Archivo mensual: noviembre 2009

José Emilio Pacheco ganó el Cervantes

Fue un poeta y no un narrador, pero no el chileno sino el mexicano, quien se alzó con el Nobel de habla hispana esta vez: el Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes”, un galardón creado en 1975 por el Ministerio de Cultura, de España. Se trata de José Emilio Pacheco, un autor de 70 años y una larga lista de premios, entre los figuran el Reina Sofía de Poesía, el Xavier Villaurrutia, el Nacional de Periodismo Cultural mexicano y el Ariel cinematográfico, entre otros, coronados en 2009 con un homenaje nacional en México. Acaba de ser presentada la última recopilación de su obra poética, editada en 838 páginas, con la que el autor festinó: “No es fecundidad, son los muchos años transcurridos, dividiéndolo entre 50 años es bastante mínima y perezosa”, dijo. De su obra poética se destacan: “Los elementos de la noche” en 1963,  “El reposo del fuego” en 1966, “No me preguntes cómo pasa el tiempo” en 1969, “Irás y no volverás” en 1973,  “Islas a la deriva” en 1976, “Desde entonces” en 1980, “Trabajos en el mar” en 1983, y “El silencio de la luna” poemas de 1985 a 1996.

Nicanor Parra suena para el Cervantes

El antipoeta Nicanor Parra (foto) podría ganar el Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes”, versión 2009, que este 30 de noviembre se otorga en Madrid. También aspiran los mexicanos José Emilio Pacheco y Fernando del Paso, el argentino Ricardo Piglia y la uruguaya Ida Vitale, según la agencia española de noticias EFE. El Premio Cervantes busca reconocer la figura de un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico. El Premio Cervantes está dotado de 125.000 euros, unos 187.000 dólares. El Premio Cervantes lo ganó el español Juan Marsé el año pasado. El Premio Cervantes en dos ocasiones ha recaído en una mujer: en 1988 en la española María Zambrano y en 1992 en la cubana Dulce María Loynaz. Este año, además de Ida Vitale, se menciona a la chilena Isabel Allende, las mexicanas Margo Glanz y Elena Poniatowska, y la cubana Fina García Marruz. En el jurado estarán los dos últimos ganadores del premio: Juan Gelman y Juan Marsé. ¿Ganará el antipoeta?

El maestro Monterroso y Kato Ramone ilustrador

Buscando un texto de Kato Ramone, el ganador del Premio Paula de cuento, me encontré con que Kato Ramone es ilustrador, y con un decálogo del genial Augusto Monterroso, ese del “Cuando despertó el dinosaurio aún estaba allí”. De modo que aproveché de ilustrar este post con Kato Ramone y compartir el Decálogo del Escritor, que confeccionó Monterroso. Aunque son doce los puntos de Monterroso, él deja en libertad de descartar dos que no nos vengan, y quedarnos con el decálogo, propiamente dicho. Helo aquí:

Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: “En literatura no hay nada escrito”.

Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo. No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo. Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno. Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo. Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo. No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo. Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.

Kato Ramone ganó el Premio Paula

Se dio a conocer el fallo del concurso de cuento de la revista Paula y se procedió a premiar a los ganadores y anunciar la puesta en circulación del libro que recopila los trabajos del ganador y 10 finalistas. Los del jurado, Juan Manuel Vial, Guadalupe Nettel y Cecilia García-Huidobro, dieron por ganador a Kato Ramone (foto), con su cuento “El fotógrafo”, mientras que seleccionaron finalistas a los siguientes cuentos y autores: 

Fernando Emmerich, con El águila de dos cabezas

Camilo Herrera, con Los bebés voladores

Macarena Fabry, con Tienda de mascotas

Rodrigo Costas, con El pozo

María de la Cuadra, con Sangre muerta

Felipe González, con De la república de las letras

Rodrigo Arenas, con La pierna

Ricardo Rosas, con El hombre sin rostro

Juan Ignacio Colil, con Foto de curso, y

Álvaro Jéldrez, con Sagitario

Algo ocurre en la madre patria

La noticia habla de la escasez de curas en España. La mitad de las parroquias no tienen cura. Y en las que hay, el promedio de edad es de 63 años. Todo lo anterior prueba de que “algo” está pasando en la madre patria. Y algo no muy bueno. El rebaño católico se está quedando sin pastores. Y los pocos pastores están envejecidos. ¿Se les acabó la vocación a los españoles? Los tenemos muy presentes porque gracias a “los reyes católicos” fue que “nos descubrieron”. Pero parece que la juventud ibérica no anda más con la espiritualidad. O que la iglesia católica, tal como se la conoce y anda, perdió su capacidad de espiritualidad para convencer a la muchachada. ¿Quién, entonces, llevará las enseñanzas al pueblo? Porque eso de que curas mayores de 60 años tengan que estarse repartiendo para surtir de sermones dos y tres parroquias, no creo que dure mucho. Se cansan, se agotan, se mueren. Por lo pronto, son 23.286 parroquias, y en 10.615 no hay cura. Y de una a otra parroquia no es solamente cruzar la calle. ¿Qué hizo perder la fe, para que no haya más seminaristas, más vocacionales, más curas jóvenes que lleven el mensaje católico a todos los rincones de la madre patria?

