriza toda la obra poética de León de Greiff, la musicalidad, digo, nacido en Medellín en 1895 y muerto en Bogotá en 1976. El también poeta Harold Alvarado Tenorio lo define como “musicólogo, ajedrecista, estadígrafo y auditor de cuentas, experto en crucigramas, algebrista y mago de los números, alto, hercúleo, rojizo, barbado, con sus trajes deshilachados y los bolsillos repletos de papeles”.

Su primera publicación poética, la de León de Greiff, ya de boina y con pitillera, data de 1926, titulada “Tergiversaciones”. Sería un modernista desde entonces, un vanguardista, un ilusionista que rehuyó los motes y se quedó con la cantarina música de sus versos, en los que fluye la “burla e ironía, olvidadas sintaxis, palabras envejecidas, neologismos y arcaísmos, juegos de palabras y antipoemas, galicismos, germanías y neologismos atado todo ello a un deslumbrante ejercicio de habilidades verbales, con un rigor musical muy suyo”.

Jamás pudo esconder su timidez en los tantos seudónimos que usó, los que al final fueron otros seres que poblaron la mítica aldea de Bolombolo, por la que pasearon Gaspar de la Nuit, Matías Aldecoa (a quien Álvaro Mutis hizo el poema “La muerte de Matías Aldecoa), Erik Fjordson (de quien “tomó” un cuarteto de un supuesto poema para poner de epígrafe en el poema que se leerá a continuación), Ramón Antigua (que inspiró a un bohemio para bautizar un concurrido bar en la Zona Rosa, en Bogotá), Leo Le Gris, Sergio Stepansky (de cuyo “relato” podemos ahora disfrutar), Bogislao, o Skalde. “Diversos personajes que lo habían venido poblando (a León de Greiff y al mítico pueblo de Bolombolo), nacidos de lecturas y de sentimientos, de una necesidad de disgregarse en relatos de “otros”, siendo sus nombres también bellos sonidos, plenos de reminiscencias de temas literarios”.

RELATO DE SERGIO STEPANSKY

¡Juego mi vida!/ ¡Bien poco valía!/ ¡La llevo perdida/ sin remedio!/ Erik Fjordsson.

Juego mi vida, cambio mi vida,

de todos modos

la llevo perdida…

Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,

la dono en usufructo, o la regalo…

La juego contra uno o contra todos,

la juego contra el cero o contra el infinito,

la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,

en una encrucijada, en una barricada, en un motín;

la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,

a todo lo ancho y a todo lo hondo

–en la periferia, en el medio,

y en el sub-fondo… –

Juego mi vida, cambio mi vida,

la llevo perdida

sin remedio.

Y la juego, o la cambio por el más infantil espejismo,

la dono en usufructo, o la regalo…:

o la trueco por una sonrisa y cuatro besos:

todo, todo me da lo mismo:

lo eximio y lo ruin, lo trivial, lo perfecto, lo malo…

Todo, todo me da lo mismo:

todo me cabe en el diminuto, hórrido abismo

donde se anudan serpentinos mis sesos.

Cambio mi vida por lámparas viejas

o por los dados con los que se jugó la túnica inconsútil:

–por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil:

por los colgajos que se guinda en las orejas

la simiesca mulata,

la terracota rubia;

la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia:

cambio mi vida por una anilla de hojalata

o por la espada de Sigmundo,

o por el mundo

que tenía en los dedos Carlomagno: –para echar a rodar la bola…

Cambio mi vida por la cándida aureola

del idiota o del santo;

la cambio por el collar

que le pintaron al gordo Capeto;

o por la ducha rígida que llovió en la nuca

a Carlos de Inglaterra;

la cambio por un romance, la cambio por un soneto;

por once gatos de Angora,

por una copla, por una saeta,

por un cantar;

por una baraja incompleta;

por una faca, por una pipa, por una sambuca…

o por esa muñeca que llora

como cualquier poeta.