Necesitamos más millonarios benefactores

Me pareció que no debería ser noticia, el hecho de que un multimillonario ayude a un deportista que teniendo que superar muchos obstáculos acaba de obtener una medalla de plata en los juegos mundiales de Stugttgat, como es el caso de Leonardo Farkas (foto), o el que sea, y Tomás González. El primero, empresario minero, y el segundo, una promesa olímpica de Chile. Digo que no debería ser noticia, porque me resulta normal que alguien con dinero ayude a alguien sin dinero. Yo sé que una característica de los millonarios es su egoísmo y avaricia, pero en la balanza de la vida su inclinación gregaria debería ser la generosidad. En el fondo de sus corazones, los millonarios saben que sus dineros provienen del dinero que dejaron de pagarles a sus trabajadores, o del dinero que les están cobrando con utilidades a los usuarios por sus productos. De aquí creo que la bondad fuese una simple compensación. Por eso, me parece bien que el millonario Leonardo Farkas le haya regalado aparatos de entrenamiento al deportista sin recursos Tomás González, por valor de 80 millones de pesos chilenos de hoy. Necesitamos más millonarios como Leonardo Farkas, o el que sea, más mecenas, que le apuesten al país y a la vida, apoyando valores humanos, y no solamente en el deporte. Es conocida, también, la generosidad de otro deportista que ha logrado ganar millones en dólares: Fernando González. Soy un convencido de que la bondad, la generosidad, el buen espíritu, se impondrá, tarde o temprano, sobre la avaricia, la intemperancia, la codicia.

Jugadores, técnicos y periodistas

Me declaro un ignorante del fútbol, como lo son casi todos los hinchas del fútbol, porque los hinchas no ven sino que sienten, y sin ser hincha, viendo, quedo en el mismo nivel. Algo que nunca he podido entender, porque no tiene lógica, es ¿por qué si un equipo de fútbol juega mal, le echan la culpa al director técnico? Y, los más ciegos, es decir, los hinchas más furibundos, piden, literalmente, la cabeza del director técnico. ¿Por qué no piden las cabezas de los jugadores que jugaron mal?

Considero que la lógica está invertida. Para empezar, los contratos de los futbolistas deberían ser como los de cualquier trabajador, o cualquier gerente: si no funciona, lo pueden despedir. Pero no ocurre así. Lo que ocurre es que se puede desmoronar el mundo, pero el jugador es intocable, ganando millones, y la razón es que su contrato se firmó a 5 años. Entonces hay que esperar 5 años para echarlo, aún si su rendimiento es bajo, o pagarle una indemnización. ¿A quién de ustedes les pasa, que tienen contratos a 5 años, y en la empresa nadie les puede decir nada, en razón al contrato, y si los van a echar los indemnizan? ¿A quién?

La política laboral debería ser: jugador que juegue mal, o que siempre esté en la banca, se despide. En los casos de jugadores en la banca, recuerdo a Ronaldo, que estuvo no sé cuánto tiempo, casi un año en el Real Madrid, si no ando mal, y cuando se recuperó, siempre ganando millones, se le acabó el contrato. Listo. Todo sin novedad. Y en los casos en los que los jugadores dejan qué desear, éstos pueden coludirse para hacer quedar mal al equipo y echarle la culpa al director técnico. Recuerdo el caso del Colo Colo, que su técnico Marcelo Barticciotto andaba molesto con el bajo rendimiento de los jugadores, y al final no aguantó más y dijo que era un equipo de borrachitos y fumadores indisciplinados. Casos concretos, Arturo Sanhueza y Rodrigo Meléndez. Y echaron a Barticciotto, y Sanhueza y Meléndez quedaron como héroes, y ahí siguen en el equipo.

No. Creo que la lógica está al revés. Porque el derecho es: jugador borracho y fumador, se va. Jugador de bajo rendimiento permanente, se va. Jugador que pase más de cierto tiempo en la banca, se va. Porque al fin y al cabo, son los jugadores los que cobran sueldos millonarios y los que están en la cancha y juegan mal. ¿De qué sirve que el técnico se invente la estrategia más portentosa, si los jugadores hacen lo que se les da la gana? ¿O los jugadores no se acuerdan de las tácticas y estrategias de los técnicos, porque tienen poco ejercitada la memoria?

Me viene a la mente todo esto, por Manuel Pellegrini. Los jugadores del Real Madrid juegan mal, juegan a lo que se les da la gana, no hacen caso o no se acuerdan de las tácticas y estrategias establecidas por el técnico, y el agua sucia cae sobre el técnico. Claro, también cabe la discusión de cuánto les corresponde a los periodistas deportivos, por supuesto, que tienen una cierta mirada del fútbol, que manejan ciertos hilos que nadie intuye, que tienen el corazón puesto en un equipo y su veneno lo lanzan sobre otros, y que, quiérase o no, inducen, en cierta medida, un determinado comportamiento y unas determinadas ideas, absurdas unas, entre los hinchas.

Sandro, para volver a cantar

Uno no puede dejar de observar con atención a este hombre cuando lo ve por primera vez. Cuando ve sus cejas arqueadas, delineadas, su nariz recta, sus gruesos labios rojos y el mechón de pelo que cruza levemente su frente, a todo lo cual se suma una voz trémula cuando canta, y una sucesión de movimientos pélvicos, que en conjunto recuerda de algún modo al rey del rock, Elvis Presley. Una mejor producción latina no era posible, cuando surgió Sandro, El Gitano, Sandro de América, o, como lo vieron crecer en el barrio, Roberto Sánchez. Competía en ese tiempo glorioso de los años 60s, 70s y 80s con los argentinos Leonardo Favio (Fuad Jorge Jury), Leo Dan (Leopoldo Dante Tévez), Palito Ortega (Ramón Bautista Ortega), los mexicanos Alberto Vásquez y Enrique Guzmán, el brasileño Roberto Carlos, las españolas Rocío Durcal (María de los Ángeles de las Heras Ortiz) y Marisol (Pepa Flores) y los chilenos Los Ángeles Negros, por mencionar algunos. En una entrevista, no hace mucho, le preguntaban por la manera de llevar sus días, en tiempos de máxima popularidad, y Roberto Sánchez decía que muy fácilmente, porque él era él, y cuando subía al escenario surgía Sandro. Al bajar del escenario seguía siendo Roberto Sánchez. Un sujeto bien aterrizado, con los pies en la tierra, alejado de los escándalos y, más bien, de vida hogareña. Por lo demás, la discografía de Sandro cuenta con temas tan espectaculares como “Tengo”, “Rosa, rosa”, “Te propongo”, “Así”, “Tengo”, “Trigal”, “Una muchacha y una guitarra”, “Penas”, “Voy a abrazarme a tus pies”, “Al final”, “Querida”, “Quiero llenarme de ti” y “Pobre mi madre querida”, entre otros muchos éxitos. Fumaba todo el día, y esto dañó sus pulmones y su corazón. Fue sometido, en las últimas horas, a un doble trasplante de pulmones y corazón, y se informa que todo marcha bien, hasta este momento de escribir el post. Las próximas 72 horas serán de sumo cuidado. Nadie ignora lo delicado de la situación del cantante argentino. Pero ojalá supere la circunstancia, y lo volvamos a oír cantando, por ejemplo, esta canción.

Chilevisión, negocio y contenidos

Leo en El Mercurio, página C10, que el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, reclama la posesión efectiva de Chilevisión, para su administración, porque encuentra deplorables sus contenidos. Él, no usa la expresión “deplorable”, pero quizás sea poca para entender lo que quiere decir cuando declara: “¿Qué dirían Juan Gómez Millas y don Jorge Alessandri Rodríguez si vieran lo que actualmente se transmite a través de una señala que es de todos los chilenos(…)?”

Juan Gómez Millas fue un masón de la Gran Logia de Chile, dedicado enteramente al mundo académico, entre cuyos hitos creó la Editorial Universitaria y ocupó los cargos de ministro de Educación y rector de la Universidad de Chile.

Jorge Alessandri Rodríguez era un hombre de centro derecha, hijo del dos veces presidente de Chile, Arturo Alessandri Palma, y como su padre también Presidente de la República entre 1958 y 1964. Ocupó el ministerio de Hacienda y la presidencia de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y de la forestal CMPC, a la que regresó después de su periplo político, hasta su muerte. Pero, principalmente, ex alumno de la Universidad de Chile.

¿Qué dirían Juan Gómez Millas y Jorge Alessandri Rodríguez? El rector Víctor Pérez se lamenta que estas cosas estén ocurriendo con Chilevisión, y la Universidad de Chile no pueda hacer nada porque la estación televisiva está fuera de su administración. Lo sabe muy bien. Y en su lamento, recuerda que el canal fue entregado en comodato en 1993, porque “no pudimos retener como universidad, por estar sujetos al principio de autofinanciamiento”. Es decir, pasaban un mal momento financiero y debieron “echar mano” del canal para obtener recursos, porque de otra manera se hubiera acabado la Universidad de Chile. Fue, al parecer, un buen negocio y la mejor manera de resolver ese dilema.