Cambio mi vida –al fiado– por una fábrica de crepúsculos

(con arreboles);

por un gorila de Borneo;

por dos panteras de Sumatra;

por las perlas que se bebió la cetrina Cleopatra–

o por su naricilla que está en algún Museo;

cambio mi vida por lámparas viejas,

o por la escala de Jacob, o por su plato de lentejas…

¡o por dos huequecillos minúsculos

–en las sienes– por donde se me fugue, en grises podres,

la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis odres…!

Juego mi vida, cambio mi vida. De todos modos

la llevo perdida…

En lugar de sacarse los trapos al sol

Imagino un debate electoral civilizado en el cual los candidatos ofrezcan bienestar a los ciudadanos, en lugar de sacarse los trapos al sol. Me interesa que las condiciones de salud, valga mencionar la cobertura del Auge, se mantengan y, de ser posible, se amplíen. Me gustaría que los bancos pusieran “interés cero” a las cuentas corrientes de los pequeños empresarios y los emprendedores, y cobrarán la mitad (50%) de los créditos para éstos productores de empleo y riqueza, durante un tiempo prudencial. Porque actualmente, los bancos no tratan bien a los emprendedores, y cobran una millonada por abrirles y tenerles las cuentas corrientes, y los cupos de sobregiro. Me interesaría que los profesores fueran evaluados, y los que en dos oportunidades pierdan el examen de evaluación, sean sacados del sistema pedagógico. Pero los que pierdan el examen la primera vez, sean encauzados por cursos de capacitación y mejoramiento, antes de la segunda prueba que los pueda poner fuera del sistema. Al mismo tiempo, me gustaría que elevaran el sueldo de los profesores que queden después de las evaluaciones. Me interesaría que hubieran precios de intermediación en las compras de cosechas, para que el campesino gane, y su vivienda y las condiciones de vida de su familia, y no quede con un palmo de narices y viendo que el industrial (Iansa por ejemplo) o el intermediario, se vuelve multimillonario a sus costillas. De la misma manera, los pescadores tengan estímulos, por ejemplo con bajos intereses a sus créditos, para que puedan sobrevivir frente a las grandes pesqueras. No todo el mundo quiere o tiene las agallas de ser “un gran empresario”, y ello no lo debe condenar al infierno. Hay muchas personas que solo quieren tener un negocio para vivir bien y ofrecerle bienestar a sus hijos y familiares, pero no aspiran a ser “multinacionales”, ni “grupos”, ni ninguna de esas empresas crueles, sangrientas, despiadadas, perversas y… ¡depredadoras!, que actúan al amparo, con la complicidad de los gobiernos, y aplastan a los competidores, aún con engaños y colusiones. No todos quieren ser zánganos endemoniados como los ejecutivos de Enron.

Me gusta que ofrezcan un plan de gobierno de ese talante, que puse a manera de ejemplo, y me parecería interesante escucharlo de boca de los candidatos. Pero, lamentablemente, están enredados en tonteras, en que “usted dijo”, “no yo no dije”, “usted me acusa”, “no yo no lo acuso”, “usted es de derecha”, etcétera.

Digámonos la verdad: Eduardo Frei no es de izquierda, ni Sebastián Piñera es de derecha. Hablo de izquierda y derecha filosófica y conceptualmente hablando. Lo que predican son tonteras. Así como veo matices de derecha, dentro de la alianza política llamada Concertación, veo matices liberales dentro de la concertación política llamada Alianza. No nos vengan con cuentos.

Hallaría más civilizado, un poco más serio, que los candidatos digan con qué se van a comprometer, y si pueden cuantificar eso, mejor (por ejemplo: haré 10 escuelas y 5 colegios), porque cuando esté en el gobierno y no haga lo que prometió, se le pueda decir, “Usted y su Alianza, o usted y su Concertación, son unos… ¡mentirosos!”. Y en las siguientes elecciones, no se vota por ellos. Y punto.

Breve reflexión electo-navideña

He dicho en varias oportunidades que los dos candidatos presidenciales, Sebastián Piñera y Eduardo Frei, me parecen semejantes. No encuentro muchas diferencias al momento de sopesarlos. Ambos son padres, son hermanos y son hijos del Sistema Binominal, el esquema político más excluyente y perverso, y antidemocrático, de los últimos tiempos en Latinoamérica. Son, me parecen, básicamente iguales. Ninguno de los dos me parece, realmente, progresista.

Con la mano en el corazón, díganme, sinceramente, ¿en qué se diferencian Eduardo Frei y Sebastián Piñera? De acuerdo con lo que veo, en cuanto a que el primero vive diciendo, para referirse al segundo, “derecha”, y él es demócrata cristiano, histórico. Y el segundo le dice al primero ex presidente de coimas, vendedor de las aguas nacionales e indultador de narcotraficantes.

Pero ambos han sido legisladores desde hace muchos años. Y en manos de ellos ha estado modificar, aunque fuese parcialmente, las cosas. Y no lo han hecho. No lo han hecho. Que digan, pues, haber impulsado “muchos” proyectos y propuestas, nada importa, nada dice en la realidad. No se han destacado, por cierto, por ser parlamentarios con tozudez para promover y defender el cambio del estado de cosas. No lo han hecho. No se han destacado. El resto es bla bla bla de ellos.

También lo he dicho en varias oportunidades: con cualquiera que gane, el país no se va a acabar. Tampoco se va a acabar la alianza política llamada Concertación, ni la concertación política llamada Alianza. Si gana Sebastián Piñera, no creo que cambien mucho las cosas. Pondrá énfasis en lo que le interesa, pero la democracia sigue en pie. Y seguirá en pie, para modificar eso que se cambió y no rindió los frutos esperados. De la misma manera, si gana Eduardo Frei no se va a acabar la oposición, y pondrá énfasis en algunas cosas que, de acuerdo con la democracia, que podrán ser modificadas si no rinden los frutos esperados. En ambos casos, ninguno me parece, realmente, progresista.

TVN no es chicha ni limonada

Dice el dicho que no es bueno no ser chicha ni limonada. Algunos libros sagrados hablan de que no es bueno ser “tibios”. Sin embargo, hay cierta mentalidad en Chile de querer andar por la cuerda floja, no comprometerse nítidamente, no “mojarse el potito”, y siempre estar dejando ventanas abiertas y resquicios, como previendo hacer algo más, ladinamente. ¿Por qué no ser nítidos? Hablamos de que nos encanta la sinceridad de tal o cual, pero en el fondo no la queremos practicar, y esa persona “nos carga” porque es derecha, dice la verdad, no se pone con medias tintas. Un ejemplo de estos días electorales, es la famosa utilidad que obtuvo uno de los candidatos usando información privilegiada. Y se usa esa expresión, “información privilegiada”, cuando la legislación de Chile no contempla esa figura jurídica. Extrañamente no la contempla, pese a posar de país desarrollado, mientras que en el resto del mundo, la casi totalidad de los países incluye en sus legislaciones la información privilegiada, y la sanciona. En Chile, no. En Chile lo que hay es la “obligación de abstensión”. Por eso, a ese candidato no lo sancionaron por usar información privilegiada para echarse al bolsillo unos cuantos millones de dólares en cosa de una semana, sino que lo sancionaron por no haberse abstenido de usar la información que poseía. “Da lo mismo”, dijo el otro candidato. No. Pues no da lo mismo, porque la legislación es una, y la que hay en Chile no es interpretativa, sino taxativa. Pero esa mente ladina de dejar resquicios y pasadizos secretos, “por si acaso”, es la que se aplica mayormente. Caso de la Televisión Nacional de Chile, TVN (“El canal de Chile”, dice su lema). Ha sido el canal de los distintos gobiernos, desde Salvador Allende, pasando por la dictadura de Augusto Pinochet, hasta llegar al mandato de Michelle Bachelet. Como televisión del Estado, los distintos gobiernos la usan como propia, no sin razón. Pero resulta que un día decidieron crearle una figura jurídica en la que TVN no es chicha ni limonada: un canal oficial, con fines comerciales. Un canal del Estado, pero operando bajo las leyes del mercado. Vaya, vaya. Por este resquicio es que resulta posible que la esposa del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, la colega doña Consuelo Saavedra no se haya declarado impedida para ser “el rostro” noticioso del canal, con su marido en el Gobierno. Y, desde luego, como no está legalmente prohibido, ella, ni él, sienten cargos de conciencia por incompatibilidad e inhabilidad. De la misma manera, se mantuvo Mónica Rincón, cuando asumió la Intendencia Metropolitana su hermana Ximena Rincón. Por el mismo resquicio legal, ni chicha ni limonada, pudiera estar trabajando en TVN la hija de la presidenta Michelle Bachelet. Moralmente puede verse feo, pero legalmente no, y como en Chile nos gusta lo que sea legal, no importa si es inmoral, pues no pasa nada, como no le pasó al candidato ni le pasará a los directivos de TVN que no quieren revelar cuánto ganan con el dinero del pueblo. Ante la petición de que se informe, en desarrollo de la Ley de Transparencia, cuánto ganan los directivos de TVN, el canal del Estado, es decir, el canal del pueblo, esos directivos han contratado abogados para impedir que se sepa su sueldo. Aducen que, en tanto TVN se rige por las leyes del mercado para su supervivencia económica, no puede “discriminarse” exigiéndosele que diga cuánto ganan sus directivos, mientras que “a los otros privados” no se les exige. Pero es que TVN no es privado. No, no lo es. Pero es “económicamente autónoma del Gobierno”. Sí, pero es la televisión del Estado, es decir, del Gobierno. Por eso se le puede aplicar la Ley de Transparencia del Estado. Sí, pero es privado. TVN es, pero no es. Ni chicha ni limonada. Y así, muchas cosas, muchos funcionarios, muchas personas…