Antes de llamarse Chilevisión, la estación universitaria tuvo varios nombres, como lo recuerda Fucatel.

–Entre el 16 de junio y el 9 de septiembre de 1973 se llamó “Canal 6”

–Entre el 9 septiembre de 1973 y el 1 de abril de 1980 se llamó “Canal 9”

–Entre 1980 y 1984 se llamó “Teleonce

–Entre 1984 y 1991 se llamó “Universidad de Chile Televisión

–Entre 1991 y 1993 se llamó “RTU” (Red de Televisión de la Universidad)

–A partir de 1993 comenzó a llamarse Chilevisión, cuando la toma en comodato, para su explotación comercial, la Organización Cisneros S.A., del magnate venezolano Gustavo Cisneros, quien la vendió en el 2000.

–En el año 2000 la estación la compró Claxson Multimedia Group, que la tuvo hasta el 2005, cuando la vendió.

–Y desde comienzos del 2005, la adquirió Sebastián Piñera.

Del año 93 a hoy, las cosas han cambiado. Y así lo entiende el rector Víctor Pérez, quien instó a la comunidad a comprender la necesidad de que un canal de televisión de los chilenos, cumpla un mejor papel social, “por el bien de la cultura pública nacional”. ¿Cómo podría ser esto, porque el comodato vence en el 2018? El señor Víctor Pérez plantea dos escenarios posibles: 1) Que la ley de Telecomunicaciones redefina el rol de la Universidad de Chile, en tanto propietaria del canal en discusión, Chilevisión. 2) Que el Estado se meta la mano al bolsillo y “compre” la estación. El objetivo es sacarla del comodato, sacarla del ámbito mercantil, sacarla de la corriente de contenidos que tiene actualmente. ¿Podrá hallar en el Congreso Nacional una respuesta a sus súplicas el rector Víctor Pérez? ¿Estará dispuesto el ministerio de Hacienda a disponer de recursos para ese fin, conociendo el pragmatismo con que maneja las platas del erario su actual titular? ¿Qué será, pues, del futuro de Chilevisión, y de su inmediata relación con la Universidad de Chile? Siendo un canal de todos, como lo afirma don Víctor Pérez, tenemos derecho a saberlo.

“Pandemonium” ganó concurso “Teresa Hamel”

Por fin dieron a conocer el resultado del II Concurso Nacional de Cuento “Teresa Hamel” 2009, convocado por la Sociedad de Escritores de Chile, la cual informó que llegaron 429 cuentos. Dijo que “luego de un exhaustivo proceso selección”, los jurados Ana María Vieira, José Luis Rosasco y Carlos Calderón Ruiz de Gamboa resolvieron otorgar el premio al autor don Andrés Jesús Montero Labbé, por su obra “Pandemonium”, escrita bajo el pseudónimo Julio Santana, plica 271, quien se hace acreedor del premio de $1.000.000 (un millón de pesos), y la publicación en libro compilatorio, junto a las nueve obras con menciones honrosas que a continuación se individualizan:

El gusano, autora María Patricia Calderón Urzúa, escrito bajo el pseudónimo Neva.

El misterio de la viudita, autor Juan Carlos Sánchez Palacios, escrito bajo el pseudónimo Fernando Salvaterra.

Una salida a la albacora ó Un viaje a la ilusión, autor Omar Valdivieso Véliz, escrito bajo el pseudónimo Pescador de ilusiones.

Matemáticas, autor Eduardo Ruy-Pérez T., escrito bajo el pseudónimo Mac Iver.

En días de calor, autor Fernando Danilo Miranda Beltrán, escrito bajo el pseudónimo Capablanca.

Un error, autora María Soledad Gasman León, escrito bajo el pseudónimo Dédalos.

Muchas vidas, muchos versos, autor Aramis L Quintero Segovia., escrito bajo el pseudónimo H. Martel.

Flotando en el Balaton, autora Mirella Ottone, escrito bajo el pseudónimo Alfin.

El día del arco-iris, autora Cecilia Sandoval P, escrito bajo el pseudónimo Pewv Nankulew.

“Se solicita al autor ganador y los autores de las nueve obras con menciones honrosas, comunicarse a la brevedad con la Sociedad de Escritores de Chile, para coordinar entrega de archivo digital de sus obras, con el objeto de iniciar el proceso de edición de libro compilatorio y ceremonia de premiación.   Fono (02) 6347834    email. sdeescritores@sech.cl