En EFE no pasó nada, sino un tren cargado de…

Increíble que ayer era prácticamente un preso por irregularidades administrativas y hoy un sonriente ciudadano. Así le acaba de ocurrir a Luis Ajenjo Isasi (foto), ex presidente de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, EFE, donde se comprometieron dineros del erario. La fiscalía había pedido cinco años de prisión para el señor Ajenjo y tres ex ejecutivos de EFE, y los magistrados del  4° Tribunal Oral de Santiago decidieron absolverlos. Aquí no pasó nada. Una vez más ocurre que no ocurrió nada. Y el fallo fue unánime. Los señores del 4º Tribunal Oral estimaron que las pruebas fueron insuficientes para acreditar las responsabilidades de Luis Ajenjo Isasi, Eduardo Castillo Aguirre y Patricio de Gregorio. También estaba involucrado en ex gerente de Administración y Tecnología, Claudio Carreño Rosales. Ninguno tuvo nada que ver con nada, nadie tocó un centavo de EFE, todos estuvieron aplicados haciendo sus tareas, pero EFE estaba a punto de quiebra y hoy requiere mucho dinero para volver al viejo esplendor que tuvo cuando los señores Ajenjo Isasi, Castillo Aguirre, De Gregorio y Carreño Rosales estaban dirigiéndola. Hasta el tren transpatagónico se mencionó, pero para nada. El señor Ajenjo Isasi, airado, por supuesto, dijo admirativamente, de reo a acusador, que “se cerró una investigación en que se comprobaron los ilícitos que fueron denunciados por nosotros mismos”. Y agregó, entonces, que por denunciar esos delitos “se nos intentó acusar”. Justicia, mala. Afortunadamente, su nombre quedó en limpio. Ya pueden descansar, los Ajenjo y los Isasi. Y don Luis podrá regresar al directorio de la connotadísima radio de la que renunció, mientras durara la investigación, para no crear malestares ni parcialidad en la información de la afamada emisora. Y la investigación ya concluyó. Todo volvió a su sitio. La integridad radial se mantuvo. La vida sigue. Aunque, desde luego, el Ministerio Público evalúa recurrir, de nulidad, tras conocer semejante veredicto. Y entonces, ¿qué era todo ese ruido? ¿Un tren que pasaba, cargado de…?

Una ojeada a la prensa

Hay días en que uno siente que la prensa viene más cargada, hay más vértigo en las informaciones, la desgracia de alguna manera se suma. Para empezar, el padre de Macarena Casassus, el fotógrafo de la municipalidad de Providencia, Patricio Casassus, señaló que el futbolista del Audax, Johnny Herrera, iba a 160 kilómetros por hora, y sin luces, cuando a las 5:47 de la mañana del domingo pasado, la atropelló en la intersección de Ossa con Echeñique, en pleno Santiago, y la mató. A 160 en las calles de la ciudad, y sin luces, es como la misma muerte. La Asociación Nacional de Televisión confirmó que Mega será el canal encargado de los detalles para la realización del último debate cara a cara de los candidatos presidenciales Sebastián Piñera y Eduardo Frei, el 11 de enero a las 22:00 horas, antes de la segunda vuelta electoral. ¿Por qué los colegas periodistas insisten en llamar la segunda vuelta electoral con el pomposo nombre de “balotach”, o “balotaje”?, cuando no es balotaje. No, no lo es. El balotaje se produce cuando, sin haber alcanzado una neta mayoría entre dos competidores, se lanza, de inmediato, una segunda votación para el desempate. Pero es inmediatamente después de la primera elección, no un mes después como ocurre en Chile. Este lapso, hace que no sea “balotach”, sino “segunda vuelta” electoral. Ojalá lo digan correctamente, “segunda vuelta electoral”, ¿o será de cuicos que dicen “balotach”? El Éufratis y el Tigris. ¿Recuerdan los ríos Tigris y Éufrates? ¿Por qué los recuerdan? Bien. Pues se estima que el Tirgis estará seco en el 2040, debido a las 22 represas que está construyendo Turquía. Se acabó el emblemático río. A partir del hecho de que el más grande dramaturgo del período isabelino, y quizás de la historia hasta el momento, William Shakespeare, abanadonara Stratford, su lugar natal, en 1585 y de él no se volviera a saber nada hasta 1592, cuando apareció en Londres, donde inició su carrera de escritor dramático, se acaba de revelar que en ese período estuvo en Italia. Más exactamente en el seminario romano Venerable English College, según lo afirma el padre Andrew Heaton. Su afirmación la basa en el libro de firmas, donde aparece Arthurus Stradfordus Wigomniensis, Gulielmus Clerkue Strafordiensis y Shfordus Cesteriensis. Según el padre Heaton, éste último sería “Sh(akespeare de Atrat)Ford (en la diócesis de) Chester”. No lo sé, exactamente.

Interrogatorio para violar el secreto del voto

Anoche ví la entrevista que le hizo Mauricio Bustamante (foto) del canal de televisión estatal TVN al ex candidato presidencial Marco Enríquez Ominami, a propósito del poderoso caudal del 20% que obtuvo en las votaciones del 13 de diciembre pasado, en la que se definieron como los dos competidores finales de este proceso hacia la Presidencia de la República, a Sebastián Piñera por la centro derecha y Eduardo Frei por la centro izquierda. (¿Por qué Mauricio Bustamante sale sin corbata, desbaratado, los viernes, y muy engominado y encorbatado los domingos a las 10:30 de la noche?) Me pareció que así debieron ser los interrogatorios de tortura, como las preguntas de Mauricio Bustamante:

–¿Por quién va a votar el 13 de enero?

–¿Va a votar por Sebastián Piñera?

–¿Entonces va a votar por Eduardo Frei?

–¿Usted llama a sus seguradores a votar por quién?

–¿Por quién va a votar el 13 de enero?

–¿Pero usted no va a votar en blanco, ni nulo?

–¿Votará por la izquierda o por la derecha?

–¿Su voto está definitivo por quién en la segunda vuelta?

–¿Por quién va a votar?

Hasta que Marco Enríquez Ominami respondió, literalmente: “¡Plop!”

Podrá creerlo Mauricio Bustamante, pero no me pareció “periodismo agresivo”. Me pareció “periodismo tonto”. Tampoco “periodismo incisivo”, sino “periodismo sin ideas”. Uno entiende que él quería tener la primicia noticiosa en su entrevista, pero no me parece que sea la manera de obtenerla. Para empezar, el voto es secreto, y torturar al entrevistado para que revele cuál es su voto, resulta un desatino, cuando menos. La inviolabilidad del secreto en el voto, quería violarla Mauricio Bustamante. ¿Acaso no sabe que es delito? Porque por eso es que se ponen las cámaras cerradas con cortina en las elecciones, para que sea secreto. Pero el periodista quería desatender la Ley. El análisis de la coyuntura tiene más espacio para interrogar, que esa única opción de presionar indebidamente para saber por quién se va a votar. Por lo demás, Marco Enríquez Ominami lo ha dicho muchas veces, se ha referido en múltiples ocasiones al asunto del voto en la segunda vuelta, para intentar Mauricio Bustamante una respuesta “reveladora”, a estas alturas.

Amenaza más allá de la duda científica

Aunque R K Pachauri (foto) se pronunció el primero de julio pasado, mucho antes de la farsa de Copenhague, su contenido sigue siendo inquietante. R K Pachauri recibió en el 2007, junto con Al Gore, el Premio Nobel de Paz en su calidad de presidente del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (PICC), instancia de la Organización de las Naciones Unidas, ONU. Sus consideraciones parten del principio de la certidumbre sobre la inequívoca realidad del peligroso cambio climático planetaria, que va más allá de cualquier duda científica.

En aquella ocasión señalaba la preocupación por los cambios en los patrones de precipitación mundial, con mayores niveles de lluvias en las latitudes superiores del mundo y menores precipitaciones en regiones tropicales y subtropicales, así como en el área del Mediterráneo. Señalaba, entonces: “Este cambio en el patrón y la intensidad de las lluvias tiene serias implicaciones para varias actividades económicas, así como para la preparación de los países para manejar emergencias como inundaciones costeras de gran escala o nevazones intensas”. Por su parte, el ártico se ha estado calentado a un ritmo tres veces más rápido que el resto del planeta.

La reducción en el rendimiento de las cosechas es uno de los efectos negativos del cambio climático. Menos cosechas son menos alimentos. ¿Sabes a lo que me refiero? “En algunos países africanos podría llegar a disminuir en un 50% para el año 2020. El cambio climático produciría una mayor escasez de agua, que para el año 2020 podría afectar a entre 75 y 250 millones de personas tan sólo en África”, indicó R K Pachauri.

De acuerdo con los estudios del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, la situación es de una gravedad tal, que para el año 2100 la temperatura habrá aumentado entre 1,1ºC y 6,4ºC. “Incluso en la estimación más baja (1,0ºC y 4,5ºC), las consecuencias del cambio climático podrían ser graves en varias partes del mundo, lo que incluiría una mayor escasez del agua, graves efectos sobre los ecosistemas, y vidas y propiedades amenazadas debido a inundaciones en zonas costeras”.

Las consecuencias sobre la salud humana son: mayor morbilidad y mortalidad, como resultado de olas de calor, inundaciones y sequías. Alerta, además, R K Pachauri: “Cambiaría la distribución de algunas enfermedades, haciendo más vulnerables a las poblaciones humanas”. Añade: “Es esencial que el mundo idee un plan de acción para limitar la emisión de gases que incrementan el efecto invernadero. El ritmo de reducción determinaría en qué medida sería posible evitar los peores efectos del cambio climático”.

“Por tanto, la necesidad de una acción internacional surge de dos importantes observaciones, resultantes del trabajo del PICC. Primero, si no mitigamos las emisiones de GHG, será difícil revertir los efectos negativos del cambio climático, lo que implicará más dificultades y un riesgo de supervivencia para la humanidad y otras especies. Segundo, los beneficios de reducir la emisiones de GEI son tan abrumadores que esto, combinado con las perspectiva del daño resultante de la inacción, hace imperativo que el mundo diseñe una respuesta y un plan de acción internacionales”.

¿Cuáles fueron las conclusiones de la farsa de Copenhague? ¿Quiénes se comprometen, y a qué y con qué intensidad? Pero los responsables de la aniquilación de la especie humana, Estados Unidos y Europa, principalmente, a pesar de todo solo tienen pequeñas neuronas morbosas, dedicadas a pensar cómo producir más dinero y de manera más barata. Son ególatras, egoistas, ávaros miserables…